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Algunas estrategias para ayudar a niños con dificultades en el aprendizaje

 

dificultades aprendizajePAUTAS GENERALES DE INTERVENCIÓN EN LA ESCUELA METODOLOGÍA PARA DAR LAS CLASES

Cómo dar instrucciones

Para facilitar el cumplimiento de instrucciones por parte del alumno es necesario:

  1. Establecer contacto ocular o proximidad física, asegurando su atención.
  2. Ofrecer las instrucciones de una en una. Han de ser cortas, concretas y en un lenguaje positivo.
  3. Una vez se cumplan, serán elogiadas inmediatamente.

Cómo explicar los contenidos académicos

- Explicaciones motivadoras y dinámicas, que permitan la participación frecuente por parte del alumno.

- Es importante que estén estructuradas y organizadas, y que el maestro se asegure la comprensión por parte del alumno. Asignación de deberes y tareas

- Tareas de formato simple y claro, y en cantidad justa. En caso de tratarse de actividades largas, conviene fragmentarlas.

- Es imprescindible la supervisión y refuerzo constante. También es útil el uso de registros o contratos, con el fin de facilitarle la planificación y realización de los deberes.

 

EL ENTORNO DE TRABAJO

- El niño con TDAH se beneficiará cuando su asiento se sitúe cerca del maestro, facilitando el contacto ocular y la supervisión por parte de éste, lejos de murales, ventanas u otros elementos decorativos.

- Vigilar que sobre la mesa del niño se encuentre exclusivamente el material imprescindible necesario para realizar la tarea, evitando accesorios innecesarios.

- Situar al alumno con TDAH junto a un compañero de buen comportamiento.

 

EL MAESTRO DEL ALUMNO CON TDAH

Es un pilar fundamental en la intervención del trastorno, por lo que es importante que esté informado y que sepa trabajar con estrategias específicas aplicables en el aula.

 

ALGUNAS ORIENTACIONES ANTE SITUACIONES CONCRETAS

Se levanta a menudo

- Recordar la norma antes de empezar “vendrá a mi mesa el que tenga el trabajo acabado, el que tenga una duda que levante la mano y yo me acerco”. Concretar una señal privada que le recuerde la norma

- Asegurarnos de que dispone de todo el material necesario para realizar el trabajo y evitar que se levante.

- Reforzar la conducta correcta e ignorar la incorrecta.

- Elaborar un sistema que le permita ponerse en pie y andar (dibujar un espacio en el suelo, dar un cargo…)

- Entrenarlo para permanecer unos minutos trabajando autónomamente (premiar después con una actividad que le guste)

- Aplicar la consecuencia más lógica en caso de incumplir la norma (p.e. perder temporalmente el privilegio de sentarse).

Interrumpe constantemente

- Ofrecer la norma por escrito a través de un dibujo en un lugar visible (“par intervenir es necesario estar en silencio, bien sentado, y con la mano levantada”

- Pactar con el niño señales silenciosas como recordatorio (tocar, mirar, hacer un guiño) y mantenerse a menudo cerca de él.

- Aprovechar algunas situaciones con otros niños para mostrar el modelo correcto (“a ver a quien pregunto… a Alberto, que está sentado, en silencio y con la mano levantada)

- Reforzar la conducta correcta siempre que esta se dé o se aproxime. (me gusta que Marta…. Gracias Marta )

- En caso de que el niño continúe interrumpiendo, ofrecer pequeños recordatorios de la norma e ignorar la conducta. (“Ahora es tu turno de escuchar y el mío de hablar. Si quieres decir algo, quédate en silencio, bien sentado, y levanta la mano”)

- Podemos dar al niño impulsivo un pequeño margen de interrupción ( p.e. que nos pueda decir: “seño, cuando puedas…” Posponiendo la interrupción le ayudamos a adquirir un mayor autocontrol, pues le forzamos a contenerse, a la vez que conseguimos disminuir el número de interrupciones.

- Para aquellos niños poco autónomos, podemos ofrecerle una tarjeta roja que dejará sobre la mesa cuando reclame ayuda del maestro.

Molesta a los compañeros de mesa

- Sentarlo con un compañero que presente un buen modelo de comportamiento.

- Dedicar un tiempo personal a hablar sobre los sentimientos que genera en el compañero/s cuando invade su espacio, los interrumpe, habla en exceso…

- Ofrecer un espacio para él sólo donde pueda trabajar tranquilamente, presentándoselo como un “lugar tranquilo” y no “un lugar para que no molestes”

- Elogiarle mediante la alabanza específica cuando trabaje correctamente y con sus compañeros.

- En caso de incumplimiento podemos aplicar, p.e., el tiempo fuera con la siguiente consigna: “únete a tu compañero cuando creas que puedes trabajar en silencio” Pierde el control, chilla, desafía

- Si pierde completamente el control, tendrá que retirarle del aula.

- Si el niño desafía, inicialmente se pueden ofrecer otras alternativas de solución, en caso de que no de resultado no conviene enfrentarse ni entrar en lucha de poderes, mantenerse firme y no caer en lamentaciones (le decimos: “después hablamos”, ignoramos sus comentarios y continuamos la actividad), no agredir, ni física ni verbalmente)

- Posteriormente al desafío dedicar un tiempo personal a hablarlo, dejándole explicarse, escuchándole atentamente, buscando conjuntamente soluciones para otro momento, orientándole, recordándole los límites y respetándole en todo momento.

- Se puede aplicar el tiempo fuera como técnica para reducir este comportamiento.

- Se ha de evitar el abuso de la expulsión del aula, pues esta estrategia no favorece el autocontrol del niño con TDAH. Como alternativa pactamos con él tres advertencias: la primera, se levanta y mantiene de pié a lado de la silla; la segunda, se mantiene de pie al final de la clase, y sólo en la tercera abandona el aula. “Va como una moto”

- Reforzar en todo momento la buena conducta (cuando camina de forma tranquila, cuando respeta la fila…)

- Ignorar algunas conductas inadecuadas menores (ruiditos, movimientos, hablas en voz baja…)

- Permitirle un alivio para la tensión física (rayar una hoja, borrar la pizarra, ir a buscar alguna cosa…)

- Enseñar técnicas de autocontrol (técnica de la tortuga) y de relajación (respiración profunda)

- Pactar previamente con el niño señales de recordatorio para aplicar las técnicas de autocontrol o relajación.

- Intentar prever momentos clave en que sabemos que pierde fácilmente el control: los momentos de transición, tarea poco planificada, aburrimiento, momentos sin actividad…

 

 TÉCNICA DE LA TORTUGA

- Dirigida a Ed. Infantil y Primer ciclo de E. Primaria.

- Objetivo: favorecer el autocontrol y la relajación ante situaciones estresantes o que le generan rabia.

- Metodología:

  • El maestro parte de la explicación de un cuento para que el niño se identifique con el personaje que lo protagoniza.
  • Ante una situación potencialmente estresante, el maestro dice la palabra “tortuga”, el niño adopta una posición previamente entrenada (imitando a la tortuga metiéndose en su caparazón: barbilla en el pecho, mirada al suelo, brazos y puños cerrados y en tensión, estirados a lo largo del cuerpo) contar hasta 10 y proceder a relajar de nuevo todos los músculos.
  • El maestro ha de reforzar este entrenamiento o posterior aplicación para que el niño se anime a utilizar esta estrategia de forma autónoma cuando se sienta inquieto o ante situaciones que le resulten de difícil control.

LA AUTOESTIMA

¿Cómo se forma?

- La autoestima se forma cuando el niño compara la imagen que se ha formado de sí mismo (referida a cómo se ve física, personal y socialmente) con la imagen ideal de la persona que querría ser.

- Si la diferencia entre la imagen que tiene de sí mismo y el ideal es muy grande, la autoestima será baja, si la diferencia es pequeña, la autoestima será alta.

¿Por qué la mayoría de los niños con TDAH tiene baja autoestima?

- Los niños con TDAH son más difíciles de educar, por lo que reciben con mayor frecuencia una información negativa sobre su comportamiento y sus tareas.

- A menudo se les confunde con maleducados, gandules, vagos, pasotas o tontos.

- Crecen sometidos a un mayor número de fracasos y errores. Se esfuerzan por hacer bien las cosas, pero los resultados no siempre son satisfactorios y cometen más errores que los otros, aunque se hayan esforzado más.

- A raíz de este esfuerzo sin éxito, se sienten indefensos. - Después de fracasar en algunas tareas, los adultos van dejando de ofrecer responsabilidades por miedo a que no cumplan. El niño lo vive como un mensaje negativo, lo que hace que no se sienta competente ni seguro de sí mismo. “No sé qué hacer, haga lo que haga fracaso”.

El niño con baja autoestima en el aula:

- Puede hacer que su rendimiento sea inferior al que quería. - Ante tareas que le resultan difíciles, prefiere no tener que realizarlas. Dice:“No lo quiero hacer, pues me cuesta y no me saldrá bien”, “Lo haré más tarde, ahora no puedo”, “No lo pienso hacer, pues esto es para niños pequeños, es una tontería”...

Cómo mejorar la autoestima en el aula:

- Aceptar las dificultades que supone tener un alumno con TDAH dentro del aula.

- Una vez que se conozcan esta dificultades, es más fácil identificar los esfuerzos por parte del alumno y elogiar cuando realiza una cosa bien hecha.

- Ofrecerle mayor grado de confianza en su persona y en sus competencias. Decirle “ ayúdame, me gusta saber que puedo contar contigo”.

- Intentar modificar nuestro lenguaje para evitar el tan temible “NO”. (no corras, no molestes, ...)

- Evitar la acusación, la ridiculización y la falta de respeto. Utilizar en su lugar la fórmula “yo me siento triste cuando tu no traes el trabajo porque veo que no avanzas todo lo que podrías”.

- Utiliza un lenguaje positivo. Intenta sustituir el verbo “ser” por “estar”. P.e. en lugar de decirle “eres un desordenado”, podemos decirle “tu pupitre está desordenado”. De esta forma no atacamos su autoestima, lo que hacemos es mostrarle la conducta correcta.

- Potenciar actividades que fomenten la integración social del niño con TDAH dentro del grupo-clase (trabajos de grupo, dinámicas, juegos...)

- Descubre sus habilidades y aspectos positivos y ayúdale a disfrutar (habilidades en el dibujo, delante del ordenador, en el deporte...afectuosidad, creatividad, espontaneidad, sentido del humor, y todas aquellas que seguro encontraremos en un niño con TDAH).

 

Fuente:
http://www.pediatrasandalucia.org/

Desarrollo de la capacidad atencional en la infancia: Interacción lenguaje/atención (II)

 

Joaquín Díaz Atienza

lenguaje-atencionEn el primer post pretendí poner en evidencia la importancia de los procesos atencionales del neonato en la diada madre/hijo y como ésta influye en sus aspectos evolutivos. En este post lo que pretendo es resaltar la influencia mutua entre la atención y el desarrollo del lenguaje actuando los adultos en este proceso como mediadores. La importancia de la interacción atención/lenguaje explica, en parte, el hecho constatado por todos los que trabajamos en clínica, la frecuencia con que nos encontramos las dificultades atencionales en niños con problemas del desarrollo del lenguaje oral y escrito, y viceversa.

1. Suele afirmarse que la capacidad atencional precede al lenguaje, algo obvio observacionalmente, aunque no a la comunicación. Vemos como un niño lo primero que adquiere es su capacidad para comprender la intencionalidad de la madre y hacia los quince meses ya posee la habilidad suficiente para detectar la concordancia entre la expresión facial (emocional) y su congruencia con un determinado estado de ánimo. Es muy importante en esta etapa no "jugar al despiste". Es decir, el niño debe aprender a establecer esta congruencia por lo que no deberíamos dar mensajes no congruentes. Esta capacidad interpretativa es lo que observamos cuando un niño se ve ante un objeto y situación exploratoria novedosa, mira a la madre y realizará la acción o no dependiendo del mensaje emitido a través de la expresión facial dela madre. Estamos ante los primeros pasos del aprendizaje social establecido desde la comunicación diádica niño/madre.

2. El desarrollo del lenguaje, a su vez, va a fortalecer tanto lo aspectos cuantitativos, como cualitativos de los procesos atencionales, aunque la calidad del lenguaje puede incidir también negativamente sobre la atención. En lenguaje, a partir de los dos años, va a producir una mejora en la comunicación, siempre que no existan problemas relevantes en su desarrollo.

4. Conforme avanza el niño en su adquisición del lenguaje, se produce la posibilidad de compartir experiencias y significados comunes con la madre. Precisamente es a través de estas experiencias comunes de significados como el niño va adquiriendo la narrativa de su propia experiencia. En este sentido se habla de dos tipos de experiencia en el niño: la experiencia narrada y la experiencia vivida. Cuando enseñamos a un niño a establecer el vínculo semántico entre un objeto y la palabra que lo nombra, lo que sucede es una fragmentación y discontinuidad de la experiencia global originaria del lactante.

Pongamos un ejemplo: si yo muestro un juguete con una determinada forma, con varios colores y un sonido agradable, durante la experiencia global original, lo que el niño experimenta es una emoción positiva pero desde una representación global del juguete. El lenguaje lo que introduce es el aspecto narrativo (descriptivo) que complementa la experiencia emocional. Cuando yo le digo al niño "este juguete es rojo, es pequeño y tiene música", lo que realizo es una fragmentación de la experiencia global. Por tanto, si bien el lenguaje contribuye a la vida relacional y socialización, también comporta el riesgo de separar la experiencia emocional que debería permanecer en la fragmentación de la experiencia global. Cuando separamos la emoción del significado, estamos ante los problemas pragmáticos que presentan los niños con síndrome de Asperger.

5. Decía Vigostky que el leguaje es el resultado de la negociación mutua entre la madre y el niño. El niño va interiorizando el significado socializado de las palabras a través de las mediaciones que realizan los padres. De aquí que, si la interiorización no es armónica (correspondencia apropiada entre emoción y significado), puede derivar en un problema en la comunicación social del niño. Debemos tener presente que, con la interiorización del lenguaje, el niño va consiguiendo su propio sentido como sujeto autónomo. Adquiere su propio discurso narrativo a través de un proceso dialéctico entre su experiencia singular y la organización semántica subjetiva de los padres. Aquí la atención juega un rol importantísimo en el establecimiento del sentimiento sobre sí mismo y su relación con los demás.

Por tanto, el lenguaje es ante todo una construcción interpersonal y el significado de las palabras es el resultado de la negociación que se establece entre el niño y los padres. Esto es algo que se va produciendo a lo largo de la vida: ¡ Cuantas veces no tenemos que introducir en nuestras conversaciones la necesidad de aclarar términos que, en principio, los teníamos claros y creíamos erróneamente que el otro los compartía!!.

6. Creo que ahora se entenderá mejor por qué dije en el anterior post que el lenguaje puede ser considerado como un espacio transicional: después de lo dicho, se entenderá que lenguaje no es más que un "espacio intermedio" entre la subjetividad del lactante y la objetividad de los padres. Así mismo, sería en este espacio en donde continúa desarrollándose el vínculo primario, básicamente emocional, y el proceso de individuación/diferenciación cada vez mayor en el niño. La atención juega un papel optimizador de los procesos intersubjetivos que aparecen en este espacio transicional.

7. En resumen, he querido expresar con estos dos post(*) la importancia de los mecanismos atencionales en el establecimiento y desarrollo del vínculo emocional y en la génesis de los aspectos semánticos del lenguaje. Se trata de una auténtica negociación entre el niño y los adultos y en donde la calidad de la "vigilancia" es fundamental para un desarrollo armónico.

 

Artículo anterior:

http://paidopsiquiatria.com/?p=1339

 

Fuente:

http://paidopsiquiatria.com/?p=1347

Suspensos con diagnóstico

 

Inmaculada Escamilla y Pilar Gamazo

Los padres y profesores suelen abrumarse ante las dificultades académicas de sus hijos y alumnos. Cuando atribuyen sus fracasos a la falta de disciplina y a la escasa motivación para el estudio, se olvidan de que, en algunas ocasiones, hay problemas médicos que explican que a un niño le vaya mal en el colegio.

La OCDE ha recordado recientemente a España que su índice de fracaso escolar es de los más altos de Europa: el 36% de los jóvenes de entre 25 y 34 años no ha completado los estudios de Enseñanza Secundaria.

Cada uno de los casos que conforman esa cifra tendrá detrás una historia y motivos, pero se habla de fracaso escolar cuando un alumno se ve incapacitado o desmotivado para seguir yendo al colegio o instituto.

Hay muchos factores que pueden afectar al rendimiento académico de niños y adolescentes; en unas ocasiones están relacionados con sus habilidades intelectuales, con déficit sensoriales, o incluso con la toma de algunos fármacos y el abuso de drogas. También hay problemas médicos, que incluyen patologías como la malnutrición, las alteraciones del sueño, la anemia, síndromes metabólicos y otros como intoxicaciones o estreñimiento grave. Todas ellas tienen unas manifestaciones “físicas” o externas, gracias a las cuales son relativamente fáciles de identificar. Sin embargo, cuando un niño se niega a ir al colegio, saca malas notas a pesar de su esfuerzo o reacciona con pataletas exageradas, sus padres pueden pensar que está intentando reclamar su atención. A veces es así –en cualquier caso, merece la pena preguntarse por qué el niño utiliza esas llamadas de atención–, pero en otras, esas actitudes asoman como la punta del iceberg de un trastorno de aprendizaje, de ansiedad, de hiperactividad...

Conviene no olvidar que el niño que pueda lo hará bien; sacará buenas notas, estará integrado y seguirá sin problemas el desarrollo escolar adecuado a su nivel. Por eso mismo, cuando no lo hace, es importante detenerse y prestar atención hasta encontrar el motivo. En ciertos casos, la ayuda de un especialista es imprescindible para abordarlo de manera eficaz.

El proceso de crecimiento de un niño en todas sus dimensiones incluye fases de desconcierto, apatía, miedo, dificultad de adaptación a ciertos cambios... pero cuando las señales de alarma se prolongan demasiado tiempo y no se presentan de manera aislada, sino como un conjunto de síntomas, conviene recurrir a un pediatra que evalúe al niño y, si lo considera oportuno, derive su caso a un psicólogo o psiquiatra infantil.

Ellos serán quienes determinen el diagnóstico y ajusten el tratamiento, que combinará terapias de conducta y medicación. Precisamente este punto genera ciertas dudas, que rayan en el temor a “empastillar” a pacientes tan jóvenes. La experiencia clínica y los estudios científicos a medio y largo plazo demuestran que el empleo de fármacos, siempre que estén supervisados por un médico, no representan riesgo y son, de hecho, una manera eficaz de solucionar estos problemas. Un planteamiento tan lógico como este, comúnmente aceptado respecto a enfermedades de otro tipo, en el caso de los trastornos de comportamiento genera cierto recelo, normalmente debido a la falta de información.

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH, de tipo combinado o de predominio inatento) y la ansiedad figuran entre los problemas más frecuentes en el ámbito escolar. Como en la mayoría de problemas médicos, un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado contribuyen a que se supere con éxito y no condicione de manera significativa la trayectoria escolar del niño.

Las autoras son especialistas de la Unidad de Psiquiatría Infantil y Adolescente de la Clínica Universidad de Navarra en Madrid. Han escrito el libro ¿Es mi hijo mal estudiante? Editorial Everest.

Fuente:

http://www.unav.es/nuestrotiempo/es/

El aprendizaje en la infancia y en la adolescencia, claves para evitar el fracaso escolar

 

TDAHtvTDAHtv

Òscar Gómez Domínguez entrevista a la Dra. Anna Sanz, neuropediatra del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, sobre la temática "El aprendizaje en la infancia y en la adolescencia, claves para evitar el fracaso escolar".
Con la colaboración de Anna López Campoy (Presidenta de TDAHVallès).
Programa emitido el 29 de mayo de 2013 por el canal de internet televisión de la asociación TDAH Vallès (Padres y madres de niños afectados con Trastorno por Déficit de Atención con y sin Hiperactividad).

Fuente:

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=M9ZZQz3wYuE

 

Exámenes en alumnado con Trastorno por Déficit de Atención

 

examenes¿Cómo deben afrontar los exámenes los niños con hiperactividad?

Todos nosotros, niños y adultos, hemos experimentado alguna vez ansiedad antes de un examen. De hecho, una pequeña dosis de ansiedad puede ser positiva, ya que puede mantenerte centrado en la tarea y concentrado. Pero, cuando los síntomas son tan intensos que no te permiten funcionar o cuando estás tan ansioso que te encuentras realmente mal, lo más probable es que no puedas dar lo máximo de ti mismo. Los exámenes miden en qué medida los alumnos están aprendiendo las habilidades y la información que les enseñan los profesores.

La mayoría de los padres de niños con hiperactividad se desesperan porque no ven que exista relación entre el tiempo que dedican sus hijos a estudiar, lo aparentemente bien que llevan preparadas las materias y los resultados de los exámenes (en la mayoría de las ocasiones pobres para lo que estudió o, incluso, insuficientes). Estos resultados no sólo afectan a las familias, sino de manera esencial a los niños, que cada vez sienten menor control sobre su rendimiento académico, muestran más baja autoestima y, con el tiempo, menor tolerancia a hacer esfuerzos al estudiar. Pueden existir muchas razones por las que no haya una correlación lógica entre esfuerzo, estudio y resultados en los exámenes:

1.- Pensamientos negativos: los pensamientos negativos que los niños hiperactivos pueden tener a la hora de realizar un examen, asociados al miedo al fracaso o a la presión que siente el niño en su entorno por aprobar las diferentes asignaturas pueden producirle una sintomatología reactiva de ansiedad que provoca la liberación de adrenalina, una hormona que prepara al cuerpo para reaccionar ante el peligro y provoca los siguientes síntomas corporales: dolor de cabeza, dolor de estómago, musculatura tensa, temblor de manos, sudoración, aceleración de la respiración y del pulso cardíaco. Ésta es un tipo de ansiedad de ejecución, experimentada en situaciones donde importa mucho el rendimiento o la correcta ejecución de una tarea, existiendo una gran presión por hacer las cosas bien. Si tenemos demasiados pensamientos como éstos, no nos quedará espacio en la mente para concentrarnos en las preguntas del examen.

2.- Falta de tiempo para terminar el examen: debido a las características cognitivas de los niños hiperactivos (procesamiento lento) es muy frecuente que la mayoría de ellos encuentren dificultad a la hora de realizar los exámenes dentro del tiempo estimado, dejando preguntas sin hacer.

3.- Errores por falta de atención: dejar preguntas sin realizar por descuido, confundir un autor, olvidarse las que se lleva en matemáticas o no ver que el examen continuaba por detrás son errores comunes por falta de atención.

4.- Suspensos por la pérdida de puntos debido a la ortografía: Los niños hiperactivos tienen debido a sus características motrices (déficit en motricidad fina) mala ortografía influyendo este aspecto en la comprensión de sus escritos y en sus resultados académicos.

5.- Dificultad para volcar lo que saben, de forma completa, organizada y por escrito: La mayoría de los niños con hiperactividad son cognitivamente impulsivos, abordan las tareas con "el pronto", o vuelcan la información de forma incompleta y desorganizada. Por tanto, preguntarles oralmente la lección, aunque serían muy capaces de superar sin problemas un examen oral, no es suficiente. Necesitan entrenarse en realizar exámenes escritos.

Estrategias para afrontar los exámenes con éxito

1.- Hacerles ver que deben pedir ayuda: Explícale a tu hijo/a que el mero hecho de hablar con alguien (madre, padre, profesor, psicólogo escolar, etc.) sobre su ansiedad ante los exámenes puede ayudarle a sentirse mejor. Es deseable que nos describan qué les ocurre cuando se enfrentan a un examen para que podamos ayudarles a encontrar algunas soluciones. Por ejemplo, podemos ayudarles a aprender técnicas de estudio que aumenten su confianza, así como realizar algunas técnicas de relajación.

2.- Hacer que se prepare bien para el examen: es importante que adopte un enfoque activo, que el estrés previo le recuerde que debe prepararse bien el examen con antelación. Que sea consciente de que debe prestar atención en clase, hacer los deberes, estudiar para el examen. Si lo hace, será más probable que el día del examen tenga la sensación de que domina la materia. Algunos niños creen que lo único que necesitan para aprenderse la materia y hacer bien los exámenes es asistir a clase. Pero para aprenderse una materia hace falta mucho más que intentar absorber toda la información en clase. Por eso son tan importantes los buenos hábitos de estudio y las buenas técnicas de estudio. Muchos niños comprueban que su a ansiedad ante los exámenes disminuye cuando empiezan a estudiar mejor o más regularmente. Cuanto mejor se sepa la materia, más seguro se sentirá y esperará hacerlo mejor. Para practicar, realizamos con ellos el siguiente entrenamiento:

  • Realizamos en casa un examen por escrito (no muy largo) en las mismas condiciones de tiempo y de aislamiento que en un examen normal, haciéndoles que desarrollen las preguntas como mejor sepan.
  • Una vez finalizado, hacemos que observen lo que han contestado, qué información no sabían y cuál han olvidado. Para solucionar este aspecto es importante estructurar el conocimiento en un esquema que les permita recordar en el examen de cuántas cosas deben hablar y el orden en el que deben exponerlas.
  • Por último, hacemos que redacten las preguntas correctamente y guarden los esquemas realizados, que les servirá de repaso de cara al próximo examen.

3.- Hacerles entender que deben esperar lo mejor: Una vez se hayan preparado para el examen, debemos enseñarles a pensar en positivo. Que se digan a sí mismos: "He estudiado y estoy preparado para dar lo máximo de mí mismo/a". Si esperan hacerlo bien, estarán más relajados mientras hacen el examen después de los primeros momentos de nerviosismo.

4.- Ayudarles a controlar los pensamientos: Es importante hacer que se fijen en cualquier mensaje negativo que se puedan estar enviando a sí mismos, ya que ese tipo de mensajes pueden contribuir a su ansiedad. Si se dan cuenta de que están teniendo pensamientos negativos ("No se me dan bien los exámenes" o "Si suspendo este examen, lo tengo fatal"), les enseñaremos a sustituirlos por pensamientos positivos, por mensajes prácticos y verdaderos, como: "He estudiado y me sé la materia, de modo que estoy preparado para hacerlo lo mejor que puedo".

5.- Ayudarles a aceptar los errores: todo el mundo se equivoca. Debemos ayudarles a ser más condescendientes con sus propios errores, sobre todo si se han preparado para el examen y para rendir al máximo. Debemos hacerles entender que el error forma parte del aprendizaje, los errores son "oportunidades de aprendizaje". Aprender a tolerar los errores sin importancia (como el problema que hizo mal en el examen sorpresa de matemáticas) es una facultad muy valiosa.

6.- Enseñarles a respirar mejor: los ejercicios de respiración pueden ayudarle a calmarse en los exámenes, sobre todo si se trata de una respiración profunda (llamada respiración diafragmática).Así es como deben respirar: inhalar (inspirar) lenta y profundamente cogiendo aire por la nariz, y después exhalar (espirar) soltando lentamente el aire por la boca. Realizarlo cuatro veces seguidas. Si practican un poco, varias veces, tal vez les resulte más fácil respirar la próxima vez que hagan un examen y su cuerpo aprenderá a ver esos ejercicios como una señal para relajarse.

7.- Recordarles que hay que cuidarse: Rendirán mejor si dedican suficiente tiempo a jugar, duermen lo suficiente y se alimentan bien. Esto es importante todos los días, pero debemos asegurarnos sobre todo de que lo cumplan el día antes del examen.

 

Bibliografía y Webgrafía

http://kidshealth.org (Hospital San Joan De Déu-Barcelona).

Martínez Martín, M.A. y col. "Todo sobre el TDAH. Guía para la vida diaria". Edit Altaria (2013).

a través de http://www.fundacioncadah.org/web/

Motivar el aprendizaje

Motivación del aprendizaje por Luis Alves Mattos. Compendio de didáctica general (adaptación)

Con la autorización de Editorial Kapelusz.

 

-La motivación no es un problema exclusivo de la enseñanza y del aprendizaje. Está presente en todas las manifestaciones de la vida humana, condicionando su intensidad y su eficacia.

-De diversas investigaciones se pueden sacar estas conclusiones:

a) Cualquier motivación es siempre mejor que ninguna.

b) La motivación positiva, por los incentivos de la persuasión, por ejemplo y por la alabanza, es más eficaz y provechosa que la negativa, hecha por amenazas, gritos, reprensiones y castigos. La superioridad de la motivación positiva sobre la negativa es evidente, tanto por el esfuerzo ahorrado como por la superior calidad de los resultados.

c) La motivación negativa, aunque eficaz hasta cierto punto (pero inferior a la motivación positiva), es antipsicológica y contraeducativa, transformando a los alumnos en inseguros, tímidos, cobardes, hipócritas y violentos; aunque atienda con alguna eficacia a los objetivos inmediatos de la instrucción, es perjudicial a los intereses más fundamentales de la educación, comprometiendo la formación saludable y armoniosa de la personalidad de los alumnos.

-El aprendizaje como actividad personal, reflexiva y sistemática que busca un dominio mayor sobre la cultura y sobre los problemas vitales, exige de los alumnos:

a) Atención y esfuerzo sobre áreas nuevas de observación, de estudio y de actividad.

b) Autodisciplina, con el sacrificio de otros placeres y satisfacciones inmediatas, para realizar los estudios y cumplir las tareas exigidas.

c) Perseverancia en los estudios y en los trabajos escolares hasta adquirir el dominio de la materia de estudio, de modo que sea de utilidad real para la vida.

-Para conseguir que los alumnos aprendan, no basta explicar bien la materia y exigirles que aprendan. Es necesario despertar su atención, crear en ellos un genuino interés por el estudio, estimular su deseo de conseguir los resultados previstos y cultivar el gusto por los trabajos escolares. Ese interés, ese deseo y ese gusto actuarán en el espíritu de los alumnos como justificación de todo esfuerzo y trabajo para aprender.

-Motivar es despertar el interés y la atención de los alumnos por los valores contenidos en la materia, excitando en ellos el interés de aprenderla, el gusto de estudiarla y la satisfacción de cumplir las tareas que exige.

-El mecanismo de la motivación se desarrolla en tres etapas:

a) Aprehensión de un valor para sus vida y sus aspiraciones.

b) Los alumnos se convencen de que pueden conseguir ese valor.

c) Liberación del esfuerzo personal para conquistar el valor.

-Distinguimos estos tipos de motivación:

1.- Negativa, con estos aspectos:

a) Física: castigos físicos, azotes, privaciones de salida, merienda o recreo.

b) Psicológica: palabras ásperas, persecuciones, guerra de nervios, desprecio, sarcasmo.

c) Moral: coacción, amenazas, reprensiones, humillaciones públicas, reprobación.

2.- Positiva de dos clases:

a) Intrínseca: interés positivo por la materia en sí como campo de estudio y trabajo.

b) Extrínseca: interés resultante, no tanto de la materia en sí, como de las ventajas por ella ofrecidas, o del profesor que la enseña, o del método que el profesor sigue, o del grupo de alumnos a que pertenece.

-Los principales factores de motivación son:

a) La personalidad del profesor, su porte, su presencia física, su voz, su facilidad, naturalidad y elegancia de expresión, su dinamismo, su entusiasmo por la asignatura, su buen humor y cordialidad junto con su firmeza y seguridad. Importante también como factor de motivación es el interés que el profesor revela por las dificultades, problemas y progreso de sus alumnos, tanto en conjunto como individualmente. En fin, una personalidad dinámica, sugestiva y estimulante, con acentuadas características de liderazgo democrático.

b) El material didáctico utilizado en las clases: mapas, cuadros murales, proyecciones cinematográficas, vídeos, programas de ordenador, etc. en fin, todo lo que haga al asunto más concreto, intuitivo e interesante.

c) El método o las modalidades prácticas de trabajo empleados por el profesor: discusión dirigida, grupos de trabajo, competiciones, juegos, representaciones teatrales, organización y ejecución de proyectos, exposiciones de trabajos, excursiones para observar y recoger datos, experiencias de laboratorio, etc.

¿Les apoyamos?

Entrenar la comprensión lectora

¿Cómo podemos trabajar la comprensión lectora?

Cuando yo le digo a un niño: “Lee este texto y después te voy a preguntar qué entendiste”, ¿qué es lo que hace normalmente un niño? Lo normal es que ese niño empiece a leer desde la primera palabra tal como se lo enseñaron. Pregunta, ¿ese niño comprenderá la primera vez que lee el texto? ¿Lo comprenderá a la segunda o a la tercera vez? En promedio yo diría que la mayoría de los niños necesita leer al menos dos veces el texto para captar el contenido. Y ¿saben qué? Eso no es un problema de aprendizaje, eso es algo absolutamente normal, ¿por qué? Porque si yo tengo miles de ideas en mi cabeza y alguien me dice que lea un texto, yo tengo que primero leerlo una vez para traer toda la información que yo tengo con respecto a ese tema y colocarla a mi disposición, es decir, generar un contexto para que la segunda vez que lo lea, entienda. Entonces, un niño que necesita leer dos veces un mismo texto es totalmente normal, no tienen ningún problema, necesita entender de qué se trata primero para después comprender lo que está leyendo.

¿Qué hacemos entonces?

Simple. Darles herramientas que los ayuden a comprender sin necesitad de leer dos veces. A mis estudiantes enseño la técnica de “Escanear el Texto”, el primer paso de la Lectura Inteligente. Escanear es una herramienta que en mi opinión debería ser enseñada desde los primeros días escolares de un niño y consiste en lo siguiente: cuando voy a leer un texto lo primero que tengo que mirar es:

  • Títulos y subtítulos
  • Palabras destacadas e imágenes
  • Resúmenes y preguntas

Todo esto en no más de 15 a 30 segundos por página. En la práctica yo les digo a mis estudiantes: ¡Muchachos tienen exactamente 30 segundos para decirme qué hay en este texto! Los niños no tienen más opción que simplemente aprovechar todas las fotos, títulos y elementos destacados del texto y decir, “ah esto es acerca de los volcanes, un volcán haciendo erupción, una ciudad en ruinas, vi algo de esto en el Discovery Channel sobre el Vesubio y Pompeya, etc”. En la práctica, lo que está haciendo ese niño es un proceso mental para juntar la mayor información posible sobre lo que va a leer. Activan el cerebro, colocan en contexto y ponen a su disposición todas las ideas y asociaciones previas acerca de los volcanes en este caso. Una vez realizado el escaneo, les digo “ahora lean el texto”.

Pensemos. Ese niño que hizo ese proceso previo y que sólo se demoró 30 segundos en escanear, ¿tiene más o menos posibilidades de comprender que el que no lo hizo? Por supuesto que más. Simplemente está utilizando su cerebro como realmente funciona. Está reemplazando el rol de la primera lectura en mucho menos tiempo en una forma más entretenida y creativa.

Escanear es una de las técnicas que yo más recomiendo para mejorar la comprensión en los niños y jóvenes. Mi consejo es que apliquen esta herramienta en sus hijos desde que son pequeños. Enséñensela especialmente a los universitarios, ellos necesitan cubrir rápidamente mucha información, ni se imaginan los resultados que hemos logrado.

*extraído de alsalirdelcole y aprendizajeinteligente

Fuente:

http://atendiendonecesidades.blogspot.com.es/2012/12/como-podemos-trabajar-la-comprension.html

Publicidades engañosas a familias afectadas por el TDA/H: Del supuesto tratamiento multimodal e individualizado a la cruda realidad de la simple pastilla de metilfenidato


Manuel Rodríguez G

Resulta cotidianamente molesto y tétrico, leer mil y una noticias relacionadas con el mundo virtual del TDA/H y análogos, donde repetitivamente – obsesivamente diría yo – se intenta transmitir la idea del compromiso y verificación del famoso tratamiento multimodal a base de supuestas herramientas conjuntadas y en sintonía para modificar los múltiples inconvenientes que a menudo sufren los afectados y familiares por el Trastorno por Déficit de Atención sin/con Hiperactividad (TDA/H).

La coordinación y puesta en marcha de apoyos escolares, psicopedagógicos, sociales y sanitarios tan reiteradamente puestos en escena, pasa a ser casi una utopía en la realidad diaria de familias y afectados que una y otra vez tropezamos con la negativa real del Sistema Educativo – que si bien sabe de esa obligación de apoyo y atención a la Diversidad – por este trastorno muy habitualmente y de modo chulesco se pasa por la entrepierna lo que normas como la LOE y otras leyes de obligado cumplimiento teóricamente obligan.
Sumadas a esta falta de apoyo a una necesidades educativas específicas – sean o no adaptaciones curriculares significativas – se añade la muy extendida falta consecuente de la implicación deontológica y no pocas veces humana de los especialistas que atienden – o al menos citan a nuestros hijos – que lejos de implicarse en este proceso sintomático cognitivo-conductual hacia sus pacientes, a menudo relegan sus labores a meras visitas con una pobre interacción y escasa implicación a la hora de conseguir ayudas teóricas que deberían proporcionar los colegios. La respuesta más repetida en estos casos es la “prohibición” o falta de competencias para solicitar que el Sistema educativo implemente o ponga en marcha un eficaz programa de ayuda a este alumnado.
Añadido a ello , la escasa preparación de no pocos supuestos especialistas hacia las patologías infanto-juveniles, dan como resultado no pocos diagnósticos erróneos, así como infradiagnósticos de estas patologías – recordar que las especialidades de psiquiatría, psicología y neuropediatria infanto-juvenil no existen en España, aunque la primera fue aprobada por el antiguo ministro de Sanidad, Bernard Soria, tras la demanda y lucha de la Plataforma de Familias para la Especialidad de Psiquiatría Infanto-Juvenil (encabezada inicialmente por doce madres luchadoras y unos pocos especialistas con esta titulación; entre ellos el Dr. Joaquín Díaz Atienza y la Dra. Mª Jesús Mardomingo).
Finalmente la falta de eficaces terapias psicoeducativas y pedagógicas, sólo al alcance de unas pocas economías, dada la falta atroz de profesionales, conduce a que estos niños sientan desde tempranas edades la falta de apoyo y armas para luchar contra un fracaso ya casi anunciado. No sólo a nivel educativo, sino social y a medio plazo laboral y anímico-emocional.

Mientras tanto, demasiados niños dependerán del famoso metilfenidato que, dependiendo de un certero diagnóstico y del subtipo padecido, podrán nadar a contracorriente o ahogarse en este sistema socioeducativo competitivo y nada participativo…
Para finalizar, “mear y no echar gota”, nos llegan noticias como la que sigue, que si bien sería lo ideal, nos hace mirarnos a más de uno en el espejo del esperpento, para posteriormente quedarnos “pasmaos” y preguntarnos, ¿tendremos caras de gilipollas?.
Quien les escribe, en su momento se puso en contacto entre otras múltiples instituciones no gubernamentales y supuestos compromisarios con estas patologías, con quienes venden estas noticias, http://www.hiperactividadmedicosypacientes.com/ 
a fin de, dudosamente, ser ayudado ( por haber llamado a cientos de puertas) en su lucha contra la falta atroz de apoyos a una niña inatenta, acosada y por ende la familia – la mía- institucionalmente.
Si bien, el compromiso inicial de esta organización fue claro, luego se disolvió tras ponerme en contacto con el psiquiatra al que me derivaron, Francisco Montañés, a pesar incluso que entre sus especialistas contaban con el Dr. Vaquerizo Madrid, uno de los que ratificó el diagnóstico de TDA, subtipo inatento en mi hija; posteriormente también ratificando, a su pesar el Sluggish Cognitive Tempo (SCT) de la niña a planteamientos míos y ya ratificado en el 2007 por el excelente psiquiatra infanto-juvenil Joaquín Díaz Atienza.
Como titulaba al principio, estamos en mano, demasiadas veces, de PUBLICIDADES ENGAÑOSAS, muy lejos de esta minante y cruda realidad socio-educativa y sanitaria.

La noticia que referencio dice así:
LOS NEURÓLOGOS Y PSIQUIATRAS APUESTAN POR TRATAMIENTOS A LA CARTA DE ACUERDO A LOS RESULTADOS GENÉTICOS DE CADA PACIENTE

http://www.hiperactividadmedicosypacientes.com/noticia.php?id=20

Discriminación escolar por dificultades en el aprendizaje

 

Discriminacion escolarLas dificultades del aprendizaje llevan a la DISCRIMINACIÓN

Las dificultades en el aprendizaje se presentan en aquellos sujetos que experimentan problemas de aprendizaje, sin que necesariamente posean un cociente intelectual menor de lo normal, ni vivan en un ambiente deficiente.
El término dificultades en el aprendizaje, engloba a todo escolar que experimenta problemas en el desarrollo de su actividad escolar a nivel de rendimiento.
Tienen un nivel de desarrollo diferente a los otros. No necesariamente tienen un mal funcionamiento del sistema nervioso central. Sus problemas de aprendizaje no se deben a pauperismo ambiental. Tampoco sufre retraso mental o trastornos emocionales.
Por tanto, podemos decir que estamos ante problemas de dificultades en el aprendizaje, cuando el niño posee un cociente intelectual normal o muy cercano, en ocasiones superior. Vive en una familia normal. No tiene disminución sensorial, ni afecciones neurológicas significativas. Presenta un rendimiento escolar claramente insuficiente.
Síntomas en niños con dificultades en el aprendizaje:
Los niños con dificultades en el aprendizaje presentan una serie de síntomas en la conducta y el aprendizaje propiamente dicho:
• Actividad motriz: en este campo se dan síntomas diversos como hiperactividad, torpeza motriz, hipoactividad, distorsión en la coordinación, etc.
• Atención: poseen una escasa capacidad de concentración.
• Aptitudes matemáticas: presentan problemas con las seriaciones, errores de cálculo frecuentes, inversión de cifras.
• Aptitud oral: acusan problemas en la codificación y decodificación simbólica, irregularidades lecto-escritoras, digrafías.
• Emotividad: sufren leves desajustes emocionales, y su autoafirmación personal es pobre.
• Memoria: tienen problemas para la fijación, y sufren olvidos que siguen una curva atípica.
• Percepción: no pueden reproducir correctamente formas geométricas, confunden las figuras de fondo, invierten las letras, realizan rotaciones.
• Sociabilidad: estos niños se inhiben de participar, tienen poca habilidad social y son agresivos.
El diagnóstico debe ser siempre confirmado por el pedagogo y el psicólogo.
Causas de las dificultades en el aprendizaje:
Se distinguen tres causas para el problema de las dificultades en el aprendizaje.
• En lo fisiológico: se explicaría por una mínima disfunción cerebral, que reside en ciertas localizaciones cerebrales. Disfunciones en el hemisferio izquierdo que es la sede del lenguaje, resulta en dificultades para el aprendizaje verbal. Mientras que en el hemisferio derecho, podría determinar los problemas en el aprendizaje grafomotor.
• Explicación psicológica: sostienen que los trastornos emocionales asociados a los problemas de aprendizaje, serían la consecuencia de estas, y no sus causantes.
• Desde la sociología: se apunta a factores familiares, como falta de estímulos, y escolares, como los métodos inadecuados.
Como tratamiento debe emprenderse un correcto diagnóstico. Elaboración de un programa de refuerzo comprensivo, adaptado a las dificultades individuales. Control de la evolución del aprendizaje. No prolongar el esfuerzo pedagógico más de lo necesario.
Si se presentan estas dificultades, ello conduce a DISCRIMINAR a los niños y adolescentes por padecerlas:
La discriminación escolar es otra forma de violencia escolar. Esta actitud está incorporada en la sociedad y es institucionalizada por los sistemas de enseñanza, que busca una homogeneidad escolar, desconociendo la diversidad. Las motivaciones pueden ser de diversa índole, pero siempre están ligadas con la intolerancia por las diferencias.
La discriminación escolar tiene diversos motivos, pueden ser religiosos, sociales, culturales, raciales, físicos, o de preferencias sexuales.
La discriminación escolar es una de las facetas de la violencia escolar. Esta forma de violencia es ejercida tanto por los alumnos como por los educadores, y está ligada a las creencias personales de quienes la practican, pero todas las motivaciones, son parte de la intolerancia hacia los demás y hacia las diferencias.
La mayoría de los casos de discriminación escolar no son denunciados, estos comprenden el maltrato intelectual, emocional, y psicológico, y está provocado por temores, desconocimiento y rechazo por los derechos de niños y jóvenes, que muestran la falta de respeto hacia la infancia que aún persiste en la sociedad.
La discriminación escolar no sólo afecta a los niños, también afecta a las familias.
Consecuencias de la discriminación escolar:
Entre las consecuencias más comunes y de gravedad de la discriminación escolar está la deserción, provocada por la intolerable situación.
Los trastornos psicológicos y fisiológicos son otra de las consecuencias de la discriminación escolar. Desde depresiones, tartamudez, y afecciones psicosomáticas, retraso en el aprendizaje, entre otros.
La educación se ha constituido en perpetuadora y fomentadora de la discriminación escolar, ya que apunta a la imposición de modelos educacionales homogeneizantes que desconocen las diversidades, y llevan a la desvalorización de aquella manifestación cultural que se aleja de la homogeneidad.
Los padres frente a la discriminación escolar :
Ante una situación de discriminación escolar, la actitud de los padres es fundamental para la feliz resolución del conflicto. La información sobre los derechos y deberes de niños, educadores y familia, ayudan a sentar las bases para el correcto relacionamiento.
Una actitud comprensiva de los padres, y su sostén emocional y psicológico, puede ayudar al niño a sobrellevar una situación de discriminación escolar.
La denuncia de los hechos ante las autoridades pertinentes, es una medida significativa para emprender para la lucha contra la discriminación escolar.
Aconsejar a los niños y brindarles estrategias para evitar las situaciones conflictivas, son una herramienta efectiva frente a la discriminación escolar.
Entre las medidas preventivas que los chicos pueden adoptar como estrategia de protección están: confiar en los adultos y contarles sus problemas, evitar entrar o salir del colegio acompañado por amigos o familiares, no responder a las provocaciones de compañeros, evitar estar solos en los puntos “calientes”, como pasillos, baños.
Quienes sufren la discriminación no deben aceptar  el chantaje por parte de los acosadores, o entregarles dinero u otras cosas, solo ignorar esta conducta y exigir una disculpa a quien lo ha discriminado. Los Padres no deben ignorar o negar esta conducta, mucho menos continuar con los  privilegios como juguetes, permisos, dulces,etc. de quien ha discriminado a un compañero, con esto sólo contribuye a estimularlos, es imprescindible realizar la denuncia ante maestros, directores, supervisores, la propia Autoridad educativa y ante el resto de los padres para prevenir cualquier forma de Discriminación.
Bibliografía:
Susana Ma.Arriola M.
Presidente de la Mesa Directiva
Derribando Muros Blog DMS A.C.
Fuente: Fundación CADAH/ http://www.mihogaronline.com/familia/discriminacion-escolar.php

TDAH, problemas de aprendizaje y metacognición

 

Joaquín Díaz Atienza

Cuando deseamos aprender algo nuevo, iniciamos un procesamiento de toda la información necesaria para que la tarea tenga el éxito que pretendemos. En definitiva, lo que sucede es que ponemos en funcionamiento los recursos cognitivos apropiados siguiendo las estrategias necesarias para el éxito. Si procesamos de forma incorrecta o utilizamos una estrategia errónea, el aprendizaje es imposible.

Por tanto, el procesamiento de la información es eficiente cuando utilizamos las estrategias cognitivas idóneas. Se trata de un proceso dinámico durante el que debemos elegir entre aquellos que son útiles para la tarea y cuáles son inútiles o erróneos. En la base de todo este proceso es fundamental el lenguaje interno.

Muchos niños/as con TDAH basan su aprendizaje en lo que se denomina ensayo/error, así como con procesos cognitivos de escasa flexibilidad que dificultan el cambio de estrategia durante el proceso y, por tanto, utilizando una gran cantidad de recursos cognitivos no apropiados, lo que produce una sobrecarga en la atención sostenida con la aparición de la consiguiente fatigabilidad. Igualmente, sabemos por algunas investigaciones que el lenguaje interno del niño con TDAH es bastante desorganizado, traduciendo dificultades en la elaboración pertinente de las diferentes etapas del proceso estratégico.

La mayoría de las técnicas psicopedagógicas sobrevaloran la memoria y otros recursos cognitivos en el aprendizaje, estando la mayoría de ellos afectados en los niños/as con TDAH. Por ello, en este post deseamos introducir un nuevo planteamiento psicopedagógico con la finalidad de maximizar su aprendizaje. Lo llamamos meta-cognición/meta-aprendizaje. Es decir, que “aprenda a aprender”. En definitiva lo que pretendemos es enseñarle estrategias cognitivas y atencionales apropiadas.

Como hemos dicho anteriormente, uno de los aspectos claves en este meta-aprendizaje es el lenguaje interno. Es sorprendente las grandes diferencias que podemos detectar en los alumnos/as con TDAH cuando les pedimos que nos verbalicen los pasos que van dando, y en base a qué criterios, durante la tarea evaluada. Cuando pedimos al niño/a que exteriorice su lenguaje interno, podemos utilizarlo como indicador de calidad de su habilidades de procesamiento cognitivo.

Lo que evaluamos son los procesos de meta-cognición. Pero, ¿qué es la meta-cognición?. Podríamos definirla como la actividad mental analítica que surge de la implementación de una serie de actividades cognitivas que hemos utilizado durante la tarea de aprendizaje. Sería el resultado de la evaluación de los procesos utilizados tanto en su pertinencia, como en su eficacia. Por ello, nos permite la toma de conciencia de aquellos procesos que nos llevan al éxito, así como de aquellos que nos conducen al fracaso. En definitiva, del estilo de aprendizaje, de las etapas y sus resultados, de los recursos que hemos utilizado y de la estrategia en la resolución de los diferentes obstáculos que se han ido encontrando durante el proceso.

A través de la meta-cognición pretendemos que el niño tome conciencia de sus puntos fuertes y débiles. Con ello contribuimos a que en el futuro pueda desplegar estrategias más eficaces ordenando su discurso interno y maximizando los recursos atencionales. Creo que es obvio que, de los resultados del procedimiento psicopedagógico, estamos contribuyendo al incremento de su autoestima y motivación.

Podemos enseñar a nuestros hijos a utilizar la meta-cognición en sus tareas de aprendizaje a través de la externalización de su lenguaje interior durante las tareas de aprendizaje y actuando nosotros como mediadores cognitivos. Esta actuación consiste en ir nosotros introduciendo las correcciones oportunas durante el proceso explicando las alternativas y el por qué de las mismas. Debemos ser activos y reflexionar, primero por él y después con él, sobre la estrategia y el manejo apropiado sobre la información disponible.

Podemos evaluar a nuestros hijos utilizando algunos indicadores sobre la calidad de su estrategia de aprendizaje:

1. Cuando le proponemos una tarea, ¿ suele plantearse apropiadamente los objetivos?.

2. ¿Suele anticiparse de forma apropiada sobre los pasos estratégicos requeridos?.

3. ¿ Suele mantener en el tiempo apropiado y gestiona bien los pasos que debe dar para la resolución del problema?.

4. ¿Mantiene los recursos atencionales apropiados durante toda la tarea?.

5. Cuando comete errores en la ejecución ¿ presenta la suficiente flexibilidad para cambiar de forma apropiada?.

6. Una vez terminada la tarea ¿revisa convenientemente los resultados?

Por supuesto, aquí no se agota este tema, ni ha sido mi pretensión. Sólo deseo que se tome conciencia de la importancia de este procedimiento pedagógico para la mejora a largo plazo en niños con TDAH.

Fuente:

http://paidopsiquiatria.com/

Entrenar la memoria de trabajo para mejorar la comprensión lectora

     
    imageLa memoria de trabajo o memoria operativa es la habilidad que tenemos de almacenar temporalmente y procesar información necesaria para tareas como la comprensión, el cálculo o el razonamiento.
    Imagine que le presentan, de una en una, una serie de oraciones de cuatro palabras como
  • “La nieve es blanca”
  • “Los caballos son reptiles”
  • “Las bicicletas son vehículos”
Cada oración se presenta en una pantalla, desaparece, y usted tiene que decidir si es verdadera o falsa. Cuando ya ha analizado las tres oraciones se le pide que recuerde la última palabra de cada una de ellas. Pues bien, eso que he descrito es una prueba de memoria de trabajo, con sus dos componentes: memoria (recordar las últimas palabras) y procesamiento (decidir si las oraciones son verdaderas o falsas). El número de oraciones aumenta hasta que usted no consiga recordar todas las palabras finales, y así se calcula su capacidad de memoria de trabajo.
Existen numerosas investigaciones que relacionan esa capacidad de memoria de trabajo con la comprensión lectora. Al lector interesado en esos datos le recomendaría que consultase la bibliografía de Juan Antonio García Madruga, que lo ha estudiado con alumnos españoles.
Conocer esa relación no ha sido especialmente útil en educación. Por dos motivos: uno es que esos estudios no muestran que la baja capacidad de memoria de trabajo sea la causa de la mala comprensión, y otro es que, aunque se comprobase que hay una relación causal, no es fácil mejorar la memoria operativa para conseguir mejoras en la comprensión lectora.
La memoria de trabajo es una capacidad sobre la que tenemos poco control y muy impermeable a la intervención. Es cierto que Ericsson y Kintsch nos han propuesto que es posible conseguir que la memoria de largo plazo pueda funcionar como una especie de memoria operativa virtual: eso explicaría por qué los maestros de ajedrez son capaces de jugar varias partidas simultáneas “a ciegas”, o los camareros experimentados recuerdan tienen una capacidad para recordar pedidos mucho mayor que la de los que no están acostumbrados a ese trabajo (a mí ya me tocó hacer de camarero hace años). Esa memoria de trabajo de largo plazo se desarrolla mediante una práctica intensa, y solo sirve para los contenidos para los que se ha desarrollado: ni los camareros recuerdan posiciones de ajedrez ni los maestros de ajedrez recuerdan pedidos mejor que el resto de la gente.
Pero la idea de Ericsson y Kintsch no ha sido útil para la mejora de la comprensión. Se puede suponer que al cabo de cierto tiempo todos los alumnos son “expertos en lectura”. Un alumno de 4º de Primaria lleva como poco 4 años leyendo muchos días al año, con solo contar lo que se lee en el colegio, así que se puede suponer que su memoria de trabajo de largo plazo ya se ha desarrollado todo lo posible.
Entrenamiento de la memoria de trabajo para mejorar la comprensión
Visto todo esto se puede entender que me haya llamado la atención un artículo de Karin I.E. Dahlin sobre el entrenamiento de la memoria de trabajo para mejorar la lectura de niños con necesidades educativas especiales. En este estudio, el entrenamiento se realizó con Robomemo, un programa informático para la mejora de la memoria de trabajo, de la empresa Cogmed. La investigación se realizó con 42 niños de 9 a 12 años, de Estocolmo, con TDAH. Otros 15 niños sirvieron de grupo de control.
La intervención se realizaba en el colegio, diariamente, en sesiones de 30 0 40 minutos, durante 5 semanas, de forma individual. El programa Robomemo contiene ejercicios de memoria de trabajo viso-espacial y verbal. Normalmente el alumno hace 100 de esos ejercicios al día, y el programa adapta la dificultad según los aciertos y errores del alumno, de modo que esté constantemente trabajando al límite de su capacidad de memoria operativa. En el vídeo que aparece a continuación se pueden ver ejemplos del funcionamiento de Robomemo.
La intervención mejoró los resultados en memoria de trabajo de los alumnos, pero también mejoró sus resultados en comprensión lectora, con un tamaño del efecto grande (d = 0,91), pero no mejoró los resultados de eficiencia en la descodificación, ni de reconocimiento ortográfico. Sin embargo, las diferencias en comprensión lectora entre el grupo que recibió la intervención y el de control seguían siendo significativas seis meses después del tratamiento.
Valoración de esta investigación
La verdad es que el sistema se está estudiando al menos desde el año 2002, con una curiosa estrategia de investigación, ya que Cogmed afirma no realizar estudios, sino colaborar con investigadores independientes (dándoles la formación para utilizar sus programas), que son los que diseñan y publican las investigaciones. Existen, al menos, 25 publicaciones sobre investigaciones realizadas con productos de esta empresa en revistas científicas revisadas por pares. Según esta lista, Robomemo, y otros programas destinados a otras edades se han mostrado eficaces en el trabajo con niños con TDAH, alumnos de Educación Infantil, adultos con daños cerebrales y ancianos.
Hay que tener en cuenta que este es el único artículo publicado en el que  se estudian los efectos del entrenamiento con Robomemo sobre la comprensión lectora. En ninguna de las restantes investigaciones publicadas se han evaluado este tipo de efectos. Lo más similar son los efectos sobre la comprensión oral que se obtienen en adolescentes que habían requerido cuidados intensivos tras el parto por haber nacido con peso muy bajo (en Løhaugen, Antonsen, Håberg, Gramstad, Vik, Brubakk, y Skranes 2011). En ese estudio, el entrenamiento produjo mejoras en tareas como recordar o aprender una historia, que se mantenían 6 meses después de terminar la intervención.
En cierta manera, el resultado obtenido en la comprensión lectora parece ser un “efecto colateral”. Aunque formaba parte de las hipótesis de la investigación, casi no se ofrece ninguna fundamentación teórica de por qué se esperaba esa mejora, a pesar de que hubiera sido posible justificarlo…
Fuente:
http://clbe.wordpress.com/

LOS NIÑOS QUE NO ENCAJAN EN UN GRUPO

 


Todo niño lo experimenta en algún momento, incluso los adultos sienten lo mismo ocasionalmente.
No es raro experimentar total soledad en una habitación llena de gente, pero para los niños la necesidad de ser parte de un grupo es instintiva y es una forma de supervivencia. "Ellos quieren ser parte de eso y ser como todos los demás porque esto les da seguridad. Así que cuando un niño dice que no encaja, está también diciendo "no me siento seguro". Su ansiedad proviene de sentirse diferente y por tanto vulnerable; por desgracia, los otros niños tienden a enfocarse en los que lucen diferentes y ser muy crueles con ellos", dice el doctor James Lehman, creador de un programa de transformación total para ayudar a los padres a que logren que sus hijos se sientan seguros.
"Es doloroso que el hijo esté siendo molestado por ser diferente, pero la verdad es que no hay nada que puedan los padres decir o hacer para quitarles ese dolor, no pueden esperar una respuesta mágica. En lugar de ello, habrá que trabajar con los hijos para darles las herramientas necesarias para resolver el problema que están enfrentando", dice Lehman y propone siete herramientas de ayuda que son:

1 No reaccione en exceso cuando su hijo le cuente
Cuando esto sucede los padres se sienten incapaces de hacer algo para evitarlo y eso les causa temor y rabia. Hacemos todo lo que podemos para protegernos a nosotros mismos en la vida, pero cuando nuestros hijos son maltratados en la escuela nos sentimos tan vulnerables como ellos. Ese sentimiento de incapacidad es devastador y muchos padres pierden la objetividad cuando sus hijos les cuentan que están siendo excluidos, molestados o abusados. La mejor técnica es tomar cinco minutos para primero calmarse, hablar de ello con otras personas si se puede, analizar bien las cosas y no reaccionar en frente del niño.

2 Ayude a que su hijo hable de ello y dele apoyo
Cuando los niño intentan hablar de esto con sus padres, ellos inconscientemente se vuelven menos cálidos o receptivos o pueden dar otras señales que demuestran esa incomodidad, incluso tratan de minimizar el problema. El peligro radica en que el niño recibe este mensaje: "No quieren hablar de ello". Los padres deben intentar estar abiertos a escuchar lo que los niños tienen que decirles y mantener la calma cuando den su respuesta. No deben demostrar que es algo sin importancia porque para el niño lo es y, además, todos los niños pasan por esta clase de situaciones a pesar de que no todos reaccionan de la misma manera. Si el niño dice algo es porque necesita ayuda y por tanto los padres deben mostrarse cómodos y aceptar lo que el hijo pide. Deben darle al hijo las herramientas que necesita para desarrollar habilidades sociales y poder entender estas situaciones. Tienen que hacerle sentir que ellos están siempre allí para escucharle y ayudarle con sus preocupaciones y sus problemas. No deben sentir pánico de que el niño no encaja en un grupo porque eso hará que piense que así es.

3 Tratar de encontrar un amigo para ellos
Es más fácil iniciar una relación con una persona que tratar de encajar en un grupo. Cuando los padres hablan con sus hijos deben sugerirles buscar un compañero que les sea más afín e ir desarrollando una amistad con esa persona. Preguntas como "¿hay algún niño con quien te gusta conversar o jugar?", pueden ser de gran ayuda para que el niño tenga un amigo especial, un aliado que le ayude en momentos difíciles. Conviene buscar actividades extracurriculares para que puedan conocer otros niños y desarrollen amistades basadas en actividades y gustos que comparten.

4 El poder de hablarse de forma positiva
No quiere decir que se le diga al niño que es el mejor del mundo y se le pida que se repita a sí mismo esa frase todo el tiempo. El poder de hablarnos a nosotros mismos de forma positiva es el razonamiento que nos ayuda a calmarnos y mantener la perspectiva. Los niños se ponen ansiosos cuando se sienten puestos de lado o les molestan. Su adrenalina sube y no logran pensar de manera clara y sienten pánico. Si ellos aprenden a hablarse a sí mismos, a tranquilizarse y ser positivos, se sentirán mejor y más tranquilos y lo que les digan o hagan no les causará un trastorno. Si se logra calmar al sistema físico interno, los pensamientos y actitudes se clarifican y mejoran.

5 Dígale que siempre es bueno pedir ayuda
Cuando un niño viene a casa y cuenta que sus compañeros se burlaron de él en la escuela, los padres deben enseñarles a pedir ayuda a los maestros. Enseñar a lo hijos a acercarse al maestro para contarle lo que está sucediendo es muy importante. Los maestros saben muy bien cuando un niño está diciendo la verdad y cuándo necesita ayuda. Los padres deben reafirmar en el hijo la confianza hacia las personas mayores que pueden ayudarles en situaciones difíciles y deben siempre hacerle saber que no hay nada de malo en pedir ayuda cuando la necesitan.

http://www.revistafamilia.ec/index.php/articulos-padres-e-hijos/2009 STEFANIA ERAZO - ESTUDIANTE DE PSICOLOGIA CLINICA © CoSqUiLLiTaS eN La PaNzA

Sistema visual y TDAH (I): ¿Qué es la atención?. Trastornos de la atención

 

En los últimos años hemos visto un incremento significativo de TDAH y su implicación en la vida diaria. EL TDAH es la causa principal en el fracaso escolar en los niños, el bajo rendimiento en los estudios o una mala adaptación social en adolescentes e incluso, es responsable de algunos  problemas laborales en los adultos.
En este artículo queremos poner de manifiesto  algunas de las claves de este trastorno, las implicaciones con el sistema visual y algunas recomendaciones para su diagnóstico y tratamiento.

QUÉ ES LA ATENCIÓN.

Todos sabemos lo que significa la atención pero el concepto es tan amplio que conviene ir acotando para entender mejor cómo estudiarla y especialmente, cómo tratarla cuando presenta alteraciones. Podríamos definir la atención como el proceso central implicado en el control y la ejecución de la acción. La atención selecciona la información sensorial y los procesos mentales encaminados a estructurar una determinada actuación. Prestamos atención a algo para actuar después.
La atención se relaciona con múltiples procesos de la vida diaria, desde el aprendizaje,  en todas sus facetas, hasta la toma de decisiones para elaborar un plan de acción.
El concepto de atención va muy ligado al de “vigilancia”, para algunos autores sería el primer nivel atencional,  aunque para otros serían conceptos diferentes, la vigilancia sería un proceso temporal mientras que la atención es un proceso espacial. La vigilancia sería equivalente al estado de alerta, también llamado “arousal”  y se caracteriza por reclutar  recursos para ser usados por la atención, prepara las estructuras neuronales para el procesamiento de una determinada acción, como cuando estamos parados con el coche delante del semáforo en rojo, estaremos atentos a cuando se ponga verde, nuestro cerebro esta activado, vigilante, receptivo a un cambio de color en el semáforo, favorece que nuestro sistema perceptivo visual pueda detectar el cambio de color.
Clasificación de la Atención. Desde un punto de vista neurofisiológico, existen diversas formas atencionales:

  • Atención Focalizada, que consiste en dirigir la captación de información sensorial hacia una sola fuente, nos fijamos en una sola cosa. Es el primer proceso atencional que se adquiere en el desarrollo evolutivo.
  • Atención Sostenida, que consiste en la capacidad de mantener la atención en un determinado proceso de forma mantenida, durante varios minutos. Sería el segundo nivel de desarrollo de la atención en el proceso evolutivo de maduración en los niños.
  • Atención Selectiva, es la capacidad para seleccionar uno o varios estímulos en un ambiente de múltiples estímulos. Debemos centrarnos en lo que nos interesa, descartando otros estímulos que denominamos distractores. Es evidente que la atención selectiva será fundamental en todos los procesos de aprendizaje.
  • Atención dividida, que es la capacidad para atender a dos estímulos diferentes de forma simultánea y con el mismo grado de eficacia.
  • Atención Alterna, es la capacidad de cambiar de una tarea a otra sin confundirse y manteniendo el mismo grado de eficacia.
  • Atención Ejecutiva, es la capacidad para controlar nuestros procesos cognitivos. Interviene en situaciones de toma de decisiones, de detección de errores, enfrentarse a tareas novedosas o en la inhibición de respuestas automáticas. Representa el grado más elevado de atención en el desarrollo evolutivo.
Dónde se localiza la atención en el cerebro. Los estudios de neuroanatomía y neuroimagen sitúan las áreas involucradas con la atención en el cortex prefrontal, cortex parietal posterior y el giro fusiforme de la región occipitotemporal, tal como se muestra en la figura. Las alteraciones en la región prefrontal se caracterizan  por ser individuos que se distraen fácilmente, que les cuesta mantener la atención en algo, les cuesta dar una respuesta rápida, dudan y en muchos casos será inapropiada.

Áreas cerebrales relacionadas con la atención

Áreas cerebrales relacionadas con la atención

La implicación de las áreas parietales posteriores y temporales posteriores, su alteración, explicaría los problemas de tipo confusional, especialmente a la hora de establecer pautas de actuación. En estas áreas llegan estímulos de diferentes áreas sensoriales, son regiones polimodales que procesan información sensorial múltiple, necesaria para la actuación, por ello su afectación se traduce en una actitud de “despistado” y con dificultad para establecer pautas de actuación precisas en cada momento.
El cortex parietal y el giro fusiforme de la región occipitotemporal  se relacionan con funciones auditivo-lingüísticas y visu-lingüísticas de forma que en los pacientes con TDA se ven afectadas, en grado variable en cada paciente, y explicaría porque en aquellos que hay mayor alteración de estas regiones, aparecen problemas en la lectura y la escritura, generalmente relacionado con el reconocimiento de las palabras.
También se ha visto la implicación de regiones límbicas y paraliímbicas, como el cortex ciigulado, giro parahipocámpico, hipocampo y sistema reticular ascendente. Estas regiones relacionan la atención con la memoria, el recuerdo y aspectos emotivos de los estímulos.
Mediante los estudios con PET (tomografía por emisión de positrones), se observa la activación del giro cingulado anterior durante la atención focal en el procesamiento de palabras, así como del cerebelo y regiones parietales posteriores del hemisferio derecho, mientras que en tareas de atención selectiva, se estimulan áreas relacionadas con la visión, regiones parietales posteriores y occipitales.
La conclusión que se obtiene de estos estudios es que, si bien hay ciertas áreas relacionadas con la atención, no hay un área específica para ella, se activan zonas del cerebro que están relacionadas con funciones diversas.
Un hecho muy significativo que se constató en los estudios neuroanatómicos fue  la relación entre atención y motivación y, aunque lo veremos en mayor detalle más adelante, cabe destacar que cuando se realizaban estudios atencionales  planteando una misma tarea a individuos, primero escasamente motivados y luego provocando un elevado grado de motivación, la activación de zonas cerebrales en ambos grupos era muy diferente, tanto en su localización como en la intensidad que aparecía en la RMf, tal como se muestra en la figura, donde se aprecia en (a) el cerebro en la fase de escasa motivación, con menos actividad, menos color rojo, mientras en (b) se aprecia el cerebro del mismo individuo, ahora con alto nivel de motivación, con una mayor actividad en todas las estructuras cerebrales (incremento de los colores amarillo y rojo).

Importancia de la motivación en la actividad cerebral

Importancia de la motivación en la actividad cerebral

Estos hallazgos se suman al hecho referido anteriormente del carácter multifuncional de la atención y la dificultad para su estudio y para establecer pautas de mejora, como cuando buscamos incrementar el rendimiento en tareas de aprendizaje,  en las escuelas o en el deporte.
Qué despierta nuestra atención.  Una pregunta que nos solemos hacer es, por qué determinados estímulos logran captar nuestra atención y otros no. La respuesta es doble, por un lado se debe al contraste de los estímulos que llegan a través de las vías sensoriales y por otro, al estado de alerta de esas vías sensoriales. Si estamos oyendo una conversación, en un tono monótono, y de pronto alguien grita, seguro que todos desviamos la mirada, nuestra atención, hacia el lugar de donde proviene el grito. El contraste de sonido es el que capto nuestra atención y además lo hizo de forma automática.
Una vez hemos prestado atención a un estímulo nuevo, emergente, la siguiente pregunta sería, qué es lo que  determina que sigamos prestando atención a ese estimulo. La respuesta es múltiple, lo primero y más importante, es el interés que tenemos en esa información, a mayor interés, mayor capacidad de mantener la atención. En segundo lugar, los conocimientos que tenemos sobre ese tema, cuanto más sabemos, más fácilmente podemos mantener la atención sobre algo relacionado con ese tema, requiere menos esfuerzo. Cuando se trata de algo nuevo, el requerimiento atencional es mayor y por ello el tiempo que invertiremos en atenderlo será menor. Esto es importante en cualquier proceso de aprendizaje, cuando un profesor explica algo nuevo debe saber que debe captar la atención de los alumnos de forma intensa y por poco tiempo, no más de 15 minutos. En tercer lugar tenemos el nivel de actividad de nuestro organismo, de nuestra mente.  El nivel de atención no se mantiene constante durante todo el día, tiene fases cíclicas que se relacionan con los biorritmos (nivel de cortisol en sangre), cansancio, sueño, aspectos emocionales, etc.
Para memorizar aquello a lo que prestamos atención, especialmente en los procesos de aprendizaje, es necesario tener tiempo de descanso y de reflexión, para que los datos pasen de la memoria operativa a los almacenes de memoria a largo plazo. En los procesos de aprendizaje se recomienda que cada hora se debiera dejar unos minutos para esta reflexión y anclaje o consolidación de la información atendida, relacionarla con los conceptos que ya disponen sobre ese tema.

TRASTORNOS DE LA ATENCIÓN.

Existen diversos trastornos de la atención : (1) fatiga atencional y alto nivel de distracción, (Hiòproxesias), (2) fijación de la atención en algo con imposibilidad de movilizarla, de cambiar a otro foco de atención, (Aproxesias), (3) excesiva fijación de la atención, como en los estados místicos,  (Hiperproxesias). De los trastornos de la atención, es el trastorno por déficit atencional (TDA), el que aparece con mayor frecuencia en los niños en edad escolar, hasta un 4%-8% de la población infantil padecería esta alteración, pudiendo presentarse de forma aislada o asociada con hiperactividad, TDAH  (Kaplan 1994, Correas 2006 y Quintero 2006) y donde el factor hereditario tiene un papel muy importante, hasta el 75% en la aparición del trastorno (Riaza 2006), con mayor afectación de varones que de hembras, en proporción variable, desde 3/1 hasta 9/1, según las publicaciones consultadas.
Pese a que el concepto de TDAH ha ido sufriendo cambios a lo largo del tiempo, todos admiten que habría una raíz común, el déficit de atención que arrastra otras alteraciones cognitivas importantes para el aprendizaje escolar, como alteraciones en las funciones ejecutivas, imposibilidad de mantener dos sistemas de información a la vez, déficits en la memoria de trabajo o tendencia a la perseverancia.

Información sacada de http://areaoftalmologica.blogspot.com.es/