Traductores

English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German temas para windows Spain cartas de presentación Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

V Jornadas Europeas de Sensibilización del TDAH

 

Como en otras ocasiones, recojo unas sabias reflexiones de uno de los mejores ( y desgraciadamente contados) expertos en paidopsiquiatría del país. Experto que no suele incluirse en esas muchas ponencias y simposios, con bonitos posters que se realizan constantemente a lo largo de toda la geografía nacional y patrocinadas por multinacionales farmacéuticas. Ni falta que le hace.

Os invito desde aquí, a aquellos interesados en la psiquiatría infanto-juvenil, a visitar su excelente página,

http://paidopsiquiatria.com/

 

Dr. Joaquín Díaz Atienza

    Quiero sumarme solidariamente con este post a los fines de la V Jornada Europea de sensibilización del TDAH que organiza ADHDEurope. Creo que se trata de una actividad sumamente necesaria que redundará en beneficio de los pacientes con este trastorno.

    En este sentido también quiero realizar algunas observaciones sobre este grave problema de salud pública, reflexiones que me formulo como consecuencia de mi trabajo diario con estos pacientes y sus familias.

  • La primera de ellas, se refiere al enorme desconocimiento que aún existe en el ámbito escolar sobre este problema dando lugar a posiciones maximalistas que en nada benefician a nuestros pacientes. Nos encontramos con profesores que cuando los padres le presentan el diagnóstico de TDAH, les dicen sin matices que ellos “no creen en el TDAH”. Esta actitud, claro resultado de la ignorancia, no solo desconcierta a los padres, sino que redunda negativamente en el alumno porque si no existe problema, tampoco hay soluciones ni medidas que reduzcan la interferencia que estos trastornos producen el el aprendizaje.

      Pero también nos encontramos con aquellos profesores que, ante cualquier dificultad importante con el alumno, especialmente cuando hay conductas disruptivas en el aula, obligan a los padres a que consulten, indicándoles incluso el tratamiento concreto que se le debería dar, apoyándose en los “magníficos resultados que ha producido en otro alumno”.

      Por suerte estas situaciones que he descrito cada vez son menos frecuentes.

  • La segunda hace referencia a la administración. No es frecuente que algunos profesores le digan a los padres que “su hijo no tiene un TDAH porque es muy buena persona”. Esto es frecuente en mi provincia de la Comunidad Autónoma de Andalucía. Sin que pueda afirmarlo rotundamente, creo que la causa de esta errónea percepción es debida a que el manual para profesores publicado por la Junta de Andalucía, incluye bajo el epígrafe de TRASTORNOS GRAVES DE CONDUCTA , tanto a los problemas disociales, como al TDAH. Inclusión que confunde bastante a los profesores, así como a bastantes personas en general.

      De otra parte, la misma administración no termina de poner los medios necesarios para atender convenientemente a este tipo de alumnos. Bien es cierto, y es justo reconocerlo, que hay centros y profesionales que hacen más de lo que pueden por atenderlos de forma satisfactoria. Pero esto está sujeto al voluntarismo y sensibilización de personas concretas y no a la aplicación de una política educativa válida para todos los centros.

      También corresponde a la administración la unificación de criterios en todo el ámbito autonómico en lo que se refiere a la minusvalía: hay provincias en donde se les da el 33%, necesario para pedir ayudas al estudio, y otras que no.

  • Con respecto a los servicios sanitarios, también presentan serias deficiencias, tanto en las valoraciones diagnósticas como en la aplicación de los tratamientos indicados en cualquiera de las Guías Clínicas sobre el TDAH. Se tiene la sensación de que cada vez se presta menos atención al paciente y a las familia y más a la burocracia: cumplimentamos más “papeles” referidos a la gestión que informes; cada vez se dedica menos tiempo a la asistencia y más a reuniones y elaboración de documentos dedicados al marketing sanitario, pero sin ningún sentido práctico.

  • También las Asociaciones de Padres, algunas asociaciones, deberían se más honradas y no atribuirse funciones para las que no tienen competencia. Me refiero al hecho real de que algunos padres, no profesionales de la medicina ni de la psicología, se dedican a realizar diagnósticos, como si el ser padre de un niño hiperactivo les diera conocimiento y competencia para hacerlo. Esto, aparte de ilegal, es bastante temerario, pero sucede.

  • La industria farmacéutica, con el legítimo interés de ampliar las ventas, a veces son bastante poco escrupulosos moralmente y nos inducen a una prescripción abusiva a través de procedimientos poco ortodoxos: benefician y mantienen en el candelero mediático y profesional a los fieles a la compañía, ignorando a los que se muestran menos incondicionales. Es la ciencia del mercadeo, de los intereses comerciales, de las verdades a medias, de la magnificación de determinada información y minimización, cuando no ocultamiento, de lo que perjudica al mercado y al paciente.

    Si somos capaces de mejorar estas situaciones nos iremos acercando cada vez más hacia la excelencia de la toma en cargo de este problema sanitario. Si no lo hacemos, seremos los grandes enemigos de nuestros hijos o de nuestros pacientes. De todos dependen ir hacia la salud o hacia la iatrogenia.

Fuente:

http://paidopsiquiatria.com/