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‘Me preocupa que mi hijo no tenga amigos’

 

ACOSO‘Mario’ disfrutaba de las actividades solitarias, y aunque a él no le importaba,
sus padres pensaban que algo le pasaba.

Redacción Frontera

        

HISTORIA DEL PADECIMIENTO

“Mario” es un adolescente de 13 años de edad, originario y residente de la ciudad de Tijuana, vive con sus padres, estudia primer año de secundaria.

Fue la madre del paciente quien solicitó la valoración de primera vez, ya que en la escuela le habían reportado los maestros que su hijo no se relacionaba con los demás niños, y que había habido ciertos incidentes donde otros compañeros se burlaban de él, por lo que sospechaban que era víctima de bullying.

La madre comentó que “Mario” es hijo único, por lo que se acostumbró a estar solo desde chiquito, además como ella ya lo tuvo a la edad de 40 años, tampoco convivió con primos pequeños, ya que todos estaban más grandes. Por tal motivo ella pensaba que su hijo había tomado el comportamiento e incluso la manera de hablar de los adultos. Incluso hasta la manera de vestir siempre había sido muy formal.

También era muy cuidadoso con todas sus cosas, no le gustaba que nadie las tocara, tenía sus horarios y rutinas muy bien establecidos; la madre comentó:

“Era muy obsesivo con el orden y con la limpieza, pero como así soy yo, pues yo lo he visto normal”.

En la escuela nunca tuvo problemas de aprendizaje, aunque los maestros reportaban todo el tiempo que era muy distraído, y parecía que no le importaba la clase, en los exámenes contestaba todo correctamente.

Al entrevistar a “Mario” comentó que no quería ir a consulta con un “sico-loco” porque él no estaba loco, que los compañeros lo molestaban porque eran unos tontos y que por eso a él no le gustaba juntarse con ellos: “Dicen puras tonterías, cosas que no tienen sentido, y cuando los corrijo se ríen de mí, por eso mejor prefiero quedarme en el salón leyendo o si me dejan me meto a la biblioteca”.

Al final de la consulta, se le preguntó a la madre, independientemente del motivo por el que le sugieren en la escuela que acudiera a consulta, cuál era el objetivo de ella y sus expectativas, a lo que contestó: “Yo lo único que quiero es que mi hijo sea feliz; antes me daba orgullo que todos me decían que era muy maduro y que actuaba como adulto, pero ahora me doy cuenta que eso hace que no sea aceptado por niños de su edad”.

 

Análisis del caso

A “Mario” se le elaboró una historia clínica completa y se le entregaron algunos cuestionarios para contestar tanto los padres como los maestros. Además de las consultas en siquiatría infantil, se le pidió una valoración por el área de sicología.

Después de varias consultas, fue diagnosticado con un “Síndrome de Asperger”. Los padres estuvieron sorprendidos cuando se les informó que este síndrome formaba parte de los trastornos del espectro autista. Inicialmente dijeron que pedirían otra valoración por otro especialista, pero

posterior a acudir al Taller para Padres sobre “El Asperger en la adolescencia”, decidieron continuar con las terapias que se le propusieron.

Los principales objetivos de tratamiento fueron el mejorar sus habilidades sociales como presentarse, iniciar conversaciones, hacer cumplidos, dar las gracias, unirse al juego, cooperar y compartir. También identificar y expresar sentimientos de forma apropiada.

Desde el año 2007 se declaró el 18 de febrero como el día internacional del Asperger, en recuerdo del nacimiento de Hans Asperger, quien publicó un trabajo sobre la definición de “sicopatía autística en la infancia”.

El síndrome de Asperger es un trastorno que se caracteriza por problemas en el desarrollo de las destrezas sociales y del comportamiento. Muchos niños con síndrome de Asperger tienen inteligencia normal o superior a lo normal, aunque generalmente articulan palabras a la edad de 2 años, sus patrones del habla pueden ser algo raros.

La mayoría de los niños con síndrome de Asperger tienen dificultad en la interacción con los niños de su misma edad. Tienden a ser solitarios y pueden demostrar comportamientos excéntricos. Las dificultades con la coordinación son también comunes por lo que con frecuencia son malos en los deportes.

Debido a que tienen mayor funcionalidad durante la niñez, en algunos casos se puede hacer una detección de manera tardía, además de que el diagnóstico es más complicado de establecer.

Sin embargo, en la etapa de la adolescencia, cuando se requiere mayor interacción e inclusión social, pudiera ser que a los padres y los maestros les llame la atención el comportamiento del joven, ya que para ellos será más difícil comprender las reglas sociales y el lenguaje no verbal, por lo que además podría desarrollar un algún trastorno de ansiedad o depresión.

Los niños con síndrome de Asperger pueden tener además otros trastornos siquiátricos incluyendo el trastorno por déficit de atención o el trastorno obsesivo compulsivo.

Los siquiatras de niños y adolescentes tienen el entrenamiento para evaluar los trastornos del desarrollo y pueden trabajar con las familias para diseñar programas de tratamientos apropiados.

Actualmente, el tratamiento más efectivo envuelve una combinación de sicoterapia, educación especial, modificación del comportamiento y apoyo para las familias.

El resultado para los niños con síndrome de Asperger es generalmente más prometedor que para aquellos con autismo. Debido al alto nivel de funcionamiento intelectual, muchos de estos niños terminan la preparatoria y asisten a la universidad.

Aunque los problemas con la interacción social y la percepción persisten, ellos pueden también desarrollar relaciones duraderas con la familia y los amigos.

Fuente:

http://www.frontera.info/Home.html#Portada

Síndrome de Asperger. Que pase desapercibido no quiere decir que sea invisible.

 

Aspie

… La mayoría de niños con Síndrome de Asperger (a partir de ahora SA) siguen pautas de desarrollo normales, por lo que es frecuente que pasen desapercibidos. Es justo cuando empieza la escolarización y se inician las relaciones sociales con sus iguales, cuando aparecen los problemas.
La historia de este artículo surge tras emitir un diagnóstico de SA, cuando empiezan a llegarme comentarios de una persona dentro del ámbito de la Consellería de Sanidad haciendo comparaciones estrambóticas sobre cómo pretendía yo disfrazar un Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), como si fuera un SA. Eso me dolió como profesional y como persona, dado que, ya es bastante difícil poner etiquetas por todo lo que ello implica, como para inventármelas o disfrazarlas.
La cuestión es ¿por qué se asocia el TDAH y el SA?
Porqué a pesar de ser condiciones completamente diferentes e independientes ambas están dentro de los llamados Trastornos del Neurodesarrollo. Es habitual que se produzca esta asociación, además, porque el componente genético es muy importante en ambos casos, también se comparten ciertos síntomas sobre todo en los primeros años de vida (cuando el solapamiento parece ser mayor). Así, dada la significativa interrelación, en ocasiones, existen dificultades a la hora de establecer el diagnóstico desorientando así a las familias y profesionales.

Es el momento de preguntarnos ¿cuáles son los síntomas asociados principalmente en la primera infancia del TDAH y SA?

Es importante tener en cuenta que los motivos suelen estar bastante diferenciados en la mayoría de ocasiones, en rasgos generales son los siguientes:
Dificultades en la interacción social.
Falta de empatía, les cuesta establecer relaciones con los demás niños e interpretar los sentimientos de los demás. En el TDAH, el niño se acerca a los demás pero a veces es rechazado por ser molesto al no controlar sus impulsos, realmente no sabe relacionarse. En cambio en el SA no siempre le interesa, no se acercan a los otros niños, por lo que se relacionan poco.
Problemas en la comunicación.
Carencia de imaginación y creatividad, fallos en la comunicación no verbal y falta de conversación. Las carencias en TDAH suelen ser del lenguaje expresivo y receptivo (oraciones más cortas y de menor complejidad, no se comprenden por perder parte de la información) e incluso se puede dar un retraso en la adquisición del código fonológico y del nivel morfológico. Por el contrario, en el SA, los problemas son en la comunicación pragmática, que implica el uso que hacemos del lenguaje: falta de comprensión de los códigos de lenguaje no verbal, el doble sentido, las ironías, las mentiras… Así como, problemática para iniciar, mantener y terminar conversaciones de forma apropiada.
Frecuentes rabietas.
Son rabietas producidas por razones diferentes; en el TDAH por no comprender el concepto de “después”, les cuesta mantener un adecuado control de espera sobre sus necesidades o deseos y en el SA por su inflexibilidad ante los cambios.
Dificultades en el juego.
En el TDAH es por falta de atención sostenida y elevada impulsividad y en el SA es por rigidez y por la falta de interés en la experiencia social.
Déficit de las Funciones Ejecutivas.
Como son: problemas atencionales, de autocontrol y autorregulación de la conducta, de planificación, de organización, de memoria de trabajo, etc. No todas las Funciones ejecutivas están afectadas al mismo nivel, en el TDAH suele presentar una atención más dispersa y les cuesta detenerse de forma sostenida ante los estímulos, costándoles filtrar la interferencia. En el SA la atención es deficiente, por falta de interés. Si hacemos un examen más exhaustivo, en el TDAH hay mayores problemas en la inhibición de respuestas en tareas de go/no go,  en la planificación de actividades y memoria de trabajo. Mientras que en el SA hay peores respuestas en la selección de tareas de flexibilidad cognitiva.
Por todo lo dicho con anterioridad, no es tarea fácil establecer las fronteras entre S. Asperger y TDAH, de ahí la necesidad de un buen diagnóstico.
A modo de resumen, hay que saber que el SA tiene afectados la comunicación, la sociabilidad y presenta intereses restringidos (en distintos grados) y que el TDAH se relaciona más con problemas de autocontrol, caracterizados por los síntomas de inatención, hiperactividad e impulsividad.
Tras esbozar las principales diferencias técnicas, quiero volver al título de este artículo “Que pase desapercibido no quiere decir que sea invisible”, para decir que sería conveniente que la sociedad cambiara el “chip” y a pesar de que no haya rasgos físicos en este tipo de síndromes (lo cual hace que en muchas ocasiones pasen desapercibidos), o se confundan con otros trastornos, no quiere decir que no tengan unas notables necesidades de atención.
Seamos algo más reflexivos y no juzguemos por la primera impresión cuando vemos niños “mal educados” porque no saludan, o no miran a la cara, porque se les habla y no responden, cuando no empatizan con el resto de amigos, o cuando parecen no expresar sentimiento o emociones. Probablemente estos niños necesitan ayuda para entender que algo va mal o que estamos tristes, necesitando escucharlo ya que no les basta con nuestra expresión facial. Son niños que necesitan de una intervención educativa bien diferenciada, enfocada a mejorar las relaciones sociales y la gestión de las emociones, de este modo aprenderán comportamientos adaptados al entorno social.
Y sobre todo hablemos de inclusión, de comprensión y de información, porque a través del conocimiento desaparecen las diferencias, los miedos y muchas barreras.

“Todos somos genios. Pero si juzgas a un pez por su habilidad de trepar los árboles, vivirá toda su vida pensando que es inútil” (Albert Einstein).

Marian Sirera Conca Pedagoga, especialista en Desarrollo Infantil-Atención Temprana y Autismo Infantil.

Fuente:

http://www.redcenit.com/noticias/

Asperger leve o la inconsistente levedad del Síndrome de Asperger

 

AspergerRecientemente se acercan a la asociación y sobre todo al Centro Hans Asperger, familias cuyo chico viene con la indicación de algún profesional de que tiene un cuadro de “síndrome de Asperger leve”, en algunos casos solo “rasgos” de Asperger.

Es curioso esto de los “rasgos” cuando los profesionales que los diagnostican tienen gabinetes privados, pues los padres que reciben estas “pseudoetiquetas” lo primero que hacen es abonarse al profesional de turno, depender de él y no implicarse excesivamente en el tema.

Los padres tendemos a ver siempre el lado positivo de las cosas, sobre todo desde un primer momento.

Hay unas ciertas fases que hay que superar cuando a uno le dicen que las cosas raras que ven en su hijo, los comportamientos extraños, las rabietas y las dificultades sociales son debidas a un trastorno que tiene un nombre y que además se suele encajar en el denominado “Espectro del Autismo”.

Realmente es duro. La primera fase es la negación: esto no es posible, esto no me puede pasar a mi, se han equivocado, este profesional no sabe lo que dice, etc.. la segunda fase es parte de la primera, es decir: bueno, es posible pero, al menos, el caso de mi hijo es muy leve. Esta nueva actitud al menos es más útil porque nos puede ayudar a poner los medios para comenzar a trabajar las dificultades del chico.

Es cierto que hay un continuo en la dificultad o en la severidad del Asperger que tiene mucho que ver con la rigidez mental, la función ejecutiva y el nivel cognitivo, y también es cierto que cuanto antes se comience a trabajar, mejor pronóstico y mayor autonomía va a tener la persona en la vida adulta.

Sin embargo, es importante que tengamos en cuenta algo que a veces se nos escapa, y es que la “levedad” del Asperger viene conceptuada por los profesionales a través de unas pruebas y unas observaciones conductuales puntuales, en sesiones clínicas de tiempo limitado y en la observación en el continuo de las actividades de intervención terapéutica, pocas veces en un contexto digamos “ecológico” tal cual puede ser el ámbito familiar o la observación dentro de un grupo normalizado de la misma edad. No existe una escala objetiva para calificar esa “levedad o severidad” y probablemente por mucho que se empeñen los del DSM V nunca la haya. Así pues todo depende no sólo de la percepción subjetiva de quien hace el diagnóstico, sino de su capacidad para saber transmitirlo de forma realista a quienes lo reciben.

Esta levedad no tiene en cuenta el factor que para los familiares y para la misma persona afectada puede ser más significativo: esto es el factor de la autoconciencia y del sufrimiento personal.

Estoy convencido por la experiencia , de que muchos “Asperger severos” padecen menos que los supuestamente “leves” , la frustración (si esto es de alguna forma cuantificable) por sus dificultades sociales, incluso son menos conscientes de algunas de las injustas situaciones sociales a las que se ven de continuo sometidos, son menos conscientes de que, por ejemplo, se estén burlando de ellos o se les este marginando.

Comprendo que para un profesional resulte duro decir las cosas tal y como son, pero los padres tenemos la necesidad de saber a que atenernos, sin paños calientes y sobre todo sin que nos hagamos falsas expectativas.

Precisamente aquellos padres a los que se les ha dicho la frasecita del “Asperger leve” , son los que en un porcentaje mayor no se lo acaban de tomar en serio, no le dan al tema la importancia que realmente requiere y lo que es peor, acaban sintiéndose mas frustrados al ver que sus esperanzas y expectativas no se cumplen.

Es curioso que frecuentemente los padres/madres de los chicos de un mismo grupo terapéutico, están firmemente convencidos de que su hijo es el menos afectado de ese grupo y de que los demás están “peor”. Es una percepción muy extendida y por lo tanto también falsa por imposible.

Llevar al chico a terapias o a grupos de habilidades sociales pensando que estamos de paso y que en unos meses se van a solucionar los problemas totalmente es tener en la mayoría de los casos una percepción errónea, pero extendida. Derivar al terapeuta la responsabilidad de su avance , sin seguir pautas en el domicilio, sin mantener una actitud de continua intervención en todos los ámbitos naturales (la casa, el colegio, las actividades extraescolares) es algo que realmente va a ayudar poco. El pensar que el “asperger leve” puede reconvertirse en neurotípico a base de unas pocas sesiones de terapia, es otra percepción, no solamente falsa sino, paralizante a la hora de pensar que este es un trayecto de largo recorrido en el que los padres solo nos tenemos unos a otros para entendernos, para buscar soluciones y para defendernos de los abusos y/o las injusticias de los colegios, las administraciones y la sociedad en general.

Aunque se pueda mejorar mucho las competencias sociales de un chico con S. de Asperger y podamos favorecer su mejor ajuste social, las dificultades de cuando son pequeños son de un tipo pero tenemos que tener claro que en la segunda etapa, en la adolescencia, los problemas van a ser otros, si cabe peores debido a las características de los adolescentes y a que seguramente van a tener un mayor nivel de ansiedad ante demandas sociales más complejas; por tanto, el pretendido “Asperger leve” va a pasarlo, posiblemente mucho peor , puesto que se sufre mas, cuando ves que los compañeros de tu edad salen solos, se buscan unos a otros y se llaman para salir , en unos grupos y pandillas en las que no hay sitio para ti.

Se sufre más cuando eres plenamente consciente de que una y otra vez fracasas en tus intentos por “encajar” y cuando sabes que inexplicablemente hay algo en ti que provoca el que tus compañeros no estén por la labor de incluirte en una conversación. Esto no lo sufre tanto alguien que este severamente afectado puesto que es probable que ni siquiera le interese “encajar” socialmente mientras le dejen tranquilo con sus rutinas e intereses.

Es esta conciencia de incapacidad, esta sensación de frustración, este continuo exigirse asimismo para poder socializar con éxito, lo que va a provocar mayoritariamente en los casos de “Asperger leve” un profundo sufrimiento íntimo. Un sentimiento de soledad e incomprensión que puede y suele desembocar en situaciones de ansiedad y profundas depresiones. Esto sí es lo verdaderamente grave y puede traer graves consecuencias, no solo para el afectado ya que probablemente también la familia se va a ver arrastrada a situaciones angustiantes y conflictos internos que poca gente fuera de su entorno es capaz de comprender, y eso cuando no es toda la familia, como grupo, la que es víctima de un aislamiento social por la incomprensión y la critica fácil de los demás.

Creo que muchos profesionales se equivocan al dar un diagnóstico de “Asperger leve” . Se equivocan por lo que la comunicación misericordiosa de esa levedad provoca en quien lo recibe.

Para mi, y este es un punto de vista muy personal, No existe realmente el “Asperger leve”, ya que probablemente los casos más “leves” se conviertan con su evolución en los más dolorosos.

 

Rafael Jorreto

Presidente de la Asociación Sevillana de Síndrome de Asperger, a través de http://autismodiario.org/

Síndrome de Asperger: El mundo a través de una celda invisible

Una monitora pasea junto a un niño con Síndrome de Asperger.CLARA FERRANDO

El mundo a través de una celda invisible

Los estímulos que mueven nuestra mente y las emociones que nos invaden son la particularidad que nos hace especiales. Esta reflexión todavía coge más fuerza cuando hablamos de personas con Síndrome de Asperger. No obstante, el aura de desconocimiento que les envuelve genera un alud de mitos y falsas creencias que les relega a ser vistas como raritas o extravagantes.

Una monitora pasea junto a un niño con Síndrome de Asperger durante una sesión de ocio terapéutico.

Este síndrome, cuyas causas son todavía desconocidas, es un Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD) que aparece aproximadamente en cinco niños de cada 1.000 (sobretodo varones) y afecta esencialmente a las habilidades sociales de quien lo padece. Cuando se dice que el Síndrome de Asperger (S.A.) no es una enfermedad, es porque ni se transmite, ni se cura, ni los afectados son enfermos mentales.

Según la Federación Asperger España, lo que ocurre es que en estas personas el desarrollo se produce de un modo alternativo a lo que está considerado como ‘normal’. No se tiene Asperger, se es Asperger, como quién nace delgado o con los ojos azules. Su ‘discapacidad’ surge a raíz de su particular modo de entender e interpretar el mundo que les envuelve. Su cerebro no es peor al de cualquier neurotípico, lo que ocurre es que su patrón mental para ordenar la realidad es distinto al común.

Las alteraciones en los patrones de comunicación, la incapacidad para mirar directamente a los ojos, el rechazo del contacto físico directo, la presencia de rituales y normas inamovibles, el uso de un lenguaje rebuscado y bastante peculiar y un reducido número de ‘temas de interés’, son algunos rasgos que no tardan en aparecer en los niños que posteriormente serán diagnosticados como Asperger. Sin embargo, estos son signos son orientativos, ya que cada uno tiene una personalidad distinta y pocos tienen exactamente las mismas dificultades y destrezas en común.

La infancia es un momento especialmente complicado para las personas con S.A.

La infancia es un momento especialmente complicado para las personas con S.A.

Una niñez complicada

La infancia de estos niños nunca es un camino fácil, las burlas y la incomprensión a su alrededor suelen ser los compañeros de viaje más habituales. Posiblemente sea el chaval que juega sólo en los recreos y rehuye mirar a los ojos de los demás. El mismo que no sabe encajar críticas ni derrotas porque parece no comprender las reglas del juego. “Muchas veces dejan de hacer las cosas porque saben que no les va a salir perfecto y por eso deciden ni siquiera intentarlo”, asegura Pilar Rodríguez, trabajadora social de la Asociación Asperger Valencia.

Ejemplos como estos demuestran que su gran diferencia radica en la incapacidad de entender el mundo normalizado de lo social. Ven a través de una pared de cristal que les separa de su entorno y les hace sentirse incomprendidos. Sus capacidades intelectuales son totalmente normales, por lo que sí perciben que son distintos al resto, lo que les hace sentirse todavía más aislados.

Su interpretación del lenguaje es literal al cien por cien y les cuesta mucho aprender a distinguir bromas, metáforas, chistes o frases hechas de aquellas que no lo son. Muchas veces no consiguen interceptar mentiras o dobles sentidos lo que les puede convertir en objeto de burla para quienes no conocen su condición. Con el paso del tiempo y el tratamiento adecuado, estas asperezas se suavizan un poco. Pese a carecer de empatía, suelen ser personas pacíficas con un fuerte sentimiento moral de integridad y justicia, dispuestos siempre a defender sus valores a cualquier precio.

Aunque estás características no son inherentes al síndrome, también es habitual que las personas con S.A. destaquen en los campos de interés que han elegido. Pueden llegar a ser excelentes profesionales en su sector, dado el alto grado de dedicación y perseverancia que destinan a su pasión y objetivos. No obstante, la fijación de puntos de interés únicos también se vuelve en su contra. Cuando escogen un tema se vuelven incansables exploradores de lo desconocido cuya curiosidad difícilmente encuentra fin. Su fascinación por un tema les lleva a interrogar, preguntar e indagar hasta la saciedad a familiares y profesores, hasta el punto de poder hacerles perder la paciencia. Cualquiera que intente seguir su ritmo termina agotado, aunque la persona con S.A. no entenderá el enfado de su interlocutor, ya que para él el tema tratado es absolutamente primordial.

Aprendiendo a comprender

El caso de María Elena es todo un ejemplo de superación. Esta madre no tardó en darse cuenta que algo pasaba con sus hijos, especialmente con el menor, Carlos. “Empecé a tener sospechas de que algo no marchaba bien cuando mi hijo comenzó Educación Primaria”, asegura. Carlos tenía problemas de conducta y era incapaz de estar más de cinco minuto concentrado en la misma actividad. A su hijo le diagnosticaron en un primer momento Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). Se trataba de un niño muy listo pero tenía un problema para atender y una actividad motora excesiva.

De puertas adentro, en casa le proporcionaron una profesora particular que trabajaba a diario con él. Al principio el niño se negaba a asistir a estas clases y se encerraba dentro de un armario. Al cabo de un mes, aunque accedió a recibir las clases, se cruzó de brazos y se pasó otro mes entero sin leer ni una palabra. Decidieron que las clases las recibiese en casa de la docente, allí ya no tenía la misma confianza que en su casa y, poco a poco, comenzó a poner algo de su parte.

Lo más difícil es hacer consciente del problema a las personas del entorno más cercano. Hay quien puede llegar a atacar insinuando que el problema es que no se está educando al niño como es debido

Por lo que respecta a su otro hijo, Sergio, mostraba síntomas de que sus desajustes (baja autoestima y fracaso escolar) pudieran estar relacionados con los de su hermano menor y también fue diagnosticado con un TDAH. Tiempo después los dos participaron en un programa de investigación mundial sobre familias de sus características y a ambos les realizaron el test para determinar su capacidad intelectual: eran superdotados. “Esto no significa nada si no se trabaja muy duro”, les dijo la doctora Ana Miranda, experta en TDAH. Sin embargo María Elena seguía intranquila. Intuía que sus hijos tenían algo más y hace tan solo unos meses fueron diagnosticados de Síndrome de Asperger.

La parte más complicada para la familia es hacer consciente del problema a las personas del entorno más cercano. Las reacciones son muy diversas y van desde la incomprensión al apoyo, pasando por el desconocimiento o la frustración. Algunos incluso llegan al ataque al insinuar que María Elena ha sido incapaz de saber educar a sus hijos como es debido. Para esta madre ahora son su mayor preocupación pero no quieren que pasen por lo que pasó ella, “probablemente porque yo también sea TDAH”.

Qué podemos hacer
El esfuerzo que padres y hermanos hacen para salir adelante y afrontar todas las dificultades que puedan surgir durante la vida del hijo con Asperger son titánicos. La culpabilidad, la negación, la tristeza… Multitud de sentimientos confusos se entremezclan al pensar que ‘se ha hecho algo mal’ a la hora de educar al hijo. Sin embargo, los familiares no están solos en este viaje, actualmente existen numerosas agrupaciones dedicadas al síndrome.

En la Comunitat Valenciana se creó en 2003 la Asociación Asperger Valencia-TEA a causa de la falta de implicación con el trastorno por parte de los servicios sanitarios y educativos públicos. Se trata de una entidad sin ánimo de lucro centrada en dar a conocer el síndrome a la sociedad e informar, asesorar y orientar a las personas con S.A. y a sus familias. Para lograr sus objetivos se dedica a organizar numerosas iniciativas como charlas, jornadas y congresos para asesorar a todo el que pueda estar interesado en saber más sobre el tema. Además, facilita el diagnóstico del Síndrome de Asperger y realiza un seguimiento detallado una vez el trastorno se confirma.

De cara a las familias se organizan charlas regularmente para informarles sobre aspectos específicos del trastorno. La trabajadora social de la Asociación afirma que “sirven para conocer a otros padres” porque muchas veces “se sienten solos”. Estos encuentros son muy positivos para ellos al ayudarles a “conocer y poder ayudar a quiénes han pasado por una situación similar”.

Casos como el de Carlos y Sergio son más comunes de lo que pensamos en nuestra sociedad; se repite la esencia pero no la forma, no hay dos Asperger iguales. Para ellos la realidad supone una jaula transparente de aislamiento y contradicciones sociales imposibles de entender. Las dificultades a las que se enfrentan los pequeños son enormes y de la prontitud del diagnóstico depende en gran medida la evolución positiva gracias al tratamiento adecuado. De todos nosotros depende no cerrar los ojos ante casos como estos y no detenernos a la hora de intentar ayudar y buscar asesoramiento para confirmar las sospechas.

Porque puede que los únicos comentarios que la persona afectada suscite en su entorno vayan en la línea de “es un niño rarito”, “son cosas de la edad”, “siempre ha sido así” o “ya se le pasará”. Sin embargo, al retrasar la confirmación del síndrome lo único que hacemos es darles tiempo para que se alejen de la realidad y engrosen todavía más las paredes de su celda intangible.

Fuente:

http://www.nonada.es/2013/04/asperger-el-mundo-a-traves-de-una-celda-invisible.html

¿Autistas o Aspergers?

 

Dificultad para entender lenguaje no verbal © SorgLas personas con Síndrome de Asperger tienen inteligencia normal o, en ocasiones, superior a la media y la memoria suele estar muy desarrollada. Científicos como Albert Einstein o C. Darwin y personalidades como Béla Bartók o Emily Dikinson mostraban rasgos del SA. Vernon Smith, premio Nobel de Economía de 2002, o el cantante de los Talking Heads, David Byrne, son ejemplos actuales. Ambos han sido diagnosticados con SA en la edad adulta y ambos coincidieron al decir que no fue un diagnóstico sino más bien una "explicación".
A Coruña| Junio 2012 | Dr. Luis Sánchez Santos |Jefe de Servicio de Docencia e Investigación | Fundación pública Urxencias Sanitarias de Galicia - 061

Uno de los grandes hitos en la evolución y desarrollo del ser humano, y la tarea más compleja que realiza nuestro cerebro, es codificar y decodificar un conjunto de sonidos, gestos, símbolos, actitudes, que denominamos lenguaje y que utilizamos para comunicarnos, entendiendo ésta, como la herramienta necesaria para transmitir ideas, afectos, emociones, y dar a cada una de ellas la importancia y énfasis relativos que nos merece.

Esta capacidad que se ha generado en nuestra especie a lo largo de miles de años, en la persona se produce y desarrolla a lo largo de los dos primeros años de vida. El aprendizaje de la comunicación en esta etapa, y su desarrollo a lo largo de toda la infancia, nos permite desarrollar empatía, integrarnos en nuestro entorno social, emitir señales e interpretar las respuestas que recibimos, en definitiva, transitar del modo adecuado a la edad adulta.

Los Trastornos del Espectro Autista (TEA), representan un grupo de trastornos que en conjunto producen una desestructuración severa de los pacientes, aparecen en edades tempranas y que según el tipo y grado de afectación, impiden, comprometen o dificultan notablemente la integración del niño en la sociedad. Cuando hablamos de los TEA, hacemos referencia a un continuo que puede ir desde el trastorno más severo, con una gran repercusión en cada uno de los tres aspectos fundamentales que los caracteriza, hasta formas menores y más sutiles a cuya detección se llega casi siempre más tarde de lo deseable. Los tres aspectos que de forma genérica caracterizan a los TEA, son la ausencia de relación social, la ausencia de uso o uso inadecuado del lenguaje (sin intención de comunicarse) y la presencia de estereotipias o actos repetitivos, no siendo esta última por su infrecuencia, una condición sinequanon para plantearse un diagnóstico.

En los últimos años, se ha desarrollado un nuevo concepto alrededor de los TEA, que se ha denominado “fenotipo amplio”. Se utiliza este término, para describir o integrar a familiares de pacientes con TEA, que sin cumplir los criterios diagnósticos de las clasificaciones internacionales de trastornos mentales (CIE-10 de la OMS y la DSM-IV TR), presentan formas menores de afectación del uso del lenguaje o de la relación social.

Entre la forma más severa del TA y la forma más leve de un familiar al que denominaríamos de “fenotipo amplio”, se encuentra uno de los TEA conocido como Síndrome de Asperger descrito por el pediatra homónimo en 1944.

Los límites entre el TA y el Síndrome De Asperger no son diáfanos, de hecho los criterios del DSM IV TR para los deterioros cualitativos en la interacción social, los patrones de conducta y actividades restrictivas y repetitivas, son idénticos que los del Trastorno Autista. La diferencia viene determinada en que los pacientes con SA, tienen un desarrollo expresivo del habla dentro de la normalidad (palabras antes de los 2 años y frases antes de los 3 años) y su lenguaje expresivo está desarrollado, en especial respecto a sus intereses elaborados (de contenido científico, numérico…), intereses que se consideran indispensables para el diagnóstico. De este modo, su lenguaje es correcto desde un punto de vista formal, y es precisamente en ese detalle donde se percibe su afectación, ya que muchas veces se usa más como si fuera un lenguaje escrito; además el uso no lo contextualizan de forma por falta de comprensión de palabras del ámbito cotidiano, de contenido abstracto o emocional, o expresiones con doble sentido. Típicamente estos pacientes, tienen alteraciones en la pragmática de la comunicación, utilizando el lenguaje centrado en sus intereses y no en aspectos sociales.

En contraste con los criterios del Trastorno Autista, que incluyen déficit en comunicación verbal y no verbal, y en el juego, los actuales criterios del Síndrome de Asperger establecen que no haya "evidencia significativa" de retraso en el desarrollo, de forma que el niño usa palabras simples a los 2 años, y frases comunicativas a los 3. La regla es la inteligencia normal, incluso al evaluarla en pruebas psicométricas, y sus capacidades incluyen actividades de autoayuda, conducta adaptativa y curiosidad sobre el medio en la infancia.

La falta de una desviación clara en el lenguaje usualmente lleva a un reconocimiento clínico más tardío debido a la conducta adaptativa temprana normal o casi normal. En su evolución, muestran dificultades para establecer vínculos afectivos de amistad, y a causa de sus interacciones sociales ingenuas, inapropiadas y unívocas, son también ridiculizados a menudo por sus compañeros de edad.

La validez del Síndrome de Asperger como una entidad clínica distinta del autismo de alto funcionamiento (verbal) sigue siendo controvertida; pero en cualquier caso, tal y como está redactado actualmente el DSM-IV, si se cumplen los criterios para el Trastorno Autista, se excluye el diagnóstico de Síndrome de Asperger.

En líneas generales el autismo puede detectarse utilizando herramientas estructuradas y validadas como el M-CHAT en menores de dos años, si bien en el caso del Sme. Asperger, es en ocasiones, más difícil. En cualquier caso el pronóstico vital del paciente descansa en una identificación precoz, que tienen como objetivo instaurar un tratamiento temprano y multidisciplinar que aplique técnicas cognitivo-conductuales, con el uso de refuerzos para enseñar al niño las habilidades no adquiridas de acuerdo a su capacidad cognitiva y a la extinción de conductas inapropiadas. Estas técnicas se aplicarán en la enseñanza de la comunicación verbal, no verbal, respuesta e iniciación social, desarrollo de juego simbólico y juego con otros niños, expansión de curiosidad e intereses etc.

 

Fuente:

http://revista.universidaddepadres.es/

Carta de un padre de un niño con Asperger a su maestro

 

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Querido Maestro, soy el padre de _____ (nombre del niño). Como usted sabe, tiene síndrome de Asperger. Aquí hay algunas cosas que le ayudarán en el aula:
1. Por favor, Permítanle "moverse" periódicamente ... estar sentado por largos períodos de tiempo puede ser muy difícil (incluso un 'paseo' de dos minutos con un amigo o un ayudante puede ayudar mucho)
2. Aunque su vocabulario y uso del lenguaje pueden parecer elevados, los niños de Asperger pueden no saber el significado de lo que están diciendo a pesar de emitir correctamente el sonido de las palabras
3. A veces, puede parecerle que mi hijo no le escucha porque no le mira, él puede estar oyéndole.
4 En ocasiones puede tardar más de unos segundos en responder a las preguntas. Tiene que dejar de hacer lo que está pensando, formular una respuesta y después responder. Por favor, espera pacientemente la respuesta y anima a otros a hacer lo mismo. De lo contrario, tendrá que empezar de nuevo.
5 A veces, nuestro hijo puede experimentar "rabietas". Por favor espere a que nuestro hijo pueda calmarse
.Trate de tomar nota de lo que ocurrió antes de la crisis (fue un cambio inesperado en la rutina, por ejemplo), y lo mejor es hablar "después" cuando la situación se ha calmado.
6. A veces, algunos de los comportamientos de mi hijo pueden ser complicados y molestos para usted y sus alumnos. Por favor, sepan que esto es normal y esperado. Trate de no dejar que el color de los días difíciles le sobrepase... doy por hecho que usted es un buen maestro, con una situación difícil y que nada funciona todo el tiempo (y algunas cosas incluso no funcionan la mayor parte del tiempo)
7 Por favor, fomente un clima de aula que apoye la aceptación de las diferencias y la diversidad.
8. En general, un adulto que habla con una voz tranquila cosechará muchas ventajas.
9. Dar una o dos advertencias antes de un cambio de actividad o programa puede ser útil.
10 Las señales con la mano puede ser útil, especialmente para reforzar ciertos mensajes, tales como "espera tu turno", "dejar de hablar" , o "hablar más lentamente o suavemente".
11. Se pueden sentir sobre-estimulados por los ruidos fuertes, luces, sabores fuertes o texturas, debido a la sensibilidad a estas cosas.
12. Uno de los mayores desafíos para los niños de Asperger es
que es posible que quieran hacer amigos, pero no tienen ni idea de cómo hacerlo.
13 La identificación de 1 o 2 estudiantes empáticos que puedan servir como "compinches" ayudará a que el niño perciba al mundo como un lugar más acogedor.
14. Si es necesario, se puede permitir a nuestros niños copiar las notas de otros alumnos. Muchos niños que tienen Asperger son también disgráficos, y no son capaces de escuchar , hablar, leer la pizarra y tomar notas, todo al mismo tiempo.
15. Es importante recordar que sólo porque el joven aprende algo en una situación, esto no significa automáticamente que recordaran o podrán generalizar lo aprendido a situaciones nuevas.
16. Puede ser útil desarrollar programas para él, por ejemplo utilizando pictogramas(dibujos) o escritos.
17.Hágale saber , si es posible, cuando habrá un profesor distinto
o una salida de campo que ocurren durante el horario escolar regular.
18. Tenga en cuenta sus puntos fuertes a menudo, esto le ayudará a no perder la confianza.
19. Nuestro hijo tiene dificultad para entender a una serie de
instrucciones o muchas palabras al mismo tiempo.
20. Nuestro hijo no tiene la capacidad de recordar un montón de información o la forma de recuperar esa información para su uso.
21. Nuestro hijo puede tener arrebatos verbales o gritos. Esté preparado para ellos, sobre todo cuando se tiene un momento difícil. También, por favor deje que los otros niños comprendan que esta es una manera de lidiar con el estrés o el miedo.
22. Nuestro hijo puede necesitar ayuda con la solución de problemas. Por favor, este dispuesto a disponer de tiempo para ayudarle
23. Nuestro niño puede repetir lo mismo una y otra vez, y usted puede encontrar que lo que aumenta a medida que aumenta la tensión.
24. Nuestro hijo reacciona bien a los estilos positivos y pacientes de la enseñanza.
25. Por favor, siéntase libre para compartir con nosotros lo que usted quiera.
26. Por favor, comunique a nuestro hijo cualquier cambio tan pronto como lo conozca, utilizando imágenes o los programas de palabra.
27. Por favor, después de programar los horarios y las tareas en el tablero,haga una copia para él. Además, asegúrese de que lo ponga en su mochila.
28. Por favor ,trate de avisarle con la mayor antelación posible, si va a haber un cambio o alteración en el calendario.
29. El sarcasmo y algunas formas de humor a menudo no son comprendidos por mi hijo. Incluso las explicaciones de lo que significa puede que no les aclare nada.
30. En realidad puede escuchar y entender mejor si no se ven obligados a buscar directamente sus ojos.
31. Algunos niños Asperger aprenden mejor con ayudas visuales, tales como horarios de imagen, instrucciones escritas o dibujos.
32. Hablar lento y con pocas frases puede ayudarles.
33. Los estudiantes con síndrome de Asperger pueden estar en mayor riesgo de convertirse en "víctimas" de la conducta de acoso por otros estudiantes.
34. Los niños de Asperger pueden tener habilidades por delante del desarrollo normal (por ejemplo, un niño puede entender principios matemáticos complejos, sin embargo, no ser capaz de recordar traer de su casa los deberes).
35. A diferencia dela mayoría de nosotros, a veces forzar el contacto visual rompe su concentración.
36. La utilización de señales de imagen o las instrucciones son muy útiles en multitud de situaciones ya que es un estudiante visual.
36. Al asignar equipos, en lugar de que los otros niños puedan"elegir a los miembros", elija usted la formación de grupos porque evitará que quizás se quede fuera.
37. Cuando se llega a un punto que las cosas en el aula van bien,
significa que lo hemos hecho bien. Esto no quiere decir que nuestro hijo está "curado", "Nunca tuvo un problema" o que "es hora de eliminar el soporte".
38. Cuando usted ve la ira o ataques, nuestro hijo no está siendo
deliberadamente difícil. En cambio, este se encuentra en una "lucha / miedo /huida" de reacción. Piense en esto como una "sobrecarga del circuito eléctrico."
39. Si hay un montón de caos y ruido, por favor trate de ayudar a nuestro hijo a encontrar un lugar tranquilo . Gracias de antemano, _______ (Nombre del padre/madre).

 

Fuente: My Aspergers Childs, a través de la página de Asperger Aragón

TDAH y Síndrome de Asperger: Analogías y diferencias

 

imageSi bien el TDAH y  el Síndrome de Asperger son entidades independientes, ambas condiciones tienden a presentarse asociadas con una frecuencia significativamente alta (Gillberg y Ehlers, 1998). Así no es extraño encontrar  una alta proporción de niños con el Síndrome de Asperger que también presentan TDAH.

Los dos trastornos comparten algunos síntomas hasta el punto de que algunos niños con el Síndrome de Asperger son inicialmente diagnosticados con TDAH. Dada la significativa interrelación entre ambos trastornos clínicos, es crucial en todos los casos clínicos que el proceso de diagnóstico diferencial sea llevado a cabo de una forma precisa y sistemática.

Los casos fronterizos entre TDAH y síndrome de Asperger, pueden presentar serias dificultades para orientar la intervención y sobre todo para matizar la información que van a recibir la familia y los educadores.

Para el Doctor, Julián Vaquerizo, Jefe de Neuropediatría del Hospital Infanta Cristina de Badajoz, los pacientes que sufren asperger son personas muy inteligentes pero generalmente no tiene habilidades sociales, poseen una obsesión por algún tema en particular, rutinas muy marcadas y sobre todo carecen de empatía o capacidad para interpretar el lenguaje no verbal.

En opinión del Dr. Vaquerizo muchos niños con TDAH tienen rasgos clínicos de asperger. Los síntomas son principalmente complicaciones en la interacción social (empatía, relaciones con otros niños) y en la comunicación (pobreza de imaginación, fallos en la comunicación no verbal y carencia de conversación).

Los especialistas indican que la problemática para diferenciar un TDAH y el síndrome de Asperger surge en los primeros años cuando el niño muestra una dificultad para interpretar los sentimientos de los demás y, a veces padece cierto problema para centrar su atención o muestra una conducta hiperactivo-impulsiva.

Especialmente durante la etapa prescolar muchos niños de cualquiera de las patologías nombradas anteriormente pueden tener un desarrollo casi idéntico. Según los especialistas, son niños que les cuesta interrelacionarse con otros niños. Le resulta difícil recortar y colorear. No utiliza rutinas sociales como “hola” y “adiós” y suelen tener muchas rabietas.

“Al mismo tiempo estos pequeños destacan en algunas disciplinas. Suelen ser muy buenos con los puzles y juegos de construcción. No suelen pedir ayuda, no les gusta el colegio porque sufren rechazo y son excelentes para la música”, afirma el Dr. Vaquerizo

El niño hiperactivo presenta un temperamento difícil y un nivel de inatención general e impulsividad elevada al principio de la infancia. También muestra un interés activo en el juego con otros niños, aunque a menudo tienen problemas en la interacción social.

Estas dificultades sociales son secundarias al patrón de inatención y consecuencia de una falta de internalización de las reglas necesarias para la autorregulación de la conducta.

En cambio, el niño con el Síndrome de Asperger a menudo presenta problemas de atención selectiva mostrando una capacidad adecuada para concentrarse en las actividades de su interés. Su incapacidad para interactuar de forma recíproca viene acompañada de una dificultad para entender y utilizar las pautas de comunicación no verbal.

Además, la capacidad del niño con el Síndrome de Asperger para participar en el juego social y cooperativo está poco desarrollada. A diferencia del niño hiperactivo, que tiene dificultades en el juego por la falta de atención sostenida y la impulsividad, el niño con el Síndrome de Asperger tiene poca habilidad creativa y rigidez y/o falta de interés en la experiencia social del juego.

El curso de desarrollo de ambos trastornos sigue caminos divergentes. Así, y durante la segunda etapa de la infancia, el niño hiperactivo continúa experimentando problemas severos de atención, los cuales suelen afectar su rendimiento escolar de forma significativa.

Sin embargo, durante la infancia, el niño con el Síndrome de Asperger muestra la capacidad generalmente adecuada para el aprendizaje independiente. Pero, a medida que el niño se acerca a la adolescencia, el déficit social se manifiesta de una forma más marcada y el patrón restringido de intereses se intensifica.

En la etapa adulta, el trastorno de la interacción social persiste, lo que conduce a una alta proporción de adultos a experimentar dificultades importantes para iniciar y mantener relaciones sociales.

Respecto al lenguaje, el niño con TDAH  interrumpe las preguntas, mientras que el niño con  síndrome de asperger no las entiende.

En relación a la atención, el niño con TDAH presenta una atención dispersa y no puede detenerse ante los estímulos, no filtra los mismos. El niño con síndrome de asperger, su atención es deficiente, no le  interesa.

A nivel social el niño con TDAH se acerca a los otros niños, quiere relacionarse aunque luego pueda ser rechazado. En el trastorno  de asperger no siempre le interesa, no se acerca; por tanto se relaciona poco.

Las respuestas de ambos trastornos a diferentes tratamientos son también opuestos. Así mientras que los síntomas primarios del TDAH responden con éxito al tratamiento farmacológico, no existe un tratamiento específico capaz de erradicar la alteración en el desarrollo social del niño con Síndrome de Asperger.

Aunque según el Doctor Julián Vaquerizo estos niños muchas veces presentan síntomas comunes, como la inhibición social. Por esa razón, en determinados casos el metilfenidato es el medicamento ideal para el síndrome de Asperger ya que ayuda a eliminar indicios de inhibición social que sufren algunos de estos pacientes.

Resumimos en una tabla las diferencias entre Asperger y TDAH

Asperger

TDAH

El comportamiento errático ocurre todos los días

El comportamiento errático es respuesta a otros factores y eventos desencadenantes

Tienen afectadas sus habilidades de comunicación y lenguaje. No pueden captar señales sociales o expresiones faciales.

Interactúa con otros, pero tiene problemas para esperar su turno y puede interrumpir a los demás en la conversación.

Las conductas repetitivas son comunes.

Las conductas repetitivas no siempre se producen.

Toman un obsesivo interés en un solo tema y puede molestarse con algún cambio en la rutina.

Siempre se comporta de manera imprevista e impredecible.

Puede permanecer sentado por varios períodos de tiempo si está interesado en algo.

Tiene problemas para centralizarse en una actividad, sin importar cuán interesado esté en ella.

Puede experimentar retrasos en el desarrollo de las habilidades motoras gruesas o finas.

El desarrollo de las habilidades motoras del niño con el correr del tiempo se desarrollan

Bibliografía:

R. Caballero Andaluz. Prof. Titular de Psiquiatría Infantil. Universidad de Sevilla. “Comorbilidad y diagnóstico diferencial en el Sindrome de Asperger“

J. Artigas-Pallares, K. Gacria Nonell. E. Rigau Ratera. Unidad de Neuropediatría del Hospital de Sabadell. “Comorbilidad en el TDAH”.

 

Fuente: http://www.fundacioncadah.org

 

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Incidencia del Síndrome de Asperger en la mujer

 

Nuria Wells

Existe una creencia de que el Síndrome de Asperger afecta a una mujer por cada 3/4 hombres, pero está creencia está cambiando. Los profesionales, entre ellos el Dr. Tony Attwood uno de los mayores especialistas de Asperger del mundo, piensan que la incidencia del Asperger no varía tanto entre sexos y que existe una mayor paridad de la que se pensaba hasta ahora

La actriz Daryl Hannah tiene Síndrome de Asperger

Diferencias entre chicos y chicas con Asperger

El Asperger no afecta exactamente igual a hombres que a mujeres, se suele decir que mientras los chicos con Asperger son parecidos al modelo de “pequeños profesores”, debido a que suelen tener un interés desmesurado por algún tema y los convierte en especialistas. Cuando los chicos con Asperger se frustran, es más fácil que exterioricen su frustración con una expresión de ira o agresividad, consiguiendo por tanto bastante atención.

Sin embargo, las chicas con Asperger entrarían más en la línea de “pequeñas filósofas”, tienden a mostrarse más distantes o enfocadas en mundos basados en fantasía. En el apartado de amigos, suelen presentar una conducta basada en un/a único/a amigo/a y aferrase de forma intensa, hecho que suele producir grandes traumas cuando esta relación se rompe. Pero ante situaciones de frustración, en vez de exteriorizar la frustración como hacen sus pares masculinos, tienden justo a lo contrario, a interiorizarla y presentar conductas mucho más “pasivas”.

Aspecto social

Normalmente las personas con Asperger suelen tener mucha confusión en el aspecto de los roles sociales. Sin embargo, en los chicos, esta confusión es mucho más evidente que en las chicas. Las mujeres con Asperger pueden camuflar mucho mejor sus problemas sociales y superar las dificultades basando su “defensa” en una imitación de conductas sociales. Este sistema de camuflaje realmente funciona, ya que hace que sea mucho más difícil detectar a una chica con Asperger, y en su lugar encontramos a la chica con eterna sonrisa y un deseo evidente de complacer, aunque tras esa mascara encontramos, más o menos, la misma confusión que en los chicos.

Problemas

El propio sistema de protección o máscara social hace que sea difícil detectar a estas chicas con Asperger, y por tanto suelen ser víctimas de problemas de autoestima e inseguridad, que suelen desembocar en trastornos depresivos. Padecer trastornos alimentarios, o incluso sufrir graves abusos en sus relaciones, que son mal interpretados por ellas, desembocando en una línea de autoculpablidad destructiva.

Diagnóstico

La dificultad de detectar el síndrome hace que muchas mujeres nunca sean diagnosticadas. Sin embargo, una vez son diagnosticadas sufren un efecto liberador, ya que pueden empezar a comprender los “por qués” de su comportamiento.

El conocimiento y mayor difusión del Síndrome de Asperger está ayudando a que cada vez más jóvenes puedan ser diagnosticadas, y se dan muchos casos de mujeres ya adultas que acuden a especialistas ya que tienen sospechas fundadas que que tienen Asperger.

Fuente:

http://autismodiario.org/

La correcta escolarización del niño con Síndrome de Asperger

 

    Tony Attwood

    Los niños con Síndrome de Asperger no tienen el mismo perfil de comportamiento y aprendizaje que los niños con Autismo. Las unidades específicas de las escuelas, para niños con Autismo, no son las adecuadas para los niños con Asperger. Además, los niños con Asperger no tienen una enfermedad mental y los servicios psicopedagógicos se mostrarán reacios a prestar los servicios necesarios. Aunque el niño pueda presentar problemas específicos de aprendizaje, no será candidato a recibir atención específica. Además, las administraciones públicas no suelen disponer de los recursos, servicios y políticas adecuadas para las personas con este síndrome.

    En primer lugar, tanto la familia como el equipo docente necesitarán adquirir experiencia y conocimientos en este área. Así como a disponer de acceso a los recursos y programas específicos. Una investigación de revisión sobre el rango y la variedad de recursos disponibles para las personas con autismo, nos desvela que la educación de estos niños requiere de la adquisición de una experiencia previa. Y exactamente lo mismo sucede con el Asperger. Los profesionales de este área advierten sobre la necesidad de desarrollar conocimientos específicos en este campo. Por ejemplo: Los responsables de educación deben permitir al equipo docente el acceso a estos profesionales para recibir consejo y pautas de trabajo. El profesional especializado puede visitar las aulas para observar al niño y en base a esa observación dar pautas, estrategia, recursos o proponer formación específica. En el caso de que debido a la distancia, por ejemplo, el profesional no pueda desplazarse al aula, se puede usar como apoyo las nuevas tecnologías de comunicación. Videoconferencias, por ejemplo.

    Los padres también pueden ser de apoyo, proveyendo información al maestro, ya sea esta obtenida a través de internet, o de publicaciones específicas. Aunque los padres no sean expertos en Síndrome de Asperger, sí son expertos en sus hijos. En su historia de desarrollo, su personalidad y carácter, el éxito o fracaso de estrategias previas, etc. He advertido, que cuando una escuela adquiere la experiencia necesaria, aumenta el éxito y reputación de la misma y puede aumentar el número de niños con una problemática similar. Los padres y los profesionales tienen una guía informal de buena escuela.

    Muchos de los programas para intervención de niños con Síndrome de Asperger necesitan trabajo individual y pequeños grupos de trabajo. Para ello se pueden requerir los servicios de un profesor de apoyo. Su papel es fundamental y complejo. Sus principales responsabilidades serían:

  • Alentar al niño a ser más sociable, cooperativo y flexible, tanto cuando juega como cuando trabaja con otros niños.

  • Ayudar al niño al reconocimiento y aprendizaje de las normas sociales de conducta.

  • Dar atención personalizada para el manejo y comprensión de las emociones: Educación afectiva.

  • Trabajo y apoyo en el desarrollo de las habilidades sociales y trabajo en equipo.

  • Apoyar al niño en el desarrollo de intereses como medio de mejorar la motivación, el talento y el conocimiento.

  • Poner en práctica un programa destinado a la mejora de la motricidad fina y gruesa.

  • Trabajar y diseñar estrategias en la línea de la Teoría de la Mente para una mejor comprensión de terceros y desarrollo de la empatía social.

  • Fomentar las habilidades de conversación.

  • Ofrecer clases de repaso para la mejora en los puntos débiles del aprendizaje del niño.

  • Que el niño sea capaz de hacer frente a la sensibilidad auditiva y sensorial. (Estimulación sensorial).

    De esta forma, el profesor de apoyo o asistente, aplica un programa diseñado por profesores, padres, terapeutas y especialistas enfocado en el comportamiento, emociones, cognición, lingüística, habilidades motoras y sensoriales. En el caso de que los presupuestos públicos no alcancen a cubrir los costos de este asistente, quizás las familias puedan apoyar con sus propios recursos financieros. De igual forma, el asistente ha de recibir formación sobre el Asperger.

    Lo normal es que el niño con Asperger esté matriculado en una escuela ordinaria y no en un centro de educación especial. Yo considero que lo normal es la inclusión educativa en aula ordinaria, ya que es muy importante tener un grupo de compañeros con un comportamiento social estándar para que el niño tenga la motivación intelectual y social para el aprendizaje de cómo relacionarse con sus pares y personalmente, contribuir al desarrollo de sus habilidades sociales. ¿Cual serían los requerimientos de una buena escuela? Tengo una amplia experiencia en la observación y el apoyo de niños con Síndrome de Asperger en una gran variedad de escuelas. Mi conclusión general es que mientras algunas características son esenciales, otras tienen una importancia limitada. Lo más importante es la personalidad y capacidad del profesor o profesora, y el acceso de este a apoyos y recursos. El niño con Asperger es siempre un gran desafío. Los profesores deben de tener un carácter tranquilo, ser predecible en sus reacciones emocionales y flexible con el plan de estudios, así como en su modo de enseñanza, para poder acomodar al niño de la forma adecuada y saber reconocer los aspectos positivos que esto conlleva. Debe de ser capaz de ver el mundo desde la perspectiva del niño. Tener un buen sentido del humor, también ayuda. En algunos casos, es probable que el niño esté encantado, y un momento después, muy confundido.

    Una característica del Síndrome de Asperger, es precisamente, la variabilidad expresiva en las señales del día a día. Un día puede estar concentrado, sociable y aprendiendo a buen ritmo y otros días puede estar absorto en sí mismo, y con una falta de confianza y pérdida de habilidades. Es como si estas señales viniesen en olas o mareas, las cuales tienen un cierto ciclo interno en los ritmos del niño. En estos días malos, es mejor concentrarse en la revisión de actividades previas y practicar cosas ya conseguidas a modo de refuerzo. Ser paciente y esperar a que “baje la marea” y el niño pueda avanzar nuevamente. Si esto se convierte en un problema, padres y profesores pueden definir los ciclos, e incluso examinar qué factores pueden intervenir en este ciclo.

    Tener experiencia previa no siempre es fundamental, ya que cada niño con Síndrome de Asperger es único, y el profesor deberá usar diferentes estrategias. Aprender cómo relacionarse y comprender a los demás, puede llevar varios meses. No debe de ser un factor indicativo la evolución del niño en las primeras semanas. Además, el niño también necesitará de cierto tiempo para adecuarse al nuevo contexto de las rutinas escolares. Ya sea porque es la primera vez o tras el regreso de unas vacaciones. El cambio o reemplazo del profesor, puede provocarle ansiedad. Indistintamente de la edad del profesor, el tamaño de la escuela o si esta es pública o privada. Lo que importa es el tamaño de la clase. Aulas abiertas y ruidosas, es mejor evitarlas. Los niños responden mejor en una clase tranquila, ordenada y con un ambiente estimulante y no crítico. Los padres suelen advertir que mientras con algunos profesores el niño progresa adecuadamente, al año siguiente es un desastre total para todos. Si existe una compatibilidad alumno/profesor, este hecho se verá reflejado en la actitud del resto de compañeros. Si el maestro presta su apoyo, esta actitud se extenderá al resto de compañeros. Si la actitud es crítica y excluyente, el resto de niños adquirirán esa misma actitud negativa. He observado, que los niños con Síndrome de Asperger tienden a desarrollar en otros niños tanto un instinto maternal y protector como el contrario, un instinto depredador. El maestro deberá de supervisar y guiar las interacciones del niño para evitar precisamente que se desarrollen las actitudes depredadoras.

    Por supuesto es igual de importante que el profesor encuentre el apoyo necesario en el colegio, tanto por parte de sus colegas como por parte de la administración del mismo. El profesor y la escuela deberán hacer algunas concesiones especiales. Por ejemplo, si el ruido y las esperas provocadas por una asamblea general le resultan agresivas, puede esperar tranquilamente en su aula durante el desarrollo de la asamblea. De la misma forma, si el niño pasa por una época de ansiedad y depresión, puede permitírsele pasar los exámenes en otro momento, cunado ese estado de tensión emocional haya pasado.

    Una vez que los padres han localizado una escuela que proporciona los recursos necesarios, entonces es importante permanecer en la misma. Ir a una nueva escuela implica, no solo el cambio de compañeros, sino de empezar de nuevo con la historia del niño, las estrategias que funcionan y las que no, etc. Aunque finalmente deberá de cambiar, antes o después, de centro educativo, es más fácil si acude a un centro donde acudan sus compañeros y que el personal de ambos centros se reúna para transferir el conocimiento adquirido con el tiempo del antiguo equipo docente al nuevo. Hay varios aspectos importantes a considerar para afrontar este cambio de centro: Qué el niño pueda visitar previamente el centro para ir acostumbrándose y reconociendo la geografía del centro. También es importante que un profesor se encargue de forma específica de asegurarse no solo de la integración en el nuevo centro, si no de la identificación de compañeros de apoyo para cuando los profesores no estén delante.

    Asistir a la escuela secundaria puede presentar nuevos problemas. En la escuela primaria, profesor y alumno están juntos durante un año y tienen tiempo para conocerse. En la escuela primaria, el entorno es mucho más protector hacia los alumnos, y es más fácil acomodar al niño con Asperger. En la escuela secundaria los profesores dedican mucho menos tiempo a los alumnos y además tienen un plan de estudios mucho más rígido. A su vez, los adolescentes son menos tolerantes con quienes no presentan conductas comunes a los grupos sociales, ya sean por ropa, intereses, etc.

    Además a esas edades el diagnostico es mucho menor y los profesores no tienen ni idea de este tipo de discapacidad. El niño es considerado simplemente como desafiante, intencionadamente desobediente o emocionalmente perturbado, y la disciplina convencional se supone que es eficaz. Para evitar la confrontación potencial y la desesperación de todas las partes, sería de mucha utilidad el disponer de guías sobre el Síndrome de Asperger en la escuela secundaria, aclarando los retos y dificultades que enfrenta el adolescente, sus posibilidades frente a la frustración, el cambio, la crítica,…, y haciendo un especial hincapié en las cualidades que pueden presentar las zonas especiales. Una vez que los profesores comprendan las peculiaridades del Síndrome podrán comprender los comportamientos en la clase.

    Desafortunadamente, algunos adolescentes con Síndrome de Asperger, pueden desarrollar claros signos de trastornos de ansiedad, ataques de pánico, trastornos obsesivo compulsivo (TOC), depresión con tendencias suicidas o episodios de ira intensa y agresión, que pueden desembocar en la expulsión del centro. Debo señalar que esto ocurre en muy pocos casos y suele estar relacionado cuando el adolescente tiene graves problemas de adaptación al nuevo entorno o sufre episodios de acoso. En este tipo de casos, es posible que el joven requiera del uso de fármacos y apoyo psicológico. En algunos casos, la situación puede ser tan grave que la familia considera la finalización de la asistencia al centro y acabar la educación en casa. He observado un gran éxito usando esta opción. En cualquier caso, la educación en casa debe ser cuidadosamente examinada para garantizar el acceso del adolescente a profesores cualificados, así como evitar el completo aislamiento de otros adolescentes. Sin embargo, esta puede ser una gran alternativa a la medicación y un posible ingreso en planes de asistencia psiquiátrica infantil. Los padres están siempre preocupados acerca de si las escuelas convencionales pueden ajustarse para ayudar al niño con Asperger, o si por el contrario deberían de asistir a centros específicos.

    Para finalizar, me gustaría hacer hincapié que correcta escolarización debe de basarse también en una evaluación exhaustiva de las capacidades del niño, sus habilidades de razonamiento social, una cuidadosa selección del entorno educativo y el acceso por parte del equipo docente a la información y recursos adecuados y al desarrollo de un enfoque de trabajo en equipo. Con esta combinación, tenemos la oportunidad de mejorar significativamente las capacidades generales de los niños con Síndrome de Asperger.

    Fuente:

    http://autismodiario.org/

Qué hacer con un alumno que tiene Síndrome de Asperger en clase

 

DECÁLOGO:

1. Todos los profesores deben aceptar el diagnóstico.

2. Los profesores deben informarse de lo que es el Síndrome de Asperger. No es una disminución psíquica, sino un trastorno neurológico sin retraso mental.

3. Deben saber que la madre es la mejor fuente de información del comportamiento del niño.

4. Hay que proteger al niño antes, durante y después de la clase. Sobre todo en el recreo, porque es el blanco natural de burlas, acoso y agresiones físicas.

5. El alumno no recibe los mensajes que van dirigidos a toda la clase. Es necesario repetir el mensaje a él personalmente.

6. Su escritura suele ser ilegible. Facilitarle un modo alternativo con ordenador.

7. Su comprensión del mundo que le rodea es literal. Evitar frases ambiguas o metafóricas. Si en clase sus respuestas son demasiado cortas puede deberse a su posible interpretación literal de la pregunta.

8. Es difícil que estos niños mientan o que actúen con doblez alguna. Por lo tanto, te puedes fiar de él. De la misma manera, los otros niños se aprovechan fácilmente de su inocencia.

9. Su edad emocional es de casi 2/3 de su edad cronológica. No hay que sorprenderse de un comportamiento inmaduro.

10. Todos sus actos serán más lentos que los de los demás. Hay cosas sencillas que él será incapaz de realizar: atarse los zapatos, trazar una línea recta con regla, etc. No hay que meterle prisa ni insistir en que haga lo imposible.

Frank Spain Presidente Asperger Castilla- La Mancha, a través de  http://felizautismo.blogspot.com.es/

Síndrome de Asperger y Trastorno por Déficit Atencional

 

José Javier González Lajas

image•Comportamiento social extraño, ingenuos y emocionalmente desconectados de los otros. (Viviendo en un mundo aparte).

•Buena gramática y vocabulario extenso uso del discurso literal y pedante.  (Interactúan a través de monólogos).

•Pobre comunicación no verbal y entonación monótona y peculiar.

•Intereses circunscritos a temas específicos  (intranscendentes).

•Inteligencia de niveles promedio superior aunque presenta dificultades de aprendizaje escolar.

•Coordinación motora y organización de movimientos pobres.

•Parece carecer de sentido común y no poder imaginar los sentimientos de otros.

•Respecto al sostenimiento  de la atención, los  TDAH muestran dificultades en mantener un nivel de atención consistente durante un periodo de tiempo razonable, en cambio en SA la atención es muy corta para actividades sociales y muy prolongada para temas de su interés (el problema reside en la clase de motivación).

 

ASPECTOS COMUNES  S.ASPERGER -  TDAH:

1. Dificultades en la organización de tareas.

2. Dificultades para comenzar y finalizar una tarea y serias dificultades para tomar decisiones.

3. Dificultades para sostener la atención, facilidad para distraerse y falta de capacidad para organizar y manejar el tiempo para concluir una tarea.

•Son condiciones diferentes y es imprescindible conocerlas bien para no confundirlas pero ambos trastornos presentan síntomas que fenomenológicamente parecen similares.

•La característica distintiva del SA es el perfil de comportamiento atípico a nivel social y emocional (perturbaciones serias de las habilidades sociales).

•Los TDAH tienen una limitada capacidad para jugar cooperativa y constructivamente debido a la impulsividad.

•Los TDAH saben como jugar pero no pueden esperar su turno  (dificultades con su entorno).

• Los niños con SA tienen intereses atípicos y en general solitarios en cambio los TDAH tienen una gama diversa de habilidades lingüísticas y de intereses.

•Ambos tienen dificultades con la coordinación motriz.

 

SINTOMATOLOGIA TDAH – S. DE ASPERGER    

- TDAH

•Vinculada a la impulsividad.

•Dificultades para comenzar una tarea que requiera una situación sostenida.

•Les cuesta organizarse.

•Son olvidadizos y caóticos.

 

- SÍNDROME DE ASPERGER

•Tendencia a utilizar medios no convencionales para solucionar problemas.

•Son muy lógicos y capaces de terminar una actividad.

•Buen nivel para recordar la información.

•Uno de cada seis niños tiene también síntomas de TDAH.

 

Fuente:

http://tdahsalamanca.wordpress.com/