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Motivar el aprendizaje

Motivación del aprendizaje por Luis Alves Mattos. Compendio de didáctica general (adaptación)

Con la autorización de Editorial Kapelusz.

 

-La motivación no es un problema exclusivo de la enseñanza y del aprendizaje. Está presente en todas las manifestaciones de la vida humana, condicionando su intensidad y su eficacia.

-De diversas investigaciones se pueden sacar estas conclusiones:

a) Cualquier motivación es siempre mejor que ninguna.

b) La motivación positiva, por los incentivos de la persuasión, por ejemplo y por la alabanza, es más eficaz y provechosa que la negativa, hecha por amenazas, gritos, reprensiones y castigos. La superioridad de la motivación positiva sobre la negativa es evidente, tanto por el esfuerzo ahorrado como por la superior calidad de los resultados.

c) La motivación negativa, aunque eficaz hasta cierto punto (pero inferior a la motivación positiva), es antipsicológica y contraeducativa, transformando a los alumnos en inseguros, tímidos, cobardes, hipócritas y violentos; aunque atienda con alguna eficacia a los objetivos inmediatos de la instrucción, es perjudicial a los intereses más fundamentales de la educación, comprometiendo la formación saludable y armoniosa de la personalidad de los alumnos.

-El aprendizaje como actividad personal, reflexiva y sistemática que busca un dominio mayor sobre la cultura y sobre los problemas vitales, exige de los alumnos:

a) Atención y esfuerzo sobre áreas nuevas de observación, de estudio y de actividad.

b) Autodisciplina, con el sacrificio de otros placeres y satisfacciones inmediatas, para realizar los estudios y cumplir las tareas exigidas.

c) Perseverancia en los estudios y en los trabajos escolares hasta adquirir el dominio de la materia de estudio, de modo que sea de utilidad real para la vida.

-Para conseguir que los alumnos aprendan, no basta explicar bien la materia y exigirles que aprendan. Es necesario despertar su atención, crear en ellos un genuino interés por el estudio, estimular su deseo de conseguir los resultados previstos y cultivar el gusto por los trabajos escolares. Ese interés, ese deseo y ese gusto actuarán en el espíritu de los alumnos como justificación de todo esfuerzo y trabajo para aprender.

-Motivar es despertar el interés y la atención de los alumnos por los valores contenidos en la materia, excitando en ellos el interés de aprenderla, el gusto de estudiarla y la satisfacción de cumplir las tareas que exige.

-El mecanismo de la motivación se desarrolla en tres etapas:

a) Aprehensión de un valor para sus vida y sus aspiraciones.

b) Los alumnos se convencen de que pueden conseguir ese valor.

c) Liberación del esfuerzo personal para conquistar el valor.

-Distinguimos estos tipos de motivación:

1.- Negativa, con estos aspectos:

a) Física: castigos físicos, azotes, privaciones de salida, merienda o recreo.

b) Psicológica: palabras ásperas, persecuciones, guerra de nervios, desprecio, sarcasmo.

c) Moral: coacción, amenazas, reprensiones, humillaciones públicas, reprobación.

2.- Positiva de dos clases:

a) Intrínseca: interés positivo por la materia en sí como campo de estudio y trabajo.

b) Extrínseca: interés resultante, no tanto de la materia en sí, como de las ventajas por ella ofrecidas, o del profesor que la enseña, o del método que el profesor sigue, o del grupo de alumnos a que pertenece.

-Los principales factores de motivación son:

a) La personalidad del profesor, su porte, su presencia física, su voz, su facilidad, naturalidad y elegancia de expresión, su dinamismo, su entusiasmo por la asignatura, su buen humor y cordialidad junto con su firmeza y seguridad. Importante también como factor de motivación es el interés que el profesor revela por las dificultades, problemas y progreso de sus alumnos, tanto en conjunto como individualmente. En fin, una personalidad dinámica, sugestiva y estimulante, con acentuadas características de liderazgo democrático.

b) El material didáctico utilizado en las clases: mapas, cuadros murales, proyecciones cinematográficas, vídeos, programas de ordenador, etc. en fin, todo lo que haga al asunto más concreto, intuitivo e interesante.

c) El método o las modalidades prácticas de trabajo empleados por el profesor: discusión dirigida, grupos de trabajo, competiciones, juegos, representaciones teatrales, organización y ejecución de proyectos, exposiciones de trabajos, excursiones para observar y recoger datos, experiencias de laboratorio, etc.

¿Les apoyamos?

Phelps, aquel niño hiperactivo que “nunca llegaría a concentrarse en algo”

 
«No es muy dotado», aseguró su profesora del colegio, que no podía ni imaginar que aquel alumno que no podía leer ni dos párrafos sin perder la atención batiría su primer récord del mundo a los 15 años

ISRAEL VIANA

Londres 2012 Phelps, aquel niño hiperactivo que «nunca llegaría a concentrarse en algo»

EFE

Michael Phelps, con 18 años, con las seis medallas obtenidas en los Campeonatos del Mundo de Barcelona (2003)

Las grandes leyendas del deporte suelen esconder detrás una gran historia de superación. Y Michael Phelps no podía ser menos. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, esa fue la cruz (y quién sabe si la cara) del ahora mejor atleta olímpico de todos los tiempos. «Su hijo nunca llegará a concentrarse en algo», le dijo la maestra de Michael a su madre, Deborah Phelps, cuando era un chaval.

AFP

Phelps, en los Juegos de Atenas (2004)

Londres 2012 Phelps, aquel niño hiperactivo que «nunca llegaría a concentrarse en algo»«Yo le dije que quizás se estaba aburriendo», recordaba Deborah en 2008, durante una entrevista con «The New York Times». Pero sus maestras insistían: «No es muy dotado». Su madre, que había sido profesora durante 22 años, preguntó enojada: «¿Qué es lo que van a hacer para ayudarlo?».

De aquel Phelps de los primeros años 90 al que ayer consiguió su decimonovena medalla en el 4x200 libres hay una distancia enorme. Aquel niño que corría, saltaba y no podía leer más de dos párrafos sin perder la concentración es hoy el atleta con más medallas en la historia de los Juegos Olímpicos, tras batir un récord que llevaba vigente desde que en 1964 la gimnasta rusa Larisa Latinina consiguiera su metal número 18. «He sido humano toda mi vida», decía ayer Phelps para minimizar su logro.

Muchos hoy niegan esta afirmación a juzgar por el cambio que experimentó durante su temprana adolescencia, su alimentación o su mastodóntico ritmo de entrenamiento. Antes, en la transición de la infancia a la adolescencia, el joven Phelps comenzó a crecer de manera desproporcionada. Tanto, que al correr, sus brazos le llegaban casi hasta sus rodillas. Sus compañeros de clase se burlaban de él y a alguno le valió probar la caricia de sus enormes manos en la cara.

La natación, en la sangre

Durante aquellos días de difícil adaptación, en los que sus padres se habían divorciado, la natación ya corría por la sangre de las venas de los Phelps. Sus dos hermanas mayores, Whitney y Hilary, eran también nadadoras. La primera incluso estuvo a punto de formar parte del equipo nacional de los Estados Unidos que participó en los Juegos Olímpicos de Atlanta (1996), antes de que sus lesiones acabaran con su carrera.

REUTERS

Phelps, en Atenas 2004

Londres 2012 Phelps, aquel niño hiperactivo que «nunca llegaría a concentrarse en algo»Charles Wax, el médico de la familia y cuyos hijos también nadaban, observaba a Michael correr enloquecido en torno a la piscina y sugirió consultar a sus maestros, que corroboraron que no era capaz de calmarse, de prestar atención o de estar en silencio. Fue así como entró en la vida de Phelps el Ritalin, un medicamento para tratar la hiperactividad, al mismo tiempo que comenzaba a nadar, con siete años.

A los 11 años, el mismo Phelps pidió dejarlo: «Mamá, no quiero hacer esto más. Mis amigos no lo hacen, puedo manejar esto a mi manera», le dijo. Por aquella época, nadar ya lo era todo para Michael, que tenía entusiasmado su entrenador de toda la vida, Bob Bowman, que ya le veía «en los Juegos del 2000, compitiendo en los Juegos de 2004 y batiendo récords mundiales en 2008. ¡Y en 2012 los Juegos serán en Nueva York!», vaticinaba, en palabras de Deborah a «The New York Times».

Phelps, obsesionado con su estilo

Aunque le costaba hacer los deberes, podía pasarse durante horas analizando los vídeos de sus carreras, si levantaba la cabeza inadecuadamente, como realizaba las brazadas, la respiración, todo.

Fue el nadador más joven en establecer un récord mundial en 200 mariposa

Ese afán enfermizo por perfeccionar su técnica le hicieron un deportista precoz que asombraba a propios y extraños, quemando etapas a toda velocidad. A los 15 años se convertía en el nadador más joven de la historia en representar a los Estados Unidos en unos Juegos Olímpicos (Sidney 2000), el más joven en establecer un récord mundial en 200 mariposa (con 15 años y nueve meses) y el primer hombre en bajar de 1:55 en esa distancia.

No fue de extrañar que con ese prematuro palmarés se convirtiera en el único de los nadadores estadounidenses que decidiera pasar directamente al profesionalismo saltándose el casi sagrado periodo de la formación universitaria. El resto, ya es historia.

 

Fuente:

http://www.abc.es/

Anomalías en la motivación de niños con TDAH

 

Investigadores de la UAB encuentran anomalías relacionadas con la motivación en niños con TDAH

Cuando niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) logran pasar horas dándole con los pulgares a su Nintendo y se muestran en cambio incapaces de completar un examen con diez problemas, los adultos suelen escamarse. ¿Sólo son inatentos con las mates, con el trabajo, con los deberes? La clave para entender esta disparidad no parece estar en la voluntad o la mala educación, sino en los confines del cerebro. Más concretamente en el núcleo accumbens, una pieza esencial del estriado ventral, la región del cerebro relacionada con el placer y la recompensa. Es, al final, una cuestión de dopamina.Ese núcleo situado en las profundidades cerebrales está alterado en los niños con TDAH. Así lo han demostrado investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y del Vall d'Hebron. "A través de una resonancia magnética nuclear a 42 niños entre 6 y 18 años con TDAH, y otros 42 con la misma edad y sexo y sin ninguna anomalía cognitiva o de conducta, hemos comprobado que el volumen de esta región, el estriado ventral, está reducido en los que tienen TDAH", explica Sussanna Carmona, investigadora de la unidad de Neurociencia Cognitiva de la UAB (IAPS-Hospital del Mar). Tradicionalmente se pensaba que el TDAH sólo era una alteración cognitiva, que sólo afectaba a la atención propiamente dicha. Ahora se confirma que también hay problemas para mantener esa atención por alteraciones en el proceso de motivación y que esa es la razón por la que quienes tienen ese trastorno mejoran su atención cuando el estímulo es inmediato. Como con la consola.
La motivación. "Para hacer cualquier cosa tenemos que estar motivados, se ha de activar el circuito", recuerda la investigadora. El segundo paso es tener la capacidad cognitiva para hacerlo, y el tercero, la capacidad motora. Pero si falta el primero, el resto no se puede poner en marcha.
Dopamina a pequeñas dosis. "Cuando tenemos que estudiar hoy para lograr un aprobado en junio, nuestros circuitos de recompensa han de tener un determinado nivel de dopamina para ir liberándola en pequeñas dosis cada cierto tiempo: así mantenemos la motivación a largo plazo. Con el TDAH esta función está alterada y parece, al menos en una parte de los casos, que no se produce esta liberación a pequeñas dosis de la dopamina, por lo que no hay motivación a largo plazo". ¿Y la educación? "Modula, claro, pero estamos hablando de un estado, que tienes o no tienes". Por eso mismo, el hallazgo puede tener consecuencias en el modo de enseñar y educar a estos niños: "mantenerles atentos puede depender de saber dar compensaciones inmediatas", explica Susanna Carmona.
Dos déficits. "Si puede mantener la atención en el juego de su consola y no en otras muchas actividades, es posible que su problema no sea atencional propiamente dicho, sino de alteraciones en el proceso de refuerzo, en el sistema de recompensa", apunta la doctora Carmona. "Creemos que en elTDAHconviven los dos déficits". Es más, en los niños y niñas estudiados, cuando más reducido aparecía el estriado ventral, más hiperactividad e impulsividad se detectaba. El sistema de recompensa existe también en otros seres vivos. Por ejemplo, las ratas, animales que han contribuido a conocer estas profundidades cerebrales. Este circuito interviene, por ejemplo, en la adicción al tabaco: "Ante un cigarro, esta región que codifica la motivación se activa muchísimo", explica la investigadora de la UAB. El trabajo, en el que han participado la Unidad de Neurociencia Cognitiva de la UAB (IAPS-Hospital del Mar) e investigadores clínicos del Vall d'Hebron, ha sido publicado en la revista Biol Psychiatry.

LA VANGUARDIA

Efecto Pigmalión: La profecía autocumplida

 

LA PROFECÍA AUTOCUMPLIDA  

Lo que el "Efecto Pigmalión" nos enseñó

El poeta Ovidio escribió en su obra Las Metamorfosis el mito de Pigmalion y Galatea.
Pigmalion, rey de la isla de Chipre, esculpió una estatua de mujer en marfil tan perfecta que de tanto admirarla acabó enamorándose de ella. La diosa Afrodita transformó a la estatua en una mujer real, Galatea, con la que Pigmalion se casó.
Este mito sirvió de título al libro “Pygmalion in the classroom” que el psicologo Rosenthal escribió para demostrar la influencia de lo que pensamos de los alumnos en su desarrollo intelectual y rendimiento escolar.
En los experimentos de Rosenthal, se informó a los profesores de la capacidad intelectual de unos niños a los que se les habían pasado algunos tests de inteligencia.
Aunque todos los niños tenían un nivel similar, a los profesores se les informó falsamente que un grupo de ellos tenía un potencial elevado para el trabajo escolar, y que por ello dichos alumnos aprenderían más rápidamente.
Meses más tarde, se sometió a los niños a nuevas pruebas de inteligencia.
Sorprendentemente, los niños a los que (falsamente) se consideró con más potencial, obtenían mayor puntuación en estos nuevos tests de inteligencia. Es decir, se habían desarrollado más, aunque todo el grupo había recibido la misma instrucción.
La interpretación que dio Rosenthal a los resultados de este experimento es que los profesores esperaban más de esos niños (ya que se les informó que eran más capaces), es decir tenían mayores expectativas, y esos alumnos intentaron llegar al nivel que el profesor esperaba de ellos.
A este fenómeno también se le llama de la “Profecía Autocumplida”.
Los profesores competentes suelen tener altas expectativas respecto al aprendizaje de sus alumnos, porque estos pueden responder de manera mas positiva si perciben que pueden superar el reto que el profesor les marca.
Los padres “suficientemente buenos” (expresión que utilizan algunos psicólogos, para señalar que los padres perfectos no existen) dan nuevas oportunidades a sus hijos, considerando el error como la parte inicial del aprendizaje.
De esta manera es más probable que la imagen ideal del niño que pacientemente han esculpido cobre vida y se vuelva realidad.

Fuente: http://www.psicologoescolar.com/

Artículos relacionados:

http://deficitdeatencioneinatencion.blogspot.com/2011/12/fomento-de-la-autoestima-en-ninos-con.html

http://vagabundotraslalibertad.blogspot.com/2011/03/motivacion-el-aprendizaje-que-nunca-se.html

http://deficitdeatencioneinatencion.blogspot.com/2011/02/motivacion-y-autoestima-en-los.html

 


Efecto Pigmalion: El poder de las expectativas... por raulespert

Fuente vídeo:

http://www.dailymotion.com/

Niños con Trastorno por Déficit de Atención: Motivación en el aula

 

MOTIVACION

1) La metodología a usar debe ser interesante y motivadora, para ello os sugerimos:

  • No hay que basarse en clases magistrales; 
  • Variar los ejercicios dentro del aula; 
  • Cuidar el tono de voz y expresión corporal; 
  • Hacer preguntas que den lugar a que entre ellos mismos discutan las posibles respuestas y luego analicen las respuestas que dan los niños.; 
  • Haga que este alumno responda a preguntas alternativas de una misma tarea (ej.: preguntas generales que impliquen una comprensión global del tema).

2) Dividir la actividad en dos partes, se le sugiere que termine la primera parte, se corrige y se le refuerza verbalmente, reconociéndole su esfuerzo. Seguidamente se le pide que continúe con la segunda parte.
3) Enseñarle al niño a utilizar un reloj para que él mismo controle el tiempo que necesita para hacer la actividad.
4) Se le avisará cuando falten unos 10 minutos antes de que culmine el tiempo disponible para realizar la actividad. Se acercará al alumno para preguntarle si tiene alguna dificultad y posteriormente recuérdele el tiempo del que dispone. la idea es irle enseñando progresivamente a programarse y organizar su tiempo.
5) Puede darle un tiempo adicional al promedio para que pueda realizar el trabajo con suficiente calidad, teniendo en cuenta su posible lentitud de ejecución o su necesidad de efectuar distracciones breves durante el mismo.
6) Se le comentará con frecuencia sus progresos, el esfuerzo que está realizando para lograr terminar sus actividades, sus éxitos, etc. y refuércele por estar atento a la tarea. Para ello, puede ser útil proporcionarle una tarjeta o carnet en la que se indique las tareas que ha completado y la calidad de cada una de ellas.
7) A medida que el chico vaya alcanzando los criterios que se le exigen, vaya aumentando la cantidad de tiempo atento que se le demanda para que obtenga el reforzamiento.
8) Asegúrese de que los comentarios que hace al chico sean siempre críticas constructivas en lugar de críticas que puedan ser percibidas como amenazadoras o personales (ej.: en lugar de decir “siempre cometes el mismo error”, diga “una mejor forma de hacer eso podría ser…”).
9) Enséñele procedimientos que mejoren la calidad de sus trabajos (ej.: escuchar las indicaciones, asegurarse de que ha comprendido las instrucciones, revisar los errores, corregir buscando la pulcritud,…)
10) Cuando un alumno con TDA se le realiza una pregunta y no responde por estar distraído, no se le debe llamar la atención (como se indicó anteriormente), la mejor actitud del docente debe ser repetirle la pregunta y motivarle a responder. Evitar que el niño quede en ridículo delante del grupo, no se debe utilizar jamás un calificativo aludiendo a su distracción.

 

Fuente:

http://adaptacioncurriculartdah.blogspot.com.es/

Motivación para niños con Trastorno por déficit atencional

 

1) La metodología a usar debe ser interesante y motivadora, para ello os sugerimos:

  • No hay que basarse en clases magistrales; 
  • Variar los ejercicios dentro del aula; 
  • Cuidar el tono de voz y expresión corporal; 
  • Hacer preguntas que den lugar a que entre ellos mismos discutan las posibles respuestas y luego analicen las respuestas que dan los niños.; 
  • Haga que este alumno responda a preguntas alternativas de una misma tarea (ej.: preguntas generales que impliquen una comprensión global del tema).

2) Dividir la actividad en dos partes, se le sugiere que termine la primera parte, se corrige y se le refuerza verbalmente, reconociéndole su esfuerzo. Seguidamente se le pide que continúe con la segunda parte.

3) Enseñarle al niño a utilizar un reloj para que él mismo controle el tiempo que necesita para hacer la actividad.

4) Se le avisará cuando falten unos 10 minutos antes de que culmine el tiempo disponible para realizar la actividad. Se acercará al alumno para preguntarle si tiene alguna dificultad y posteriormente recuérdele el tiempo del que dispone. la idea es irle enseñando progresivamente a programarse y organizar su tiempo.

5) Puede darle un tiempo adicional al promedio para que pueda realizar el trabajo con suficiente calidad, teniendo en cuenta su posible lentitud de ejecución o su necesidad de efectuar distracciones breves durante el mismo.

6) Se le comentará con frecuencia sus progresos, el esfuerzo que está realizando para lograr terminar sus actividades, sus éxitos, etc. y refuércele por estar atento a la tarea. Para ello, puede ser útil proporcionarle una tarjeta o carnet en la que se indique las tareas que ha completado y la calidad de cada una de ellas.

7) A medida que el chico vaya alcanzando los criterios que se le exigen, vaya aumentando la cantidad de tiempo atento que se le demanda para que obtenga el reforzamiento.

8) Asegúrese de que los comentarios que hace al chico sean siempre críticas constructivas en lugar de críticas que puedan ser percibidas como amenazadoras o personales (ej.: en lugar de decir “siempre cometes el mismo error”, diga “una mejor forma de hacer eso podría ser…”).

9) Enséñele procedimientos que mejoren la calidad de sus trabajos (ej.: escuchar las indicaciones, asegurarse de que ha comprendido las instrucciones, revisar los errores, corregir buscando la pulcritud,…).

10) Cuando un alumno con TDA se le realiza una pregunta y no responde por estar distraído, no se le debe llamar la atención (como se indicó anteriormente), la mejor actitud del docente debe ser repetirle la pregunta y motivarle a responder. Evitar que el niño quede en ridículo delante del grupo, no se debe utilizar jamás un calificativo aludiendo a su distracción.

 

Fuente:

http://adaptacioncurriculartdah.blogspot.com.es/

Sistema visual y Trastorno por Déficit de Atención(VI): Neuroplasticidad, atención y motivación en el TDA

 

El término Neuroplasticidad define los cambios de las representaciones corticales en función de la experiencia, un ejemplo que evidencia lo que supone la neuroplasticidad  es el experimento de Jenkins (1990), del mono que recibe estímulos eléctricos de distinta frecuencia en tres dedos de la mano y se observa que tras aprender a diferenciar las corrientes, hay un cambio en el cortex sensorial correspondiente a los tres dedos utilizados en el experimento.
Este experimento es interesante porque tiene una segunda versión, así como en la experiencia original se premiaba al mono cuando acertaba en la identificación de las frecuencias, en esta segunda ocasión, se premiaba al mono siempre, tanto si acertaba como si no, e incluso el tiempo de entrenamiento se alargó el doble respecto a la experiencia original. Los resultados mostraron que  no se habían producido cambios en el cortex, no había neuroplasticidad, no se había desarrollado la zona del cerebro correspondiente a los dedos estimulados como ocurrió en el experimento original. La explicación para este fenómeno es que no se había prestado atención, no era necesario porque siempre había recompensa y esa falta de motivación ocasionaba la desatención en la tarea realizada y por ello no se generaban nuevas conexiones y el proceso de  aprendizaje era mínimo.

Para mejorar la atención podemos valernos de dos métodos, uno que consiste en administrar fármacos que actúan como los neurotrasmisores que se movilizan en los procesos atentivos, como la dopamina, activando el sistema nervioso central y con ello los mecanismos de atención, y otro en el que se busca incrementar los niveles de dopamina de forma natural, sin necesidad de administrar ningún fármaco, directamente, mediante la motivación.
En el caso de los TDA, se trata de motivar mediante tareas que sean altamente gratificantes, para conseguir que el propio cerebro segregue más dopamina y mejore la capacidad atentiva de estos pacientes, especialmente en lo que respecta a la atención selectiva y la sostenida. Atención y motivación deben ir de la mano.

En el área A10 se halla uno de los sistemas dopaminérgicos más importantes del organismo, con fibras que se dirigen directamente hacia el cortex frontal, al núcleo estriado ventral, fundamentalmente al núcleo accumbens. La activación de este núcleo por la descarga de dopamina, provoca la liberación endógena de opiáceos que produce una sensación de bienestar. Junto a este efecto, bien conocido por los adictos a los opiáceos, también se ha visto que produce una acción muy potente de mejora de la comprensión, en especial de tipo espacial así como de la consolidación de lo aprendido en la memoria de largo tiempo. Se mejora el aprendizaje pero siempre que se relacione con experiencias positivas, en las que se produce un resultado “mejor de lo esperado”.
Las experiencias de castigo, no gratificantes, tendrían el efecto contrario, un bloqueo en el la descarga de dopamina y opiáceos que interfiere en el proceso de aprendizaje, en la comprensión y en la memorización, por ello es tan importante evitar este tipo de experiencias, el castigo, cuando se esta enseñando algo, en los colegios.

Waelti (2001), demostró el papel de la gratificación en los procesos de aprendizaje, señalando que se producía no solo cuando se daba el premio por una acción correcta sino cuando se creaba una expectativa de premio, ante la posibilidad de recibir ese premio ya se producía la descarga dopaminergica y la mejora en las facultades para aprender algo. Con estos hallazgos se ha buscado este efecto facilitador del aprendizaje, de mejora de la atención, mediante la motivación, se utiliza  el aprendizaje asociativo mediante el condicionamiento operante, se asocia una acción con el premio de forma que el simple hecho de plantearse esa acción ya se acompaña de la sensación gratificante del premio que obtendrá, se busca la motivación asociando la acción y el premio final.
La gratificación también se obtiene bajo otras circunstancias, como la de ingerir chocolate o escuchar música, en  ambos casos se produce una descarga de dopamina que consigue un efecto potenciador de la atención y de la capacidad de aprender, por ello mucha gente se vuelve adicta al chocolate o estudia con música, les ayuda a concentrarse y mejora la capacidad de comprensión y memoria.

Kampe 2002 demostró que este efecto gratificante también se obtenía mediante la visualización de imágenes agradables, una mirada afectiva o una película que nos guste. Esto lo aplicaremos en el tratamiento, para mejorara las capacidades cognitivas relacionadas con la atención mediante la gratificación que podemos obtener con videojuegos que nos diviertan y que aporten imágenes positivas para cada uno.

Fuente:

http://areaoftalmologica.blogspot.com.es/2012/

Dani, un blog y el TDAH

 

(Un ejemplo práctico y referente para cualquier docente que se precie, para motivar al alumnado, tenga o no necesidades educativas específicas por  TDA/H, SA u otra peculiaridad. Gracias JIRED. Felicidades a ti y a Dani por tenerte como maestro ejemplar Sonrisa )

Aunque parezca el título de una película en realidad esta entrada se refiere a una nueva orientación en mis clases, un nuevo rumbo que me conduce al uso de las TIC para ayudar a los alumnos/as que muchas veces permanecen apartados de la clase, en este caso me refiero a alumnos que tienen el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, como es el caso de mi alumno Dani.

Si tuviera que describir a Dani no sería un cuadro que os resultara muy alejado de vuestra realidad, ya que me imagino que muchos de vosotros tenéis alumnos con TDAH. Son niños inquietos algunas veces, otras debido a la medicación o al tratamiento parecen aletargados, otras veces son enérgicos, apasionados cuando algo les gusta y, en el caso de Dani, muy, muy curiosos. Dani es un alumno al que le encantan las curiosidades de las Ciencias Sociales, por ejemplo, cuando estoy explicando los medios naturales siempre me refiero al candirú (un pez que se introduce por los orificios del cuerpo), como ejemplo de los “peligros” de la selva ecuatorial o tropical. Este es el tipo de cosas que pueden provocar que Dani se apasione y comience a investigar como un loco, los medios naturales, especies peligrosas e incluso las plantas que pueden conseguir acabar  con ese peligroso parásito.

Sin embargo, las limitaciones propias de cada clase, el tener que prestar atención a otros alumnos o nuestro propio desconocimiento hace que no pueda atenderle tan bien como el se merece. Por lo que la conclusión a la que hemos llegado la profesora del aula de integración, el psicólogo y yo, ha sido trabajar desde un blog (aparte de la adaptación curricular formal), en un principio compartido y desde hace unas semanas con un blog que hemos creado exclusivamente para el.

Los resultados son bastante halagüeños, ya que si analizamos su trabajo desde el enfoque por competencias Dani esta trabajando lo siguiente:

Competencia Comunicativa: Esta leyendo artículos y posts de otros blogs, practica su comprensión lectora y su expresión escrita propia, con sus faltas de ortografía, pero es su propio trabajo.

Competencia en el conocimiento e interacción con el medio físico y natural, le esta sirviendo para aplicar y descubrir lo que nosotros estamos trabajando en clase de Geografía (clima, relieve, vegetación).

Competencia social y ciudadana, esta descubriendo y conociendo las culturas de otros lugares y las interacciones del ser humano con el medio.

Competencia en el Tratamiento de la Información y la Competencia Digital, el en clase trabaja por su cuenta, busca la información, la edita y la revisa. Lo hace con mi ordenador, pero es lo que hay.

Aprender a aprender y autonomía e iniciativa personal, esto es lo que mas ha mejorado, Dani en clase trabaja sin que nadie le diga nada, no hace falta estar atento a el, sabe lo que tiene que hacer, como hacerlo y lo ha aprendido el solo.

Si queréis echarle un vistazo este es el blog de Dani.

(Imagen extraída de Wikimedia Commons. Original license of this web http://www.cdc.gov/ncbddd/adhd/facts.html)

 

Fuente:

http://recursosgeograficos.com/

Motivación hacia niños con TDA/H

 

imageLo normal es que un niño siempre tenga ganas de aprender cosas nuevas, investigar, saber, conocer… Pero la motivación es algo que hay que estimular constantemente pues puede desaparecer rápidamente sino abordamos las cosas de la manera adecuada. Cuando nos enfrentamos a niños con TDAH la tarea se vuelve aún más difícil. La motivación en los niños con TDAH suele interrumpirse por varias razones, una de ellas es la frustración que sienten ante los errores derivados de los síntomas de su propio trastorno. Además la motivación en los niños con TDAH funciona diferente a la de otros niños, es más inmediata y no funcionan con objetivos a largo plazo, este hecho es difícil de entender por parte de los demás, lo que hace más difícil esa adaptación del niño con TDAH y que se mantenga su motivación.

Motivando el aprendizaje en el niño con TDAH:

Desde casa es importante intentar motivar al niño, despertar su gusto por los estudios y por cada materia, descubrir cómo puede abordar mejor cada tarea para evitar los errores y por tanto la frustración. Estimular a un niño a que siga aprendiendo es complicado, se unen muchos factores en nuestra contra, pero en el caso de los niños con TDAH este es el factor determinante a la hora de desmotivar al niño.

Para evitar la desmotivación es importante:

- Crear hábitos de estudio. ¿Cómo? La mejor forma de conseguirlo es realizar un plan de estudio diario. El niño debería tener su zona de estudio, es decir, estudiar siempre en el mismo lugar; pero además debería estudiar también siempre a la misma hora. Es importante también que el lugar de estudio sea adecuado, libre de distracciones, un lugar tranquilo, donde tenga todo ordenado y a mano, con la iluminación adecuada… ¿Qué ocurre si no tiene tarea? Si no tiene tarea o estamos en vacaciones y no tiene nada que hacer es conveniente seguir las rutinas, de esta forma deberíamos programar actividades para que pueda realizar como tarea, leer un libro, que haga alguna actividad de libros de pasatiempos como laberintos, busca las diferencias, sopa de letras (estas actividades estimulan enormemente su atención), o cualquier otra tarea relacionada con las  asignaturas que tenga y que nosotros hayamos programado de antemano. Todo esto favorece la rutina establecida, evitando que se pierda y dando una continuidad en el tiempo.

Podemos hacer una lista de actividades del niño, las que realiza cada día, anotando el tiempo que tarda en cada una. Esto nos ayudará a la hora de planificar tareas y tiempo de trabajo, para planificar y coordinar ambos. Tener en cuenta lo que le gusta y lo que no y lo que se le da mejor. Por ejemplo, según el caso, puede ser conveniente empezar por lo más difícil para aprovechar que está al máximo de su energía, dejando para el final las cosas más fáciles y las que más le motivan; ¿Por qué? Porque le será más leve realizarlas en ese momento en que ya está más cansado, además las tareas que le motivan, que le gustan, las hará prácticamente sin pedírselas. El horario se modificará según las necesidades del niño y procurando conseguir estabilidad en él. Siempre estar atento a cómo funcionan las cosas, para ello podemos llevar un registro de cómo actúa en cada momento, esto nos puede dar pistas acerca de lo que va mal y lo que va bien. Por ejemplo, aunque para aprovechar las energías es conveniente comenzar por lo más difícil o costoso para el niño, hay ocasiones en que esto no es lo más adecuado. Sí las dificultades del niño son muy extremas pueden llevarle a muchos errores y con ello a la frustración, esto terminará con sus ganas de trabajar de repente.

- Buscar sus talentos. Estimular sus habilidades naturales e intereses, buscar aquello que se le da bien y potenciarlo con cursos, por ejemplo. Eso sí, no debemos sobrecargarlo, de manera que debemos tener cuidado con la cantidad de tareas que realiza en el día o la semana. Recuerde que estos niños tienen un tiempo corto de concentración así que no es conveniente involucrarlo en tareas que necesiten de mucha atención o de periodos largos de trabajo, esto le hará cometer más errores y le llevará a más frustración. El objetivo es conseguir el éxito. 

- El profesor y la escuela. Es importante mantener el contacto y la comunicación con los profesores para conseguir un desarrollo académico bueno. Nos permitirá saber cuál es la evolución del niño y los problemas que surgen, conocer los problemas nos llevará a buscar soluciones.

imageAntes de comenzar el curso el profesor debe conocer la situación del niño, de manera que habrá que explicarle sus características particulares y asegurarnos de que saben que es el TDAH y cómo tratarlo, pero sobre todo, asegurarnos que estén dispuestos a comprometerse a adecuar su enseñanza a este trastorno. No se trata de tratarlos como algo diferente sino de ayudarlos en sus peculiaridades como se merecen.

Aunque pueda resultar difícil es importante intentar empatizar con el profesor, esto lo podemos conseguir mostrándonos comprensivos y colaboradores. Solicitar notas del progreso diario o semanal nos ayudará a comprobar que está pasando, asimismo podemos comunicarle al profesor la evolución en casa.

Si se utiliza un sistema de puntos en clase se puede coordinar con el profesor este plan de motivación para continuarlo en casa o al revés.

Sea como sea, realizar las tareas que se mandan para casa, ayudar al niño y asegurarnos de que se terminan. Comprobar que no es demasiado trabajo para el niño, si el niño necesita emplear demasiado tiempo en la tarea, hable con el profesor para que no mande tanta. Recuerde también que la tarea de casa es de casa  y la del colegio del colegio, no suele ser aconsejable llevar lo que no se termina en clase para casa, esta es tarea del colegio y el profesor, y si se lleva para casa sobrecargará al niño.

-  Deporte. El deporte beneficia enormemente a los niños con TDAH, les alivia de tensión y de su continua necesidad de movimiento. Deportes adecuados para estos niños son por ejemplo la natación, el tenis, lucha libre, artes marciales; esto es así porque les es más fácil concentrarse ya que mantienen una relación más directa con el monitor y además también les permite trabajar en grupo, fomentando así las relaciones sociales.

- Las relaciones sociales. Los niños con TDAH tienen problemas para relacionarse con los demás porque los síntomas del trastorno provocan el rechazo en muchos de sus amigos y también en los adultos que los rodean. ¿Qué podemos hacer para ayudar al niño? Lo primero es que observe al niño mientras juega, esto le ayudará a saber que hace bien y que hace mal, sobre todo fijarse cuáles son los fallos en su conducta social. Con esta información le será más fácil saber qué hacer y cómo actuar o aconsejar a su hijo para abordar las relaciones sociales. Los niños suelen sentirse mal cuando le abordan en público para llamarle la atención o algo parecido, para evitar esto y el posible rechazo ante sus llamadas o sus consejos, puede acordar con el niño una serie de señales, gestos, miradas… que le ayuden a saber cuando están actuando correctamente.

Involucre al niño en actividades de grupo como clases de teatro, danza, deporte… necesita estar con otros niños para aprender a relacionarse. Si cree que puedan haber problemas porque ya se le conoce o se ha formado a su alrededor cierta reputación, llévelo a otro barrio o sitio donde no le conozcan.

Nosotros somos sus modelos en todo, si los padres controlan su temperamento ellos aprenderán a controlarlo. Así que no hay nada mejor que predicar con el ejemplo. Estudiemos nuestras reacciones y analicemos que está bien y que está mal, y tomemos cartas en el asunto.

No es malo que se relacione con niños más pequeños o más grandes, así que no se lo prohibamos. La relación con estos niños puede ser beneficiosa para él, con los pequeños se sentirá, tal vez, más competente o incluso puede optar por el papel de cuidador. Esta habilidad y la aceptación de los más pequeños le puede venir bien, más aún cuando no tiene esa aceptación por parte de sus iguales. El niño necesita aceptación, conseguirla redundará positivamente en su autoestima. 

- Las cosas paso a paso. Hay que ser realista y ajustarse a las posibilidades del niño, no podemos pedirle cosas que no será capaz de hacer. Poco a poco y paso a paso, elogiando cada paso conseguido. Conseguir las cosas, el éxito, infla la autoestima. 

- Evitemos: juegos, deportes u otras situaciones que supongan competición, recordemos que tiene una serie de dificultades que pueden provocar en el mayor número de fracasos, así que no es conveniente buscar actividades en las que tenga más probabilidad de fracasar al compararse con los demás que tienen más y mejores habilidades. Lo que no quiere decir que no pueda llegar a competir y ganar en algo, simplemente que debemos ser cuidadosos con aquello a lo que lo exponemos. 

- Elijamos bien cuando enseñarle o cuando emprender cambios. No es conveniente intentar ciertas modificaciones cuando estamos muy estresados o atareados, así que debemos elegir un momento en que podamos estar tranquilos y receptivos y estar al 100% con y por el niño. Tampoco vale dejarlo todo para mañana, simplemente debemos planificarnos. Elegir que podemos abordar y que no, cuando y como. 

- El tiempo juntos. Cómo cualquier otro niño necesita pasar tiempo con sus padres, el tiempo compartido nos ayuda a compenetrarnos, a conocernos mejor, a relajarnos; a fin de cuentas a vivir y convivir en familia. Estas situaciones le harán saber que es importante, que cuenta haga lo que haga, simplemente por ser quien es y esto reforzará su autoestima.

De Beatríz Serrano

ERRORES EDUCATIVOS QUE MÁS AFECTAN LA AUTOESTIMA

 

El error es parte del proceso de aprender. El temor a equivocarse frena el desarrollo.

Las doctoras Neva Milicic y Soledad López de Lérida, psicólogas chilenas, autoras del libro ‘Hijos con autoestima positiva, guía para padres', del Grupo Editorial Norma, consideran que hasta los padres mejor intencionados cometen errores pero que lo importante es que estos no sean muy graves ni muy frecuentes. Señalan que deben preocuparse de que primen en la relación los aspectos valorativos y los vínculos afectivos positivos y que se trate de evitar lo siguiente:

Demandas y exigencias que exceden las capacidades

"Si bien es importante dar al niño la posibilidad de desarrollar al máximo sus potencialidades, no hay que sobreexigirle, ya que puede ser contraproducente y puede causarle constante estrés". Añaden que el temor a no cumplir con las expectativas de sus padres resta al niño seguridad y felicidad en su realización, aun cuando consigan logros. Si por alguna razón sus resultados no son los esperados, pueden darse reacciones excesivas y caer en cuadros depresivos. Dan el ejemplo de un profesional brillante de 32 años que tuvo dos intentos de suicido. Había sido el mejor alumno y, aunque le subieron de curso por su brillantez, la diferencia de edad cronológica con sus compañeros le hizo sentirse excluido socialmente, solo e inseguro con las mujeres. "Siempre sentí que tenía que ser el mejor para ser querido e irracionalmente pienso que si las cosas no salen como quiero soy un fracasado y no vale la pena vivir. Pocas veces disfruto de lo que hago pues soy muy perfeccionista".

"Los niños deben tener la posibilidad de vivir con un nivel de existencia que les permita enfrentar las dificultades sintiéndose suficientemente competentes para lograrlo. No se trata de que los desafíos sean siempre fáciles sino de no vivir continuamente estresado y sintiéndose sobreexigido".

Escasa valoración de sus logros

Las demandas y exigencias extremas a las que se ven enfrentados los padres no les permite conectarse con las necesidades emocionales de los hijos y darles el reconocimiento y la valoración que necesitan. El riesgo es que se produzca un fuerte desbalance entre la crítica y el reconocimiento y que los logros y las virtudes de los hijos pasen inadvertidos.

Una niña de 8 años, hija de padres muy exitosos que la quieren mucho pero son muy exigentes y competitivos, se queja de que la critican porque nunca ven en ella nada bueno y cuando hace las cosas bien, nadie parece notarlo pero si las hace mal, entonces... ¡sálvese quien pueda! Esta queja, presentada de diversas formas, es frecuente escucharla en los niños con problemas de autoestima. Si los adultos no reconocen las fortalezas, logros y virtudes de los niños, no solo se afecta la relación padres-hijos, sino que los niños proyectan una imagen poco valiosa de sí mismos. "Si los padres, supuestamente quienes más quieren al hijo, no lo encuentran valioso y no están orgullosos de él, ¿de dónde obtendría el hijo valor para construir una autoestima positiva?

Intolerancia frente a errores

"El error es parte del proceso de aprendizaje. El temor a equivocare puede ser uno de los frenos del desarrollo infantil y es uno de los indicadores de una autoestima negativa, pues disminuye la capacidad de explotar y arriesgarse, lo que tiende también a bloquear la creatividad", dicen las autoras y dan el ejemplo de una mujer de inteligencia excepcional que terminó con gran éxito su carrera universitaria pero pasó años sin ejercerla aterrada de cometer un error. No se casó por temor a no escoger la persona adecuada. En su proceso terapéutico reportó que sus padres eran muy exigentes, esperaban perfección y exigían excelencia; sancionaban con reprimendas y hasta castigos físicos las equivocaciones y llegaban a retirar el afecto. Su mensaje era: "Piensa lo que vas a hacer, las equivocaciones se pagan caro".

Según las autoras, quien teme equivocarse teme perder la estima de los otros y desarrolla aversión al riesgo de emprender algo nuevo y diferente por miedo a que no resulte.

No reconocer los esfuerzos

Según las expertas, juzgar a los hijos solo por los resultados puede dañar su imagen personal pues no se valora el esfuerzo, que es vital para conseguir logros. "La capacidad de hacer esfuerzos posibilita poner energía en los sueños y proyectos personales, sin desanimarse cuando surgen obstáculos", señalan.

Desvalorización de capacidades y comportamientos

A veces los padres creen equivocadamente que educar es corregir y como los niños están en proceso de maduración, les falta mucho para poder hacer las cosas perfectamente. La crítica constante es un factor que explica una autoestima negativa, pues el niño no tiene parámetros para discutir las opiniones adultas. En las críticas va implícita una desvalorización de las capacidades del niño y esa actitud le acompañará en el futuro. Un claro ejemplo es el del niño que no heredó las habilidades de su padre, un gran deportista, y se vio afectado porque su papá quería convertirlo en un atleta y terminó por traumatizarle y convencerle de que era el peor de todos. Queriendo estimularle le ridiculizaba y al imitarle le hacía sentir humillado y sin talento deportivo.  

Comparaciones constantes con los hermanos

Pocas cosas son más nocivas para el desarrollo socio-emocional que las comparaciones. "La comparación crea distancia con la persona que es comparada y es muy peligroso si se trata de un hermano, primo o compañero. En general, los padres suelen hacer comparaciones negativas hacia el niño, quien cultivará sentimientos de inferioridad que producirán un profundo malestar", según las especialistas.

Esto hace que cuando el niño sea adulto se pase comparándose con otros todo el tiempo, se sienta inseguro y nunca esté contento consigo mismo.

 

Fuente:

http://www.revistafamilia.ec/index.php/vida_diaria_FA

 

Fuente:

http://www.youtube.com/watch?v=BFNi0TcVKTY&feature=player_embedded

Pautas para motivar a niños con Trastorno por Déficit de Atención con/sin Hiperactividad

 

1.   NOVEDAD: los niños con TDAH se aburren con facilidad, enseguida pierden el interés, ya sea con los juguetes, la tele o el juego que esté realizando. El cerebro del niño con TDAH necesita una “novedad” constantemente. Hay que recordar que, para estos niños, todos los estímulos que reciben tienen el mismo valor. No saben distinguir o aislar el evento principal de los secundarios; no saben diferenciar lo que es importante de lo irrelevante.  Para compensar esto, inconscientemente, se fijan y enfocan su atención, por ej., en el ruido más alto, en lo más excitante, en lo más novedoso o en lo que tiene más colores.

2.   ATEMPORALIDAD: El niño con TDAH no sabe manejar el concepto de “tiempo”. “El pasado ya ha pasado”, no tiene ningún valor y no repara en él, lo que les dificulta el aprendizaje de errores anteriores. Es como si olvidara inmediatamente lo que le acaba de ocurrir. Por otra parte, el futuro está demasiado lejos. Sólo valora las situaciones que ocurren en el presente, el “ahora”. No le prometas que, si estudia, le llevarás al cine dentro de un mes, porque es un objetivo demasiado distante  e inalcanzable para su pobre constancia.

3.   ÉXITO: Tener éxito, reconocimiento y aceptación, son motivadores muy poderosos para el niño con TDAH. Si el niño no consigue estos objetivos en ningún momento, se aísla y margina del grupo. Como consecuencia de la rabia y frustración por sus fracasos, el niño tendrá comportamientos disruptivos y desafiantes y se meterá en problemas con sus amistades, las cuales, a su vez tenderán a rechazarle, aislándole.  El reconocimiento, las amistades y las  actividades de grupo han de tener un lugar predominante en la vida del niño

4.   PREMIO: La dopamina (neurotransmisor o sustancia química que transmite la comunicación de una neurona a otra) tiene muchas funciones en el cerebro, incluyendo papeles importantes en el comportamiento y la cognición, la actividad motora, el sueño, el humor, la atención, el aprendizaje, la motivación y la recompensa. Contrario a lo que se piensa, las personas con TDAH están más enfocadas a conseguir el éxito que las que no tienen TDAH. Sin embargo, la hiperactividad, la impulsividad, la falta de control de su conducta, su inatención, dificultan que lo consigan, con la consecuente frustración al no conseguir lo que se les pedía. Hay que recordar que el niño busca recompensa y apoyo. Los elogios, el reconocimiento y los premios inmediatos son la forma de premiar al niño para motivarle y fomentar la autoestima y la adaptación a su entorno.

5.   DIFICULTAD:  Con frecuencia, los niños con TDAH son torpes, tienen problemas para expresarse con exactitud, verbalizar sus pensamientos, controlar la ira o sus cambios de humor, leer, seguir instrucciones o comportarse apropiadamente. El aislamiento, el enfado y la negativa a participar son formas comunes que el niño utiliza, cuando no es capaz de alcanzar sus objetivos, para disimular las dificultades que tiene en vez de afrontarlas. Por eso, es importante que los adultos estemos alerta para detectar cuándo ocurre esto, para ayudarle de manera positiva y afectuosa, estableciendo objetivos que pueda cumplir y aplicando la recompensa y el reconocimiento cuando su conducta sea la deseada.

noticias main image6.   MOVIMIENTO: Los niños hiperactivos tienen que estar moviendo alguna parte de su cuerpo. ¡Permitid que se mueva! El movimiento ayuda a que el cerebro de los niños con TDAH se normalice, se incremente la habilidad para concentrarse y mantenga la calma. No debemos hacer que permanezcan sentados, sin moverse, mirando hacia nosotros cuando, por ejemplo, hablamos con él o le leemos un cuento.

7.   DESVIAR: Si queremos que el niño cambie de actividad, pero está muy concentrado haciendo algo que le gusta o si está muy enfadado e irascible, lo mejor es distraerle, hacer que centre su atención en otra cosa, por unos minutos, para que olvide. Esto es mucho más efectivo que las discusiones, críticas negativas o correcciones. Con suerte, en unos momentos, el niño habrá olvidado la causa de su enojo. La meta es minimizar lo negativo y construir sobre lo positivo. 

8.   DIVERSIÓN: Los niños con TDAH, por lo general, necesitan más tiempo para terminar sus deberes o para terminar sus obligaciones en casa. Esto les produce la sensación de estar trabajando continuamente, incluso en el tiempo que otros niños utilizan para divertirse. Debemos asegurarnos, pues, que no falte algún momento de esparcimiento y actividades divertidas en su agenda, como ir al cine una vez a la semana o salir a comprar un helado.

Fuente: Instituto DA-H (Fundación de Déficit de Atención e Hiperactividad)

Sistema de recompensa en niños con TDA/H

 

Encuentran alteraciones en el sistema de recompensa del cerebro relacionadas con el TDAH

Investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y del Hospital Universitario Vall d’Hebron han detectado ahora, por primera vez, anomalías en el sistema de recompensa relacionado con los circuitos neurales de motivación y gratificación. En los niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), el grado de motivación para realizar una acción está relacionado con la inmediatez con que consiguen sus objetivos, lo que explicaría porqué presentan niveles de atención e hiperactividad desiguales, según las tareas realizadas.

Susanna Carmona investigadora de la Unidad de Neurociencia Cognitiva del Departamento de Psiquiatría y de Medicina Legal de la UAB (URNC-IAPS-Hospital del Mar), en colaboración con investigadores clínicos del Hospital Universitario Vall d’Hebron, han realizado el primer estudio que relaciona una estructura cerebral del sistema de recompensa, el estriado ventral, con los síntomas clínicos en niños que sufren TDAH.

Los modelos descriptivos y sobre el origen del TDAH suelen enfatizar la relevancia de los procesos de atención y de las funciones cognitivas que nos permiten guiar nuestros procesos mentales para lograr los objetivos propuestos. Aun así, investigaciones recientes se han redirigido hacia los circuitos neurales de la gratificación/placer, que se encuentran en el denominado sistema de recompensa del cerebro, con el núcleo acumbens como parte central del mismo.

El núcleo acumbens se encarga de mantener los niveles de motivación para iniciar una tarea y continuar persistiendo en el tiempo hasta conseguir lo que los expertos denominan “el refuerzo”, el objetivo propuesto. Esta motivación se puede mantener en el tiempo, a pesar de que la gratificación obtenida no sea inmediata. Pero en los niños con TDAH parece ser que la motivación disminuye rápidamente y necesitan refuerzos inmediatos para continuar persistiendo en la conducta.

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores seleccionaron una muestra de 84 participantes de entre 6 y 18 años, divididos en función de la presencia de TDAH: un grupo experimental formado por 42 niños con TDAH y un grupo control formado por otros 42 sin anomalías mentales o de conducta, emparejados con los primeros por sexo y edad. A todos se les realizó una resonancia magnética para ver la estructura de su cerebro. En las imágenes obtenidas se delimitó la región cerebral correspondiente al estriado ventral, que incluye el núcleo acumbens.

Los resultados mostraron diferencias estructurales en el estriado ventral, sobre todo en la parte derecha, en función de si los sujetos presentaban o no TDAH, de forma que el grupo de pacientes con TDAH mostraron volúmenes reducidos en esta región. Estas diferencias se asociaron con los síntomas de hiperactividad e impulsividad.

Los datos obtenidos corroboran los procedentes de estudios previos en modelos animales: la importancia del sistema de recompensa, así como la relación entre el núcleo acumbens y el comportamiento impulsivo y el desarrollo de hiperactividad motora. Esto hace pensar a los investigadores que el TDAH no sólo esté causado por alteraciones cerebrales que afectan a los procesos cognitivos, sino también por anomalías que causan un déficit motivacional. Este hecho explicaría por qué un niño con TDAH presenta niveles de atención e hiperactividad desiguales, en función de su motivación ante una tarea determinada y la inmediatez de la gratificación/placer que le suponga realizarla.

Fuente: www.plataformasinc.es

Albert Einstein: La inteligencia de un inatento

 

"Si la teoría no encaja con los hechos, cambiemos los hechos" (Albert Einstein).

La fama mundial de la que goza hoy la figura de Albert Einstein, en tanto paradigma del genio y la inteligencia, es acompañada a menudo por otra un poco más cómica: es común que se lo identifique con el personaje del “profesor distraído”. En realidad, ambas famas eran, según sus biógrafos, ampliamente justificadas.


Era, por un lado, un hombre excepcionalmente talentoso: las implicancias de su famosa “Teoría de la relatividad” van desde el desarrollo de la física cuántica hasta la creación de la energía atómica, pasando por una nueva concepción del universo que reemplazó el modelo Newtoniano vigente desde hacía siglos.


Por otra parte tenemos una serie de anécdotas narradas por quienes lo conocieron, que dan cuenta de un hombre que podríamos caracterizar como “distraído”, “soñador”, “desorganizado” y (sobretodo en su juventud) “vergonzoso” y “solitario”.


El pequeño Albert no habló hasta haber cumplido los tres años. La escuela primaria le fue muy trabajosa, especialmente tenía muchas dificultades con la expresión escrita y con la aritmética. Solía hablar muy poco y casi no tenía amigos: sólo parecía feliz jugando solo.

Por todo esto fue considerado por sus padres y docentes como “lento” e incluso retardado. Más adelante tuvo dificultades para seguir estudios secundarios: sólo en un segundo intento logró entrar a un politécnico y en la universidad siempre fue visto como un estudiante mediocre.


Luego de perder varios empleos consiguió un trabajo en la oficina suiza de patentes donde, en su tiempo libre, acabó por conceptualizar muchas de sus ideas, las cuales solían llegarle por “insight”.


Más tarde, cuando ya era reconocido como una eminencia, solía ser parco y solitario, le costaba encontrar las palabras para hablar y muchas veces se paseaba por la universidad vestido de forma desarreglada y con el cabello despeinado; aparentemente ajeno a lo que pasaba a su alrededor.


De hecho, siempre fue una característica de Einstein, el caminar abstraído del entorno, a veces iba pensando en alguna teoría, otras tan solo tarareando una canción o (en su juventud) tocando su violín. Al parecer siempre estaba “en las nubes”, de hecho esa era una de las principales quejas de sus esposas, las cuales muchas veces hablaban solas durante un largo rato hasta darse cuenta de que Albert ya no estaba escuchando...


En este sentido hay una anécdota muy divertida: de camino a una reunión muy importante , Einstein se detuvo confundido, llamó a su esposa desde un teléfono público y le preguntó: “¿Dónde estoy y donde debería estar?”. También era manifiestamente desordenado, muchos colegas criticaban su desorden y él solía justificarse con una frase que da cuenta de su genialidad: “si un escritorio ordenado es producto de una mente ordenada, un escritorio vacío ¿qué es?...
Todos los rótulos que vemos justificados en estos relatos, le sonarán muy familiares a todos aquellos que hallan convivido o trabajado con un TDAH . De hecho, a través de todo lo que sabemos de su vida, podemos aventurar el diagnóstico de “TDAH predominantemente inatento”.

Deberíamos aclarar que su problema de atención no era el clásico “Tiempo de atención corto” sino, el “sobre enfoque”. Podía permanecer ajeno al resto del mundo concentrado en una sola cosa durante mucho tiempo pero era incapaz de cambiar de foco de atención cuando se requería.


También vemos signos de otras comorbilidades comunes en los TDAH: problemas de fluidez verbal, dislexia, etc. No diremos, pues sería absurdo, que el TDAH fue el responsable de sus logros, Albert Einstein era un hombre genial, cuya inteligencia descomunal estaba mucho más allá de su déficit de atención.
Sin embargo su pensamiento alternativo (ilustrado en la frase del comienzo) ciertamente lo ayudó a buscar nuevas teorías en lugar de conformarse con las existentes.


Finalmente, creemos que el de Einstein es otro buen ejemplo de que el TDAH no tiene relación alguna con la inteligencia . Sin embargo si bien su “sobre enfoque” no fue una dificultad para lograr el éxito profesional, sí le trajo consecuencias en sus vínculos sociales que podrían haber sido evitadas, así como también las frustraciones que seguramente sufrió con los fracasos durante su juventud.

Fuente: Internet, vía facebook

“Del Guadiana a la China, pasando por Venecia”

 

Manuel Rodríguez G.

El siguiente trabajo surgió el curso pasado, como fuente de motivación para Silvia como homeschooler definitiva.  Ella, ha sido motivo de un vergonzoso y sistemático acoso escolar. Unido a su notable déficit atencional le ha relegado a ser una niña con muy baja autoestima, gran frustración y un muy alarmante grado de desmotivación, dado que su desilusión es notable por las nocivas vivencias sufridas.

Es por ello, por lo que entendía, debía intentar ilusionarla para motivar su mente y, por ende su aprendizaje. El proyecto a iniciativa propia e independiente de cualquier pauta o asesoramiento de terceros, lo denominamos así, “Del Guadiana a la China, pasando por Venecia”, porque surgió en plena clase de Naturaleza (una clase excepcional, sin paredes, libros, consignas, asientos obligados, horarios, silencios, amodorramientos y otras “disciplinas victorianas” de nuestros “Magnos” colegios tradicionales).


 
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Sencillamente surgió estando en el río Matachel, afluente del Guadiana, que pasa por buena parte del territorio pacense. Estábamos disfrutando de una mañana primaveral, buscando hojas para un álbum y de paso para intentar coger hojas de morera, ya que desde hace tiempo venimos criando gusanos de seda. A su vez hablábamos sobre el relieve y paisaje de esa zona preciosa, pero desgraciadamente cada vez más estropeada por quien se sirve de ella; en este caso del humano; no del hombre que cultiva cerca sus olivos y vides, sino de aquellos que siembran de latas y basura cualquier espacio no cerrado.

Con las simples premisas de un virtual viaje imaginado a China conseguimos, sin darnos cuenta, elaborar la ruta espacial y de aprendizaje para que ese deambular por la cultura, la motivación y el aprendizaje efectivos se cumpliesen y Silvia, de alguna forma, saliese de su letargo involuntario y desidioso.


 

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Dado que allí, a orillas de ese hijo del Guadiana, no encontramos morera alguna, se nos ocurrió la idea de “irnos” a la China para que nos ayudaran, pues es bien sabido que esos curiosos gusanos proceden de esa Cultura milenaria. Para ello sabíamos que un afamado viajante de Venecia, Marco Polo, había hecho famoso a estos gusanos, con su espectacular ruta comercial, la de la seda, la que tantas puertas de comercio, cultura e influencias abriría, comenzando por las distintas Cortes monárquicas de la Europa del momento.


Comenzaba así ese viaje de motivación, indagación voluntaria y personal; curiosidades y muchas, muchas preguntas y dudas al respecto, que iríamos sorteando a medida que nuestra imaginación e inquietudes fueran avanzando. Libremente, sin reglas, pero avanzando.  Entre esas curiosidades se nos plantearon las siguientes:

Países que deberíamos cruzar en forma lineal; es decir con nuestra latitud aproximada de 40º. Para ello habría que repasar el concepto de latitud y longitud; la forma que podríamos usar una brújula e incluso la manera de guiarnos por las estrellas.

Deberíamos estudiar no sólo la situación de los diferente países, sino además algunos detalles de ellos. Así sería interesante conocer la gastronomía típica de ellos, para disfrutar virtualmente de sus exquisiteces culinarias y de paso ver la relación existente entre algunos de sus ingredientes y la cultura del país.

Sería también interesante conocer alguna peculiaridad de cada país, tipicidad o curiosidad para poder conocer a sus gentes.

A su vez, debíamos visitar sus capitales e incluso algunas ciudades importantes o representativas, pues no hay viajante que menosprecie conocer parajes típicos de cada zona. Por supuesto habría que conocer su moneda oficial y su equivalencia, con el euro, para llegado el momento poder calcular y obtener bellos recuerdos.

Sería importante, además conocer parte de la flora y fauna de cada zona, para apreciar la variedad autóctona de cada país y conocer un poco más de él.

Como buen viajante sería conveniente saber la distancia entre cada país y el siguiente para hacer una buena hoja de ruta. Incluso sería conveniente realizar una escala para tal cometido.

Por supuesto nos interesaría conocer el horario en cada uno de los países visitados, para poder comunicarnos con nuestros amigos y familiares, cuando en España fuesen las 12 del mediodía y así, establecer la relación espacio-tiempo en cada uno de esos países visitados.

Como la economía es parte de nuestro deambular y nuestras posibilidades, sería idóneo conocer el tiempo empleado en recorrer distintas distancias por una ruta y otra; con diversos medios de transporte: Coche, barco, tren, avión… y ¡cómo no! compararlos y hallar velocidades, distancias y tiempo empleados.

A la vuelta, de regreso de ese dilatado viaje sería conveniente realizar esa ruta por otro camino; en este caso por la propia ruta de la seda, para hacernos una idea de la puerta abierta por Marco Polo y otros en esa lejana época. Así compararíamos con la establecida por nosotros en cuanto a tiempo, distancia y dificultades añadidas.

 
De ese modo precisaríamos conocer no sólo parte de leyendas, historias y mitos de China, su cultura y la procedencia de esa seda traída por Marco Polo y los suyos, sino conocer además las etapas de la vida de ese laborioso gusano de seda, la transformación de sus hilos dorados, técnicas y elaboración, etc., sino que también deberíamos vernos inmersos en la vida de Marco Polo, la vida en aquellos años; la sociedad, economía política y cultura de esa época aperturista hacia otras culturas y sociedades muy distintas a la del Mediterráneo de aquella época.
 
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En definitiva, sin darnos cuenta y dejándonos llevar por tal viaje de motivación e imaginación hemos recorrido muchas sendas con buena dosis de historia, geografía, ciencias naturales, arte, plástica, lengua, matemáticas, química, física… y lo más importante una gran dosis de aprendizaje e inquietud personales; esas que no te atan a un asiento o a un anodino volumen desilusionante y aburrido.

 
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Nota: A la vuelta nos encontramos con un molino semiderruido y de paso cogimos un pequeño galápago.


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Dado el buen tiempo no faltó un buen recreo consistente en un chapuzón jugando en las orillas de ese afluente del Guadiana. Pero eso se comentará en otra ocasión Sonrisa


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Artículo relacionado:
http://vagabundotraslalibertad.blogspot.com/2011/04/educacion-sin-trabas-y-motivadora.html

Fuente:

http://vagabundotraslalibertad.blogspot.com/2011/10/del-guadiana-la-china-pasando-por.html

RESISTIR LA TENTACIÓN (LA AMIGDALA Y EL LÓBULO FRONTAL)

 


Walter Mischel y sus colegas de la Universidad de Columbia, Nueva Cork, llevaron a cabo un estudio que ilustra la importancia de demorar la gratificación de un objeto deseado. Para ello, examinaron la capacidad de niños de 4 años para retrasar la gratificación:

“El niño estaba sentado a una mesa en la que había un exquisito bombón. En un momento dado el investigador abandonaba la habitación durante cinco minutos porque aparentemente tenía que ir a buscar algo y informaba al niño de que no se comiera el bombón mientras estuviera solo. También se le decía que si no se comía el bombón, cuando el experimentador regresara podría comerse dos”

En este estudio y otros del mismo equipo de investigadores se obtuvieron dos resultados importantes.

-. Se observó que los niños eran capaces de esperar más tiempo si podían distraerse del bombón o si se le alentaba a pensar en sus cualidades abstractas (la forma, el tamaño) y no en el rico sabor, puesto que pensar en lo placentero que será comerse un fabuloso bombón no es de gran ayuda si uno está intentando evitarlo. Por otro lado, es una tarea difícil –la mayoría de los niños cedían a la tentación y se comían el bombón, e incluso los que resistían no tenían más remedio que cruzarse de brazos o desviar la mirada-. A esta edad, el cerebro es aún relativamente inmaduro, y los lóbulos frontales, que nos ayudan a controlar los impulsos y nos permiten contenernos, no están desarrollados del todo hasta la edad adulta.

-. El segundo resultado, más discutido, fue que los niños de 4 años que habían exhibido el máximo autocontrol se convirtieron en adolescentes que en los estudios tuvieron más éxito que sus compañeros impulsivos. Los niños con dominio de sí mismos más adelante obtuvieron puntuaciones mejores en test de perseverancia, concentración e incluso en pruebas cognitivas (funciones ejecutivas). En la adolescencia, los niños con autodominio parecían más capaces de afrontar el estrés y ciertas situaciones sociales que los niños que no resistieron a la tentación. Estas investigaciones defendían que ser capaz de controlar los impulsos a una edad temprana influye en el éxito académico y en las destrezas sociales del futuro. Resistir a la tentación es siempre más difícil que sucumbir a ella.

Para tener un buen rendimiento académico, los niños necesitan aprender a controlar conductas impulsivas y a inhibir acciones emocionales ante ciertos sucesos. Por otro lado, para que se produzca un aprendizaje óptimo, los estudiantes han de ser emocionalmente competentes, es decir han de ser capaces de contenerse y refrenar reacciones impulsivas.

Algunos estudios sobre la amígdala y los aspectos impulsivos del procesamiento emocional sugieren que la capacidad para actuar y reaccionar con inteligencia emocional tiene que ver con que exista comunicación entre distintas zonas del cerebro. Esto requiere interacción de las regiones de niveles profundos que procesan emociones de manera automática, inconsciente y sumamente rápida, y de las estructuras cerebrales muy evolucionadas (corteza prefrontal) que se ocupan de procesos cognitivos más conscientes, como la planificación y la toma de decisiones (funciones ejecutivas)

Fuente: adaptado de COMO APRENDE EL CEREBRO  de Sarah Blakemore y Uta Frith a través de  http://curiosidadsocial.wordpress.com/2011/07/14/resistir-la-tentacion-la-amigdala-y-el-lobulo-frontal/