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Sobre hiperactividad y déficit atencional

 

deficitatenc000Hiperactividad (TDAH)

Fernando Mulas

El concepto de “actividad” se contempla en nuestra sociedad como algo positivo propio de la  naturaleza humana, cuyo óptimo ejercicio de la misma promueve los avances y el desarrollo de activos procesos creativos que cambian inexorablemente los horizontes de la humanidad,  transcendiendo a futuros inimaginables.

     Una persona por tanto muy activa suele ser positivamente considerada sobre todo cuando se asocia la facultad de la creatividad y, aunque en determinados casos esta última sea una característica relevante, desafortunadamente no siempre es consustancial con las personas que presentan un exceso de actividad en el contexto clínico de lo que se denomina “Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad“, bien conocido por su acrónimo de TDAH, en cuyo cuadro clínico están presentes los otros dos síntomas cardinales: la impulsividad y sobre todo la inatención.

     Aunque se usa el término “hiperactivos” para etiquetar a estos niños, el problema  mas relevante y de significación mas trascedente para ellos es el del “déficit de atención”, dado que su persistencia va a condicionar dificultades asociadas del aprendizaje con más que probable fracaso escolar, que suele ponerse en evidencia en edades más tardías respecto a cuando el niño se mostraba sobretodo hiperactivo, ya que con la edad la hiperactividad va disminuyendo. Estos niños son entonces etiquetados como de vagos y poco solidarios, mostrando tendencia a ir a su aire.

      Una actitud negativa hacia ellos provoca que a la larga se afecte su propia consideración o autoestima, que va disminuyendo progresivamente y hace bueno lo de la profecía auto cumplida, ya que de tanto oír comentarios negativos al final se los creen ellos mismos y apenas se esfuerzan. Las dificultades escolares se hacen progresivamente más ostensibles lo que provoca no pocos abandonos en los estudios, así como su marginación y exclusión social, aceptando ellos mismos sin más consideración sus carencias y todas sus limitaciones.

 

     Este cortejo  sintomático fue atribuido inicialmente a una base de disfunción conductual y social, que ahora ha quedado complejamente desechada con la evidencia de las investigaciones de las últimas décadas, considerándose el cuadro clínico como un trastorno del neurodesarrollo que tiene una base fundamentalmente genética de carácter poligénico hasta en un 80% de los casos. Consecuentemente están alterados los sistemas bioquímicos relacionados con determinados neurotrasmisores cerebrales, como la dopamina y la noradrenalina, implicando ello una disfunción localizada preferentemente en el área dorso lateral del lóbulo frontal cerebral.

     Estas disfunciones a su vez condicionan cambios en el tamaño cerebral de estos sujetos que muestran una reducción de un 4% de su volumen total en relación con los grupos controles, aunque tengan una inteligencia normal. También los estudios neurofisiológicos muestran alteraciones relacionadas, como ocurre con los potenciales evocados P300 a estímulos infrecuentes que evidencian un alargamiento de la latencia del potencial y una disminución de la amplitud de la onda. Más recientemente la cartografía cuantificada de las ondas eléctricas cerebrales han demostrado evidencias que categorizan mejor a los niños TDAH. Por tanto hoy día no tienen ningún fundamento los que apuntan a un origen puramente conductual o de personalidad.

     Con estas descripciones publicadas y replicadas por toda la comunidad científica internacional nadie se atreve a cuestionar la base neurobiológica del trastorno,  excepto los que sin fundamento o por creencias subjetivas desoyen lo que demuestra la medicina de la evidencia. Por ejemplo, una persona puede curarse de un proceso tumoral coincidiendo con el hecho de estar tomando una dieta especial, pero mientras no hayan estudios doble ciego y replicados que soporten tal coincidencia, no se puede generalizar que  dicha dieta cura el proceso cancerígeno.

     Una vez demostrado el origen biológico resulta obvio utilizar los recursos farmacológicos que han mostrado evidencias positivas con riesgos inconsistentes en relación al beneficio que se logra con los fármacos estimulantes y los no estimulantes. Los primeros producen efectos dopaminérgicos y los segundos noradrenérgicos en correspondencia con  los sistemas de neurotransmisión afectados, estando implicados los genes responsables del trasporte de dichas sustancias para su adecuada función en la sinapsis cerebral. Debe tenerse presente que el que exista un base genética no quiere decir que el trastorno sea significativo de por vida ni que estos fármacos tengan que tomarse para siempre, pues en nuestra experiencia la mayoría de los casos tratados oportunamente tienen un pronóstico favorable.

     Si al tratamiento farmacológico se acompaña una intervención psicopedagógica en el contexto de una terapia “combinada” adaptada a cada caso concreto, a modo de un traje hecho a medida con carácter individualizado, la evolución cambia muy positivamente. Se consigue una mejoraría académica así como un mayor control de los problemas conductuales y comórbidos que puedan presentarse. Ello repercute en un considerable beneficio en los esfuerzos necesarios a largo plazo, en las repercusiones económicas consecuentes, y en la mejor integración psicosocial futura.

     No hay que dejarse llevar por cantos de sirena que cuestionen las evidencias cuando en estos chicos está en juego su calidad de vida, la de sus familias y su futuro. Al igual a como sin darnos cuenta los hijos nos miran como señal de llamada para que les ayudemos, hay que aprender a mirar a donde están las evidencias que aportan las soluciones más oportunas para la que la actividad que referíamos al comienzo sea más organizada, mejorando las funciones ejecutivas y el control del impulso inhibitorio. Enseñemos a estos niños y adolescentes a madurar en las mejores condiciones posibles, facilitando que sean ellos protagonistas decisorios de su propio y mejor futuro.

 

Fuente:

http://blogs.lasprovincias.es/mihijomellama/

“Todo el mundo habla de niños hiperactivos, pero muy poca gente sabe qué es el TDAH”

 

Sandra Melgarejo

Isabel orjalesSegún Isabel Orjales, profesora del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Facultad de Psicología de la UNED, el TDAH es “el trastorno más popularmente desconocido”. En su opinión, existen muchos tópicos que interfieren en el diagnóstico y abordaje del TDAH, y falta comprensión en el entorno escolar. Contra esto, Orjales recomienda traducir los protocolos específicos en acciones concretas y ahondar no solo en la detección precoz, sino en la intervención psicoeducativa posterior.

¿Cuál es la situación actual del TDAH en España?

El TDAH es el trastorno más popularmente desconocido. Todo el mundo habla de niños hiperactivos, pero hay muy poca gente que realmente sepa cómo es un niño con TDAH. Todavía existen muchísimos tópicos que interfieren en las medidas que se toman, sobre todo en el ámbito educativo. El problema no solo concierne a los síntomas que tiene el niño en el aula –que se podrían resumir en que se comporta como si tuviera dos o tres años menos que el resto por su inmadurez, aunque pueda tener altas capacidades intelectuales–, sino a la falta de comprensión en el entorno escolar, porque existen muchos docentes que están erróneamente convencidos de que el diagnóstico del TDAH se puede basar solo en lo que ellos ven en el aula y las medidas educativas que toman se basan en sus hipótesis. Así ocurre que hay niños con TDAH que no tienen un perfil exagerado de hiperactividad o que tienen muy buena capacidad intelectual y compensan algunos ámbitos, y que por ello son malentendidos por los profesores.

No obstante, la primera voz de alarma ante un posible caso de TDAH suele darse en el colegio, ¿no es así?

Sí. La impresión popular es, incluso, que hay un sobrediagnóstico de TDAH, que ahora todos los niños son hiperactivos, al igual que en otra época todos eran disléxicos. El problema es que el TDAH es muy difícil de diagnosticar: requiere que puedas comprobar que los síntomas de desatención, hiperactividad, impulsividad, etc., que evolutivamente tienen todos los niños, son más crónicos en este caso y no van a mejorar si no se hace una intervención específica. Y eso requiere tiempo.

¿Por eso se retrasa el diagnóstico y el tratamiento?

Suelo insistir en que la intervención psicoeducativa debe comenzar antes de que se cierre el diagnóstico, cuando los síntomas empiezan a generar problemas y se ve claramente que las medidas educativas normales, escolares y familiares, no dan resultado. Si la intervención se inicia y realmente el niño tiene TDAH, tendrá un cuadro más moderado; y si había otros condicionantes, el niño se estabilizará y el diagnóstico o el descarte del TDAH llegarán antes.

En ocasiones se cuestionan los diagnósticos de TDAH, ¿por qué?

Porque los síntomas que presenta un niño con TDAH son comunes a todos los niños, responden a una inmadurez de las funciones asociadas al lóbulo frontal, que maduran con el tiempo. El problema de los niños con TDAH es que tienen un retardo en la maduración. Lo que pasa es que también son funciones que se educan: la impulsividad se puede reducir, la atención mejora… Los profesores pueden tener dificultades para discriminar si el problema que tiene el niño se puede arreglar con medidas educativas generales, con medidas educativas específicas o con un entrenamiento muy costoso. Pueden pensar que es algo que depende de la voluntad del niño o que requiere más disciplina por su parte.

En este sentido, es importante que los profesores entiendan que ellos son un puntal incuestionable en el diagnóstico porque necesitamos información lo más pormenorizada posible sobre las dificultades que tiene el niño en el aula, pero luego necesitamos mucha más información para poder confirmar sus hipótesis de diagnóstico.

¿Cómo se coordina la intervención educativa con el ámbito familiar y sanitario?

Todavía estamos muy en pañales. Están apareciendo protocolos conjuntos de Sanidad y Educación que son importantísimos, se tienen que ir traduciendo en acciones concretas, pero todavía están más ligados a la primera fase, la detección y el diagnóstico, que a la intervención psicoeducativa posterior. Indudablemente, tiene que haber una conexión muy importante: el médico no puede ajustar la medicación sin la información del impacto que tiene la medicación; y el centro educativo no puede hacer que el niño sea más eficaz a través de programas de intervención y de entrenamiento cognitivo si no está apoyado por un tratamiento farmacológico adecuado.

Fuente:

http://www.comunidad-tdah.com/

Trastorno Negativista Desafiante en niños con TDA/H

 

TNDLA NEGACIÓN: ¿VIRTUD O PROBLEMA?

Fernando Mulas

Hay momentos en la vida que se resuelven positivamente solo con las dos letras que configuran la negación por excelencia, que simplemente es el NO. En ocasiones este adverbio es más importante que el SI, pues suele suponer un rechazo a algo que se nos ofrece sin garantías para el que lo recibe y esa loable actitud implica una posición forzada que muchas veces es difícil de mantener. Decir que sí suele ser más fácil que decir que no.

     Cuando esa actitud de rechazo es consecuencia de un análisis sensato y reflexivo generalmente tiene un gran valor por lo que ello representa, pero cuando nace de un impulso sistemático que no responde a la lógica sino mas bien a una actitud predeterminada, que se repite una y otra vez, nos encontramos ante una posición de consecuencias muchas veces desfavorables para el equilibrio del sujeto que presenta el negativismo a ultranza.

     Bien es cierto que hay épocas vitales que reconocemos que esta actitud es bastante frecuente y por ello entendemos como normal. Suele ser la de los albores de la adolescencia cuando de forma fisiológica la propia madurez y el querer autoafirmarse, como persona individual y con entidad propia, les lleva a estos chicos o chicas a adoptar una actitud de rechazo a todo lo que se vislumbra ante sus ojos.

     Los padres se desesperan viendo como a estas edades las respuestas se convierten frecuentemente en una desconsideración a todo lo que se les ofrece. Casi todo les parece mal, los padres no tienen ni idea ni saben comportarse, los profesores lo hacen fatal, todos les tienen manía, y cualquier insinuación o consejo habitualmente es rechazado. Hay que tener paciencia ya que generalmente solo cuestión de tiempo procurando ejercitar como sortear las situaciones límites sin entrar directamente en el choque con nuestros hijos, practicando sin descanso lo que vulgarmente se denomina tener mano izquierda.

     Se procurará encontrar las situaciones en que los hijos estén mas receptivos, dejándoles que ellos se vean como partícipes y autores de sus decisiones, aunque éstas hayan sido mediadas o enfocadas adecuadamente por sus progenitores. Un enfrentamiento abierto generalmente es un fracaso y eso hay que evitarlo.

     Los problemas son más graves cuando la actitud negativista se corresponde con otros trastornos del neurodesarrollo, como suele ocurrir con relevante frecuencia en el denominado Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Nos encontramos entonces ante lo que se denomina una comorbilidad, pudiendo aparecer los síntomas muy pronto aunque sea más evidente a partir de los 6 o 7 años. Debemos entonces solicitar una valoración para descartar un TDAH de la mano de especialistas con experiencia, dado que un tratamiento precoz de la base del problema evita muchos otros en la evolución pronóstica.

     Se debe también estar vigilantes para ver si aparecen problemas de conducta asociados como una actitud desafiante, teniéndose que considerar entones el diagnóstico del Trastorno Negativista Desafiante (TND), una problemática que se acrecienta con los años y que el devenir la pubertad hace que sea muy difícil el manejo de estos chicos, con el peligro de que sus padres los dejen por imposibles.

     El TDN es una entidad clínica bien definida que precisa unas pautas para su manejo y en otras ocasiones es necesaria medicación específica. En su comportamiento estos niños se caracterizan porque se muestran oposicionistas con los adultos, incluso provocadores, desafiando las normas de los mayores y molestando a los demás con resentimiento. El humor de estos chicos muestra enfados frecuentes, se quejan de lo que le hacen los demás y de que les molestan, por lo que también pierden a veces la compostura y pueden llegar a agredir.

     Una evolución desfavorable o sin tratamiento supone el riesgo de un futuro trastorno disocial, consistente en que el sujeto presenta frecuentemente un patrón de conducta que transgrede los derechos básicos de los demás, incumpliendo las normas sociales propias de su edad.

     Debe tenerse en cuenta que un 50% de los TND son niños con TDAH que no están diagnosticados ni tratados como tales, por lo que un buen enfoque diagnóstico y terapéutico de ambos trastornos siempre será rentable para el futuro. Y si usted lee lo expuesto y resuelta que está en desacuerdo con todo lo dicho, tal vez debería ir a un especialista porque apunta maneras y seguro que todavía está a tiempo de mejorar en beneficio suyo y de los que le rodean.

Fuente:

http://blogs.lasprovincias.es/mihijomellama/

Tesis vs praxis en el TDA/H: Cuando la teoría sólo representa una utopía en este enmierdado país

 

tdah tratamiento multimodalEl Consejo de Europa solicita que se garantice el tratamiento multimodal a afectados por TDA/H

 

La Asamblea del Consejo de Europa ha aprobado una resolución que solicita a sus estados miembros que garanticen el tratamiento integral de los niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

Este documento, en cuya elaboración ha participado el Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM) del Instituto de Salud Carlos III, pide criterios más rigurosos de clasificación de este trastorno para evitar el sobrediagnóstico, así como una mejor formación de los profesionales para acabar con el infradiagnóstico. Se propone también que el tratamiento farmacológico sea el último recurso, siempre en combinación con otras actuaciones psicoeducativas y de mejora del comportamiento.

CIBERSAM defiende las conclusiones de esta resolución, que reclama que se forme a los profesionales sanitarios para garantizar el diagnóstico precoz y el tratamiento integral de los afectados por TDAH, uno de los desórdenes más comúnmente diagnosticados en la infancia en todo el mundo, y que afecta a 3,3 millones de niños y adolescentes sólo en la Unión Europea.

"Se debe potenciar también la educación de los padres y los profesores sobre el diagnóstico y el tratamiento del TDAH, y ofrecerles técnicas para mejorar el comportamiento de los niños", señala el doctor Celso Arango, director científico del CIBERSAM, quien también resalta que esta resolución "reclama que se investigue sobre los posibles efectos adversos de los medicamentos a largo plazo".

Según esta resolución, aprobada por el Comité Permanente de la Asamblea del Consejo de Europa por unanimidad el pasado viernes 6 de marzo, "la investigación en el tratamiento del TDAH se ha focalizado fundamentalmente en las intervenciones farmacológicas sin la suficiente consideración por otras opciones terapéuticas como las intervenciones psicosociales destinadas a enseñar a los niños con este trastorno habilidades que les permitan mejorar su comportamiento".

Fuente:

http://www.infosalus.com, a través de http://www.fundacioncadah.org/web

(Sobre el TDA/H) Una madre agotada

 

Laura Collado

cansadaAgotada. Así me siento hoy, ayer, antes de ayer. Así me siento yo, pero también todas las familias de niños con TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad) y, ¿por qué no decirlo alto?, todas o la mayoría de las veces nosotras, las madres. Pero si nos sentimos todas así, ¿por qué hay tan poca gente que nos entienda?

¿Por qué en cada cambio de tutor tenemos que volver a contar el tipo de trastorno que sufren nuestros hijos y el tipo de adaptaciones que le vendrían mejor? Todo esto, con buenos modales, alabando una y otra vez su comprensión, apoyo (aunque en muchas ocasiones sea nulo), para que el trato hacia nuestros hijos sea lo más comprensible posible.

Esto anterior, personalmente, es lo que más me agota; porque veo muy injusto que nosotros tengamos que estar semana sí, semana no recordando a unos profesionales lo que nuestros hijos necesitan para poder llevar el curso más o menos normal. Pero creo que los maestros tampoco son del todo culpables de nuestra desesperación, porque son muy pocos, por no decir casi ninguno, los que de verdad están formados sobre las adaptaciones que necesitan los niños con TDAH.

¿Por qué no son obligatorios los cursos de formación sobre este tipo de trastornos? ¿Por qué no es obligatorio llevar a cabo el protocolo de actuación (que tanto han tardado en diseñar desde la Consejería)? Puf...

Estoy agotada, porque es muy duro ver día tras día cómo tu hijo vuelve del colegio con la agenda en blanco, porque se le ha olvidado apuntar lo que han dado, y nadie se lo ha recordado, y, claro, tengo que ideármelas con mis apuntes para repasar por nuestra cuenta lo que creo que más falta le hace. Si preguntaran por separado a cada familia de TDAH qué hacen por las tardes, todas coincidirían en responder: estoy sacando otra vez Primaria, Secundaria.

Estoy agotada porque cuando tu hijo te pregunta: "mamá, ¿por qué yo no tengo tiempo para jugar como mis amigos?", tú tienes que inventarte una historia sobre el esfuerzo y su fruto (que la mayoría de las veces no lo ven). O: "mamá, ¿por qué cuando llego a clase se me olvida lo que estudiamos ayer?".

Estoy agotada porque es muy duro escuchar de la boca de tu hijo: "Mamá, ¿por qué no soy inteligente?".

Estoy agotada porque es muy difícil que no te salten las lágrimas al final del día cuando escuchas : "Gracias, mamá, y perdóname" (aquí es cuando de verdad sientes que te estás esforzando).

Estoy agotada, porque es muy duro ver cómo la consejera de Educación del Principado está tan ocupada (tendrá tanto lío con la educación de sus hijos como yo) que no tiene tiempo para escuchar lo que nosotras, las familias, queremos transmitirle sobre lo que solicitamos para la educación de los niños con TDAH. Seguro que está ocupadísima, por eso siempre manda en su lugar a personas cercanas a ella. Pero, ¡no! No queremos eso, queremos verla y entrevistarnos personalmente con usted, porque seguro que sabe escucharnos y entendernos como nos merecemos (o eso creo yo).

Con todo este agotamiento quiero terminar diciendo bien alto: soy feliz y esto nada ni nadie lo va a cambiar. Y si de verdad queremos a nuestros hijos les tenemos que transmitir que todo lo que se propongan lo pueden conseguir.

Fuente:

http://www.lne.es/

‘Me preocupa que mi hijo no tenga amigos’

 

ACOSO‘Mario’ disfrutaba de las actividades solitarias, y aunque a él no le importaba,
sus padres pensaban que algo le pasaba.

Redacción Frontera

        

HISTORIA DEL PADECIMIENTO

“Mario” es un adolescente de 13 años de edad, originario y residente de la ciudad de Tijuana, vive con sus padres, estudia primer año de secundaria.

Fue la madre del paciente quien solicitó la valoración de primera vez, ya que en la escuela le habían reportado los maestros que su hijo no se relacionaba con los demás niños, y que había habido ciertos incidentes donde otros compañeros se burlaban de él, por lo que sospechaban que era víctima de bullying.

La madre comentó que “Mario” es hijo único, por lo que se acostumbró a estar solo desde chiquito, además como ella ya lo tuvo a la edad de 40 años, tampoco convivió con primos pequeños, ya que todos estaban más grandes. Por tal motivo ella pensaba que su hijo había tomado el comportamiento e incluso la manera de hablar de los adultos. Incluso hasta la manera de vestir siempre había sido muy formal.

También era muy cuidadoso con todas sus cosas, no le gustaba que nadie las tocara, tenía sus horarios y rutinas muy bien establecidos; la madre comentó:

“Era muy obsesivo con el orden y con la limpieza, pero como así soy yo, pues yo lo he visto normal”.

En la escuela nunca tuvo problemas de aprendizaje, aunque los maestros reportaban todo el tiempo que era muy distraído, y parecía que no le importaba la clase, en los exámenes contestaba todo correctamente.

Al entrevistar a “Mario” comentó que no quería ir a consulta con un “sico-loco” porque él no estaba loco, que los compañeros lo molestaban porque eran unos tontos y que por eso a él no le gustaba juntarse con ellos: “Dicen puras tonterías, cosas que no tienen sentido, y cuando los corrijo se ríen de mí, por eso mejor prefiero quedarme en el salón leyendo o si me dejan me meto a la biblioteca”.

Al final de la consulta, se le preguntó a la madre, independientemente del motivo por el que le sugieren en la escuela que acudiera a consulta, cuál era el objetivo de ella y sus expectativas, a lo que contestó: “Yo lo único que quiero es que mi hijo sea feliz; antes me daba orgullo que todos me decían que era muy maduro y que actuaba como adulto, pero ahora me doy cuenta que eso hace que no sea aceptado por niños de su edad”.

 

Análisis del caso

A “Mario” se le elaboró una historia clínica completa y se le entregaron algunos cuestionarios para contestar tanto los padres como los maestros. Además de las consultas en siquiatría infantil, se le pidió una valoración por el área de sicología.

Después de varias consultas, fue diagnosticado con un “Síndrome de Asperger”. Los padres estuvieron sorprendidos cuando se les informó que este síndrome formaba parte de los trastornos del espectro autista. Inicialmente dijeron que pedirían otra valoración por otro especialista, pero

posterior a acudir al Taller para Padres sobre “El Asperger en la adolescencia”, decidieron continuar con las terapias que se le propusieron.

Los principales objetivos de tratamiento fueron el mejorar sus habilidades sociales como presentarse, iniciar conversaciones, hacer cumplidos, dar las gracias, unirse al juego, cooperar y compartir. También identificar y expresar sentimientos de forma apropiada.

Desde el año 2007 se declaró el 18 de febrero como el día internacional del Asperger, en recuerdo del nacimiento de Hans Asperger, quien publicó un trabajo sobre la definición de “sicopatía autística en la infancia”.

El síndrome de Asperger es un trastorno que se caracteriza por problemas en el desarrollo de las destrezas sociales y del comportamiento. Muchos niños con síndrome de Asperger tienen inteligencia normal o superior a lo normal, aunque generalmente articulan palabras a la edad de 2 años, sus patrones del habla pueden ser algo raros.

La mayoría de los niños con síndrome de Asperger tienen dificultad en la interacción con los niños de su misma edad. Tienden a ser solitarios y pueden demostrar comportamientos excéntricos. Las dificultades con la coordinación son también comunes por lo que con frecuencia son malos en los deportes.

Debido a que tienen mayor funcionalidad durante la niñez, en algunos casos se puede hacer una detección de manera tardía, además de que el diagnóstico es más complicado de establecer.

Sin embargo, en la etapa de la adolescencia, cuando se requiere mayor interacción e inclusión social, pudiera ser que a los padres y los maestros les llame la atención el comportamiento del joven, ya que para ellos será más difícil comprender las reglas sociales y el lenguaje no verbal, por lo que además podría desarrollar un algún trastorno de ansiedad o depresión.

Los niños con síndrome de Asperger pueden tener además otros trastornos siquiátricos incluyendo el trastorno por déficit de atención o el trastorno obsesivo compulsivo.

Los siquiatras de niños y adolescentes tienen el entrenamiento para evaluar los trastornos del desarrollo y pueden trabajar con las familias para diseñar programas de tratamientos apropiados.

Actualmente, el tratamiento más efectivo envuelve una combinación de sicoterapia, educación especial, modificación del comportamiento y apoyo para las familias.

El resultado para los niños con síndrome de Asperger es generalmente más prometedor que para aquellos con autismo. Debido al alto nivel de funcionamiento intelectual, muchos de estos niños terminan la preparatoria y asisten a la universidad.

Aunque los problemas con la interacción social y la percepción persisten, ellos pueden también desarrollar relaciones duraderas con la familia y los amigos.

Fuente:

http://www.frontera.info/Home.html#Portada

Síndrome de Asperger. Que pase desapercibido no quiere decir que sea invisible.

 

Aspie

… La mayoría de niños con Síndrome de Asperger (a partir de ahora SA) siguen pautas de desarrollo normales, por lo que es frecuente que pasen desapercibidos. Es justo cuando empieza la escolarización y se inician las relaciones sociales con sus iguales, cuando aparecen los problemas.
La historia de este artículo surge tras emitir un diagnóstico de SA, cuando empiezan a llegarme comentarios de una persona dentro del ámbito de la Consellería de Sanidad haciendo comparaciones estrambóticas sobre cómo pretendía yo disfrazar un Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), como si fuera un SA. Eso me dolió como profesional y como persona, dado que, ya es bastante difícil poner etiquetas por todo lo que ello implica, como para inventármelas o disfrazarlas.
La cuestión es ¿por qué se asocia el TDAH y el SA?
Porqué a pesar de ser condiciones completamente diferentes e independientes ambas están dentro de los llamados Trastornos del Neurodesarrollo. Es habitual que se produzca esta asociación, además, porque el componente genético es muy importante en ambos casos, también se comparten ciertos síntomas sobre todo en los primeros años de vida (cuando el solapamiento parece ser mayor). Así, dada la significativa interrelación, en ocasiones, existen dificultades a la hora de establecer el diagnóstico desorientando así a las familias y profesionales.

Es el momento de preguntarnos ¿cuáles son los síntomas asociados principalmente en la primera infancia del TDAH y SA?

Es importante tener en cuenta que los motivos suelen estar bastante diferenciados en la mayoría de ocasiones, en rasgos generales son los siguientes:
Dificultades en la interacción social.
Falta de empatía, les cuesta establecer relaciones con los demás niños e interpretar los sentimientos de los demás. En el TDAH, el niño se acerca a los demás pero a veces es rechazado por ser molesto al no controlar sus impulsos, realmente no sabe relacionarse. En cambio en el SA no siempre le interesa, no se acercan a los otros niños, por lo que se relacionan poco.
Problemas en la comunicación.
Carencia de imaginación y creatividad, fallos en la comunicación no verbal y falta de conversación. Las carencias en TDAH suelen ser del lenguaje expresivo y receptivo (oraciones más cortas y de menor complejidad, no se comprenden por perder parte de la información) e incluso se puede dar un retraso en la adquisición del código fonológico y del nivel morfológico. Por el contrario, en el SA, los problemas son en la comunicación pragmática, que implica el uso que hacemos del lenguaje: falta de comprensión de los códigos de lenguaje no verbal, el doble sentido, las ironías, las mentiras… Así como, problemática para iniciar, mantener y terminar conversaciones de forma apropiada.
Frecuentes rabietas.
Son rabietas producidas por razones diferentes; en el TDAH por no comprender el concepto de “después”, les cuesta mantener un adecuado control de espera sobre sus necesidades o deseos y en el SA por su inflexibilidad ante los cambios.
Dificultades en el juego.
En el TDAH es por falta de atención sostenida y elevada impulsividad y en el SA es por rigidez y por la falta de interés en la experiencia social.
Déficit de las Funciones Ejecutivas.
Como son: problemas atencionales, de autocontrol y autorregulación de la conducta, de planificación, de organización, de memoria de trabajo, etc. No todas las Funciones ejecutivas están afectadas al mismo nivel, en el TDAH suele presentar una atención más dispersa y les cuesta detenerse de forma sostenida ante los estímulos, costándoles filtrar la interferencia. En el SA la atención es deficiente, por falta de interés. Si hacemos un examen más exhaustivo, en el TDAH hay mayores problemas en la inhibición de respuestas en tareas de go/no go,  en la planificación de actividades y memoria de trabajo. Mientras que en el SA hay peores respuestas en la selección de tareas de flexibilidad cognitiva.
Por todo lo dicho con anterioridad, no es tarea fácil establecer las fronteras entre S. Asperger y TDAH, de ahí la necesidad de un buen diagnóstico.
A modo de resumen, hay que saber que el SA tiene afectados la comunicación, la sociabilidad y presenta intereses restringidos (en distintos grados) y que el TDAH se relaciona más con problemas de autocontrol, caracterizados por los síntomas de inatención, hiperactividad e impulsividad.
Tras esbozar las principales diferencias técnicas, quiero volver al título de este artículo “Que pase desapercibido no quiere decir que sea invisible”, para decir que sería conveniente que la sociedad cambiara el “chip” y a pesar de que no haya rasgos físicos en este tipo de síndromes (lo cual hace que en muchas ocasiones pasen desapercibidos), o se confundan con otros trastornos, no quiere decir que no tengan unas notables necesidades de atención.
Seamos algo más reflexivos y no juzguemos por la primera impresión cuando vemos niños “mal educados” porque no saludan, o no miran a la cara, porque se les habla y no responden, cuando no empatizan con el resto de amigos, o cuando parecen no expresar sentimiento o emociones. Probablemente estos niños necesitan ayuda para entender que algo va mal o que estamos tristes, necesitando escucharlo ya que no les basta con nuestra expresión facial. Son niños que necesitan de una intervención educativa bien diferenciada, enfocada a mejorar las relaciones sociales y la gestión de las emociones, de este modo aprenderán comportamientos adaptados al entorno social.
Y sobre todo hablemos de inclusión, de comprensión y de información, porque a través del conocimiento desaparecen las diferencias, los miedos y muchas barreras.

“Todos somos genios. Pero si juzgas a un pez por su habilidad de trepar los árboles, vivirá toda su vida pensando que es inútil” (Albert Einstein).

Marian Sirera Conca Pedagoga, especialista en Desarrollo Infantil-Atención Temprana y Autismo Infantil.

Fuente:

http://www.redcenit.com/noticias/

El gran negocio de los psicoestimulantes: “No todo es limpio”

 
gggDr. Joaquín Día Atienza

Seré breve y claro porque, según creo, lo que expondré seguidamente es un asunto bastante local. Como todos sabemos algunos de los fármacos han pasado a ser genéricos. La Administración obliga a las empresas que comercializan un fármaco liberado de la patente a que cumpla unos mínimos requisitos de biodisponibilidad que lo hagan lo más equivalente posible al previamente liberado. Me refiero al Concerta y su reciente liberalización, al menos en las presentaciones de 18, 36 y 54 mg. El precio del Concerta es el mismo que el genérico, por lo que por derechos del "que paga" se le debería dar el que el desee. Sin embrago, en Almería esto no es así. Como hemos tenido problemas de secundarismos importantes por los cambios en farmacia del Concerta por el genérico, hemos pedido a los padres que, debido a que el precio es el mismo, en farmacia no le cambien al genérico. Sin embargo, los farmacéuticos se han negado a hacerlo por lo que se ha indagado para ver cuál puede ser el motivo. La "malas lenguas" dicen, sin que yo pueda confirmarlo, que los farmacéuticos son gratificados con otros productos del laboratorio que fabrica el genérico a cambio de un determinado número de envases vendidos. Si no hay otro motivo, me cuesta creer la negativa de los farmacéuticos al cambio. De ser así la Administración debería llevar a los tribunales de justicia a aquellos que antepongan su bienestar económico a la justicia, es decir, que comercialicen con la desgracia de los demás. Esto podría quedar aquí, pero hay más. NADIE ME HA PRESENTADO EL GENÉRICO, NADIE ME HA EXPLICADO LA EQUIVALENCIA, LA BIODISPONIBILIDAD . LO QUE SI TENGO CLARO, CONJUNTAMENTE CON MIS COMPAÑEROS, ES QUE LOS GENÉRICOS DEL METILFENIDATO ESTÁN DANDO PROBLEMAS EN ALGUNOS PACIENTES. Espero que se imponga los derechos del usuario, es decir, del que paga.

Fuente:

http://diazatienza.es/

Afectados por el TDAH de toda Europa participan en una iniciativa para impulsar el cambio

 

real voicesEl informe Real Voices forma parte de la campaña ADHD Alliance for Change y pretende impulsar un cambio en las actitudes relacionadas con el TDAH en Europa. 

¿Cómo se desarrolló la campaña?

Se han recopilado historias y experiencias personales de gente afectada por el TDAH para asegurar que su voz se tenga en cuenta a la hora de elaborar políticas públicas. El apoyo a esta campaña se ha gestionado a través de la web www.adhdallianceforchange.eu, donde los usuarios pudiesen compartir su experiencia con el TDAH y todo aquello que les gustaría que cambiase.

En el período en el que estuvo abierta la campaña se compartieron un total de 109 historias en 9 países: Austria, Bélgica Croacia, Irlanda, Portugal, España, Suiza y Reino Unido.

¿De qué hablaban las experiencias que se compartieron?

La gran mayoría de las historias que se compartieron implicaron más de un tema. Destacaron por su recurrencia los siguientes temas:

- Necesidades educativas especiales (NEE) e inclusión social – (25%).

– Estigma, conocimiento y aceptación – (24%).

– Diagnóstico y tratamiento – (19%).

– Educación y formación profesional – (13%).

– Apoyo a las familias y psicoeducación – (10%).

– Capacitación de los pacientes – (9%).

Educación e inclusión social

Los niños con TDAH manifiestan una mayor dificultad para manejarse en el ámbito académico, que se puede notar en desventaja a la hora de realizar exámenes escritos debido a la alta exigencia que requieren. Además en cuanto a los deberes, les puede costar recordar hacerlos, entregarlos y llevarlos al colegio, y generar un conflicto con los profesores.

Los niños pueden tener la sensación de que no importa cuánto se esfuercen, porque se les niega la posibilidad de estudiar por no poder adaptarse a la forma de trabajo del resto de la clase. Esto además, puede generar conflictos entre padres y centros educativos.

Algunos testimonios

No quiero una clase especial, solo que la escuela entienda e intente motivar a los niños en lugar de evitar el problema.”

“ He probado distintos medios para hacerles entender [a los profesores] las dificultades que estos niños tienen con el aprendizaje, pero el resultado es siempre el mismo. Para ellos, son niños que no prestan atención, que molestan al resto de la clase y que se portan mal.”

“No queremos tener problemas con la escuela, porque tenemos miedo de que, en represalia, traten todavía peor a mi hijo.”

Sugerencias de cambio

Las instituciones deben ser más conscientes de las necesidades de las personas con TDAH y contar con mejores instrumentos para atenderlas.

Ofrecer información precisa y basada en evidencias a todos los profesionales que deben estar en contacto con las personas con TDAH, tanto en escuelas y lugares de trabajo como en el sistema judicial, el sistema sanitario, la educación o los servicios sociales, para ayudarles a implementar intervenciones específicas relevantes.

Incluir el TDAH en los informes nacionales de resultados sanitarios y educativos, donde se reconozca el enorme impacto que supone este problema, y ayudar a las instituciones a comprender mejor los pasos que deben seguir para prestar asistencia a los niños y jóvenes afectados por el TDAH.

Estigma, conocimiento y aceptación

Las personas afectadas por el TDAH se enfrentan al estigma de muchas formas. Se les denomina “vagos”, “descarados” o incluso “intelectualmente discapacitados”.

Algunas personas siguen pensando que es un trastorno inventado, por ello en ocasiones el diagnóstico en sí puede suponer un nuevo desafío. El desconocimiento general sobre el trastorno, puede hacer que se convierta en una etiqueta que atraiga el estigma en lugar de la adaptación.

El TDAH puede acarrear aislamiento social no sólo para el que lo padece, sino también para su familia.

Además, por otro lado, los adultos se enfrentan al mito de que el TDAH es un trastorno únicamente infantil, y se les trata como si fuesen inmaduros.

Algunos testimonios

Necesitamos cambiar el estigma asociado al TDAH, que lleva a la gente a pensar que los niños con TDAH son unos malcriados y que les falta disciplina.”

“La gente tiene que empezar a hablar de forma abierta acerca del TDAH y combatir el estigma que supone y que está provocando una gran confusión en la sociedad.”

Sugerencias de cambio

Trabajar todos juntos para acabar con los estereotipos.

Cuidar al máximo el lenguaje utilizado cuando se habla acerca del TDAH y de las personas que conviven con este trastorno.

Promover un mayor conocimiento del TDAH y de su impacto en las personas, sus familias y la sociedad en general, incluyendo la búsqueda activa de oportunidades para hablar con las personas afectadas por este trastorno y para conocer mejor su experiencia.

Comunicar ejemplos de buenas prácticas y compartir testimonios positivos de personas que han sido capaces de prosperar a pesar de este trastorno para eliminar el estigma.

Ayudar a las personas con TDAH a buscar y acceder a la asistencia que necesitan para desarrollar todo su potencial y contribuir de forma positiva en sus comunidades.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico y el tratamiento precoces del TDAH pueden mejorar la calidad de vida de los afectados. Sin embargo la falta de información para detección y el camino que hay que recorrer hasta el diagnóstico a veces no ayudan, generando una importante frustración tanto para los pacientes como para sus familias.

Las experiencias que se han compartido sobre este tema resaltan el constante paso de un especialista a otro en busca de un diagnóstico. Y es que llegar a un diagnóstico adecuado puede llevar años.

En cuanto al tratamiento del TDAH, una vez obtenido el diagnóstico, no siempre resulta sencillo para la familia. Para algunos padres, la decisión de iniciar un tratamiento con medicación resulta muy difícil y puede ser una fuente de conflicto familiar.

Algunos testimonios

Los médicos y los profesores deberían estar entrenados para detectar el TDAH de inmediato y no dejar que los padres tengan que luchar para obtener una respuesta, que en muchos casos es negativa.”

“Me gustaría contar con más ayuda, pero no la hay. Lo poco que se puede encontrar es de pago y muy caro. Espero que algún día exista una asistencia justa para todos.”

“Su padre no quería que tomase medicamentos y tampoco aceptaba que tuviese TDAH. Ahora estamos luchando contra el TDAH, pero también nos enfrentamos a profesores sin la formación adecuada y a un padre que se basa en mitos.”

Sugerencias de cambio

Se debe mejorar en la detección precoz y en el control continuo del TDAH.

Fomentar el uso de las herramientas de detección estándar existentes para su uso en las diferentes etapas de la educación infantil, primaria y secundaria.

Adoptar un enfoque multidisciplinar para ofrecer un método más integrado para el control del TDAH.

Promover la detección del TDAH en adultos mediante campañas de concienciación e iniciativas en los lugares de trabajo.

Educación y formación profesional

Algunas de las experiencias que se han compartido en ADHD Alliance for Change hacen hincapié en la desesperación de las familias ante algunos profesionales médicos (que no han recibido formación específica sobre el TDAH) y algunos profesionales de la enseñanza. La mayoría de los profesores que conocen el TDAH es porque tienen un alumno que convive con este trastorno.

Pero la labor de concienciación, no debería estar limitada a educadores, sino también en el lugar de trabajo, el sistema judicial y en la sociedad en general.

Algunos testimonios

La formación sobre TDAH debería ser obligatoria para los profesores, tanto en la escuela como en la universidad, médicos, policías, agentes de libertad condicional, etc., y debería constituir un módulo muy importante en todos los cursos de capacitación para estos profesionales.”

“Creemos que en términos de formación para los profesionales de la educación, aún queda mucho camino por recorrer; no están lo suficientemente preparados para tratar este tipo de diversidad en el aula.”

“Mi hermano tiene 35 años y ha padecido TDAH toda su vida. Lamentablemente, ahora está en la cárcel y eso me da miedo ya que, por lo que he visto, los funcionarios y el personal médico no saben en qué consiste el TDAH. Todos los que tenemos familiares con este trastorno tenemos que trabajar para que las autoridades judiciales y penales lo conozcan mejor y para proponer soluciones antes de que sea demasiado tarde.”

Sugerencias de cambio

Aumento en la provisión de servicios de asistencia.

Informar a profesores, profesionales de la medicina personas que trabajan en el sistema judicial y en el sector de la salud laboral acerca de las herramientas y los servicios disponibles para ayudar a las personas afectadas por el TDAH.

Compartir ejemplos positivos de lo que puede lograrse cuando se realizan pequeñas adaptaciones en la escuela y en el lugar de trabajo.

Apoyo a las familias y psicoeducación

Cuando un niño padece TDAH, el trastorno afecta a toda la familia. Puede provocar tensión en la vida familiar, lo que genera conflictos y en algunas ocasiones depresión, como consecuencia de un alto nivel de estrés y la exigencia que implica ayudar a su hijo.

Es frecuente que los padres sientan que nada es suficiente a pesar de los esfuerzos realizados y que los hermanos vean su situación social afectada por el estigma social y por los celos que se generan debido a la atención que reciben sus hermanos con TDAH.

Algunos testimonios

Como padres, se nos hizo sentir que éramos unos incompetentes.”

“Mi salvación es el centro municipal al que acudo y donde recibo clases de terapia del habla y psicoterapia.”

“Resulta reconfortante hablar con ellos [otros padres]; hablamos el mismo idioma.”

Sugerencias de cambio

Facilitar el acceso a intervenciones y adaptaciones adecuadas en escuelas, lugares de trabajo y en el sistema judicial para las personas que conviven con el TDAH.

Garantizar unos servicios clínicos adecuados para la evolución y el control del TDAH durante la infancia y la edad adulta.

Ofrecer información sobre el TDAH para capacitarles para hablar del tema con profesores y otros padres, así como prepararles para los posibles desafíos que puedan surgir cuando el hijo llegue a la adolescencia.

Capacitación de los pacientes

Muchas de las historias que se han recopilado en este informe provienen de padres que se han enfrentado a retos importantes, que han luchado mucho y siguen luchando porque sus hijos tengan un futuro con más posibilidades.

A pesar de todas las presiones que sufren los padres y familiares, hablan de forma muy positiva de las personas con TDAH que tienen cerca.

Algunos testimonios

Mi hijo es muy afortunado. Es muy inteligente y curioso, y tiene siempre cerca de su hermana, que aunque no le entiende muy bien, le adora, además de una buena familia y una escuela que le apoya.”

“Doy las gracias a Dios por darme un hijo tan maravilloso, que me ha enseñado el valor de las cosas que son realmente importantes en la vida y que me ha hecho ser una mejor profesional y una mejor persona.”

“La mayoría de las veces, el esfuerzo merece la pena y es satisfactorio. No cambiaría ni a mi hijo ni a mi familia por nada del mundo, pero me gustaría que hubiese una mayor concienciación acerca de cómo el TDAH puede provocar sutiles diferencias en niños que, de lo contrario, estarían perfectamente capacitados para la vida.”

Todas aquellas personas que decidieron participar en esta campaña y compartir sus experiencias desean ser escuchadas y que su llamamiento por un cambio en lo relacionado con el TDAH obtenga la atención que se merece.

Redacción: Carmen Chávarri – Content Manager.

Fuente:

http://www.tdahytu.es/

Escalas Magallanes de Déficit de Atención en Niños

 

Ulises Tomas

    Escalas Magallanes

    Nombre: ESMIDA-N – Escalas Magallanes de Identificación de Déficit de Atención en Niños

    ESMIDA-N Padres: Escala Magallanes de Identificación de Déficit de Atención por los Padres:

    ESMIDA-N Profesores: Escala Magallanes de Identificación de Déficit de Atención por los Profesores

    Autores: E. Manuel García Pérez y Ángela Magaz Lago

    Administración: Individual

    Duración: De 10 a 15 minutos

    Niveles de Aplicación: De 5 a 9 años

    Finalidad: Identificar la existencia de indicadores conductuales correspondientes a las condiciones “Déficit de Atención Sostenida e Hiperactividad” o“Déficit de Eficacia Atencional y Lentitud Motriz/Cognitiva”.

    Variables que Evalúa:

    1. Déficit de Atención Sostenida a tareas motrices y cognitivas (reflexividad) e Hiperkinesia-Hiperactividad (DAH)

    2. Déficit de Eficacia Atencional y lentitud motriz y cognitiva (DEA)

    Finalidad de la Escala de Magallanes

    Las Escalas Magallanes de Identificación de Déficit de Atención en Niños, Adolescentes y Adultos: ESMIDAs, se han diseñado con una finalidad doble:

    1. Por una parte, obtener información fiable y relevante sobre el modo habitual de comportarse de un niño, adolescente o adulto, que corresponde a las características de las personas con la condición “déficit de atención sostenida e hiperactividad” (DAH) o con la condición “déficit de eficacia atencional sin hiperactividad” (DA o DEA)

    2. Por otra parte, valorar en qué medida este modo habitual de comportarse es un factor que predispone para el establecimiento de situaciones de inadaptación social (problemas de conducta en casa, en el aula, con amistades, compañeros,…), de dificultades de aprendizaje o laborales o bien de inadaptación personal (estados de ansiedad, depresión, baja autoestima,…)

    Obviamente, esto facilitará establecer el diagnóstico clínico de “trastorno por DAH o por DA” y, en el caso de una detección temprana de alguna de las dos condiciones (DAH/DA), poder diseñar planes de intervención que eviten llegar a situaciones de trastorno por cualquiera de ellas.

    En el caso de niños, las ESMIDA-N, solamente permite la identificación o el diagnóstico de la condición DAH o DEA, pero no así la identificación de una situación de trastorno y una valoración del mismo, la cual debe complementarse con otros instrumentos (Protocolo de Evaluación General y Específica de los TDAs y otros Problemas de Conducta)

    En el caso de los adolescentes y los adultos, una vez confirmada una de ambas condiciones, como característica de la persona, las escalas ESMITDA-J y ESMITDA-A permiten identificar la existencia o no de trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA o TDAH) y, en su caso, valorar la intensidad y la amplitud del mismo.

    Escalas Magallanes de identificación de DAH/DEA en Niños

    Las Escalas ESMIDA-N están constituidas por un conjunto de elementos, agrupados en forma de dos escalas independientes.

    Los distintos elementos que constituyen cada escala se han seleccionados de forma que se ajusten a las definiciones operativas siguientes:

    Déficit de Atención Sostenida e Hiperactividad

    Manifestaciones comportamentales del sujeto características de la condición “déficit de atención con hiperactividad”: dificultad para mantener la atención en tareas motrices o cognitivas y comportamientos hiperkinéticos o de gran actividad.

    Déficit de Eficacia Atencional

    Manifestaciones comportamentales del sujeto características de la condición “déficit de atención sin hiperactividad”: dificultad para focalizar la atención en estímulos relevantes del entorno y lentitud de ejecuciones motrices o cognitivas.

    Como el comportamiento es contextual; es decir, se manifiesta siempre en un contexto físico y social, para valorar estos comportamientos en los dos ámbitos de interacción principales en la infancia y la adolescencia: la escuela y el hogar familiar, se han elaborado dos instrumentos cuyas escalas tienen contenidos ajustados a las características propias de cada edad.

    Grupos de indicadores conductuales que integran las ESMIDA-N (padres) y ESMIDA-N (profesores)

    Hiperactividad- Hiperkinesia 6 elementos

  • Déficit de atención sostenida a tareas motrices 6 elementos

  • Déficit de atención sostenida a tareas cognitivas 6 elementos

  • Déficit de eficacia atencional y lentitud motriz y cognitiva 6 elementos

A cada escala debe responder, bien el profesor/a tutor/a, bien uno o ambos padres conjuntamente.

Se solicita a Padres y Maestros que informen, respecto de su hijo/a o alumno/a, la frecuencia con que, a su juicio, muestra los comportamientos indicados en cada una de las Escalas.

Se ofrecen tres posibles respuestas: Casi Nunca, Con Bastante Frecuencia y Casi Siempre; a pesar de que se trata de un constructo dicotómico (presencia o ausencia). De este modo se favorece la sinceridad en las respuestas, al no exigir al informador restringirse a dos opciones.

Al objeto de poder cuantificar los resultados se dividen en dos las respuestas, lo que permite conocer la presencia o ausencia de comportamientos habituales y no esporádicos. Al dividirlas en dos, atribuiremos a las respuestas señaladas como “Casi Nunca” un valor “cero”, o lo que es lo mismo: “comportamiento de frecuencia no relevante” y a las respuestas señaladas como “Con bastante Frecuencia” y “Casi Siempre” un valor “uno”, es decir: “comportamiento de frecuencia relevante”.

En el caso de los padres, tras obtener información sobre la frecuencia de cada uno de los indicadores conductuales, se solicita información respecto a si este hábito de comportamiento se remonta a los primeros tres-cuatro años de edad, si está generalizado en el tiempo y a cualquier situación. Lo contrario sería indicativo de que son comportamientos relacionados con contingencias ambientales y no con una característica biológica.

En el caso de los profesores, no es posible requerir su información sobre años anteriores y lugares o momentos ajenos al tiempo que permanece en la escuela.

El número de indicadores de comportamiento en los diversos grupos, con frecuencia relevante, presentes desde la primera infancia y generalizados, se interpreta como evidencia de poseer la condición DAH, lo cual deberá emplearse en un proceso de diagnóstico diferencial de otros problemas.

Materiales de la Escala de Magallanes

Las Escalas Magallanes de Identificación de Déficit de Atención, ESMIDAs se presentan en formato DIN A-4, que constituyen las Hojas de Respuesta. Además, incluyen los siguientes materiales:

1. Manual de Referencia

2. Software para la introducción de datos (Soft), incluido en el CD

3. Software para la elaboración de Informes Individuales con los resultados expresados en forma gráfica (Tipi-soft) incluido en el CD

Administración del test

Aunque se presentan en forma de cuestionario con la posibilidad de auto-aplicación, se aconseja emplear este instrumento como “guía de una entrevista”. Preferiblemente se contará con ambos padres, de forma que se puedan contrastar las respuestas de cada uno de ellos y establecer un consenso en las respuestas. Si el niño ha sido cuidado por otro familiar debería ser con esta persona con quien se desarrolle la entrevista.

Se procurará efectuar las preguntas de forma flexible, de modo que quede claro para el entrevistado que deseamos asegurar o descartar la frecuencia habitual de comportamiento, su presencia como hábito desde los tres-cuatro años de edad y su generalización a cualquier lugar y época.

Sólo se preguntará por la antigüedad y la generalización de un indicador si éste aparece como “Bastante Frecuente” o “Casi Siempre”. Téngase presente que si el indicador no cumpliese esos requisitos, no podría considerarse como resultado de una condición de naturaleza biológica.

Referencia: Manual de aplicación de la Escala de Magallanes de Identificación de Déficit de Atención en Niños, Adolescentes y Adultos.

Fuente:

http://elpsicoasesor.com/