Traductores

English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German temas para windows Spain cartas de presentación Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
Mostrando entradas con la etiqueta estrategias y ayudas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estrategias y ayudas. Mostrar todas las entradas

TDAH Y ESCUELA: PROTOCOLO DE INTERVENCIÓN EN LOS CENTROS EDUCATIVOS

 

TDAH Anna Solanas

" Si cada centro educativo tuviera un PROTOCOLO INTERNO DE INTERVENCIÓN PARA EL TDAH, que naciera de la inquietud del claustro de profesores, más del 60% de las problemáticas que ocasiona la sintomatología del TDAH en los aprendizajes desaparecería. El coste económico del protocolo seria mínimo". Ana Solanas (Centre Xaris).

 

 

Os invito a pinchar en el enlace siguiente para visionar la interesante ponencia de Anna  Isabel Solanas

https://www.youtube.com/watch?v=vYZJtbr9_CE

Algunas estrategias para ayudar a niños con dificultades en el aprendizaje

 

dificultades aprendizajePAUTAS GENERALES DE INTERVENCIÓN EN LA ESCUELA METODOLOGÍA PARA DAR LAS CLASES

Cómo dar instrucciones

Para facilitar el cumplimiento de instrucciones por parte del alumno es necesario:

  1. Establecer contacto ocular o proximidad física, asegurando su atención.
  2. Ofrecer las instrucciones de una en una. Han de ser cortas, concretas y en un lenguaje positivo.
  3. Una vez se cumplan, serán elogiadas inmediatamente.

Cómo explicar los contenidos académicos

- Explicaciones motivadoras y dinámicas, que permitan la participación frecuente por parte del alumno.

- Es importante que estén estructuradas y organizadas, y que el maestro se asegure la comprensión por parte del alumno. Asignación de deberes y tareas

- Tareas de formato simple y claro, y en cantidad justa. En caso de tratarse de actividades largas, conviene fragmentarlas.

- Es imprescindible la supervisión y refuerzo constante. También es útil el uso de registros o contratos, con el fin de facilitarle la planificación y realización de los deberes.

 

EL ENTORNO DE TRABAJO

- El niño con TDAH se beneficiará cuando su asiento se sitúe cerca del maestro, facilitando el contacto ocular y la supervisión por parte de éste, lejos de murales, ventanas u otros elementos decorativos.

- Vigilar que sobre la mesa del niño se encuentre exclusivamente el material imprescindible necesario para realizar la tarea, evitando accesorios innecesarios.

- Situar al alumno con TDAH junto a un compañero de buen comportamiento.

 

EL MAESTRO DEL ALUMNO CON TDAH

Es un pilar fundamental en la intervención del trastorno, por lo que es importante que esté informado y que sepa trabajar con estrategias específicas aplicables en el aula.

 

ALGUNAS ORIENTACIONES ANTE SITUACIONES CONCRETAS

Se levanta a menudo

- Recordar la norma antes de empezar “vendrá a mi mesa el que tenga el trabajo acabado, el que tenga una duda que levante la mano y yo me acerco”. Concretar una señal privada que le recuerde la norma

- Asegurarnos de que dispone de todo el material necesario para realizar el trabajo y evitar que se levante.

- Reforzar la conducta correcta e ignorar la incorrecta.

- Elaborar un sistema que le permita ponerse en pie y andar (dibujar un espacio en el suelo, dar un cargo…)

- Entrenarlo para permanecer unos minutos trabajando autónomamente (premiar después con una actividad que le guste)

- Aplicar la consecuencia más lógica en caso de incumplir la norma (p.e. perder temporalmente el privilegio de sentarse).

Interrumpe constantemente

- Ofrecer la norma por escrito a través de un dibujo en un lugar visible (“par intervenir es necesario estar en silencio, bien sentado, y con la mano levantada”

- Pactar con el niño señales silenciosas como recordatorio (tocar, mirar, hacer un guiño) y mantenerse a menudo cerca de él.

- Aprovechar algunas situaciones con otros niños para mostrar el modelo correcto (“a ver a quien pregunto… a Alberto, que está sentado, en silencio y con la mano levantada)

- Reforzar la conducta correcta siempre que esta se dé o se aproxime. (me gusta que Marta…. Gracias Marta )

- En caso de que el niño continúe interrumpiendo, ofrecer pequeños recordatorios de la norma e ignorar la conducta. (“Ahora es tu turno de escuchar y el mío de hablar. Si quieres decir algo, quédate en silencio, bien sentado, y levanta la mano”)

- Podemos dar al niño impulsivo un pequeño margen de interrupción ( p.e. que nos pueda decir: “seño, cuando puedas…” Posponiendo la interrupción le ayudamos a adquirir un mayor autocontrol, pues le forzamos a contenerse, a la vez que conseguimos disminuir el número de interrupciones.

- Para aquellos niños poco autónomos, podemos ofrecerle una tarjeta roja que dejará sobre la mesa cuando reclame ayuda del maestro.

Molesta a los compañeros de mesa

- Sentarlo con un compañero que presente un buen modelo de comportamiento.

- Dedicar un tiempo personal a hablar sobre los sentimientos que genera en el compañero/s cuando invade su espacio, los interrumpe, habla en exceso…

- Ofrecer un espacio para él sólo donde pueda trabajar tranquilamente, presentándoselo como un “lugar tranquilo” y no “un lugar para que no molestes”

- Elogiarle mediante la alabanza específica cuando trabaje correctamente y con sus compañeros.

- En caso de incumplimiento podemos aplicar, p.e., el tiempo fuera con la siguiente consigna: “únete a tu compañero cuando creas que puedes trabajar en silencio” Pierde el control, chilla, desafía

- Si pierde completamente el control, tendrá que retirarle del aula.

- Si el niño desafía, inicialmente se pueden ofrecer otras alternativas de solución, en caso de que no de resultado no conviene enfrentarse ni entrar en lucha de poderes, mantenerse firme y no caer en lamentaciones (le decimos: “después hablamos”, ignoramos sus comentarios y continuamos la actividad), no agredir, ni física ni verbalmente)

- Posteriormente al desafío dedicar un tiempo personal a hablarlo, dejándole explicarse, escuchándole atentamente, buscando conjuntamente soluciones para otro momento, orientándole, recordándole los límites y respetándole en todo momento.

- Se puede aplicar el tiempo fuera como técnica para reducir este comportamiento.

- Se ha de evitar el abuso de la expulsión del aula, pues esta estrategia no favorece el autocontrol del niño con TDAH. Como alternativa pactamos con él tres advertencias: la primera, se levanta y mantiene de pié a lado de la silla; la segunda, se mantiene de pie al final de la clase, y sólo en la tercera abandona el aula. “Va como una moto”

- Reforzar en todo momento la buena conducta (cuando camina de forma tranquila, cuando respeta la fila…)

- Ignorar algunas conductas inadecuadas menores (ruiditos, movimientos, hablas en voz baja…)

- Permitirle un alivio para la tensión física (rayar una hoja, borrar la pizarra, ir a buscar alguna cosa…)

- Enseñar técnicas de autocontrol (técnica de la tortuga) y de relajación (respiración profunda)

- Pactar previamente con el niño señales de recordatorio para aplicar las técnicas de autocontrol o relajación.

- Intentar prever momentos clave en que sabemos que pierde fácilmente el control: los momentos de transición, tarea poco planificada, aburrimiento, momentos sin actividad…

 

 TÉCNICA DE LA TORTUGA

- Dirigida a Ed. Infantil y Primer ciclo de E. Primaria.

- Objetivo: favorecer el autocontrol y la relajación ante situaciones estresantes o que le generan rabia.

- Metodología:

  • El maestro parte de la explicación de un cuento para que el niño se identifique con el personaje que lo protagoniza.
  • Ante una situación potencialmente estresante, el maestro dice la palabra “tortuga”, el niño adopta una posición previamente entrenada (imitando a la tortuga metiéndose en su caparazón: barbilla en el pecho, mirada al suelo, brazos y puños cerrados y en tensión, estirados a lo largo del cuerpo) contar hasta 10 y proceder a relajar de nuevo todos los músculos.
  • El maestro ha de reforzar este entrenamiento o posterior aplicación para que el niño se anime a utilizar esta estrategia de forma autónoma cuando se sienta inquieto o ante situaciones que le resulten de difícil control.

LA AUTOESTIMA

¿Cómo se forma?

- La autoestima se forma cuando el niño compara la imagen que se ha formado de sí mismo (referida a cómo se ve física, personal y socialmente) con la imagen ideal de la persona que querría ser.

- Si la diferencia entre la imagen que tiene de sí mismo y el ideal es muy grande, la autoestima será baja, si la diferencia es pequeña, la autoestima será alta.

¿Por qué la mayoría de los niños con TDAH tiene baja autoestima?

- Los niños con TDAH son más difíciles de educar, por lo que reciben con mayor frecuencia una información negativa sobre su comportamiento y sus tareas.

- A menudo se les confunde con maleducados, gandules, vagos, pasotas o tontos.

- Crecen sometidos a un mayor número de fracasos y errores. Se esfuerzan por hacer bien las cosas, pero los resultados no siempre son satisfactorios y cometen más errores que los otros, aunque se hayan esforzado más.

- A raíz de este esfuerzo sin éxito, se sienten indefensos. - Después de fracasar en algunas tareas, los adultos van dejando de ofrecer responsabilidades por miedo a que no cumplan. El niño lo vive como un mensaje negativo, lo que hace que no se sienta competente ni seguro de sí mismo. “No sé qué hacer, haga lo que haga fracaso”.

El niño con baja autoestima en el aula:

- Puede hacer que su rendimiento sea inferior al que quería. - Ante tareas que le resultan difíciles, prefiere no tener que realizarlas. Dice:“No lo quiero hacer, pues me cuesta y no me saldrá bien”, “Lo haré más tarde, ahora no puedo”, “No lo pienso hacer, pues esto es para niños pequeños, es una tontería”...

Cómo mejorar la autoestima en el aula:

- Aceptar las dificultades que supone tener un alumno con TDAH dentro del aula.

- Una vez que se conozcan esta dificultades, es más fácil identificar los esfuerzos por parte del alumno y elogiar cuando realiza una cosa bien hecha.

- Ofrecerle mayor grado de confianza en su persona y en sus competencias. Decirle “ ayúdame, me gusta saber que puedo contar contigo”.

- Intentar modificar nuestro lenguaje para evitar el tan temible “NO”. (no corras, no molestes, ...)

- Evitar la acusación, la ridiculización y la falta de respeto. Utilizar en su lugar la fórmula “yo me siento triste cuando tu no traes el trabajo porque veo que no avanzas todo lo que podrías”.

- Utiliza un lenguaje positivo. Intenta sustituir el verbo “ser” por “estar”. P.e. en lugar de decirle “eres un desordenado”, podemos decirle “tu pupitre está desordenado”. De esta forma no atacamos su autoestima, lo que hacemos es mostrarle la conducta correcta.

- Potenciar actividades que fomenten la integración social del niño con TDAH dentro del grupo-clase (trabajos de grupo, dinámicas, juegos...)

- Descubre sus habilidades y aspectos positivos y ayúdale a disfrutar (habilidades en el dibujo, delante del ordenador, en el deporte...afectuosidad, creatividad, espontaneidad, sentido del humor, y todas aquellas que seguro encontraremos en un niño con TDAH).

 

Fuente:
http://www.pediatrasandalucia.org/

Escuela online para padres con hijos con deficit de atención e hiperactividad

barkley cursos tdah

FUNDACIÓN MAPFRE y la Fundación Educación Activa han presentado hoy en Madrid la primera “Escuela online para padres con hijos con Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad”.

Una iniciativa promovida por ambas entidades con el objetivo de proporcionar a padres y profesionales de la salud y de la educación información sobre este trastorno y su tratamiento con el fin de contribuir a mejorar la calidad de vida de estas personas y de su entorno.

A través de este ENLACE, el Doctor Russell Barkley, Catedrático de Psiquiatría Clínica de la Universidad de Medicina de Carolina del Sur, analiza en profundidad el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Asimismo ofrece a los interesados la posibilidad de inscribirse de forma gratuita en 20 cursos para que aprendan pautas que les ayuden a tratar y relacionarse con las personas que sufren este trastorno, que afecta a entre el 5 y 8 por ciento de los menores y a entre el 3 y 5 por ciento de la población adulta.

La web también proporciona numerosas conferencias científicas con información actualizada y precisa sobre el TDAH y otros temas relacionados impartidas por el Doctor Russell A. Barkley, reconocido internacionalmente como la mayor autoridad en el estudio del trastorno. Los contenidos de esta escuela pertenecen a un proyecto online muy similar, que el Catedrático de Psiquiatría creó en Estados Unidos y que ha donado íntegramente a la Fundación Educación Activa.

La “Escuela online para padres con hijos con Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad” forma parte del programa de apoyo familiar “Escuela de Bienestar”, cuya finalidad es mejorar la calidad de vida de las familias que tengan algún familiar con discapacidad, a través del apoyo psicológico, la educación y el asesoramiento.

Este proyecto se ha dado a conocer en el marco de la “XI Jornada sobre Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad”, celebrado en el Hospital Clínico San Carlos, y en la que han participado renombrados especialistas en psiquiatría y en neuropsicología.

Fuente:

http://www.discapnet.es/

Orientaciones generales para padres de niños con TDAH

 

ImagenUn prestigioso psiquiatra infantil dijo una vez: “Estoy encantado de haber tenido la oportunidad de educar a ‘un niño fácil’, además de a otro con TDAH. De lo contrario, siempre habría dudado de mi capacidad como padre.”

La educación de un niño requiere años. El proceso de inculcar disciplina a un niño es permanente. A medida que se le ve crecer y aprender, desarrollareis vuestra capacidad como padres y vuestra seguridad se incrementará. Si a las propias dificultades de educar, le añadimos las complicaciones del TDAH, ¿se convierte en una misión imposible?

Obviamente, no existen recetas milagrosas ni consejos simples sobre cómo educar a nuestros hijos, tengan o no TDAH.

En este post, intentaremos dar unas orientaciones generales que podéis llevar a cabo y que nos han demostrado, a través de la experiencia, su utilidad. Son consejos que se pueden aplicar para todas las edades, no obstante, en próximas entradas del blog comentaremos algunas otras para afrontar la etapa de la adolescencia. Algunas de las sugerencias son las siguientes:

 

  • Proporcionarle una estructura y supervisión diaria. A la mayoría de niños con TDAH, les cuesta organizarse, por lo que se verán beneficiados de una mayor estructuración y supervisión. Tener un horario y unas rutinas les facilitará afrontar mejor sus responsabilidades en la vida.
  • Captar su atención. No conseguiremos nada de un niño con TDAH a menos que consigamos captar su atención.
  • Hacer preguntas. Para cerciorarnos de que ha comprendido las instrucciones, normas o en qué consiste la tarea, es conveniente hacerle alguna pregunta o pedirle que repita lo que ha entendido.
  • Negociar unas normas y sus consecuencias. Las reglas deben ser directas y sencillas. Hay que implicar al niño en la selección de normas y en sus consecuencias.
  • Darle advertencias y un margen de tiempo. En las generaciones actuales parece que no surten mucho efecto las imposiciones como “hazlo porque lo digo yo”. Resulta más efectivo advertirles y darles un margen de tiempo para realizarlo. Si no lo llevan a cabo, se deberán llevar a cabo las medidas pactadas.
  • Aplicar contingencias inmediatas. Cuando el niño con TDAH está ante un trabajo que le parece pesado, aburrido o poco reforzante, siente el impulso de buscar algo diferente en que entretenerse. Saber buscar refuerzos positivos adecuados será clave en este proceso.
  • Dar refuerzo con una alta frecuencia. Para los padres es muy sencillo insistir a su hijo sobre las cosas que no está haciendo bien, pero les resulta complicado ofrecer refuerzo positivo de forma frecuente e inmediata. El secreto de una buena disciplina es reconocer, reforzar y recompensar la buena conducta. Disciplina no es sólo castigar, sino modificar el comportamiento incentivando la mejora.
  • Utilizar la recompensa más que el castigo. La estrategia habitual de recurrir al castigo en respuesta a un mal comportamiento, es adecuada siempre y cuando su hijo se porte mal ocasionalmente. No podemos olvidar que más que la extinción de una mala conducta, buscamos la aparición de conductas deseadas. Por ello cobra más valor el refuerzo positivo que el castigo. No obstante, se dice que la proporción debe ser de un castigo por cada 2-3 refuerzos, por lo que no debemos olvidarnos tampoco del castigo.
  • Esforzarse por ser consistente. Debemos ser constantes en las estrategias empleadas y en las conductas objetivo que pretendan aumentar o disminuir aunque el contexto sea diferente.

En conclusión, es efectivo darle instrucciones claras y concisas, reorganizarle el trabajo para hacerlo más motivador, refuerzos inmediatos, para intentar finalmente reconducir su conducta hacia objetivos futuros y no hacia gratificaciones inmediatas.

Los padres eficaces combinan la disciplina con amor. Del mismo modo que no hay que tener reparos en manifestar el cariño que siente por su hijo, tampoco ha de tenerlos para definir claramente los comportamientos inaceptables. Para que su labor correctiva sea eficaz, deberán combinarla con el refuerzo del comportamiento correcto.

Enseñar a portarse bien es un proceso continuo. Es disciplina en su mejor expresión.

Fotografía: Mike Baird

Fuente:

http://educatdah.wordpress.com/

Trastorno por Déficit de Atención y tareas escolares: ¿Os suena?

 

Manuel Rodríguez G.

tda tareasHoy traigo a escena el siguiente artículo de la psicóloga Ana Villarrubia, después de comunicarme con una madre (y amiga) y el proceso de desgaste e incluso bloqueo de ella y su hijo J., afectado por un TDAH. La hora de las tareas escolares se convierte en un estrés intenso donde el pequeño, ya con el efecto rebote de su medicación es incapaz de concentrarse y focalizar su atención. Como madre intenta ayudar pero la calma y paciencia también tienen límites y desgraciadamente esta a veces se rompe, surgiendo nervios y situaciones no deseables. Paralelamente esta lentitud a la hora de realizar deberes le impide aprender eficazmente; esto es relacionándose con otros chicos, fuera, en la calle, parque o similar. La tensión y falta de apoyo eficaz del entramado escolar da lugar a que inconscientemente se esté castigando a estos chicos en muchos hogares. Castigos que proceden de la enorme presión que sufren muchas familias por parte de responsables de colegios y profesorado, ante la inconsistencia, falta de formación e ignorancia de éstos sobre este muy mal conocido Trastorno por Déficit Atencional. Presión de colegios a estos niños y sus familiares al imponer absurdas reglas y enormes colecciones de ejercicios. Castigos que penalizarán a estos infantes con demasiado poco tiempo interactuando y jugando a base de juegos grupales. Minúsculo tiempo para aprender jugando. Gigantesco esfuerzo de niños y madres (normalmente) para sacar tan ínfimo rendimiento. No es extraño que ese niño, J., como tantos otros tenga pesadillas o despierte a media noche inquieto y asustado probablemente temiendo que pronto llegará la hora de acudir a un espacio cuadriculado con muy pocos estímulos, demasiados obstáculos y lamentable incomprensión…Mientras tanto la madre se siente rota, no sólo por el esfuerzo anímico-emocional ante las muchas dificultades de un día a día repetitivo durante todo el calendario escolar, que agota y duele, sino también porque a menudo será incomprendida e incluso demasiado etiquetada y juzgada socialmente. Y lo peor, a menudo sin apoyo, seguramente asustada y agobiada se preguntará si los problemas de su infante no serán debido a su impotencia por sacarlo adelante. ¿Os suena?

Un abrazo amiga y madre. No decaigas. El camino es largo y angosto pero tú, como muchas otras madres, estás haciendo senda poco a poco para tu hijo. Lucha por él y exige a quienes discriminan y niegan o ningunean el apoyo que necesitan todos estos niños.

 

TDAH: mi hijo no termina las tareas

Ana Villarrubia Mendiola

Dadas sus dificultades para la concentración, así como para la organización y la planificación en el trabajo (funciones ejecutivas todas ellas) es muy común que el niño con diagnóstico de TDA o TDAH no termine sus tareas a tiempo o exprese serias dificultades para ello.

Más allá de las excusas que él mismo pueda dar (y que en su mayoría suelen ir dirigidas a la evidente auto justificación y autoprotección ante el trabajo no realizado, es importante tener en cuenta que la dificultad del niño para terminar las tareas y para hacerlo a tiempo es real, y no fingida; y que por tanto es necesario desplegar a su alrededor una serie de recursos que le faciliten cada proceso en el que se ve inmerso. La tendencia a la distracción y, por tanto, al abandono de la tarea en curso es también real por lo que de poco o de nada servirán las regañinas, los sermones o los castigos. Es necesario comprender que en muchas ocasiones no se trata de no querer sino de no poder.

¿Qué podemos hacer para ayudarle?

Lo primero, por mucho que nos cueste, es reforzarle. Reforzar sus progresos y centrarnos en ayudarle a mejorar y valorar la calidad de sus trabajos, por encima de la cantidad de tarea realizada o de la rapidez en su ejecución.

Además podemos ayudarle a fraccionar el trabajo y, con ello, le enseñaremos de paso las bases para ir planificándose, algo para lo que tiene dificultades que en el futuro pueden hacerse más visibles. Fraccionar el trabajo es organizarlo en el tiempo y es un buen método para fijar objetivos más a corto plazo y, por tanto, más fácilmente asequibles para él. Después de realizar una primera parte de la actividad se puede incluir un tiempo para la revisión en la que se aproveche para incluir refuerzos y orientaciones, y servir de guía de cara la realización de la siguiente fracción el trabajo.

Además, un niño con dificultades para organizar su tiempo muy probablemente no sepa manejar ninguna referencia de control del tiempo. El reloj es evidentemente el instrumento idóneo para ello pero no podemos pedirle que lo use sin enseñarle a hacerlo. Podemos regalarle uno atractivo e indicar en qué momentos ha de trabajar, en qué momentos ha de parar y de cuánto tiempo dispone en total. Es importante que externalicemos el tiempo y le demos, incluso, una visibilidad exagerada hasta que sea capaz de coger un ritmo y trabajar de acuerdo a éste.

Podemos también ser una viva expresión del tiempo, marcando las horas y avisando del tiempo que ha transcurrido desde que ha empezado una tarea y del tiempo que le queda hasta finalizarla. Si hemos marcado un tiempo total de 20 minutos para hacer los deberes de lengua, podemos avisare cuando hayan pasado 10 minutos para indicarle que le quedan otros 10 y que la mita d de la tarea debería estar ya hecha. Al principio será necesario ir adaptando los tiempos.

Nuestro objetivo último es que interiorice el concepto del tiempo y aprenda progresivamente a organizar y planificar sus propias tareas. Por ello, en un primer momento podemos aplicar todo esto también a otras actividades de ocio, y no solo a las tareas escolares u obligatorias.

Recordemos, además, que en todo proceso de aprendizaje el refuerzo juega un papel crucial tanto al ayudarnos a asentar los logros obtenidos como al mantener la motivación necesaria para realizar el esfuerzo que la interiorización de las nuevas conductas requiere.

Toda nueva conducta que queramos que el niño interiorice requiere de todo un proceso de adquisición en el que los demás, padres, profesores y demás familiares, debemos también tener claros los objetivos para no desmotivarnos por el camino y no perder la paciencia.

Suerte y paciencia para todos los padres.

 

Fuente:

http://blogs.periodistadigital.com/aprende-a-escucharte/

10 técnicas para reforzar la autoestima de niños con TDAH

 

10 técnicas para reforzar la autoestima de niños con TDAH

Los niños con TDAH reciben más críticas y menos felicitaciones que los demás. Se comparan con sus amigos o hermanos, que en su opinión tienen más éxito que ellos. Se sienten incapaces de controlar ciertos comportamientos y eso los frustra. Consideran que no cumplen con las expectativas de sus padres, y en el colegio tienen malas notas… Son varias las razones que los pueden llevar a sentirse fracasados, y por lo tanto, tienen más posibilidades de tener una baja autoestima.

Como padres tenemos un papel muy importante en la vida de nuestros hijos y esto nos permite influir de forma decisiva en cómo se siente nuestro hijo. Si has percibido que le cuesta recibir felicitaciones y todo le parece una crítica. Que pierde la confianza en sus capacidades para conseguir las cosas y que su interés por lo que le rodea ha disminuido por miedo al fracaso y a los comentarios negativos, puedes ayudarle a reforzar su autoestima poniendo en práctica las técnicas que te sugerimos a continuación:

1. Procura destacar los aspectos positivos, comunicándole tu reconocimiento cuando haga las cosas bien, en lugar de comentarle lo que está mal.

2. Acostúmbrate a felicitarle cuando está haciendo algo que esté bien o que te guste, nada más haya terminado de realizarlo.

3. Déjale que asuma responsabilidades, partiendo de tareas sencillas y a medida que aumente su capacidad, se va aumentando su grado de responsabilidad. Esto se puede acompañar de un sistema de recompensas para cuando realice las tareas de forma satisfactoria.

4. Refuerza sus puntos fuertes, ya sean escolares, deportivos o artísticos, y celebra con él sus logros.

5. Anímale cuando se enfrente a cuestiones que le resultan complicadas.

6. Cree en tu hijo. Demuéstrale que tienes fe en él y en sus capacidades. Esto le puede animar a esforzarse más para conseguir sus objetivos.

7. Exprésale tu reconocimiento por los avances y mejoras. Le ayudará a centrarse en las cosas positivas.

8. Ayúdale a comprender que cualquiera puede cometer errores y que lo importante es aprender de ellos. Los niños con TDAH suelen repetir los mismos errores una y otra vez, por lo que en este punto hay que tener un poco más de paciencia.

9. Céntrate en el proceso más que en la meta, felicitándole por cada paso que finalice dentro de una misma tarea.

10. Organiza actividades en equipo en casa, fomentando su participación. De esta forma refuerzan sus puntos fuertes y aumenta su sensación de logro.

Comprensión, apoyo y paciencia son pilares fundamentales en todas estas técnicas que favorecen la autoestima del niño hiperactivo o con déficit de atención, al mismo tiempo que refuerzan el lazo entre padres e hijos.

SHI-ES/LO/ADHD/13/0070 a través de http://www.tdahytu.es/

Entrenamiento en Funciones Ejecutivas

corteza prefrontalExisten tres algoritmos básicos de entrenamiento en Funciones Ejecutivas (FE) en las disfunciones pre-frontales observadas en los pacientes con TDAH.

El presente artículo pretende ampliar el conocimiento sobre esta modalidad de abordaje psicopedagógico y neuropsicológico del TDAH y mostrar algunos de los ejercicios de entrenamiento en funciones ejecutivas que utilizamos en la clínica diaria en nuestros centros.

Cada uno de estos síndromes es el co-responsable de dificultades o trastornos específicos:

  • Síndrome pre-frontal medial o cíngulo anterior: Pérdida de la espontaneidad y de la iniciativa, apatía, pasividad, trastornos del lenguaje, conducta de imitación-utilización, alteraciones en pruebas de atención e inhibición.
  • Síndrome dorso-lateral: Trastorno cognitivo, disfunción ejecutiva relacionada con la planificación, trastorno en el seguimiento y mantenimiento de objetos,trastornos de la flexibilidad cognitiva, dificultades en la conducta de imitación-utilización, trastornos en las fluencias verbales y no verbales, trastorno de la programación motora, trastornos de la resolución de problemas y desmotivación.
  • Síndrome orbito-frontal: Trastornos de desinhibición, impulsividad, falta de responsabilidad, conducta antisocial o indecente, alteraciones del juicio, cambios de humor, irritabilidad, distractibilidad, incapacidad para realizar un esfuerzo mantenido.

Exámenes en alumnado con Trastorno por Déficit de Atención

 

examenes¿Cómo deben afrontar los exámenes los niños con hiperactividad?

Todos nosotros, niños y adultos, hemos experimentado alguna vez ansiedad antes de un examen. De hecho, una pequeña dosis de ansiedad puede ser positiva, ya que puede mantenerte centrado en la tarea y concentrado. Pero, cuando los síntomas son tan intensos que no te permiten funcionar o cuando estás tan ansioso que te encuentras realmente mal, lo más probable es que no puedas dar lo máximo de ti mismo. Los exámenes miden en qué medida los alumnos están aprendiendo las habilidades y la información que les enseñan los profesores.

La mayoría de los padres de niños con hiperactividad se desesperan porque no ven que exista relación entre el tiempo que dedican sus hijos a estudiar, lo aparentemente bien que llevan preparadas las materias y los resultados de los exámenes (en la mayoría de las ocasiones pobres para lo que estudió o, incluso, insuficientes). Estos resultados no sólo afectan a las familias, sino de manera esencial a los niños, que cada vez sienten menor control sobre su rendimiento académico, muestran más baja autoestima y, con el tiempo, menor tolerancia a hacer esfuerzos al estudiar. Pueden existir muchas razones por las que no haya una correlación lógica entre esfuerzo, estudio y resultados en los exámenes:

1.- Pensamientos negativos: los pensamientos negativos que los niños hiperactivos pueden tener a la hora de realizar un examen, asociados al miedo al fracaso o a la presión que siente el niño en su entorno por aprobar las diferentes asignaturas pueden producirle una sintomatología reactiva de ansiedad que provoca la liberación de adrenalina, una hormona que prepara al cuerpo para reaccionar ante el peligro y provoca los siguientes síntomas corporales: dolor de cabeza, dolor de estómago, musculatura tensa, temblor de manos, sudoración, aceleración de la respiración y del pulso cardíaco. Ésta es un tipo de ansiedad de ejecución, experimentada en situaciones donde importa mucho el rendimiento o la correcta ejecución de una tarea, existiendo una gran presión por hacer las cosas bien. Si tenemos demasiados pensamientos como éstos, no nos quedará espacio en la mente para concentrarnos en las preguntas del examen.

2.- Falta de tiempo para terminar el examen: debido a las características cognitivas de los niños hiperactivos (procesamiento lento) es muy frecuente que la mayoría de ellos encuentren dificultad a la hora de realizar los exámenes dentro del tiempo estimado, dejando preguntas sin hacer.

3.- Errores por falta de atención: dejar preguntas sin realizar por descuido, confundir un autor, olvidarse las que se lleva en matemáticas o no ver que el examen continuaba por detrás son errores comunes por falta de atención.

4.- Suspensos por la pérdida de puntos debido a la ortografía: Los niños hiperactivos tienen debido a sus características motrices (déficit en motricidad fina) mala ortografía influyendo este aspecto en la comprensión de sus escritos y en sus resultados académicos.

5.- Dificultad para volcar lo que saben, de forma completa, organizada y por escrito: La mayoría de los niños con hiperactividad son cognitivamente impulsivos, abordan las tareas con "el pronto", o vuelcan la información de forma incompleta y desorganizada. Por tanto, preguntarles oralmente la lección, aunque serían muy capaces de superar sin problemas un examen oral, no es suficiente. Necesitan entrenarse en realizar exámenes escritos.

Estrategias para afrontar los exámenes con éxito

1.- Hacerles ver que deben pedir ayuda: Explícale a tu hijo/a que el mero hecho de hablar con alguien (madre, padre, profesor, psicólogo escolar, etc.) sobre su ansiedad ante los exámenes puede ayudarle a sentirse mejor. Es deseable que nos describan qué les ocurre cuando se enfrentan a un examen para que podamos ayudarles a encontrar algunas soluciones. Por ejemplo, podemos ayudarles a aprender técnicas de estudio que aumenten su confianza, así como realizar algunas técnicas de relajación.

2.- Hacer que se prepare bien para el examen: es importante que adopte un enfoque activo, que el estrés previo le recuerde que debe prepararse bien el examen con antelación. Que sea consciente de que debe prestar atención en clase, hacer los deberes, estudiar para el examen. Si lo hace, será más probable que el día del examen tenga la sensación de que domina la materia. Algunos niños creen que lo único que necesitan para aprenderse la materia y hacer bien los exámenes es asistir a clase. Pero para aprenderse una materia hace falta mucho más que intentar absorber toda la información en clase. Por eso son tan importantes los buenos hábitos de estudio y las buenas técnicas de estudio. Muchos niños comprueban que su a ansiedad ante los exámenes disminuye cuando empiezan a estudiar mejor o más regularmente. Cuanto mejor se sepa la materia, más seguro se sentirá y esperará hacerlo mejor. Para practicar, realizamos con ellos el siguiente entrenamiento:

  • Realizamos en casa un examen por escrito (no muy largo) en las mismas condiciones de tiempo y de aislamiento que en un examen normal, haciéndoles que desarrollen las preguntas como mejor sepan.
  • Una vez finalizado, hacemos que observen lo que han contestado, qué información no sabían y cuál han olvidado. Para solucionar este aspecto es importante estructurar el conocimiento en un esquema que les permita recordar en el examen de cuántas cosas deben hablar y el orden en el que deben exponerlas.
  • Por último, hacemos que redacten las preguntas correctamente y guarden los esquemas realizados, que les servirá de repaso de cara al próximo examen.

3.- Hacerles entender que deben esperar lo mejor: Una vez se hayan preparado para el examen, debemos enseñarles a pensar en positivo. Que se digan a sí mismos: "He estudiado y estoy preparado para dar lo máximo de mí mismo/a". Si esperan hacerlo bien, estarán más relajados mientras hacen el examen después de los primeros momentos de nerviosismo.

4.- Ayudarles a controlar los pensamientos: Es importante hacer que se fijen en cualquier mensaje negativo que se puedan estar enviando a sí mismos, ya que ese tipo de mensajes pueden contribuir a su ansiedad. Si se dan cuenta de que están teniendo pensamientos negativos ("No se me dan bien los exámenes" o "Si suspendo este examen, lo tengo fatal"), les enseñaremos a sustituirlos por pensamientos positivos, por mensajes prácticos y verdaderos, como: "He estudiado y me sé la materia, de modo que estoy preparado para hacerlo lo mejor que puedo".

5.- Ayudarles a aceptar los errores: todo el mundo se equivoca. Debemos ayudarles a ser más condescendientes con sus propios errores, sobre todo si se han preparado para el examen y para rendir al máximo. Debemos hacerles entender que el error forma parte del aprendizaje, los errores son "oportunidades de aprendizaje". Aprender a tolerar los errores sin importancia (como el problema que hizo mal en el examen sorpresa de matemáticas) es una facultad muy valiosa.

6.- Enseñarles a respirar mejor: los ejercicios de respiración pueden ayudarle a calmarse en los exámenes, sobre todo si se trata de una respiración profunda (llamada respiración diafragmática).Así es como deben respirar: inhalar (inspirar) lenta y profundamente cogiendo aire por la nariz, y después exhalar (espirar) soltando lentamente el aire por la boca. Realizarlo cuatro veces seguidas. Si practican un poco, varias veces, tal vez les resulte más fácil respirar la próxima vez que hagan un examen y su cuerpo aprenderá a ver esos ejercicios como una señal para relajarse.

7.- Recordarles que hay que cuidarse: Rendirán mejor si dedican suficiente tiempo a jugar, duermen lo suficiente y se alimentan bien. Esto es importante todos los días, pero debemos asegurarnos sobre todo de que lo cumplan el día antes del examen.

 

Bibliografía y Webgrafía

http://kidshealth.org (Hospital San Joan De Déu-Barcelona).

Martínez Martín, M.A. y col. "Todo sobre el TDAH. Guía para la vida diaria". Edit Altaria (2013).

a través de http://www.fundacioncadah.org/web/

Motivar el aprendizaje

Motivación del aprendizaje por Luis Alves Mattos. Compendio de didáctica general (adaptación)

Con la autorización de Editorial Kapelusz.

 

-La motivación no es un problema exclusivo de la enseñanza y del aprendizaje. Está presente en todas las manifestaciones de la vida humana, condicionando su intensidad y su eficacia.

-De diversas investigaciones se pueden sacar estas conclusiones:

a) Cualquier motivación es siempre mejor que ninguna.

b) La motivación positiva, por los incentivos de la persuasión, por ejemplo y por la alabanza, es más eficaz y provechosa que la negativa, hecha por amenazas, gritos, reprensiones y castigos. La superioridad de la motivación positiva sobre la negativa es evidente, tanto por el esfuerzo ahorrado como por la superior calidad de los resultados.

c) La motivación negativa, aunque eficaz hasta cierto punto (pero inferior a la motivación positiva), es antipsicológica y contraeducativa, transformando a los alumnos en inseguros, tímidos, cobardes, hipócritas y violentos; aunque atienda con alguna eficacia a los objetivos inmediatos de la instrucción, es perjudicial a los intereses más fundamentales de la educación, comprometiendo la formación saludable y armoniosa de la personalidad de los alumnos.

-El aprendizaje como actividad personal, reflexiva y sistemática que busca un dominio mayor sobre la cultura y sobre los problemas vitales, exige de los alumnos:

a) Atención y esfuerzo sobre áreas nuevas de observación, de estudio y de actividad.

b) Autodisciplina, con el sacrificio de otros placeres y satisfacciones inmediatas, para realizar los estudios y cumplir las tareas exigidas.

c) Perseverancia en los estudios y en los trabajos escolares hasta adquirir el dominio de la materia de estudio, de modo que sea de utilidad real para la vida.

-Para conseguir que los alumnos aprendan, no basta explicar bien la materia y exigirles que aprendan. Es necesario despertar su atención, crear en ellos un genuino interés por el estudio, estimular su deseo de conseguir los resultados previstos y cultivar el gusto por los trabajos escolares. Ese interés, ese deseo y ese gusto actuarán en el espíritu de los alumnos como justificación de todo esfuerzo y trabajo para aprender.

-Motivar es despertar el interés y la atención de los alumnos por los valores contenidos en la materia, excitando en ellos el interés de aprenderla, el gusto de estudiarla y la satisfacción de cumplir las tareas que exige.

-El mecanismo de la motivación se desarrolla en tres etapas:

a) Aprehensión de un valor para sus vida y sus aspiraciones.

b) Los alumnos se convencen de que pueden conseguir ese valor.

c) Liberación del esfuerzo personal para conquistar el valor.

-Distinguimos estos tipos de motivación:

1.- Negativa, con estos aspectos:

a) Física: castigos físicos, azotes, privaciones de salida, merienda o recreo.

b) Psicológica: palabras ásperas, persecuciones, guerra de nervios, desprecio, sarcasmo.

c) Moral: coacción, amenazas, reprensiones, humillaciones públicas, reprobación.

2.- Positiva de dos clases:

a) Intrínseca: interés positivo por la materia en sí como campo de estudio y trabajo.

b) Extrínseca: interés resultante, no tanto de la materia en sí, como de las ventajas por ella ofrecidas, o del profesor que la enseña, o del método que el profesor sigue, o del grupo de alumnos a que pertenece.

-Los principales factores de motivación son:

a) La personalidad del profesor, su porte, su presencia física, su voz, su facilidad, naturalidad y elegancia de expresión, su dinamismo, su entusiasmo por la asignatura, su buen humor y cordialidad junto con su firmeza y seguridad. Importante también como factor de motivación es el interés que el profesor revela por las dificultades, problemas y progreso de sus alumnos, tanto en conjunto como individualmente. En fin, una personalidad dinámica, sugestiva y estimulante, con acentuadas características de liderazgo democrático.

b) El material didáctico utilizado en las clases: mapas, cuadros murales, proyecciones cinematográficas, vídeos, programas de ordenador, etc. en fin, todo lo que haga al asunto más concreto, intuitivo e interesante.

c) El método o las modalidades prácticas de trabajo empleados por el profesor: discusión dirigida, grupos de trabajo, competiciones, juegos, representaciones teatrales, organización y ejecución de proyectos, exposiciones de trabajos, excursiones para observar y recoger datos, experiencias de laboratorio, etc.

¿Les apoyamos?

Aprendizaje y flexibilidad cognitiva

Joaquín Díaz Atienza

07052004Una de las exploraciones que realizamos dentro del protocolo de valoración diagnóstica del TDAH, Trastorno Obsesivo, Síndrome de Asperger etc es la FLEXIBILIDAD COGNITIVA. En concreto, yo suelo realizarla con el Wisconsin.

Pero ¿en qué consiste la flexibilidad cognitiva?, ¿por qué es importante su evaluación?, ¿qué se entiende por pensamiento divergente?, ¿qué rol juega el lenguaje interior en la flexibilidad cognitiva y en la resolución de problemas?. Intentaré dar una respuesta sencilla a esta preguntas pensando fundamentalmente en los padres y profesores de EGB.

FLEXIBILIDAD COGNITVA: DEFINICIÓN.

Según Spiro y Jehng, "es la capacidad de reestructurar espontáneamente el propio conocimiento de formas variadas, para dar una respuesta adaptada a las exigencias que plantean situaciones cambiantes. Esta capacidad depende tanto de la forma en cómo el conocimiento es representado, como de los procesos que operan sobre esas representaciones mentales". Por tanto, de ella depende nuestra capacidad para procesar – analizar – la información que nos llega a través de los sentidos adaptándonos a las novedades o cambios que presente. En una función básica de la metacognición y forma parte de las funciones ejecutivas.

Se comprenderá fácilmente su papel absolutamente relevante en nuestra habilidad para el aprendizaje en general y para las habilidades en la resolución de problemas complejos. Nos facilita la capacidad de captar los aspectos cambiantes en la información de la realidad que analizamos, así como la posibilidad de cambiar de estrategia en el curso de la acción cuando esta se aparta de nuestros objetivos.

Algunos niños tienden a reproducir esquemas rígidos de forma automática lo que da lugar a procedimientos ineficaces. Un ejemplo, es cuando un alumno aprende de forma automática un procedimiento concreto, siendo incapaz de modificarlo con éxito ante la más mínima novedad. De otra parte, no es difícil encontrarnos durante el proceso de aprendizaje que estos niños presenten una baja tolerancia a la frustración presentando rabietas y un cierto oposicionismo, así como una resistencia activa ante las aclaraciones que realizamos con empecinamiento en su propia visión. Suelen aceptar con dificultad cualquier procedimiento alternativo. Los padres lo resumen con la frase "es muy cabezón, no acepta lo que le dices".

PROCESO

La solución de un problema determinado nos exige un nivel de atención suficiente, así como el análisis de la situación y sus alternativas lo que implica la capacidad de cambiar de forma idónea cuando los resultados no pertinentes lo requieren. Para poder hacerlo con éxito necesitamos recurrir a imágenes o representaciones mentales lo que implica, igualmente, una buena capacidad de memoria de trabajo. Un ejemplo, sobre lo que se ha descrito sería cuando nos enfrentamos a la correcta ortografía de una determinada palabra: vemos su grafía y la comparamos con la representación mental que tenemos en nuestra memoria de la misma. Terminamos por aceptarla cuando se establece una congruencia entre los percibido visualmente y lo representado.

En todo este proceso es sumamente importante que el niño tenga la capacidad suficiente para inhibir las respuestas automáticas, así como la capacidad de establecer estrategias de recambio. En este procedimiento es igualmente importante la flexibilidad en el desplazamiento de la focalización atencional que le permita pasar de forma ágil de un tipo de información a cualquier otro.

Otra capacidad que debe adquirir el niño es lo que se denomina "pensamiento divergente". Consiste en ver la situaciones o las soluciones a un problema desde diversos ángulos. La búsqueda de alternativas.

EL LENGUAJE INTERNO

El niño de tres/cuatro años no ha interiorizado totalmente su lenguaje. Por ello no es difícil observar como habla en voz alta en situaciones de juego, por ejemplo. Conforme va creciendo interiorizamos el lenguaje: nos hablamos a nosotros mismos en silencio. Cuanto más compleja es la tarea que realizamos más se estructura nuestro lenguaje interior. La calidad semántica de nuestro lenguaje influye igualmente en nuestra capacidad cognitiva a la hora de resolver situaciones dilemáticas y de aprendizaje. De aquí que, cuanto más preciso es el lenguaje interior, mayor es la capacidad de estructurar nuestro pensamiento. Suele admitirse que la calidad de la gestión de los procesos mentales es proporcional a la del lenguaje interior.

Esto que acabamos de describir es fundamental en cualquier proceso de aprendizaje y contribuye significativamente a la flexibilidad cognitiva. Al niño hay que enseñarle a utilizar el lenguaje lo más preciso posible en las explicaciones con la finalidad de desarrollar un buen lenguaje interior: Un lenguaje interior caótico, deshilvanado conduce a un procesamiento de la información igualmente caótico.

Suele distinguirse en el lenguaje dos tipos de estructuras: una profunda y otra superficial. La estructura profunda contiene todas las experiencias sensoriales vividas por el niño, en tanto que la estructura superficial es aquella que permite traducir en palabras concretas la experiencia sensorial. Para mejorar estas dos facetas del lenguaje se recomienda que el niño aprenda a establecer relaciones entre las distintas experiencias, objetos y situaciones. Es la mejor forma de llevar al niño al grado de autoconciencia necesario entre ambas estructuras.

Un aspecto relevante del lenguaje interior es lo que se denomina "lenguaje de gestión". Es decir, ante una determinada tarea hay que proporcionar al niño un vocabulario amplio relativo a la resolución de problemas. Esto es fundamental para desarrollar los procesos de aprendizaje. Debe aprender a autointerrogarse y a darse autoinstrucciones. Con estos procedimientos no solo aumentamos su flexibilidad cognitiva, sino también su capacidad e autocontrol.

QUÉ PODEMOS HACER

  • Exponerlo a situaciones de aprendizaje en donde tenga que decidirse por varias soluciones posibles.
  • Enriquecer su vocabulario para la gestión a través de sus uso en la relación entre objetos, situaciones, acontecimientos etc.
  • <!--[endif]-->Enseñarle a que incremente su habilidad para establecer las relaciones de similitud entre objetos y situaciones.
  • La flexibilidad cognitiva está unidad a la sensorialidad por ello es importante enseñarle a adquirir distintas visones en función de los sentidos que utilizamos.
  • Desarrollo de la capacidad para el establecimiento de relaciones significativas.
  • Entrenamiento en el discernimiento de destalles diferenciadores.
  • Enseñarle a autocontrolarse y a que utilice con un estilo más reflexivo frente a las tareas.

ESTO NO ES FÁCIL DE ENSEÑAR. EL APRENDIZAJE ES UN PROCESO LENTO QUE REQUIERE DE PRÁCTICA, PACIENCIA Y TIEMPO.

 

Fuente:

http://paidopsiquiatria.com/?p=1281&utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=apredizaje-y-flexibilidad-cognitiva

“El TDAH necesita protocolos de acción conjunta entre Educación y Sanidad”

  Ha participado en las I Jornadas conjuntas ‘Actualización en TDAH’, organizadas por el Gobierno de Baleares Redacción. Madrid
“El TDAH necesita un protocolo de actuación conjunta en los ámbitos de Educación y Sanidad”, según ha indicado a Comunidad TDAH Isabel Orjales, profesora del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Facultad de Psicología de la UNED. Esta especialista ha hablado de la ‘Intervención educativa con el alumnado con TDAH’, con motivo de las I Jornadas conjuntas de Educación y Sanidad ‘Actualización en TDAH’, organizadas por las Consejerías de Sanidad y de Educación del Gobierno de Baleares.
Isabel Orjales, profesora del Departamento
de Psicología Evolutiva y de la Educación
de la Facultad de Psicología de la UNED.
¿Cómo es y cómo debería ser el trabajo en común de la Educación y la Sanidad en la detección y el tratamiento del TDAH? Un trabajo coordinado. Se ha avanzado mucho en las medidas que se toman en Educación y en Sanidad por separado, pero las características de este trastorno hacen necesario tomar medidas de actuación conjunta que impliquen la formación de equipos de diagnóstico y de intervención y un protocolo de actuación conjunta. Resulta fundamental la detección temprana conjunta y la puesta en marcha de medidas de intervención psicoeducativa en niños que presentan desadaptación significativa y riesgo de TDAH incluso antes de que sea posible un diagnóstico definitivo, optimizar la recogida de información de la evolución de los síntomas para que el diagnóstico puede realizarse lo más tempranamente posible y equipos de diagnóstico e intervención conjunta. ¿Los niños con este trastorno necesitan una atención diferente? En estos momentos en Educación hablamos de la necesidad de atender a la diversidad del grupo, entre ellos a los niños con estas características ¿Cómo debería ser el trato del profesor hacia el niño? Igual de afectivo, cercano e interesado que con cualquier otro niño, pero teniendo en cuenta que el trastorno da lugar a una mayor inmadurez en la autorregulación de la motivación, en la planificación, mayor fatiga en tareas de atención sostenida, menor censura y control en la expresión de emociones (positivas y negativas) y, por lo general, más dificultades para frenarse una vez activado. En definitiva, es como tener a un niño muy inteligente, pero más inmaduro; como el hermano pequeño de los niños de su clase. ¿Qué problemas tienen en el colegio los niños con TDAH que no están tratados? Los problemas se derivan no sólo de los síntomas que hacen más difícil al niño adaptarse a los requerimientos del colegio (recordar normas, atender en clase, organizarse en el trabajo, resolver conflictos en el recreo de forma madura…), sino también de la falta de comprensión de lo que le pasa por parte de los profesores. Si los educadores no entienden que tiene TDAH, interpretarán el desajuste de su comportamiento como mala intención, rebeldía a la autoridad o vaguería, tomarán medidas inefectivas con el niño y contribuirán a que el malestar emocional empeore su sintomatología. ¿Qué formación tienen los educadores respecto al TDAH? ¿Qué información deberían tener para un correcto seguimiento de los niños con el trastorno? Podemos decir que muchos, por no decir la mayoría de los profesores han recibido algún tipo de formación para el TDAH, pero es un trastorno muy complejo de entender y a los profesores todavía les cuesta identificar que ese niño del que se habla en los curso es ese que tienen en clase con pinta de desafiante, torpe intelectualmente o vago. Hay que hacer una formación más a fondo en la comprensión del trastorno, pero también en estrategias de solución de problemas en el aula para enfrentarse a situaciones derivadas de los síntomas más habituales. ¿Qué conclusiones destacaría de las jornadas celebradas recientemente en Baleares? Se ha observado una gran sensibilización hacia el TDAH tanto en las ponencias de Educación como en las de Sanidad, un gran deseo de compartir experiencias y la necesidad de continuar con jornadas en las que se concreten los problemas más inmediatos y profundizar en el protocolo de actuación conjunta.
Fuente:
http://www.comunidad-tdah.com/















Carta de un padre de un niño con Asperger a su maestro

 

image

Querido Maestro, soy el padre de _____ (nombre del niño). Como usted sabe, tiene síndrome de Asperger. Aquí hay algunas cosas que le ayudarán en el aula:
1. Por favor, Permítanle "moverse" periódicamente ... estar sentado por largos períodos de tiempo puede ser muy difícil (incluso un 'paseo' de dos minutos con un amigo o un ayudante puede ayudar mucho)
2. Aunque su vocabulario y uso del lenguaje pueden parecer elevados, los niños de Asperger pueden no saber el significado de lo que están diciendo a pesar de emitir correctamente el sonido de las palabras
3. A veces, puede parecerle que mi hijo no le escucha porque no le mira, él puede estar oyéndole.
4 En ocasiones puede tardar más de unos segundos en responder a las preguntas. Tiene que dejar de hacer lo que está pensando, formular una respuesta y después responder. Por favor, espera pacientemente la respuesta y anima a otros a hacer lo mismo. De lo contrario, tendrá que empezar de nuevo.
5 A veces, nuestro hijo puede experimentar "rabietas". Por favor espere a que nuestro hijo pueda calmarse
.Trate de tomar nota de lo que ocurrió antes de la crisis (fue un cambio inesperado en la rutina, por ejemplo), y lo mejor es hablar "después" cuando la situación se ha calmado.
6. A veces, algunos de los comportamientos de mi hijo pueden ser complicados y molestos para usted y sus alumnos. Por favor, sepan que esto es normal y esperado. Trate de no dejar que el color de los días difíciles le sobrepase... doy por hecho que usted es un buen maestro, con una situación difícil y que nada funciona todo el tiempo (y algunas cosas incluso no funcionan la mayor parte del tiempo)
7 Por favor, fomente un clima de aula que apoye la aceptación de las diferencias y la diversidad.
8. En general, un adulto que habla con una voz tranquila cosechará muchas ventajas.
9. Dar una o dos advertencias antes de un cambio de actividad o programa puede ser útil.
10 Las señales con la mano puede ser útil, especialmente para reforzar ciertos mensajes, tales como "espera tu turno", "dejar de hablar" , o "hablar más lentamente o suavemente".
11. Se pueden sentir sobre-estimulados por los ruidos fuertes, luces, sabores fuertes o texturas, debido a la sensibilidad a estas cosas.
12. Uno de los mayores desafíos para los niños de Asperger es
que es posible que quieran hacer amigos, pero no tienen ni idea de cómo hacerlo.
13 La identificación de 1 o 2 estudiantes empáticos que puedan servir como "compinches" ayudará a que el niño perciba al mundo como un lugar más acogedor.
14. Si es necesario, se puede permitir a nuestros niños copiar las notas de otros alumnos. Muchos niños que tienen Asperger son también disgráficos, y no son capaces de escuchar , hablar, leer la pizarra y tomar notas, todo al mismo tiempo.
15. Es importante recordar que sólo porque el joven aprende algo en una situación, esto no significa automáticamente que recordaran o podrán generalizar lo aprendido a situaciones nuevas.
16. Puede ser útil desarrollar programas para él, por ejemplo utilizando pictogramas(dibujos) o escritos.
17.Hágale saber , si es posible, cuando habrá un profesor distinto
o una salida de campo que ocurren durante el horario escolar regular.
18. Tenga en cuenta sus puntos fuertes a menudo, esto le ayudará a no perder la confianza.
19. Nuestro hijo tiene dificultad para entender a una serie de
instrucciones o muchas palabras al mismo tiempo.
20. Nuestro hijo no tiene la capacidad de recordar un montón de información o la forma de recuperar esa información para su uso.
21. Nuestro hijo puede tener arrebatos verbales o gritos. Esté preparado para ellos, sobre todo cuando se tiene un momento difícil. También, por favor deje que los otros niños comprendan que esta es una manera de lidiar con el estrés o el miedo.
22. Nuestro hijo puede necesitar ayuda con la solución de problemas. Por favor, este dispuesto a disponer de tiempo para ayudarle
23. Nuestro niño puede repetir lo mismo una y otra vez, y usted puede encontrar que lo que aumenta a medida que aumenta la tensión.
24. Nuestro hijo reacciona bien a los estilos positivos y pacientes de la enseñanza.
25. Por favor, siéntase libre para compartir con nosotros lo que usted quiera.
26. Por favor, comunique a nuestro hijo cualquier cambio tan pronto como lo conozca, utilizando imágenes o los programas de palabra.
27. Por favor, después de programar los horarios y las tareas en el tablero,haga una copia para él. Además, asegúrese de que lo ponga en su mochila.
28. Por favor ,trate de avisarle con la mayor antelación posible, si va a haber un cambio o alteración en el calendario.
29. El sarcasmo y algunas formas de humor a menudo no son comprendidos por mi hijo. Incluso las explicaciones de lo que significa puede que no les aclare nada.
30. En realidad puede escuchar y entender mejor si no se ven obligados a buscar directamente sus ojos.
31. Algunos niños Asperger aprenden mejor con ayudas visuales, tales como horarios de imagen, instrucciones escritas o dibujos.
32. Hablar lento y con pocas frases puede ayudarles.
33. Los estudiantes con síndrome de Asperger pueden estar en mayor riesgo de convertirse en "víctimas" de la conducta de acoso por otros estudiantes.
34. Los niños de Asperger pueden tener habilidades por delante del desarrollo normal (por ejemplo, un niño puede entender principios matemáticos complejos, sin embargo, no ser capaz de recordar traer de su casa los deberes).
35. A diferencia dela mayoría de nosotros, a veces forzar el contacto visual rompe su concentración.
36. La utilización de señales de imagen o las instrucciones son muy útiles en multitud de situaciones ya que es un estudiante visual.
36. Al asignar equipos, en lugar de que los otros niños puedan"elegir a los miembros", elija usted la formación de grupos porque evitará que quizás se quede fuera.
37. Cuando se llega a un punto que las cosas en el aula van bien,
significa que lo hemos hecho bien. Esto no quiere decir que nuestro hijo está "curado", "Nunca tuvo un problema" o que "es hora de eliminar el soporte".
38. Cuando usted ve la ira o ataques, nuestro hijo no está siendo
deliberadamente difícil. En cambio, este se encuentra en una "lucha / miedo /huida" de reacción. Piense en esto como una "sobrecarga del circuito eléctrico."
39. Si hay un montón de caos y ruido, por favor trate de ayudar a nuestro hijo a encontrar un lugar tranquilo . Gracias de antemano, _______ (Nombre del padre/madre).

 

Fuente: My Aspergers Childs, a través de la página de Asperger Aragón

Buscando aptitudes y actitudes en el profesorado que atiende a niños con Déficit Atencional

deficitatenc000LO QUE LOS PADRES QUISIÉRAMOS QUE LOS PROFESORES SUPIERAN SOBRE EL TDAH

 

Escrito por Lisa Gridley (Ontario, Canadá)

Traducido y adaptado por la Dra. Elena Díaz de Guereñu

 

  1. Educar a un hijo con TDAH exige mucho esfuerzo y toda ayuda es bienvenida. Los profesores tenéis una gran influencia en el concepto que nuestro hijo tiene de sí mismo; os pedimos que hagáis todo lo posible para ayudarle a elevar y mantener alta su auto-estima.
  2. Así como una persona ciega debe adquirir determinadas habilidades para valerse por sí misma, queremos que nuestra hija aprenda las habilidades que necesita para salir adelante en todas las facetas de su vida. Tendrá que aprender a organizarse, a ser puntual, controlar su conducta, planificar y completar sus tareas, hacer amigos y conservarlos. Para ello, precisará el apoyo constante de quienes convivimos con ella, entre ellos vosotros.
  3. Todos los estudios científicos confirman que el TDAH no es consecuencia de una mala educación; podéis estar seguros de que en casa hacemos cuanto podemos para tratar el TDAH de nuestro hijo. Los estudios insisten también en la importancia de la coherencia entre el manejo del TDAH en casa y en el colegio para aumentar las posibilidades de éxito.
  4. Las personas con TDAH tienen dotes especiales: mente creativa, curiosidad, energía sin límites, sentido del humor, audacia, capacidad de liderazgo, resistencia… A menudo muestran una capacidad increíble en determinadas áreas: Informática, Matemáticas, Música… A veces, cuando tratamos de corregir su conducta de nuestra hija, nos fijamos más en sus defectos que en sus puntos fuertes; hemos de descubrir esos puntos fuertes, para que consiga sus objetivos a su propio modo.
  5. El sistema educativo exige a los alumnos permanecer sentados y en silencio durante horas, escuchando y haciendo sus tareas individualmente. Es el peor ambiente posible para una persona con TDAH. No podemos cambiar este sistema, pero sabemos por experiencia la importancia de comprender qué es el TDAH y cómo afecta a los niños. Nos encantaría colaborar con vosotros para establecer estrategias, buscar recursos para solucionar conflictos, acordar sistemas de recompensas y todo aquello que os pueda ser útil.
  6. Por favor, poneos en contacto con nosotros siempre que lo necesitéis, antes de que los problemas se agraven. Y recordad que nos gusta enterarnos de los progresos, no sólo de las noticias negativas.
  7. También nosotros necesitaremos comunicarnos con vosotros a menudo; no trataremos de aprovecharnos de la situación, podéis estar seguros. Indicadnos la mejor forma de contactar; el correo electrónico puede ser muy útil.
  8. Las personas con TDAH tienden a malinterpretan las reacciones o comentarios de otras. Nuestra hija nos puede contar algo que le ha pasado en casa o en el colegio tal como ella lo ha percibido, pero puede no haber sucedido exactamente así. Es importante que, antes de tomar decisiones, comprobemos lo que ha pasado realmente.
  9. Es necesaria la comunicación frecuente, no sólo para informar sobre conductas negativas, sino también para compartir los progresos hacia conductas positivas. Una persona con TDAH hace un enorme esfuerzo y necesita estímulos positivos; si sólo reciben reacciones negativas, acabará rindiéndose. Y también dejará de colaborar con nosotros si percibe que nos comunicamos sólo para contarnos qué ha hecho mal esta vez.
  10. El TDAH no justifica el mal comportamiento, pero ayuda a comprenderlo. Queremos que nuestra hija se porte bien con los demás, pero necesitará ayuda y motivación para conseguirlo. Es importante que reciba respuestas inmediatas, positivas y constructivas. Nuestra hija necesita instrucciones específicas y modelos de conducta. Si se porta mal, llevadla aparte para explicarle qué ha hecho mal y por qué (cómo afectó a la otra persona) y mostradle cómo debería haber actuado. Y no olvidéis felicitarla cuando veáis que ha mejorado.
  11. Los deberes de casa son un quebradero de cabeza para nuestro hijo y para nosotros, por sus problemas de organización. Por favor, ayúdale a mejorar en este aspecto; él hará también un esfuerzo y, en todo caso, el TDAH no servirá como excusa para no hacer los deberes.
  12. Los problemas de memoria a corto plazo son otra consecuencia del TDAH. Insistir en que debe responsabilizarse de recordar las cosas sin enseñarle cómo hacerlo sólo nos llevará al fracaso y a más frustración.
  13. El que nuestro hijo olvide en clase los libros y materiales necesarios para sus deberes nos produce mucho estrés, a él y a nosotros. Por favor, ayudadle a organizarse para que salga de clase con todo lo necesario. Podríamos incluso tener otro juego de libros en casa.
  14. A nuestra hija le cuesta recordar varias instrucciones recibidas a la vez. Por favor, dádselas por escrito para que nos podamos asegurar de que termina correctamente todos los deberes. Por desgracia, puede llegar a dejarse esas instrucciones en el colegio, por lo que recibirlas por e-mail o tener el teléfono de alguien de su clase puede ser muy útil.
  15. Haremos cuanto esté en nuestra mano para que nuestro hijo entregue sus trabajos con puntualidad, pero necesitaremos vuestra ayuda, ampliando los plazos de entrega si nuestro hijo tiene motivos justificados para necesitarlo. Nosotros ayudaremos a nuestro hijo a planificar los trabajos, dividiendo los más extensos en partes, fijando plazos para cada una y comprobando que se cumplen, pero cualquier ayuda que podáis prestarle en la escuela será tremendamente útil.
  16. No pensamos hacer los deberes por ella; si lo hiciéramos, sólo conseguiríamos hundir su autoestima y distorsionar vuestra percepción de su rendimiento y su progreso. Es muy importante que sea ella quien haga su trabajo y consiga las notas con su propio esfuerzo.
  17. Vamos a establecer y mantener un sistema para asegurar que todos los deberes se entregan en clase. Por favor, fijad una rutina para que os los entregue. Si falla alguna vez, hacédnoslo saber de inmediato.
  18. Cuando una persona con TDAH tiene un profesor que comprende lo difícil y frustrante que resulta tener este trastorno, el colegio puede convertirse en una experiencia fantástica, un lugar donde crecer, aprender y sentirse orgullosa de sí misma. Sin embargo, cuando su TDAH no es entendido, esa persona se siente fracasada y corremos el riesgo de que acabe tirando la toalla en el colegio y dedique sus maravillosas energías a actividades inútiles o incluso dañinas.

Esperamos poder trabajar juntos para explotar las especiales cualidades de nuestros hijos.

 

Fuente:

http://tdahvitoriagasteiz.com/

 

Isabel Orjales: Guía para padres y madres sobre el TDAH

 

 

image

Ficha:

- 3-6% de los niños en edad escolar están afectados por el tdah. - 30% de los adultos que en la infancia fueron niños con tdah mantendrán en alguna medida los síntomas. - 76% de los casos de tdah tienen una fuerte base genética.

Algunos de los problemas más frecuentes:

1. Atención insuficiente a las explicaciones en clase, debido a una mayor dificultad para mantener la atención cuando las tareas son largas y los estímulos monótonos.

2. Trabajo más lento, irregular, inconstante y con mayor número de errores durante la realización de las tareas. Esto es debido a la fatiga que producen en estos niños las tareas que requieren atender a un estímulo ignorando otros (atención selectiva), las que requieren de atención sostenida, las que sobrecargan la memoria de trabajo o las que exigen un trabajo reflexivo y ordenado.

3. Más dificultades para realizar dos tareas al tiempo y automatizar procesos y rutinas. Pueden necesitar más tiempo para memorizar las tablas de multiplicar, tener dificultades para respetar las normas en juegos reglados o mostrar tiempos de respuestas más lentos para responder al profesor, entre otros.

4. Trabajo frecuentemente desordenado, sucio y desorganizado. Escritos poco pulcros o con letra que se distorsiona cuando toda su atención está centrada en tareas más difíciles que copiar y cajoneras caóticas debido a una peor capacidad de organización y a una mayor lentitud para responder a las instrucciones del profesor.

5. Exámenes con más errores: por desatención (por ejemplo, cometer errores ortográficos), errores de comprensión de enunciados o expresión pobre (con respuestas casi telegráficas, generales y desorganizadas).

6. Menor aprovechamiento del trabajo en clase. Lo que se traduce en sobrecarga de tareas caseras.

7. Más dificultades para seguir instrucciones completas, hacer lo que se les pide y cuando se les demanda o recordar prohibiciones.

8. Pérdida constante de material y menor eficacia para enterarse y anotar en la agenda las tareas que debe realizar. Ya sean deberes, materiales que debe llevar al colegio, circulares a entregar a sus padres…

9. Mayor probabilidad de olvidarse de realizar trabajos, incumplir con los requisitos de los mismos o equivocar las fechas de entrega. No resulta infrecuente que un niño con TDAH realice ejercicios de matemáticas que no tocan u olvide en casa láminas de dibujo que sí ha realizado.

10. Más dificultades para organizarse y gestionar el tiempo. Debido a una percepción inmadura creen que podrán cumplir con todo a última hora y el fracaso les frustra y desespera, pero no parece que les sirva para modificar fácilmente esta percepción.

Isabel Orjales

Fuente: Extracto de la guía para padres y madres «TDAH. Elegir colegio, afrontar los deberes y prevenir el fracaso escolar».

Diagnóstico de TDAH y… ¿Ahora qué?

 

Mª Pilar Ruiz Carbonell

Diagnóstico de TDAH y… ¿Ahora qué?

Existe en la actualidad un gran número de información respecto a las características y definiciones para la descripción del comportamiento en los niños diagnosticados con TDAH, que en la actualidad es uno de los trastornos neuroconductuales más frecuentes en la infancia; y porque a pesar de los estudios, las investigaciones y el elevado número de diagnósticos hay un gran porcentaje de niños que no responden al tratamiento o solo se cubren algunos aspectos de la sintomatología…

Como terapeutas ocupacionales vamos a valorar al niño de forma global, vamos a estudiar el diagnóstico, en este caso Trastorno por déficit de atención e Hiperactividad, ya que este nos dará una idea de la sintomatología asociada y de las principales áreas o funciones afectadas, pero también vamos investigar las causas subyacentes al comportamiento del niño en particular, queremos investigar por qué el niño tiene estas conductas “inapropiadas” o desadaptadas que no le están permitiendo responder de una forma adecuada o llevar a cabo sus ocupaciones. Además queremos saber en qué contexto familiar y social vive el niño, como se estructura su día a día, sus rutinas, su grado de autonomía, sus ocupaciones, como son sus relaciones sociales…, ya que todo ello afectará al desarrollo del niño y será clave a la hora de establecer objetivos realistas y significativos adaptados a las necesidades del niño y su familia, e incluir a esta como parte activa y vital en el tratamiento.

Aunque cada vez nos llegan a edades más tempranas, normalmente los niños diagnosticados con TDAH llegan a nosotras cuando los retos y responsabilidades a nivel académico y escolar se hacen mayores y el niño no puede adaptarse a estas exigencias, es incapaz de permanecer sentado durante la jornada, molesta a los compañeros, interrumpe las clases, no termina las tareas, tiene dificultad para seguir las explicaciones de la profesora, tiene dificultad para comprender y aprender conceptos nuevos, tiene dificultad para relacionarse con los compañeros o participar en juegos de equipo, es desordenado y brusco…y comienza a ser tildado o etiquetado de “molesto”, “rebelde”, “malo”. Sin embargo desde mi convicción como terapeuta ocupacional pediátrica, creo que tenemos el deber de ir más allá, por qué este niño busca movimiento constantemente, por qué, aunque sé que oye perfectamente, a veces parece no oír lo que le digo, por qué al jugar es brusco, rompe sus juguetes, quiere imponer sus normas, nos es capaz de esperar su turno o se molesta fácilmente en los juegos grupales y de cooperación, por qué no le agrada que le acaricien y sin embargo él/ella abraza con fuerza, choca, empuja o toca a los demás hasta el punto de molestar, por qué a veces parece tranquilo y sin motivo aparente se altera fuertemente y no puede controlar su comportamiento ni verbalizar sus emociones y sobre todo, por qué a pesar de ser un niño servicial, inteligente, alegre, motivado, activo… constantemente se muestra apático, frustrado, desmotivado…y esto está afectando profundamente a su desarrollo, su madurez, su autoestima y su bienestar.

Como Terapeutas ocupacionales vamos a valorar el desarrollo y el funcionamiento del niño desde diferentes enfoques y marcos teóricos, gracias a los avances en investigación y los estudios neurocientíficos sabemos que un alto porcentaje de niños diagnosticados de TDAH tienen dificultades para procesar, modular e integrar la información sensorial, cuando esto ocurre vamos a evaluar cómo el niño está percibiendo estos estímulos y relacionar de este modo los problemas funcionales, con las conductas, dificultades y necesidades del niño, y todo ello con el funcionamiento a nivel del sistema nervioso central.

Si hablamos de una forma global, los principales patrones que normalmente están asociados al diagnóstico de TDAH (luego en la clínica es muy importante considerar al niño en su individualidad, como hemos apuntado anteriormente) son los siguientes:

Lo que más caracteriza al niño hiperactivo es el exceso de movimiento, lo cual puede deberse a diversas causas, dicho exceso de movimiento puede ser por un déficit en los sistemas vestibular y propioceptivo, responsables en gran parte del control postural, lo que hace que al niño le cueste mantener su cuerpo erguido contra la gravedad y busque continuamente apoyos de un modo u otro. Algunos niños son hipersensibles a los olores y ruidos ambientales provocándoles una alteración en el comportamiento y el nivel de alerta. Para algunos niños la proximidad de los compañeros, los materiales plásticos, la ropa… puede ser una constante fuente de tensión.

Por lo tanto una vez evaluado y comprendido las necesidades y el perfil del niño, establecemos objetivos adaptados a las necesidades individuales donde la familia y el entorno van a ser claves.

La familia va a supervisar la evolución del niño, será la encargada de fomentar, reforzar y apoyar el trabajo indicado por la terapeuta; en nuestro caso en particular, un vez conocemos al niño (sus gustos, motivaciones, intereses, habilidades y destrezas, así como sus necesidades y dificultades) establecemos, junto con la familia, una Dieta Sensorial.

Al igual que nuestro cuerpo necesita nutrientes para mantenernos fuertes y sanos, nuestro sistema nervioso necesita nutrirse sensorialmente; de este modo vamos a planificar la rutina diaria del niño para que durante la jornada pueda ir obteniendo aquellos estímulos que necesita para funcionar de forma correcta, permitiéndole al niño responder de forma adaptada a las demandas del entorno y llevar a cabo sus ocupaciones con éxito y satisfacción.

Ejemplo: por la mañana despertamos al niño suavemente, le pedimos que nos ayude a preparar el desayuno (puede exprimir las naranjas para el zumo, untar la mantequilla en las tostadas crujientes y llevar la bandeja hasta la mesa, con el fin de aportarle input propioceptivo calmante y que ayuda a su cuerpo a “despertar”), antes de vestirnos haremos una pequeño masaje de tacto profundo, para ayudar al niño a tolerar los estímulos táctiles (ropa, contacto con los compañeros, materiales plásticos en la escuela…), si tenemos oportunidad iremos paseando hasta la escuela, dando al niño la oportunidad de moverse, ya que durante la jornada escolar permanecerá mucho tiempo sentado o en un espacio reducido.

Por la tarde al salir de la escuela, ofreceremos al niño actividades móviles, ir en bici, patinar, correr, trepar…y prepararemos una merienda que incluya alimentos crujientes y masticables, de este modo estaremos preparando al niño para regresar a casa y hacer las tareas escolares. Antes de irnos a dormir evitaremos ver la televisión o jugar con el ordenador, podemos en este momento preparar un baño relajante, hacer un pequeño masaje, escuchar un poco de música, leer un cuento, ya que queremos, progresivamente, reducir el nivel de alerta y actividad del niño.

En niños de edad escolar vamos a coordinar nuestra intervención, con los responsables de la educación académica del niño; el niño pasa muchas horas en la escuela y este debe ser un entorno agradable y motivante que fomente el aprendizaje.

En muchas ocasiones los niños diagnosticados de TDAH no logran adaptarse a la rutina escolar y/o los profesionales que trabajan con él no saben muy bien como potenciar las habilidades y destrezas del niño y únicamente quedan en evidencia los problemas de conducta o las dificultades del mismo. En este momento vamos a evaluar los problemas funcionales que están afectado al aprendizaje del niño, qué áreas, actividades o comportamientos presentan mayor dificultad y las causas de los mismos, y adaptaremos las actividades, pactaremos con los responsables tiempos de descanso (sobretodo encaminados a predecir el estado del niño y anticipar nuestra respuesta para evitar la sobrecarga del niño), explicaremos las necesidades sensorio-motoras del niño y como incluir en la dinámica del aula tareas que le permitan obtener este tipo de estímulos que el niño NECESITA.

COMO ADULTOS TODOS REALIZAMOS ACTIVIDADES QUE NOS MOTIVAN, QUE SON FRUTO DE NUESTRA ELECCIÓN Y QUE NOS PROPORCIONAN PLACER Y SATISFACCIÓN…BRINDEMOS A TODOS LOS NIÑOS LA OPORTUNIDAD DE MOSTRARNOS SU ESENCIA COMO SERES ÚNICOS Y PARTICULARES, FOMENTEMOS SUS HABILIDADES, SU INQUIETUD POR DESCUBRIR, EXPLORAR Y MOVERSE Y ACOMPAÑEMOLOS EN EL MARAVILLOS VIAJE DEL DESARROLLO.
MªPILAR RUIZ CARBONELL
TERAPEUTA OCUPACIONAL
CENTRO DE TERAPIA OCUPACIONAL PEDIÁTRICA SENTITS
http://www.uakix.com/