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martes, 16 de diciembre de 2014

Me llevo a mi niño con TDA/H a Finlandia

 

(…) cómo tratarían a nuestros niños con TDA/H en Finlandia

 

Pese a ser un país que cuenta con 5,3 millones de habitantes, el 71% de sus habitantes tiene un título universitario. Invierten el 6,2% de su PNB en su sistema educativo (en España el 4,3% del PIB) y la gratuidad del mismo es su bandera incluso en el reciclaje de adultos con trabajo.

Los niños comienzan la enseñanza obligatoria a los siete años hasta entonces están en casa o bien en guarderías o también pueden estar en casitas de acogida con cuatro o cinco niños más. En estas casitas están con un personal altamente cualificado y en condiciones ambientales, sanitarias e higiénicas óptimas. Hasta que tienen siete años los niños finlandeses se dedican a ser niños, a jugar y hacer ejercicio. 

Aunque los niños en Finlandia comienzan a aprender a leer y a escribir a los siete años su nivel de lectura y comprensión lectora es muy superior a la de los niños españoles.

¿Cuál es el secreto de su éxito?

1. La cualificación del personal educativo es muy superior a la de los profesionales españoles. En primer lugar para poder optar a la carrera de magisterio se debe tener una nota de nueve. Pero no sólo sirve el dato académico sino que antes de poder inscribirse en ella realizan una entrevista personal en la que se estudia la personalidad del candidato y su grado de compromiso con la tarea docente. Además valoran si los aspirantes tienen estudios musicales y si han realizado trabajos sociales. Sólo el 10% de los aspirantes acceden a una carrera universitaria que en Finlandia es de 5 años (en España son 3 años) y en la que la pedagogía y la didáctica ocupan 1.400 horas (en España son 140h.) y están impartidas por verdaderas eminencias en dicha materia. A parte de esto al final de la carrera se les exige una tesina sobre sus conclusiones en relación con las investigaciones que han realizado a lo largo de su formación. Las prácticas que realizan los futuros docentes las realizan junto con los mejores profesionales de la educación del país que además les evalúan exhaustivamente. Otro dato curioso es que los profesores mejores cualificados son los destinados a dar clases a los alumnos de primaria.

 

2. Cada niño es considerado como un ser único y el ritmo educativo se adapta al alumno no al revés. Las clases en ningún caso superan los 25 alumnos y además en cada una existe un profesor auxiliar que se dedica mediante la creación de grupos más reducidos de unos 4 ó 5 niños a atender las necesidades especiales educativas de estos niños. Básicamente enseñan  lo mismo que se está impartiendo en clase pero mediante juegos didácticos que hacen mucho más fácil la comprensión de conceptos. De esta forma todos los niños llevan el mismo ritmo educativo pero con metodologías especializadas según sus necesidades.

3. Las clases duran 45 minutos y entre clase y clase los alumnos disponen de 15 minutos para descansar, jugar, charlar con sus compañeros, etc. Con esto consiguen que el nivel de atención aumente y el cansancio sea menor. Además muchas veces los profesores realizan las explicaciones con canciones o instrumentos musicales solicitando la colaboración del alumnado consiguiendo que su interés por la materia sea mayor al hacerlo más ameno.

4. La colaboración con las familias es fundamental sobre todo si el alumno tiene necesidades especiales. Los profesores se comunican a diario si es necesario para el bienestar del niño. Además las familas finlandesas tienen un nivel de lectura de libros muy alto, los niños imitan a sus padres y son unos grandísimos lectores.

 

5. Las películas no se traducen se subtitulan de esta forma la adquisición de idiomas es mucho más rápida.

6. El horario escolar se adapta al ritmo biológico del niño. En Finlandia todos los niños comen de forma gratuita en el colegio.

7. La evaluación de los alumnos hasta los 11 años no se realiza con notas. Cuando llegan a esta edad se les realizan exámenes, pero si un alumno no aprueba se le dan otras oportunidades para que pueda superar este trance. Y todo ello se realiza de una manera muy cuidadosa y siempre positivista, resaltando siempre lo que hacen bien y animándole en las cuestiones que se le dan peor, lo que genera en los alumnos motivación para superar sus dificultades.

8. Otra clave de su éxito es la formación continua del profesorado y una autoevaluación muy exigente del sistema educativo siempre empeñado en mejorar.

9. Disponen de una enfermera y un médico en cada colegio que realizan exámenes periódicos a los niños.

10. El equipo psicopedagógico de los colegios están formados por trabajadores sociales, psicólogos y pedagogos que están muy atentos para detectar cualquier problema que pueda presentar un alumno.

Como conclusión me gustaría decir que si este sistema educativo es uno de los mejores del mundo, ¿por qué nuestros gobernantes no lo adoptan como referente y en la medida de lo posible, se implanta en España? Un sistema educativo debe ser integrador y debe primar el bienestar del niño, ya sabemos como funciona el nuestro. Es hora de probar algo nuevo y mejor.

Relacionados: 

http://www.finlandia.es/public/default.aspx?nodeid=36870&contentlan=9&culture=es-ES

http://www.elconfidencial.com/sociedad/finlandia-mejor-sistema-educativo-mundo-20100406.html

http://www.slideshare.net/irdoreri/presentacin1-1027720

http://iessierradeguadarrama.wordpress.com/2010/03/09/sistema-educativo-finlandes-versus-espanol/

Fuente:

http://www.comparte-tdah.com/

 

Otros artículos relacionados:

http://deficitdeatencioneinatencion.blogspot.com.es/2013/08/investigo-la-dislexia-para-tratar-de.html

http://deficitdeatencioneinatencion.blogspot.com.es/2013/05/el-70-de-los-deficit-de-atencion-acaba.html

http://vagabundotraslalibertad.blogspot.com.es/2013/05/asi-se-forma-un-profesor-en-finlandia.html

http://vagabundotraslalibertad.blogspot.com.es/2012/01/finlandia-exigimos-mas-quien-quiere-ser.html

http://vagabundotraslalibertad.blogspot.com.es/2011/09/fracaso-escolar-en-espana-finlandia-el.html

http://vagabundotraslalibertad.blogspot.com.es/2012/07/por-que-el-sistema-educativo-finlandes.html

http://vagabundotraslalibertad.blogspot.com.es/2012/11/el-sistema-educativo-finlandes-mas-o.html

……

lunes, 1 de diciembre de 2014

Decálogo del TDAH

 

MUJERHOY.COM-JOAQUINA DUEÑAS

deficit atencionalProfesionales altamente cualificados exponen teorías enfrentadas sobre la existencia del TDAH. Sin embargo, algunos estudios neuronales establecen evidencias sobre cómo afecta al cerebro. Te contamos los diez aspectos más desconocidos de este trastorno elaborado por el instituto innea.

 El Trastorno de Déficit de Atención, con o sin Hiperactividad (TDAH) sigue creando literatura y posturas enfrentadas. De un lado, aquellos que aseveran que es una enfermedad creada y construida de forma artificial para amoldar a los niños a la sociedad actual en la que pasan horas eternas sentados en un pupitre y para mayor beneficio de la industria farmacéutica. De otro lado, aquellos que defienden que se trata de una enfermedad del neurodesarrollo infradiagnosticada que causa profunda frustración, incluso dolor emocional, entre quienes la sufren.

En este segundo apartado se encuentran muchos padres que ven cómo sus hijos sufren al intentar concentrarse para realizar alguna actividad y que se encuentran inmersos día a día en una espiral de discusiones para que hagan las tareas que les corresponden ya que los síntomas se inician en la infancia, si bien persisten durante la edad adulta.

Así lo defiende también el instituto de neurometría aplicada, innea, que ha realizado un decálogo con las cuestiones más desconocidas de este trastorno que causa numerosos disturbios en el seno de las familias:

1. El TDAH tiene un origen neurológico

Las nuevas técnicas de diagnóstico basadas en el mapeo cerebral han permitido identificar las principales zonas del cerebro afectadas por el trastorno: el córtex pre-frontal, los ganglios basales, córtex parietal y cíngulo anterior. Estas zonas están relacionadas entre sí e influyen en la impulsividad, la hiperactividad y la falta de atención.

2. El TDAH afecta tanto a niños como a adultos

Se calcula que cerca del 7% de la población infantil en España padece este trastorno y si no se trata como es debido y no se mejoran los síntomas, los adultos también lo padecen. De hecho, en la mitad de los casos los síntomas persistirán en la etapa adulta.

3. Hay diferencias entre niños y niñas

Los niños son más propensos a padecer TDAH que las niñas, en concreto, 4 veces más. Además, existen diferencias en los síntomas: mientras que la hiperactividad es el síntoma predominante en ellos, la falta de atención es el más frecuente en ellas. Ello supone que, muchas veces, sea más complicado detectar el TDAH en niñas, ya que el síntoma que más problemática crea en el entorno es la hiperactividad y no la inatención.

4. El 20% del fracaso escolar está asociado al TDAH

El colegio es uno de los ámbitos en el que más padecen los niños con este trastorno. Debido a su dificultad para memorizar y centrar la atención, cerca del 20% de estos niños tienen complicaciones en matemáticas, comprensión lectora y escritura.

5. Es un trastorno infradiagnosticado

Solo el 2,5% de los niños están diagnosticados, del 7% que se calcula que lo padecen. Como consecuencia de ello, solo el 1% de los afectados recibe tratamiento.

6. El Trastorno por Déficit de Atención es crónico

Aunque el TDAH es un trastorno crónico, es posible mejorar y reducir los síntomas hasta el punto de que no limiten el día a día de quien lo padece. Para ello, la mejor forma de mejorar el comportamiento de estos niños es llevando a cabo un tratamiento multidisciplinar, que incluye el abordaje farmacológico, el abordaje psicoterapéutico con el niño, pero sobre todo con las familias y nuevas técnicas como el neurofeedback y la neuroestimulación.

7. El TDAH puede aparecer con enfermedades asociadas

2 de cada 3 niños que llegan a las consultas por el TDA padecen también otros trastornos que, a veces, se confunden con el TDAH. Más de la mitad de estos niños padecen un Trastorno Oposicionista/Negativista Desafiante (TOD), cerca de un 40% padece Trastornos de Conducta (TC) y el Síndrome de Tourette afecta a cerca del 18% de niños con TDAH.

8. Hay 2 niños con TDAH en cada clase

Este trastorno afecta al 50% de la población clínica de la Psiquiatría infantil y juvenil. Al aquejar a tantos niños en edad escolar, se estima que el TDAH tiene entre un 4% y un 7% de presencia en la escuela, lo que equivale a 1 ó 2 niños por aula.

9. Los síntomas del TDAH aparecen antes de los 7 años

Las conductas predictivas del TDAH suelen manifestarse antes de los 7 años y cómo mínimo tienen que tener presencia en 2 ámbitos de la vida del niño, por ejemplo, en casa y en la escuela. Los principales síntomas de este trastorno son la falta de atención, la hiperactividad y la impulsividad.

10. Un trastorno que afecta al núcleo familiar

Las peleas entre hermanos son una realidad inevitable. Sin embargo, la presencia de un niño con TDAH en casa aumenta los conflictos más frecuentes: un 46% de niños con TDAH tienen mala relación con sus hermanos pero este dato disminuye a 26% cuando ninguno de los hermanos tiene este trastorno.

Fuente:

http://www.mujerhoy.com/

miércoles, 26 de noviembre de 2014

“Tener TDAH es como llevar una mochila con piedras en una maratón”

 

JAVI ROBLES

    tdah cargaJaime Martín es licenciado en Pedagogía por la Universidad de Santiago de Compostela. Hace más de una década que se le diagnosticó TDAH y, desde entonces, Jaime ha dedicado su vida a actividades relacionadas con los jóvenes. Ha trabajo como Educador Social en pisos tutelados, ha sido orientador en distintos centros cívicos y voluntario en el Hospital de Navarra.

  • “Hace diez años prácticamente nadie sabía en qué consistía el TDAH”

  • “No hay dos TDAH iguales por la misma razón que no hay dos personas iguales”

  • “Un pedagogo está presente en los procesos de aprendizaje y enseñanza a cualquier nivel”

    Así resumía el sentimiento de frustración que invade muchas veces a los pacientes con TDAH

     

    ¿Cómo cambia la vida cuando le diagnostican TDAH?

    En mi caso fue una liberación. Para mí supuso encontrar una causa  a algunas de las cosas que me pasaban. Me sentí por primera vez capaz de afrontar los estudios, por ejemplo.

    ¿Hace una década cuál era la dimensión de esta enfermedad?

    Totalmente distinta. Hace diez años prácticamente nadie sabía en qué consistía el TDAH.  Estamos hablando de finales de 2003 que yo ya estaba recién licenciado. Fue un diagnóstico muy tardío. Imagina cuando yo trataba de explicar a la gente lo que tenía. Era una sensación rarísima.

    El hecho de que  el TDAH esté cada vez más presente, ¿cómo afecta a los pacientes?

    En este tipo trastornos afecta mucho la concienciación sobre el tema. Progresivamente vamos viendo una sociedad que se muestra más permeable con las enfermedades, más solidaria. El déficit de atención y la hiperactividad no se ven físicamente. Se puede percibir en el comportamiento pero no es algo visible. No te falta un brazo, no tienes algo distinto. Pareces uno más.

    ¿Es en el momento en el que le diagnostican cuando comienza a percibir qué su futuro profesional estaba relacionado con el TDAH?

    Es un cúmulo de cosas. Yo tenía bastante claro que me gustaba estar con gente, hacer actividades. No me veía en algo puramente técnico o en algo que supusiera estar solo.  Simplemente la vida me fue llevando. Estaba predestinado.

    ¿Predestinado?

    Sí. Yo pasé por momentos duros antes del diagnóstico y quise que otras personas pudieran saber qué era lo que tenían. Ayudarles a enfocar su comportamiento. Es el San Benito del vago, del que no hace nada, del que no quiere estudiar. Acabas un poco hasta las narices. A mí me hacía sufrir. Yo ahora les explico a los chicos que tener TDAH es como llevar una mochila con piedras en una maratón. Hay que ser más fuerte que el resto pero tienen, al igual que ellos, dos piernas para correr, una cabeza, dos brazos etc. Solo que nuestra mochila pesa más.

    En ese “ayudar”, ¿cuál es la faceta de un pedagogo?

    Un pedagogo tiene que ser como el director de un equipo de ciclismo. El ciclista en este caso es el chaval y el pedagogo es el que va en el coche. El esfuerzo es del joven pero hay que estar detrás para animarle a lograr los objetivos, para decirle que apriete más, que se relaje etc. Eso sería la parte personal. Además, hay una faceta vinculada a la educación. Un pedagogo está presente en los procesos de aprendizaje y enseñanza a cualquier nivel.

    Una vez terminó su carrera en Galicia viajó hasta Pamplona donde comenzó a trabajar como educador social. ¿Es en este momento cuando empieza a trabajar con niños con TDAH?

    Sí. Hasta entonces había hecho mis pinitos con algunos niños en Galicia y había comenzado a interesarme por asociaciones vinculadas a la hiperactividad y la atención a jóvenes con problemas. Durante todo este tiempo, conservaba un buen amigo navarro al que había conocido años atrás en un campamento de chicos con cáncer. Sabía que él había estado en un barrio gitano de valencia (se refiere al barrio de Nazaret)  como voluntario pero que hacía ya un par de meses que había vuelto a Pamplona para trabajar en Nuevo Futuro (asociación en favor de la infancia con dificultad social). Bastó una llamada para que me viniera para aquí.

    Estamos hablando de 2006…

    Eso es. Aquí empecé a trabajar con chavales que tenían muchos problemas de comportamiento. No todos eran pacientes de TDAH pero, progresivamente, fuimos creando un grupo de trabajo específico para mejorar a quiénes lo padecían.

    ¿Esos grupos de trabajo en qué consistían?

    Hacíamos de todo. Actividades de tiempo libre y actividades formativas. Eran chicos que, en muchos casos, procedían de entornos familiares muy desestructurados. Había déficits de aprendizaje brutales. Por supuesto, muchos de ellos no habían oído hablar en su vida del TDAH o de cualquier otro tipo de trastornos de comportamiento. Visitamos una cantidad de Centros de Salud que no puedes ni imaginar.

    ¿Y cómo recibían los chicos la noticia de tener TDAH?

    Había de todo pero, en general, muy bien. Muchos lo único que necesitaban era atención. El hecho de que alguien se preocupase por ellos, por su educación, por detectar si había algunas dificultades. Otros no querían saber nada. Al final son vidas difíciles y muchos estaban muy cerrados a nada que viniera de fuera. Ni te quiero contar si encima eran médicos o había que tomar un tratamiento.

    ¿Era difícil que siguieran el tratamiento?

    En algunos casos iban más orientados a hacer pautas diarias y cosas por el estilo. En otros era necesaria la medicación. Cada caso al final es único. No hay dos TDAH iguales por la misma razón que no hay dos personas iguales. El TDAH afecta a tu vida pero tú digamos que tienes una personalidad de base, un carácter. No es lo mismo un chico con tendencia a la impulsividad o con un carácter muy fuerte que un chaval que es un guindilla. Son distintos.

    Ahora que  menciona las diferencias en el tratamiento, ¿es usted partidario de la medicación? Porque existe un debate en la calle…

    Así hablaba Jaime Martín del tema de la medicación

    https://soundcloud.com/roblesjavi/jaime-1

    Las pastillas están para ayudar a quién las necesite. Habrá gente que no le hagan falta y gente que sí. A mí me ayudan mucho.  Lo del debate en la calle es algo que, siempre va estar ahí (tuerce el gesto y permanece en silencio unos segundos). No quiero decir lo que pienso de algunas de estas opiniones porque siempre me pasa lo mismo. Acabo enfadado.

    ¿Siente que es un trastorno injustamente tratado?

    En parte sí. A ver, hablábamos antes de que la sociedad está  más concienciada y es verdad. Pero, mira, te pongo un ejemplo. Hace un tiempo vi una entrevista a un tipo en un periódico (se refiere a la entrevista a Marino Pérez en ABC) en la que decía que el TDAH es un invento. Y el tipo era catedrático de Psicología. A mí me hierve la sangre con estas cosas. Todos los pasos que damos hacia delante son un chiste si luego salen entrevistas de este estilo.

    ¿Cuál es, entonces,  el tratamiento que en su opinión debería darse mediáticamente?

    El normal. Yo no digo que no haya gente a favor o en contra. Eso va pasar con esto y con todo. Lo que digo es que no se puede pretender que la gente se conciencie si cada equis tiempo van a estar saliendo estas noticias. Porque esa es otra. Este señor era Psicólogo. Todo el mundo sabe que los Psicólogos no pueden recetar una medicación y en ese titular se hablaba de la medicación como “dopaje”. Y nadie se extraña. Nos da lo mismo un pedagogo, que un psicólogo, que un psiquiatra.

    En definitiva, ¿dejar qué hablen los expertos?

    Claro. Pero que se le explique a la gente las cosas, que vean las diferencias entre unos expertos y otros. No todo son pastillas y no todo son rutinas. Sobre todo porque al final se pierde lo más importante. Se olvida que hay un paciente que necesita ayuda del tipo que sea. Y para mí lo más importante es que ellos tengan las mismas oportunidades que los que no tienen TDAH

     

    Fuente:

http://solidariosdoc.wordpress.com/

domingo, 23 de noviembre de 2014

Aclaraciones sobre el Trastorno por Déficit Atencional con/sin Hiperactividad TDA/H)

 

TDAH y TDA, aclaración necesaria

Los profesores García Pérez y Magaz, Psicólogos especialistas en TDA/H ofrecen algunas aclaraciones sobre los puntos de vista que defienden en el ejercicio de su profesión. Se elabora y hace público este video para dejar claramente de manifiesto que algunas afirmaciones que se hacen sobre ambos son absolutamente falsas y posiblemente interesadas.

lunes, 17 de noviembre de 2014

ADAPTAR LAS EVALUACIONES PARA NIÑOS CON TDA/H

 

adaptaciones tdah

Guillermo Rodríguez Hernández, logopeda y psicólogo

Los niños y adolescentes con TDAH requieren adaptaciones curriculares de las técnicas de evaluación (que no de los criterios de evaluación) de muy fácil aplicación y coste cero que no afectan directamente a los elementos del currículo académico oficial. Esto se hace con el fin de responder adecuadamente a las necesidades educativas específicas que pueden presentar los alumnos con TDAH. Además, cuando a un alumno se le proporciona una instrucción de calidad y ayudas compensatorias adaptadas a sus necesidades es posible obtener un progreso satisfactorio en su rendimiento.

Se debe estructurar y adaptar las pruebas de evaluación (exámenes, controles, etc.). Para ello es recomendable aplicar una serie de pautas como las siguientes:

- En el momento de la prueba de evaluación, conviene que el alumno esté sentado cerca del profesor y lejos de motivos de distracción.

- Dar instrucciones claras y sencillas. Se debe verificar que el escolar comprende lo expuesto por el profesorado antes y durante la prueba.

- Darle la oportunidad para que pregunte.

- Posibilidad de usar otros medios para realizar la prueba o presentar trabajos,  haciendo uso de ordenadores, diagramas y dibujos si fuera necesario.

- Subrayar con rotuladores las palabras claves o instrucciones. Esto le ayudará a discriminar de una forma más eficiente la información relevante.

Otras consideraciones que a tener en cuenta durante la evaluación es el hecho de que la atención mejora ante la realización de tareas novedosas (color frente a blanco/negro). Siempre que sea posible presentaremos los ejercicios a color.

También se ha demostrado que el rendimiento mejora en los niños con TDAH cuando se da tiempo suplementario para tareas escritas o cuando se hace un borrador antes de entregar la prueba definitiva.

En algunas Comunidades Autónomas existen protocolos de actuación con niños con TDAH en ambientes educativos donde se incluyen las adaptaciones pertinentes que han de realizarse.  En esos protocolos se incluyen propuestas relacionadas con los aspectos evaluativos y la forma en la que se pueden realizar y ajustar los exámenes a las características de los alumnos con TDAH. Algunas de esas consideraciones son:

El alumno con TDAH presenta dificultades para mantener la atención durante periodos de tiempo prolongados, por ejemplo el tiempo que dura una prueba de calificación. Por ello, y para mejorar el rendimiento en pruebas escritas, se favorecerá la realización de los mismos de forma oral o a través de ordenador.

En cuanto a la duración de las pruebas escritas, se recomienda que se utilicen dos sesiones como mínimo y se establezcan tiempos máximos flexibles que permitan prolongar la duración del examen.

Las preguntas de los exámenes se presentarán por escrito para evitar la lentitud de otros procedimientos como la copia o el dictado, con la inclusión de preguntas o ítems de un mismo tipo, para evitar así la mayor posibilidad de error o confusión derivados de una combinación de formas.

Es conveniente dar a conocer las fechas de los exámenes con antelación. Se debe comprobar que el alumno ha registrado convenientemente las fechas y horarios de los mismos y que los tutores o familias reciben dicha información.

Los exámenes o pruebas escritas finales o parciales no deberán ser los únicos instrumentos para evaluar a este alumnado; es necesario que la evaluación continua sea el procedimiento empleado, tal como lo recoge la normativa de evaluación en la enseñanza básica.

Fuente:

http://www.tdahytu.es/

domingo, 9 de noviembre de 2014

Los ocho aspectos que probablemente desconoces sobre el TDAH

 

    Elisabeth Rigo

    niñoRecientemente Innea, el centro para el estudio del TDAH, publicó un decálogo buscando promover el conocimiento sobre este trastorno. El TDAH tiene una prevalencia de entre el 3 y el 7% en niños en edad escolar. Siendo tan prevalente es extraño el gran desconocimiento y los muchos “mitos” que circulan sobre él. Hoy vamos a intentar aclarar algunos aspectos básicos sobre este trastorno que tan de moda está diagnosticar. Para ello nos basaremos en este decálogo y en estudios y encuestas realizados por asociaciones y grupos de estudio sobre el TDAH que han sondeado los conocimientos generales de la población con respecto a este tema. Podéis conocer más sobre este proyecto (proyecto PANDAH) visitando su página web.

    Algunos datos…

    ¡Solo el 4% de personas responden correctamente cuando se les pregunta que es el TDAH!Según este decálogo el TDAH está de hecho infra diagnosticado, y con esto se refieren a que del 7% total que lo padece solo el 2’5% están correctamente diagnosticados y solo el 1% del total de afectados es tratado, lo cual no cambia la idea asentada de que en cambio mientras a los que lo sufren de verdad no se les diagnostica al mismo tiempo se sobre diagnostica o diagnostica erróneamente en niños que no lo padecen. Ello se debe a la alta comorbilidad con otros trastornos y la similitud de síntomas. Por ejemplo con el Trastorno negativista desafiante (comorbilidad del 40-50%), los tics (comorbilidad del 30%), Tourette (18%), Trastornos de conducta (40%), etc…

    Cosas que deberías saber….

  1. El TDAH SI es de origen neurológico aunque el 50% de gente lo desconozca o lo niegue. Las zonas principalmente afectadas en este trastorno son el córtex prefrontal, los ganglios basales, el córtex parietal y el cíngulo anterior. La alteración en estas zonas es la responsable de los síntomas de inatención, impulsividad e hiperactividad.

  2. El TDAH es un trastorno crónico, es decir no desaparece y la persona vive con él. A pesar de ello el 44’5% de la población afirma que sí desaparece. Lo síntomas pueden mejorarse y se pueden aprender estrategias y formas de manejarlo de manera que no interfiera con el día a día. Para ello se recomienda un tratamiento multidisciplinar: Fármacos y terapia más trabajo con las familias y los colegios. Además recientemente se están incorporando nuevas técnicas como la neuroestimulación y el neurofeedback.

  3. atencionEl TDAH si limita la capacidad de aprendizaje. Aunque tan solo un 13’3 % de los encuestados estén de acuerdo, de hecho incluso hubo un 3% que afirmaron que este trastorno no comportaba ningún tipo de limitación. Sin embargo,  el 20% del fracaso escolar total se asocia con este trastorno, principalmente en materias como las matemáticas, la comprensión lectora y la escritura. El trastorno afecta al rendimiento escolar porque provoca dificultades de memorización y problemas para focalizar la atención.

  4. Aunque siempre se hable de los niños en realidad el TDAH también afecta a adultos, al ser una enfermedad crónica aunque sus inicios estén en la infancia perduran en la edad adulta, algunos pueden mejorar pero el trastorno es crónico. Se dan casos de adultos que no han sido diagnósticados de pequeños y que reciben el diagnostico de mayores, aunque siempre se encontrarán antecedentes en su infancia. En el 50% de los casos los síntomas suelen permanecer en la adultez.

  5. Los niños son más propensos a padecerlo. Además es más común la hiperactividad en ellos. Las niñas en cambio es más frecuente que muestren más síntomas de inatención. Tal vez por ser menos visibles los síntomas predominantes en las niñas suele haber más casos no diagnosticados en ellas.

  6. De media, basándonos en los datos y porcentajes antes mencionados, se calcula que hay 1 o 2 niños con TDAH por clase. En la población psiquiátrica infantojuvenil, estos casos suponen un 50% de la demanda de atención.

  7. comunicacion_familiarLos síntomas de TDAH aparecen antes de los 7 años. Además deben aparecer los síntomas en dos o más áreas de la vida, por ejemplo en el colegio y en casa.

  8. Este trastorno afecta al núcleo familiar. Problemas como los conflictos con hermanos aumentan hasta un 46%, mientras que la tasa normal en familias sin TDAH es de un 26%

    .

Fuente: Pandah, Innea.

martes, 21 de octubre de 2014

TDA/H: despejando dudas sobre esta bitácora

 

 

Manuel Rodríguez G.

 

imageAnte los últimos mensajes llegados recientemente sobre el artículo,

http://deficitdeatencioneinatencion.blogspot.com.es/2014/10/tdah-y-dsm-5-tanta-agua-se-le-echo-la.html ,

“Manuel, no me parece correcto que nosotros como afectados, pongamos en duda el tratamiento del Tdah, En definitiva se trata de la opinión de un facultativo, valorando las diferencias entre entre el DSM III y el DSM-5. Particularmente te diré que veo mas clara la definición en el DSM-III. Un saludo”.

“Sus artículos provocan reacciones que no son nada favorables y menos en la SEMANA EUROPEA DEL TDAH”

y teniendo en cuenta que vengo recibiendo no pocos “tirones de oreja” (aunque en el caso de A. sin malicia alguna) e incluso censuras en algunos grupos por publicar escritos que no se “adecuan” a lo que muchos entienden implicación hacia esta minante y muy mal conocida patología, el TDA/H, quiero aclarar con la siguiente respuesta mi visión de esta cruda realidad…

Estimada A: lejos de buscar polémicas, no estoy de acuerdo con que por el hecho de ser afectados haya que comulgar con piedras de molino porque sí.

El Dr. Díaz Atienza no pone en duda los tratamientos del TDA/H en ese artículo, sino que plantea serias incógnitas respecto del DSM; tanto en su aspecto categorial, como en un cribado acertado, serio y riguroso respecto a las patologías que en él se establecen.

He de confesar que soy atienzano, en cuanto a lo humano – es una persona íntegra, excepcional y con una enorme talla ética y moral- y en cuanto a lo profesional – recordar que es uno de los apenas 30 verdaderos especialistas existentes en este país que puede, con titulación en mano, decir que es, entre muchas otras, paidopsiquiatra o psiquiatra infanto-juvenil. Eso, estimada A. aunque muchos los hayamos leído en posters grandilocuentes de certámenes y convenciones del ramo, en multitud de carteles de consultas - psiquiatra infantil-, muy pocos lo pueden decir en este país. Por tanto considero su opinión, seria, rigurosa y sin medias tintas. Como indicas, la suya es una opinión como la tuya y la mía pero al contrario que la nuestra, -que entiendo es más emocional y nada experta- y sin ánimos de desacreditar, es una opinión muy cualificada de un verdadero profesional. De esos “raros ejemplares” que no sacan provecho ni de su capacidad como especialista y experto ni de negocios paralelos y golosos cercanos a este mundo del TDAH y de los que tanto abundan en nuestra extensa geografía.

 

En cuanto a lo que mencionas respecto a la reacción de sus artículos y su posible perjuicio para el TDAH, expresarte que no hace daño quien hace reflexiones y desnuda valientemente ciertas realidades incluso bajo presiones, sino quien maneja cierta información a veces nada sesgada y sí muy populista para vendernos que en este país se consiguen y respetan los derechos de tantos niños afectados, social, sanitaria y, sobre todo escolarmente; donde el objetivo primordial parece ser, es rentabilizar cuantificaciones, pero donde sospechosamente poco interesan casos muy graves y concretos de denuncias y derechos sistemáticamente conculcados del menor, de familias enteras y de acosos, derribos, estigmatizaciones sociales y otras mezquindades que incomodan a las instituciones responsables; esas mismas que como la mano del amo “dan de comer”.

Hace daño, estimada A. quien vende esperanzas falsas, quien da el mensaje de la pastilla milagro, cual panacea fabulosa, quien “sensibiliza” a la opinión pública a costa de demasiadas promesas rotas; quien juega con el asociacionismo para no cumplir con el criterio deontológico al que éticamente se debe; quien coquetea e incluso mercadea con grandes multinacionales farmacéuticas para ser seducido por golosas prebendas; quien presiona a demasiadas familias afectadas que dudan o sencillamente ignoran el problema para que incondicionalmente tomen partido en un extremo u otro; quienes en esencia medran ante las incumplidoras instituciones, mirando para otro lado y ninguneando cuando los afectados reclaman auxilio o sencillamente apoyo a su condición de afectados.

Para terminar, todas estas manifestaciones de sensibilidad y europeización del TDAH, a la que refieres, me provocan malestar y sinsabores al tener que rememorar amargamente cómo demasiadas asociaciones y organismos muy conocidos no tuvieron ni han tenido la decencia y consistencia de informarme ni preocuparse por graves casos; ni a mí ni a muchas otras familias que he ido conociendo. Si hablamos de apoyos ahí ya ni siquiera la inmensa mayoría de organizaciones y asociaciones suelen mojarse. Es más goloso reivindicar generalidades y supuestos logros, sólo que cuando hay que echar una mano a familias que están siendo acosadas, avasalladas, derribadas y marginadas incomoda en exceso y la cuantificación aplasta a la individualidad. Al menos es mi experiencia personal y la de muchas familias que acudieron a mí para ser asesoradas. Demasiada tesis para tan escasa praxis, me temo. En cuanto al “europeismo” del TDAH -y es mi opinión muy subjetiva-, deberíamos empezar por el individualismo de cada familia afectada en sí; para continuar con el regionalismo del TDAH y seguir con el españolismo del mismo, pero no me hagas mucho caso, no sea que me tachen como otras veces de inadaptado, polémico y perjudicial para la “causa”… Y es que las minorías somos así de incómodas.

Nota final:

Como ya manifestase otras veces en artículos de este blog, http://deficitdeatencioneinatencion.blogspot.com.es/2012/06/trastorno-por-deficit-de-atencion.html

no soy amigo de alinearme ni con los incondicionales a las multinacionales farmacéuticas, ni con los cercanos a la Cienciología y otros “alumbrados”. Tampoco con ese psicoanálisis absurdo que propugna el trastorno como algo lejano al carácter neurobiológico y genético de este y otros trastornos relacionados. Por supuesto tampoco “tragaré” ante campañas orquestadas por cualquiera de ellos en uno u otro sentido, sean sectas, charlatanes de feria, asociaciones, fundaciones o federaciones implicadas, siempre y cuando desde mi óptica particular la cohesión y coherencia de lo que se publicita no corresponda con la cínica realidad: esa que bos afecta y mamamos demasiadas familias afectadas. Y, cómo no, seguiré nutriendo este lugar de publicaciones tan serias, sinceras y coherentes como las que viene plasmando mi amigo y admirado Dr. Joaquín Díaz Atienza.

Saludos cordiales A.

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lunes, 20 de octubre de 2014

TDA/H y DSM 5: ”Tanta agua se le echó a la leche que dejó de serlo”

 

    Joaquín Díaz Atienza

     

    Quiero realizar en este post una pequeña reflexión sobre los criterios que utilizamos los clínicos para realizar el diagnóstico del TDAH. La pertinencia de esta reflexión se fundamenta en el hecho evidente de la difusión frívola que se está realizando sobre este grave problema de salud pública; frivolidad favorecida por intereses extrasanitarios y especialmente sostenidos por la industria farmacéutica.

    CRITERIOS CLÍNICOS PARA EL DIAGNÓSTICO

    En psiquiatría y psicología clínica solemos adoptar dos modelos bien diferentes a la hora de realizar el diagnóstico de cualquier trastorno paidopsiquiátrico: el modelo dimensional y el modelo categorial.

    • El modelo dimensional realiza el diagnóstico a través de la clínica y, fundamentalmente, el grado de interferencia que un determinado problema origina en el individuo. Parte del supuesto real de que la expresión psicopatológica y de normalidad no presentan un punto de corte a partir del cual podamos afirmar o negar la existencia de psicopatalogía. Personalmente, opino que es el más apropiado en la infancia en donde la mayoría de las veces nos enfrentamos a criterios dados por los padres y/o profesores, con toda la subjetividad que esto comporta, así como la amplia variación de la normalidad existente durante el desarrollo. Todos los que trabajamos en psiquiatría infanto-juvenil sabemos cómo es necesario ir cambiando los diagnósticos de bastantes patologías, debido a los cambios que experimenta el niño en su expresión conductual y emocional a lo largo del desarrollo. Es el utilizado por la CIE de la Organización Mundial de la Salud.

    Por tanto, este modelo o paradigma parte del supuesto de que la conducta se mueve en un gradiente que va desde la más absoluta normalidad, a lo que podemos considerar como patológico. De aquí que lo patológico deba definirse, no sólo por la “cantidad” o dimensión cuantitativa del síntoma, sino también por el grado de interferencia que el síntoma produce en la vida social, escolar y familiar del sujeto que la padece.

    En definitiva, este método en tan bueno para el diagnóstico clínico como incierto para su uso estadístico.

    • El modelo categorial, utilizado por el DSM de la Asociación Americana de Psiquiatría, suele utilizar un listados de síntomas para cada categoría diagnóstica: si se cumplen un cierto número de ellos, se realizará un diagnóstico positivo. Si no se cumplen, se descarta el diagnóstico.

    El DMS III nace con la intención de delimitar científicamente, es decir con un grado de evidencia, validez y fiabilidad suficientes, lo normal de lo patológico. Hasta 1980, el diagnóstico psiquiátrico era bastante inconsistente y poco fiable, cada escuela (psicoanalítica, organodinamista, fenomenológica, empirista etc…) era propensa a utilizar sus propios criterios, a pesar de los esfuerzos de la OMS por generar acuerdos universales entre los profesionales.

    Es en este contexto de crisis en donde surge el DSM III. Se realiza un gran esfuerzo por dar consistencia epidemiológica y validez estadística a las entidades descritas, dejando la puerta abierta a posibles cambios en revisiones posteriores en base a los resultados epidemiológicos de las investigaciones clínicas y longitudinales que se pusieron en marcha.

    A pesar del peso que las aseguradoras y las mutuas tuvieron en su creación, hay que reconocerle al DSM III el gran paso que supuso hacia una psiquiatría científica.

    Justamente, su metodología diagnóstica originó un mayor acuerdo entre los diferentes profesionales a la hora de realizar el diagnóstico. Se pusieron en marcha estudios epidemiológicos que contribuyeron a establecer la sensibilidad y la fiabilidad diagnóstica de sus criterios, así como la estabilidad de cada trastorno a lo largo del tiempo. Finalmente, se pudieron realizar ensayos clínicos con fármacos utilizando unos criterios de inclusión y exclusión muchísimo más sólidos. Es aquí en donde la industria farmacéutica descubre una fuente de riqueza inagotable, no solo por la posibilidad de crear fármacos cada vez mejores, sino también porque su influencia sobre los criterios diagnósticos podían ampliar considerablemente en número de “enfermedades” con la indicación del consiguiente medicamento…. Y así ha sido.

    En este post me limito a analizar cómo han evolucionado los criterios diagnósticos del TDAH.

    EL MANUAL DIAGNÓSTICO Y ESTADÍSTICO DE LOS TRASTORNOS MENTALES (DSM)

    La revolución paradigmática en psiquiatría comienza con la publicación del DSM – III ya que se basaba en criterios de investigación, contribuyendo así a que pudiera hablarse de fiabilidad, validez, falsos positivos, falsos negativos… En definitiva, se podía utilizar un lenguaje comprensible para los clínicos y para la comunidad científica.

    Otros aspecto muy importante es que introduce la clasificación multiaxial, obteniéndose una visión mucho más holística de la enfermad.

    • EL DSM – III.

    El gran aporte del DSM-III ha sido el poder hablar de lo mismo cuando se hacía referencia a un trastorno mental dando una mayor fiabilidad a las publicaciones científicas, a los diagnósticos clínicos y especificidad a los tratamientos farmacológicos.

    La utilización de los cinco ejes proporcionó la posibilidad de ponderar los factores psicosociales, las enfermedades concurrentes y el grado de interferencia en cada trastorno. Sin embargo, el DSM no es un tratado de psicopatología o de clínica psiquiátrica, sino unos criterios para dar mayor fiabilidad al diagnóstico y su uso en investigación.

    La engañosa sencillez de uso, dio lugar a su rápida difusión y utilización por parte de todo el mundo, pertenezca o no a las profesiones sanitarias. Hoy, todo el mundo se atreve a realizar el diagnóstico de TDAH, incluyendo a los padres y a los propios sujetos, especialmente adolescentes y adultos.

    El DSM – III distinguía tres sub-categorías bajo el apartado de TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN (véase figura 1)

    Figura 1. Sub-categorías del TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN

     

    Partiendo del déficit de atención como síntoma cardinal, diferencia entre EL DÉFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIVIDAD, SIN HIPERACTIVIDAD Y EL RESIDUAL. Estas sub-categorías debía cumplir una serie de requisitos que se explicitan en la figura 2.

    Figura 2. Criterios en el DSM -III

     

    Varios son los supuestos importantes para el diagnóstico (Figura 2):

  1. En cuanto a TDAH, deben darse siempre el déficit de atención, la hiperactividad y la impulsividad.

  2. Los síntomas suelen ser más manifiestos entre los 8 y 10 años, disminuyendo su intensidad con la edad y siendo más graves cuanto más jóvenes.

  3. Deben presentarse en varios ambientes, aunque no todos tendrían el mismo valor interpretativo dándole, en caso de discrepancia, más valor a los escolares.

  4. La clínica debe presentarse antes de los seis años y durar más de seis mes.

    Estos criterios, como veremos seguidamente, se adaptan mejor a la clínica que los propuestos en el DSM 5.

  1. En cuanto al TDA proponen los mismos criterios que para el TDAH, excepto la presencia de hiperactividad, aunque sí la impulsividad.

  2. En cuanto al TDAH Residual, El individuo debe cumplir los síntomas de TDAH, aunque la hiperactividad puede haber desaparecido.

· DSM 5

Esperábamos un avance significativo en el DSM 5 con respecto a las nuevas exigencias para el diagnóstico de TDAH. Sin embargo, la gran mayoría de los profesionales nos sentimos defraudados, porque, ¿qué debemos pedir a un manual de diagnóstico?.

1. Cuando se realiza un test de diagnóstico hay dos aspectos básicos a tener en cuenta dependiendo de la utilización que queramos hacer del mismo: Si yo deseo que no se me escape ningún “caso” lo hago más sensible, a costa de que aparezcan falsos positivos. Este procedimiento es el ideal ante enfermedades graves sobre las que se necesita una intervención urgente e inmediata. Esto se realiza a costa de la especificidad. Si lo que deseo es dar seguridad al diagnóstico, el test lo hago más específico a costa de la sensibilidad.

¿Conocemos cual es la especificidad y la sensibilidad del DSM 5?. No. Sin embargo, por los cambios introducidos, podemos anticipar que aumentará la sensibilidad y reducirá la especificidad. En otras palabras, el incremento de FALSOS POSITIVOS será mayor que con las anteriores ediciones. ¿En qué argumento esta afirmación? (Figuras 3 y 4)

1. Si anteriormente se afirmaba que la mayor gravedad y frecuencia de los síntomas se presentaban entre los 8 y 10 años, ahora nos encontramos que la edad máxima se sitúa a los 12 años y no a los seis.

2. Cuanto más jóvenes (inferiores a los 17 años), se exigen más síntomas con respecto a los mayores de 17. No se dan argumentos clínicos, ni científicos consistentes en el establecimiento de estos criterios.

3. La presencia de estos síntomas en otros trastornos paidopsiquiátricos y la posibilidad del doble diagnóstico disparará el diagnóstico del TDAH.

Figura 3. Criterios del DSM 5

 

4. Aunque desaparece la clasificación en subtipos, esto no supone un avance, sino la confusión producida por unos límites más difusos entre las diversas presentaciones.

 

Figura 4. Presentaciones y criterios de gravedad.

·

CONCLUSIÓN

Si el DSM, en todas sus versiones, se utiliza fundamentalmente para el diagnóstico ¿qué interés puede haber que pierda especificidad, es decir, que aumenten los falsos positivos?.

1. Podría entenderse si se utilizara para investigaciones epidemiológicas de campo, útiles para la planificación sanitaria.

2. Podría entenderse si se tratara de una enfermedad con una alta morbimortalidad en donde no se nos puede escapar ningún caso positivo.

Pero nada de esto sucede. Sólo sale beneficiada de este entuerto la industria farmacéutica, ya que una vez realizado el diagnóstico lo que procede es el tratamiento farmacológico.

Por tanto, estoy con aquellos científicos y clínicos que, por una cuestión de ética, de responsabilidad y de respeto a la infancia y al ser humano, no asumen los criterios de una manual vendido a intereses extrasanitarios.

Fuente:

http://diazatienza.es/

lunes, 13 de octubre de 2014

Dislexia y TDA/H

 

tdah y dislexiaSe sabe desde hace tiempo que la dislexia y el Trastorno por Déficit de Atención (TDA) con o sin Hiperactividad (TDAH) tienen mucho en común. Ambas entidades pueden darse en una misma persona con una frecuencia mayor de lo que cabría esperar, es lo que se denomina comorbilidad. Diferentes autores estiman esta frecuencia de asociación hasta en un 50% de los casos. Aunque se trata de entidades diferentes, hay un solapamiento en cuanto a las posibles manifestaciones de las mismas que hace muy difícil su interpretación desde un punto de vista neurobiológico. Si bien ambas entidades presentan un importante componente hereditario, las bases genéticas de ambos procesos resultan ser muy diferentes, hasta donde sabemos actualmente. Pero además, el fenómeno de comorbilidad se puede presentar añadido a otros procesos como la dispraxia o el trastorno específico del lenguaje, lo que complica aún más su interpretación.

 

Las técnicas más recientes de estudio funcional del cerebro humano empiezan a dar algo de luz al respecto, pero aún estamos muy lejos de conocer todo lo referente a estos procesos. En los casos más típicos, la dislexia se pone de manifiesto cuando un niño con déficit de atención con hiperactividad es tratado farmacológicamente por su proceso.

 

Fuente:

http://dislexianews.blogspot.com.es/

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jueves, 9 de octubre de 2014

Tics y psicoestimulantes (metilfenidato y anfetaminas). Documento para padres

 

Joaquín Díaz Atienza

tic nerviosoINTRODUCCIÓN

(Trabajos anteriores a la publicación del DSM -III) (1)

Ha sido siempre una preocupación para los profesionales y padres la posibilidad de que los psicoestimulantes induzcan, o empeoren, los tics. En esta preocupación se incluye la posibilidad de que, incluso, pudieran desencadenar un Síndrome de La Tourette (2) (ST). Los antecedentes científicos que sostenían este temor se remontan al trabajo de Golden (1974) cuando publica un caso con TDAH que, tras la prescripción de metilfenidato, presentó un ST. Posteriormente, Denckla y cols (1976), a pesar de

que en su revisión de casos hablan de la reducida incidencia de los tics en niños con psicoestimulantes – menor del 1,3% -, insisten en que se debe ser precavido ante esta posibilidad, ya que, si existían tics previos al tratamiento, estos empeorarían e, incluso, en determinados casos podrían no remitir después de suspender la medicación.

La publicación de casos se va sucediendo en el mismo sentido, así Pollack y cols (1977) plantean que la presentación de ST en un caso con antecedentes familiares de tics apoyaría la hipótesis de que el riesgo de los psicoestimulantes se debería a un incremento de la actividad catecolaminégica (3) cerebral. Recomiendan precaución cuando existan antecedentes de tics o ST en familiares de niños con TDAH. Bremness y col (1979) publica un nuevo caso en donde, según los autores, aparece un TS secundario a la prescripción del metilfenidato.

Todas estas publicaciones aisladas van generando entre los profesionales una preocupación creciente frente a los posibles riesgos de originar un trastorno por tics, incluyendo el ST, con los psicoestimulantes. Sin embargo, estos estudios adolecen de un sesgo muy importante: la falta de unificación de criterios clínicos para realizar el diagnóstico de TDAH. En estas muestras es más que probable que se incluyeran niños con otras comorbilidades no diagnosticadas. De otra parte, aunque fuera desde el punto de vista empírico, había justificación teniendo en cuenta la buena respuesta terapéutica de los tics frente a los fármacos antidopaminérgicos (4), justamente aquellos que presentan una actividad contraria a los psicoestimulantes.

DÉCADA DE LOS 80

Durante los 80 persiste la convicción de que los psicoestimulantes incrementan de forma significativa el riesgo para la parición de tics. Aquí ya se manejan unos criterios diagnósticos bastante homologables a los que utilizamos hoy. También se recomienda tener en cuenta, antes de prescribir el metilfenidato, los antecedentes de tics en la familia, ya que estos actuarían como un contexto de riesgo añadido (Lowe y cols, 1982).

Sin embargo, una investigación con un pequeño número de caso (cuatro), aunque controlado y simple ciego (5) (Sverd y cols, 1989), crea el primer cuestionamiento de lo que hasta ese momento se consideraba como algo totalmente resuelto. Los cuatro casos padecían, previamente al inicio del tratamiento con metilfenidato, un ST. Los resultados demostraron, en esta pequeña muestra, que los síntomas del TDAH mejoraron y que el metilfenidato no incrementó la frecuencia de los tics. Por otra parte se observó que a pequeñas dosis tres de ellos incrementaron los tics y no a dosis mayores. Estos investigadores llegaron a la conclusión de que existe relación entre el metilfenidato y la presentación de tics, que esta relación no depende de la dosis y, por último, que los cambios en la dopamina estarían detrás de los resultados encontrados.

Por tanto, y a pesar de este último trabajo, la mayoría de los investigadores mantenían la prudencia de prescribir con precaución cuando existían antecedentes personales y/o familiares de tics, así como en cualquier niño tratado. De otra parte, este trabajo sentó las bases para otros posteriores.

DÉCADA DE LOS 90.

Durante este periodo la mayoría de las investigaciones iban encaminadas a confirmar los hallazgos de la década anterior aunque con el diseño de los ensayos más depurado desde el punto de vista metodológico. Así, Borcherding y cols (1990) estudian una muestra de 45 niños con TDAH y otras alteraciones psiquiátricas comórbidas: trastornos compulsivos graves tratados con metilfenidato y anfetamina. Se trataba de un ensayo clínico doble ciego en donde se estudiaron los efectos secundarios a distintas dosis. Los resultados pusieron de manifiesto que la anfetamina exacerbó los síntomas obsesivos y el metilfenidato los tics.

Gadow y cols (1992) investigaron la evolución de los tics en 11 niños prepuberales que padecía esta comorbilidad – tics y TDAH – a los que se les administraron dosis crecientes de metilfenidato: 0.1, 0. 3 y 0.5 mg/kg de peso durante 2 semanas en un ensayo clínico doble ciego. A cada niño se le observó en clase durante las tareas, en el comedor y en recreo durante, al menos, unas veinte horas. Se evidenció que, efectivamente, el metilfenidato mejoraba la hiperactividad y conductas disruptivas durante las clases y las conductas agresivas durante la comida y el recreo. También se incrementaron los tics vocales durante las clases y la comida. Los tics motores no se modificaron. Otro aspecto fue que la dosis que más afectó a los tics fue la prescripción de 0,3 mg/kg. Solo un niño experimentó incremento de los tics motores.

Si la investigación anterior se centró básicamente en la modificación de los tics con la prescripción del metilfenidato, Lipkin y cols (1994) lo que investigaron fue la incidencia de tics y discinesias (6) en niños sin que presentaran estos trastornos antes del tratamiento con metilfenidato. La muestra comprendió 102 niños en tratamiento con psicoestimulantes con un diseño transversal (7).La incidencia de movimientos anormales fue del 9%, uno de ellos había desarrollado un ST (0.8%). En la presentación de los tics o discinesias no influyó ni la edad, medicación (tipo de psicoestimulante), dosis, historia previa de tics ni los antecedentes familiares.

Las investigaciones anteriores, aunque no eran concluyente por su metodología, sí que pusieron en evidencia la necesidad de investigar con mayor profundidad las relación entre el metilfenidato, y los psicoestimulantes en general, y no solo la presentación de tics sino también evaluar los riesgos que implicaba su prescripción en niños con TDAH y con tics. Tal vez haya sido el equipo de Gadow el que más ha profundizado en este proyecto. A su investigación de 1992, se le añaden otras posteriores que, de alguna manera, han contribuido de forma definitiva a generar entre los profesionales la opinión que hoy tenemos acerca de la asociación TDH /TICS/METILFENIDATO. Estos investigadores replican el estudio del 92 (Gadow y cols, 1995) pero con una muestra mayor – 34 niños- y en las mismas condiciones doble ciego del anterior. Sus conclusiones son que, si bien mejoran las conductas de hiperactividad y disruptivas en el aula, así como la agresividad en todos los contextos, la administración de dosis bajas pueden empeorar los tics motores aunque en la mayoría de los niños no producía este empeoramiento. La dosis de mayor riesgo fue la de 0.1 mg/kg.

Otro aspecto interesante, que en nuestro país no tiene mucho sentido, es la comparación entre la anfetamina y el metilfenidato y el empeoramiento de los tics. La mayoría de los autores sostienen que el metilfenidato es mejor tolerado que las anfetaminas (Castellanos y cols, 1997).

Gadow y cols (1999) estudian nuevamente en un ensayo doble ciego controlado aunque de mayor duración – ocho semanas – los efectos del metilfenidato tanto sobre la semiología conductual como sobre los tics en una muestra de 34 niños. Posteriormente, ya de forma no controlada, aunque los evaluadores eran ciegos respecto al tratamiento, se evaluaron cada seis meses durante dos años. Las conclusiones a las que llegan estos investigadores fueron que, en términos generales, el tratamiento con metilfenidato en niños con tics comórbidos, era bastante seguro, aunque no en todos los casos. Por ello recomendaban que en los casos de comorbilidad se establezca una monitorización ya que existe la posibilidad de que en determinados casos los tics puedan empeorar.

Law y col (1999) realiza un estudio doble ciego y cruzado (8) con metilfenidato frente a placebo. Al final de estudio quedaron 72 niños. Los resultados, a mi juicio, fueron sorprendentes: el 19,6 % de los niños con metilfenidato desarrollaron tics frente al 16,7% de los que tomaban placebo. Empeoramiento de los tics se presentó en el 33% de los niños con metilfenidato frente al 33% de los que tomaban placebo. Concluyendo, por tanto, que no hay diferencias entre el metilfenidato y el placebo (sustancia inactiva farmacológicamente) en cuanto al riesgo de desencadenar o empeorar los tics. Sin embargo, la mortalidad experimental (9) fue mayor del 25 % por lo que a nuestro juicio las conclusiones hay que releerlas con suma precaución.

Quisiéramos concluir esta primera parte realizando un resumen de las diferentes posiciones que se han venido manteniendo. En primer lugar, aquellos que mantiene la ocurrencia de tics con los psicoestimulantes. Esta ocurrencia vendría acompañada de una agravación en aquellos que previamente los presentaban. Los investigadores que sustentan esta posición recomiendan la monitorización de los pacientes, especialmente los que ya presentaban la comorbilidad. En segundo lugar, los que no encuentran diferencias significativas y defensores que, frente a los riesgos, los resultados son significativamente mayores.

Existe una tercera postura que defiende que la retirada de la medicación originaría la presentación o empeorarían los tics. Como investigación relevante de esta última postura queremos resumir la investigación de Nolan y cols (1999). Para estos investigadores en su trabajo a doble ciego y frente a placebo la supresión a medio y largo plazo del tratamiento con psicoestimulante no empeoran los tics.

Por tanto, parece que los hallazgos encontrados tienen, más que ver con características individuales que con la medicación propiamente dicha.

A PARTIR DEL AÑO 2000.

Si hay una característica que defina el momento actual es el convencimiento en la mayoría de las publicaciones de que no solo hay que restarle importancia pronóstica a la aparición de tics durante el tratamiento con psicoestimulantes, sino que tampoco la presencia inicial de los mismos tampoco supone una contraindicación absoluta.

Sin embargo, esto no significa que debamos minimizar este problema. Hay investigaciones como la de Guegant y col (2000) que insisten que bastantes secundarismos al metilfenidato aparecen tardíamente y que la mayoría de los seguimientos en las investigaciones son excesivamente cortos. Aconsejan que las investigaciones debieran contemplar esta circunstancia.

Desde hace tiempo se ha intentado relacionar el TDAH, los tics y el trastorno obsesivo-compulsivo. En esta línea, un equipo alemán (Moll y col, 2001) estudia la posible relación entre los tics y el TDAH. Emplean la estimulación magnética cerebral con el objetivo de encontrar algún tipo de similitud funcional intracortical entre los pacientes con tics y los aquellos que padecen TDAH. En los niños que presentan tics, según estos autores, existiría un déficit en los mecanismos intracorticales de inhibición. El metilfenidato induciría esta disminución. Concluyen que en los niños hiperactivos ya existiría un déficit en los mecanismos de inhibición intracortical y el metilfenidato aumentaría este déficit traspasando el umbral que daría lugar a los tics.

En una revisión retrospectiva, Varley y cols (2001), llegan a la conclusión que el 8,3% de los niños con metilfenidato presentarán tics y que éstos aparecerían en los más jóvenes. Para estos investigadores los tics no guardan una relación dosis / dependiente. Por tanto, para ellos si mantienen la relación edad/dependencia. Esta opinión es mantenida por Wolraich y cols (2001). Estos últimos realizan un ensayo clínico controlado con metilfenidato OROS llegando a la conclusión que son un reducido número de niños los que presentan tics y aconsejando no retirarlo teniendo en cuenta el binomio beneficio/riesgo.

Debido a que se mantiene la polémica, el Tourette’s Syndrome Study Group (2002) teniendo en cuenta, tanto la evolución de los tics en niños con metilfenidato, así como los beneficios que reporta su administración, defiende la posición de mantenerlo y, en los casos en donde se produzca un empeoramiento de los tics, asociar la clonidina.

Sin embargo, la situación no queda definitivamente resuelta como veremos en la revisión de Kurlan (2003) y de Palumbo y cols (2004). Para el primero, si bien la presencia de tics no contraindica la prescripción de psicoestimulantes, el mejor tolerado sería el metilfenidato. Los segundos realizan una revisión de tres ensayos clínicos controlados y dos no controlados. En los tres ensayos clínicos la presentación de tics fue indiferente entre el placebo (3,7%), el metilfenidato OROS (4,0%), y el metilfenidato de liberación rápida (2,3%). Tampoco encontraron relación entre la dosis y la presentación de tics. Sin embargo, una vez más, encuentran que la presentación de tics tiene una estrecha relación con la historia personal y/o familiar de tics.

CONCLUSIÓN

Teniendo en cuenta los conocimientos actuales respecto a los tics y psicoestimulantes, yo recomendaría lo siguiente:

• Cuando tengamos la necesidad de prescribir el metilfenidato y no existan antecedentes de tics, ni personales ni familiares, se realiza sin monitorización obligada.

• En el supuesto de antecedentes personales de tics o que presenta tics simples, se puede prescribir el metilfenidato, aunque con monitorización de los mismos en cuanto a topografía, cantidad y complejidad. Si estos se agravan, yo personalmente soy de la opinión de cambiar a la atomoxetina, antes de introducir la clonidina, debido a las hipotensiones que ésta produce.

• Cuando existan antecedentes familiares de tics también es recomendable la monitorización. Si se presentaran, adoptar la misma aptitud que en el punto anterior.

• Espero que este documento, sirva para que los padres sepan a que atenerse y se impliquen directamente en la responsabilidad que siempre conlleva la prescripción de medicación en pediatría.

1 Hemos divido esta revisión en un antes y después de la publicación del DSM -III debido a que los diagnósticos de TDAH anteriores a esta publicación eran muy heterogéneos y escasamente fiables, aunque para simplificar el texto hablamos siempre de TDAH.

2 Síndrome de Gilles de La Tourette: Enfermedad neurológica caracterizada por la presencia crónica de tics complejos, así como otros problemas neuropsiquiátricos.

3 Aumento de la acción de la dopamina (en este caso). Neurotransmisor cerebral.

4 Dopaminérgico / antidopaminérgico: que aumentan o disminuyen la actividad de la dopamin a.

5 Se dice simple ciego cuando solo el investigador no conoce el tipo de tratamiento y doble ciego cuando ni el paciente ni el investigador conocen si se está tomando el medicamento o placebo (sustancia inactiva farmacológicamente).

6 Discinesias: movimientos anormales que se presentan, normalmente, con los neurolépticos.

7 Transversal: se estudia en un momento dado la presencia o no de tics. Los pacientes no se asignan aleatoriamente al estudio.

8 Cruzado: cuando todos los niños en estudio toman sustancia activa y placebo de forma alternativa.

9 Mortalidad experimental: casos que abandonan el estudio antes de terminar ésta.

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Fuente:

http://diazatienza.es/tics-y-metilfenidato-documento-para-padres/