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Memoria de trabajo (Modelo cognitivo)

 

La memoria de trabajo es un constructo teórico relacionado con la psicología cognitiva que se refiere a las estructuras y procesos usados para el almacenamiento temporal de información (memoria a corto plazo) y la manipulación de la información.

Con ello, a diferencia de la memoria a corto plazo, se retoma teóricamente que la memoria no es un mero "cajon de recuerdos", sino que tiene una naturaleza activa, creadora o transformadora de la información.

El término fue utilizado por vez primera por Alan Baddeley en 1976 para describir la memoria temporal “en línea” que los humanos utilizamos para realizar ciertas tareas y resolver determinados problemas. Con este término también se introdujo la teoría de las operaciones cognitivas relacionadas en esa forma de memoria activa llamada memoria operativa o memoria a corto plazo.

Neurofisiológicamente, consiste en la activación de un grupo de neuronas neocorticales que se mantienen activas en la corteza prefrontal por la información contenida en esa red y para ser usada para una acción anticipada. El rol de la corteza prefrontal en la memoria de trabajo es crítica pero requiere ser enfatizada en virtud de los recientes trabajos (investigación sobre microelectrodos y neuroimagen) que indican que ese rol está basado esencialmente en interacciones corticales entre la corteza prefrontal y áreas de la corteza postrolándica.

En otras palabras, la memoria de trabajo requiere la activación de un circuito de neuronas, el cual activa en sí la memoria propiamente dicha. Esta memoria, si bien es activada desde la corteza prefrontal, requiere a su vez la activación del resto de estructuras neuroanatómicas implicadas, como el lóbulo temporal para el significado o el lóbulo occipital para la imagen visual.

Permite mantener activada una cantidad limitada de información necesaria para guiar la conducta "en línea". El sujeto necesita disponer de una representación mental tanto del objetivo como de la información relevante no sólo acerca del estado actual sino también en relación con la situación futura. Algunos autores la comparan con la función que desempeña la memoria RAM en las computadoras.

Según el modelo cognitivo, en resumen, la memoria tiene un "eje directivo", el cual mantiene subordinados dos mecanismos, uno visual y otro auditivo.

 

Bibliografía

  • Hughes, Russell, & Robbins (2004). Evidence for executive dysfunction. Rev Neuropsychol; 32: 477-92.
  • Baddeley, A. (1986) Working Memory. Oxford University Press. ISBN 0-19-852133-2.
  • Cockburn, J. (1995). Task interruption in prospective memory: A frontal lobe function. Cortex, 31, 87-97.

Fuente: Wikipedia

Lo que hay que saber sobre el Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad

 

 1. ¿Qué no es TDAH?
TDAH no es un retraso mental ni falta de inteligencia. No son niños necesariamente vagos ni desmotivados. El TDAH puede darse en personas de cualquier nivel de inteligencia. TDAH no es: Pereza ni falta de motivación; mala conducta intencionada; ausencia total de capacidad para fijar y mantener la atención; no es una enfermedad.

2. ¿El TDAH es un trastorno inventado?
No. El TDAH es un trastorno médico y está oficialmente reconocido por Instituciones (OMS, APA, AACAP, NICE) y expertos médicos. El TDAH es el trastorno neurobiológico más común en niños.

3. ¿Cómo se manifiesta el TDAH en los niños y en las niñas?
En la población pediátrica, se identifica el TDAH más en varones que en mujeres pero se da en ambos sexos. La cuestión es que los síntomas asociados son muy diferentes entre ambos. Las niñas no suelen tener problemas de conducta y suelen acudir a consulta de Psicología o Pedagogía por presentar problemas de aprendizaje y bajo rendimiento escolar. Por el contrario, en los varones predomina el subtipo hiperactivo- Impulsivo o bien de tipo combinado (Déficit de atención e Impulsividad), subtipos que suelen ir acompañados de conducta disruptiva en el aula y falta de cumplimiento de normas en la familia.

4. ¿El TDAH se manifiesta de la misma manera en todas las personas?
No, el TDAH es un trastorno complejo, cuyos síntomas están presentes en muy distinto grado en cada persona. No existe un único TDAH, sino diferentes sujetos que padecen TDAH.

5. ¿Cómo evoluciona el TDAH?
Se estima que más del 80% de los niños que presentan el trastorno continuarán padeciéndolo en la adolescencia, y entre el 30-65% lo presentarán también en la edad adulta. El diagnóstico a una edad temprana y la realización de un tratamiento multidisciplinar adecuado, condicionan el pronóstico y su evolución.

6. ¿El niño con TDAH actúa con mala intención?
No, dado que en gran parte, sus comportamientos dependen de los síntomas del trastorno y de su dificultad para retener lo aprendido y aplicar los aprendizajes (incluidos los de normas de conducta y comportamiento).

7. ¿Es bueno castigar a los niños con TDAH?
Se ha demostrado que el castigo sistemático que suelen recibir los sujetos con TDAH es ineficaz y perjudicial en su educación con consecuencias negativas para su autoestima. En la mayor parte de los casos, les supone una forma de represión injusta que les incapacita para aprender las normas de comportamiento. Por otra parte, su propia inquietud es muchas veces confundida con una mala conducta, lo que lleva a castigarles en exceso sin motivos reales, creando un “acostumbramiento” al castigo.

8. ¿El TDAH es un trastorno con un pronóstico necesariamente negativo?
En el niño con TDAH existen alteraciones que pueden producir un rendimiento académico pobre, asociado a una baja autoestima, alteraciones emocionales y/o problemas en la integración social. Sin embargo, el TDAH no es necesariamente negativo. Hay niños, adolescentes y adultos con TDAH con un adecuado ajuste escolar, personal y social.

9. ¿Es culpa de los padres el TDAH de su hijo?
No, los padres no tienen la culpa. No acepte nunca que nadie le culpe del trastorno que presenta su hijo, como tampoco se le ocurriría a nadie culparle a usted si su hijo tuviera diabetes o epilepsia. El TDAH no se produce por desacuerdos entre los padres, ni por separación o divorcio, ni por el nacimiento de un hermano menor, ni porque la madre o el padre se ponga a trabajar, o porque trabajen mucho y pasen poco tiempo en casa, ni por tener niñera, ni porque le cambien de colegio, ni porque le cuiden sus abuelos.

10. ¿El TDAH suele coexistir con otros problemas asociados (comorbilidad)?
Sí. Llamamos comorbilidad del TDAH a la existencia de otros trastornos o dificultades asociados al TDAH, es decir, que coexisten con él. Los más comunes en niños y adolescentes con TDAH incluyen:Trastorno Negativista Desafiante (TND), Trastorno de conducta (TC), Trastornos de ansiedad/estado de ánimo y tics.

 11. ¿Son todos los niños con TDAH rebeldes, oposicionistas y desafiantes?
Estas conductas son muy frecuentes en los niños con TDAH (dificultad para obedecer y cumplir normas, contestan a los adultos, parecen no escuchar cuando se les manda hacer algo, discuten o interrumpen con frecuencia). Esto se debe a que estos niños tienen dificultades para percibir su propia realidad y la de su entorno, lo que provoca que se sientan incomprendidos y ‘reprimidos’ ante cualquier intento de corrección y reaccionen de esta forma.

12. ¿Por qué el niño con TDAH tiene dificultades de aprendizaje?
Los niños con TDAH experimentan muchas dificultades para concentrarse y prestar atención; se aburren fácilmente y no terminan sus actividades correctamente o cometen numerosos errores por despiste. Presentan déficit en las Funciones Ejecutivas, es decir, en determinados Procesos Cognitivos necesarios para lograr aprendizajes comprensivos y significativos.

13. ¿El TDAH se cura con el tiempo?
El niño con TDAH no puede dejar de serlo, dado que no se puede hacer que desaparezcan las causas de su trastorno (una alteración evolutiva que afecta a la maduración de algunas de sus funciones mentales y a su desarrollo). Sin embargo, es posible mitigar o eliminar las consecuencias negativas o síntomas que produce este trastorno.

14. ¿Qué cosas pueden mejorar o empeorar un TDAH?
Existen varios factores que ayudan a una buena evolución del trastorno como son el diagnóstico precoz, una educación coherente y competente por parte de los padres o la transmisión de valores positivos y estabilidad familiar. Por el contrario, los siguientes factores pueden empeorar el pronóstico de TDAH: un diagnóstico retardado o una educación demasiado permisiva o severa por parte de los padres.

15. ¿Qué puede suceder con un adolescente cuyo TDAH no haya sido tratado en la infancia?
El adolescente con TDAH que no reciba tratamiento durante la infancia tendrá unos síntomas más marcados y podría mostrar otras alteraciones asociadas como dificultades para organizarse escolar y personalmente o empezar múltiples proyectos de forma simultánea, pero rara vez terminarlos o la tendencia a realizar conductas de riesgo: alcohol, adicción a sustancias, conducta antisocial…

16. ¿Qué puede hacer el colegio con los niños con TDAH?
Conocer el problema para poder comprender e intervenir adecuadamente. Esto implica asesorar a los padres en la derivación del niño a un especialista adecuado y comprender las necesidades específicas del niño. La colaboración entre colegio y familia es fundamental para un tratamiento efectivo.

17. ¿Qué pueden hacer los padres por su hijo con TDAH?
Cuanto más sepan, lean y pregunten sobre el TDAH, mejor podrán los padres y familiares ayudar, aceptar y comprender al niño. Deben buscar un médico para que aborde el tratamiento farmacológico experto en niños con TDAH y que tenga tiempo y paciencia para seguir al niño. Un médico que esté disponible.

TDAH: Medicina basada en pruebas

 

Tratamiento del TDAH: medicina basada en pruebas

En el marco del Seminario TDAH: origen y desarrollo, organizado por la Fundación Tomás Pascual y Pilar Gómez-Cuétara y el Instituto Tomás Pascual Sanz, el Dr. J. Antoni Ramos-Quiroga pronunció la ponencia Tratamiento del TDAH: medicina basada en pruebas.

Cuando hablamos del tratamiento del TDAH no hablamos de suposiciones sino que hay todo un cuerpo científico detrás que nos guía de qué es lo que tenemos que hacer en la práctica habitual. 

Hoy en día, y más desde el ámbito de la sanidad pública, tendremos que aplicar aquellos instrumentos que hayan demostrado científicamente eficacia, efectividad, eficiencia y seguridad. 

Situación actual

El 1,8 por ciento de los niños y adolescentes de la población general reciben medicamentos indicados para el TDAH pero, en cambio, hablamos de que el TDAH afecta al 6 por ciento de los niños. Esto quiere decir que más de la mitad de los niños están sin tratamiento.

En el caso de los adultos la cifra es todavía más escandalosa. Hoy sabemos, según estudios realizados, que el TDAH en adultos afecta al tres por ciento de la población general y según datos de Tarragona están tratados un 0,07 por ciento. Esto nos indica que el TDAH es un trastorno que en niños y en adultos está infradiagnosticado e infratratado. 

Diferentes estudios, alguno de nuestro grupo de trabajo, han demostrado que el tratamiento es seguro desde el aspecto de alteraciones citogenéticas. Y en un estudio de nuestro grupo demostramos que el gen latrofilina 3 (LPHN3) tenía un impacto en la génesis del TDAH en adultos (Genes, Brain Behavior 2010).

Tratamiento del TDAH Infantil. Guía de práctica clínica

En España disponemos de una Guía de práctica clínica basada en la evidencia científica equiparable a las guías internacionales. Ha sido publicada en el 2010 y copatrocinada por el Gobierno de Cataluña, el Ministerio de Ciencia y Tecnología, y el Ministerio de Sanidad. Fue coordinada por el grupo de investigación del hospital Sant Joan de Déu, por el doctor Alda. 

Esta guía se centra en niños y adolescentes (6-18 años). La metodología es excelente, revisa toda la evidencia científica existente, y en casos en los que no había un cuerpo científico se llegó a un consenso entre todo el grupo multidisciplinar.

En la guía están explicados de forma detallada todos los procedimientos que se siguieron para la revisión de artículos y de otras guías, y esto hace que en base a la escala AGREE -que mide la calidad de una guía- tenga una de las máximas puntuaciones a nivel internacional. 

El grupo multidisciplinar está formado por neuropediatras, psicólogos, psiquiatras e, incluso, miembros de asociaciones de familiares. 

El objetivo es, a partir de la evidencia científica, dotar a los clínicos, profesores y a los padres de un instrumento que sirva para mejorar el manejo del TDAH en el día a día. 

La máxima evidencia son los estudios ++, que son metanálisis -grandes revisiones de todo los publicado- o ensayos clínicos controlados. En base a una escala de evidencia se agruparon una serie de grados de recomendación. El grado de máxima recomendación es el A, que recoge los metanálisis y ensayos clínicos. 

La guía habla también de cómo hacer el diagnóstico, el seguimiento y una serie de recomendaciones en el aula.

Enfocado en el tratamiento la guía nos recomienda, con un grado de evidencia bastante alto -grado B-, la aplicación de un programa de entrenamiento conductual para los padres y los niños con TDAH. 

Con un grado de evidencia menor -grado D- la guía recomienda, si el niño tiene un TDAH leve comenzar por un tratamiento conductivo conductual psicológico, que sería el de primera elección. O en el caso de que la familia rechazara un tratamiento farmacológico o de que el niño fuera menor de cinco años.

Dentro del ámbito psicopedagógico con un alto grado de evidencia científica recomienda que los niños y adolescentes con TDAH deben de precisar un programa de intervención que sea individualizado a nivel del ámbito escolar que incluya aspectos académicos, sociales y conductuales. 

Los expertos de la guía recomiendan que los programas en la escuela deben implicar a la mayor parte del cuadro docente del centro. Por otro lado, cuando hay un mayor impacto a nivel del rendimiento académico va a ser imprescindible hacer una mejora de esa competencia académica en el ámbito escolar. 

Respecto al tratamiento farmacológico, la guía -con la máxima evidencia científica- recomienda el uso de metilfenidato y de atomoxetina. El primero tiene más años de evolución en el mercado.

Un niño con TDAH probablemente va a estar en tratamiento durante muchos años y por ello es importante conocer si el tratamiento va a ser seguro. Y la guía dice que el tratamiento va a ser eficaz a largo plazo y no va a comportar mayores problemas. 

El tratamiento combinado, farmacológico y psicológico conductivo conductual, debe considerarse de primera elección en los casos graves o severos. 

La guía también habla de cómo tratar aspectos comórbidos (en personas con epilepsia o autismo). Y no han demostrado eficacia los tratamientos homeopáticos o la recomendación de hacer dietas restrictivas. 

Algoritmo de tratamiento

La guía propone un algoritmo de tratamiento. Si tenemos un diagnóstico de TDAH leve recomienda comenzar por un tratamiento psicológico de tipo conductivo conductual y apoyo escolar. Ambos tratamientos de forma homogénea y terapia conductual para padres. Si esto no es eficaz tenemos que implementar un tratamiento farmacológico.

Si tenemos un diagnóstico de TDAH moderado o grave hay que hacer un tratamiento multimodal que incluya tratamiento psicológico y farmacológico. Podemos comenzar por metilfenidato o atomoxetina. La guía recomienda hacer una revisión cada tres meses del peso, talla, frecuencia cardiaca y tensión arterial. 

TDHA en adultos

La situación actual es que en Europa (excepto en Alemania que recientemente se ha aprobado la indicación de metilfenidato para adultos) no tiene la indicación, es decir en el prospecto no pone que está indicado para adultos. Esto hace que haya en torno a 10-20 millones de adultos con TDAH que están huérfanos de recibir un tratamiento. Esto va a cambiar en las próximas semanas en toda la Unión Europea de forma global porque tendremos la indicación del metilfenidato de liberación prolongada.

En una publicación del British Journal of Psychiatry se estudió la persistencia del trastorno a lo largo de la vida y afortunadamente con los años hay un porcentaje de niños que van a dejar de tener el trastorno, pero el 40 por ciento van a continuar teniéndolo en la edad adulta y, en cambio, si se compara el porcentaje de personas que mantienen el tratamiento cae dramáticamente. Esto es un problema muy serio -en la adolescencia es cuando más se abandona- porque puede aparecer el consumo de drogas. A lo largo de la vida el 40 por ciento de las personas que tienen un TDAH van a tener una dependencia al cannabis, la cocaína, el alcohol... a drogas. 

En definitiva si no tratamos ni a la mitad de TDAH, quizás no tendríamos que empezar a replantear si un porcentaje del fracaso escolar es debido a que no manejamos correctamente la dislexia, el TDHA y otros trastornos psiquiátricos en la infancia. Si nos vamos a Finlandia, Suecia o Noruega el número de chavales en tratamiento es el doble que en España y el fracaso escolar es la mitad.

En el último metanálisis que se ha publicado respecto a la eficacia del metilfenidato en adultos con TDAH, de nuestro grupo, estudiamos qué factores clínicos moderan la mayor o menor eficacia del metilfenidato en adultos. Se observó que hay una heterogeneidad en los resultados porque hay factores que modulan la respuesta al metilfenidato y estudiamos la dosis, la formulación, las semanas de tratamiento, los trastornos comórbidos. Existe una clara relación dosis y eficacia del metilfenidato. Y en un análisis multivariante observamos como la dosis, el tipo de formulación y la presencia de drogas interactuaban entre ellos y tenían gran importancia. 

En Cochrane Database 2011 saldrá publicado el primer metanálisis respecto a la eficacia de las anfetaminas para los adultos con TDAH y se observó que las anfetaminas eran realmente eficaces en adultos, pero sólo se incluyen siete estudios. 

En el año 2010 la revista JAMA publicaba un ensayo clínico sobre la eficacia de la terapia conductiva conductual para adultos con TDHA que no habían acabado de responder al tratamiento farmacológico. Y demostraba la eficacia de la terapia a las 12 semanas, a los seis meses y al año de seguimiento. 

La terapia metacognitiva según una publicación en elAmerican Journal of Psychiatry también demostró eficacia.

Guías Europeas en el adulto

Hay guías de revisiones sistemáticas del manejo del TDAH en adultos: la NICE (National Institute for Health and Clinical Excellence) o la de la Association for Psychopharmacology. Yo les voy a hablar del primer consenso europeo generado por toda la red europea de profesionales que trabajan en el TDAH en adultos. Está publicado en la revista BMC Psychiatry (2010; 10-67) donde se puede descargar. Es una amplísima revisión. La European Network Adult ADHD son 40 profesionales de 18 países y la guía fue realizada entre el año 2003 y 2009. 

Y, ¿qué se recomienda? Primero tratar los síntomas del TDAH. Si no lo tratamos las consecuencias van a ser negativas. Y no es muy diferente a lo que se hace en niños. Se hace un tratamiento multimodal en función de las necesidades individuales de cada paciente. 

El primer paso es hacer psicoeducación, explicar qué es el TDAH, qué impacto ha tenido a lo largo de su vida, y entender los síntomas para poderlos manejar mejor. 

Respecto al tratamiento el consenso europeo recomendaba de forma paralela empezar con tratamiento farmacológico por la elevada eficacia. Los fármacos de elección son estimulantes: metilfenidato o anfetaminas, y en segunda línea atomoxetina. Y si fracasan se puede usar bupropion, clonidina, desimipramina, guanfacina o modafinilo. 

Como uno de los síntomas es el déficit de atención, si le pautamos medicaciones que requieren tomarse 3 veces al día se van a olvidar. Por ello se ha desarrollado metilfenidato que sólo requiere una toma al día, o la atomoxetina que también requiere sólo una toma diaria. Y a nivel infantil favorece que la medicación no la tenga que tomar en la escuela, sino antes de salir de casa. 

A veces se requiere combinar metilfenidato de liberación prolongada con inmediata -tanto en niños como adultos- o atomoxetina con un estimulante si la respuesta no acaba de ser del todo eficaz. Y si hay comorbilidad habrá que tratarla. Los suplementos dietéticos no han demostrado que puedan ser útiles para manejar el TDAH.

Conclusiones

-Tanto en niños como en adultos se dispone de evidencia científica de la eficacia en el tratamiento del TDAH, tanto de tratamiento psicológico como farmacológico. 

-Si tenemos que hacer tratamiento farmacológico las guías recomiendan empezar por metilfenidato o atomoxetina.

-El tratamiento psicológico que ha demostrado eficacia es el psicológico cognitivo conductual. No el psicoanálisis. 

-También se dispone de otras opciones de fármacos, pero de los que no hay tantos estudios.

 

El trastorno de las oportunidades

Para finalizar me gustaría rebautizar el TDAH y llamarlo el trastorno de las oportunidades porque constantemente vemos adultos que no han sido diagnosticados en la infancia y llegan con fracaso escolar, problemas legales, consumos de drogas, en el paro... Y pensamos que es el trastorno de las oportunidades perdidas. Pero por otro lado, es el trastorno de las oportunidades ganadas si hacemos un correcto manejo desde la infancia o en cualquier punto, si no lo hemos diagnosticado correctamente en la infancia, podremos ganar esas oportunidades que habíamos perdido.

El British Journal of Psychiatry publicó en su portada un dibujo de Darcy Easton -una niña de 11 años- que realizó para explicar cómo vivía ella el TDAH y es una réplica del cuadro El grito, de Edvard Munch, donde se ve el malestar que puede generar el TDAH.

 

Dr. J. Antoni Ramos-Quiroga, coordinador del Programa TDAH del Hospital Universitario Vall d´Hebron y Profesor Asociado de la Universidad Autónoma de Barcelona    

Dr. J. Antoni Ramos-Quiroga, coordinador del Programa TDAH del Hospital Universitario Vall d´Hebron y Profesor Asociado de la Universidad Autónoma de Barcelona

Fuente:

http://www.institutotomaspascual.es/

 

Artículo relacionado:

http://vagabundotraslalibertad.blogspot.com/2011/12/tdah-sobre-ignorancias-voluntarias-o.html

Funciones ejecutivas en el TDA/H

 

Dr. Thomas E. BrownModelo del Trastorno de Déficit de Atención desarrollado por el Dr. Brown

Basándose en más de 25 años de entrevistas e investigaciones con niños, adolescentes y adultos que presentan TDA o TDAH, el Dr. Brown ha desarrollado un extenso modelo para describir las complejas funciones cognitivas que se ven afectadas por esta perturbación. Este modelo describe las funciones ejecutivas, el sistema de manejo cognitivo del cerebro humano.

Aunque el modelo muestra seis conjuntos separados, estas funciones se desempeñan juntas continuamente, por lo general con rapidez y de forma inconsciente, para ayudar a cada individuo a manejar muchas de las tareas de la vida diaria. Las funciones se presentan en sus formas básicas en los niños pequeños y gradualmente se hacen más complejas a medida en que el cerebro madura a lo largo de la niñez, la adolescencia y la primera fase de la edad adulta.

Todo el mundo presenta fallos ocasionales en sus funciones ejecutivas. Sin embargo, los individuos con TDAH experimentan mayor dificultad en el desarrollo y uso de estas funciones que la mayoría de las personas de la misma edad y nivel de desarrollo. No obstante, incluso los individuos con un severo TDAH usualmente tienen algunas actividades en las que las funciones ejecutivas funcionan muy bien.

¡No hay que desanimarse!

Una persona puede tener una dificultad crónica con síntomas de TDAH en la mayoría de las áreas de la vida, pero cuando se trata de algunos intereses especiales como practicar un deporte o disfrutar videojuegos, hacer algo artístico o edificaciones con lego, no da muestras de los síntomas del TDAH.  Este fenómeno de “puedo hacer esto aquí, pero no en la mayoría de los otros lugares” podría hacer suponer que el TDAH es un problema simple de falta de fuerza de voluntad; pero no es así. Estas fallas de las funciones ejecutivas usualmente se deben a problemas congénitos en la química del sistema que maneja el cerebro.

Utilizando métodos de entrevistas clínicas, el Dr. Brown estudió a niños, adolescentes y adultos diagnosticados con el TDAH según los criterios de DSM. Comparó las descripciones que ellos hacían de sus problemas con las descripciones de los controles normales. Las comparaciones entre las personas diagnosticadas con TDAH y las muestras no clínicas en cada grupo de edad arrojaron informes de fallas que pueden ser reconocidas en seis conjuntos de este modelo de funciones ejecutivas.

FUNCIONES EJECUTIVAS Fallas en el TDAH

  1. Activación: organizar las tareas y materiales, estimar tiempo, establecer prioridades de las tareas e iniciar la actividad.
    Los pacientes con el TDAH describen una dificultad crónica con excesiva dilación. A menudo aplazan el iniciar una tarea, incluso una actividad que reconocen como algo muy importante para ellos, hasta el último minuto. Es como si no pudieran empezar y sólo lo hacen cuando perciben la tarea como algo de aguda emergencia.

  2. Foco: centrarse, conservar la atención, mantenerse concentrado en las tareas. Algunos describen sus dificultades para mantener la atención como lo que sucede cuando tratan de escuchar la radio de un automóvil mientras se alejan de la estación y la señal comienza a perderse: se capta algo de ella y se pierde parte de la misma. Dicen que se distraen fácilmente no sólo por las cosas que suceden a su alrededor, sino por sus propios pensamientos. Además, concentrarse en leer es algo difícil para muchos de ellos. Generalmente entienden las palabras cuando las leen, pero a menudo tienen que releer una y otra vez para poder captar el significado cabalmente y recordarlo.

  3. Esfuerzo: regular el estado de alerta, mantener el esfuerzo y procesar la velocidad. Muchas personas con TDAH indican que pueden realizar proyectos de corto plazo, pero enfrentan mucha más dificultad a la hora de ejecutar un esfuerzo sostenido durante largos períodos de tiempo. También se les dificulta concluir las tareas a tiempo, especialmente cuando les piden que redacten un texto expositivo. Un gran número de pacientes experimenta una dificultad crónica en cuanto a la regulación del sueño y la vigilia. A menudo permanecen despiertos hasta tarde porque no pueden “apagar” sus mentes. Una vez dormidos, frecuentemente duermen como muertos y tienen grandes dificultades para levantarse por la mañana.

  4. Emoción: manejar la frustración y controlar las emociones. Aunque el DSM-IV (clasificación internacional de los trastornos mentales) no reconoce ningún síntoma relacionado con el manejo de las emociones como un aspecto del TDAH, muchas personas con este desorden dicen experimentar dificultades crónicas con relación al manejo de la frustración, la ira, la ansiedad, la desilusión, el deseo y otras emociones. Hablan como si estas emociones se apoderaran de su pensamiento así como los virus de computadoras invaden un PC, lo que les hace imposible prestar atención a cualquier otra cosa. Les resulta sumamente difícil poner las emociones en perspectiva, colocarlas en la trastienda de la mente y proseguir con lo que necesitan hacer.

  5. Memoria: usar la memoria funcional y tener acceso al recuerdo. Con frecuencia, las personas con TDAH señalan que poseen una memoria adecuada o excepcional para cosas que ocurrieron mucho tiempo atrás, pero experimentan grandes dificultades a la hora de poder recordar dónde acaban de poner algo, lo que alguien les dijo un minuto atrás o qué estaban por decir. Pueden describir cierta dificultad para tener una o varias cosas “en línea” mientras atienden otras tareas. Además, las personas con TDAH a menudo se quejan porque no pueden extraer información que tienen en la memoria cuando la necesitan.

  6. Acción: hacer seguimiento de la propia acción y controlarla. Muchas personas con TDAH, incluso aquellas sin problemas de comportamiento hiperactivo, notifican problemas crónicos a la hora de controlar sus acciones. A menudo son demasiado impulsivas en lo que dicen o hacen, así como en su forma de pensar, por lo que llegan muy rápidamente a conclusiones erróneas. Las personas con TDAH también dicen experimentar problemas cuando desean hacer un seguimiento del contexto en el cual están interactuando. No logran advertir cuándo los demás se sienten desconcertados, heridos o contrariados por lo que ellas acaban de decir o hacer, y por lo tanto no alteran su comportamiento en respuesta a circunstancias específicas. Asimismo, muchas veces dicen experimentar dificultades crónicas cuando desean controlar el ritmo de sus acciones: desacelerarse o acelerarse según lo necesiten para tareas específicas.

La mayoría de los niños, adolescentes y adultos con TDAH dicen experimentar estas seis clases de deterioro de manera crónica, a un grado notablemente mayor que las personas sin TDAH. Estas clases no son categorías mutuamente excluyentes; tienden a coincidir en parte y a menudo son interactivas. Las Funciones Ejecutivas que presentan deterioro en los casos de TDAH son complejas y multifacéticas.

Fuente:

http://www.drthomasebrown.com/

Tiempo cognitivo lento (Sluggish Cognitive Tempo)

 

El llamado tiempo cognitivo lento (TCL) es un término descriptivo que se utiliza para identificar mejor lo que parece ser un grupo homogéneo dentro de la clasificación que del TDAH con predominio de falta de atención (TDAH-I o TDAH-PI) hace el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, cuarta edición. Se ha calculado que la población con TCL conforma, quizá, el 30-50 por ciento de la población con TDAH-PI.

En muchos sentidos, aquellos que presentan un perfil con TCL tienen síntomas opuestos a aquellos que presentan un perfil clásico de TDAH: en vez de ser hiperactivos, extrovertidos, entrometidos y arriesgados, quienes presentan TCL son personas pasivas, soñadoras, tímidas e hipoactivas tanto en lo físico como en lo mental. Tampoco muestran los mismos factores de riesgo, ni los mismos resultados. Su comportamiento es indolente, como si se encontraran "en una niebla" y, obviamente, procesan la información más lentamente. Una característica conductual fundamental de quienes presentan síntomas de TCL es que es más probable que les haga falta motivación. Carecen de energía para afrontar las tareas mundanas y, por consiguiente, buscarán situaciones que los estimulen mentalmente, debido a su estado de baja estimulación. Los que presentan síntomas de TCL muestran también un tipo de déficit de atención cualitativamente diferente que aparece con más frecuencia en los problemas de conducta relacionados con la información de entrada y de salida como, por ejemplo, en la recuperación de los recuerdos y en la memoria de trabajo activa. Por el contrario, quienes presentan los otros dos subtipos de TDAH suelen ser excesivamente energéticos y no muestran dificultades para procesar la información.

 

Diagnóstico

Dado que los síntomas del TCL no los reconoce ningún manual médico estándar, aquellas personas que presentan síntomas significativos de TCL probablemente serán diagnosticados como TDAH-PI. En la actualidad la APA está considerando incluir el TCL en el DSM-V, cuya publicación se tiene programada para el año 2011.

 

Bibliografía

  1. Dr. Russell Barkley: AD/HD Theory, Diagnosis, & Treatment Summary

Enlaces externos

  • ADHD: Nature, Course, Outcomes, and Comorbidity by Russell A. Barkley, Ph.D.
  • Attention-deficit disorder (attention-deficit/hyperactivity disorder without hyperactivity): A neurobiologically and behaviorally distinct disorder from attention-deficit/hyperactivity disorder (with hyperactivity) by ADELE DIAMOND
  • Dr. Russell Barkley on ADHD. (El TCL se menciona en la segunda parte de las notas de la lectura, bajo el título: "¿El TDAH con déficit de atención es realmente otro trastorno?")
  • An interview with Richard Milich entitled, "Lost in the shuffle - the inattentive child without hyperactivity"
  • ADHD Combined and ADHD Predominantly Inattentive Type are Distinct and unrelated disorders by Milich et al

Fuente: Wikipedia

TDAH: Sobre ignorancias voluntarias o involuntarias

 
Manuel Rodríguez
Acabo de leer la opinión de una persona que es psicóloga por lo visto y que ya tiempo atrás dudó del déficit atencional de mi hija, doblemente diagnosticada por cierto, sin verla e interactuar con ella, donde viene a expresar que
“drogar a nuestros hijos es sacrificar nuestra conciencia ante algo que no puede ser beneficioso para nadie y menos para nuestr@s hij@s.
Drogar, desde mi punto de vista , nunca es una solución… al menos no, para la persona que es medicada”.
Son muchas las ocasiones en que las familias con niños con TDA/H tenemos y debemos de enfrentarnos a la desidia, olvido, abandono, banalización e ignorancia que nuestros hijos sufren a nivel escolar y, por ende, social.
- Desidia de aquellos que lejos de apoyar y ayudar a estos chicos, los relegan a un vulgar problema de disciplina y educación en casa, dando por sentado que las manifestaciones de impulsividad, hiperactividad y/o inatención son producto de esa dejadez intrafamiliar, proyectando esa ignorancia cómoda o interesada a quienes finalmente toman la decisión seria y sopesada de administrar fármacos (no drogas como demasiados pro Cienciología y afines presuponen). De este modo, aquellos que tildan al TDAH y afectados como una invención de las multinacionales farmacéuticas exilian el carácter neurobiológico y genético de este muy minante trastorno para trasladarlo a esa comodidad que, parece ser, tantas familias atavían con supuestas drogas a sus hijos.
- Olvido y abandono de quienes no cumpliendo con su misión de proteger, educar, sanar y/o integrar a este colectivo hacen partícipes con su dejadez, ética, deontológica y humana para ningunear este, insisto trastorno de marcada base genética y neurobiológica: Hablo de las instituciones que deberían velar por el bienestar y apoyo a este grupo de afectados; hablo del sistema educativo que tan generalizadamente niega esta problemática, buscando quitarse de en medio los apoyos que leyes como la famosa LOE imponen, pero que desgraciadamente no verifican sistemáticamente; hablo incluso del colectivo sanitario que lejos de aportar y hacer que se verifique el famoso tratamiento multimodal , lo relegan a la pastillita, que no droga, pero que evidentemente ni mucho menos es la panacea. Tratamientos no pocas veces errados, unas veces por infradiagnósticos no detectados y paradójicamente otras  por falsos sobrediagnósticos, lo que evidentemente también daña la imagen y polución que por buena parte se tiene de esta muy desconocida problemática. Y es que, en el origen de esa falta de diagnóstico certero está la falta de especialización de estos trastornos que asoman en la etapa infanto juvenil en nuestro país (existen apenas tres decenas de especialistas infanto-juveniles aquí, al día de hoy, pues aún no se ha verificado esta especialidad en España).
- Banalización e ignorancia (voluntaria o involuntaria) de quienes con sus mensajes hacen un tremendo daño a miles de afectados y familiares, pues se estima existe en torno a un 5% de población que lo padece, teniendo que luchar a diario estas familias no sólo con las características desgastantes de quienes lo padecen, sino con las zafias posturas cómodas y en no pocas veces cínica de quienes echando tierra al problema, trasladan sus deberes hacia esos niños al entorno familiar, para así no verse manchados por sus deberes no realizados: instituciones de bienestar social, educación y sanidad; a los que se les suman determinados personajes ligados en no pocas ocasiones a sectas del tipo de la Cienciología y afines, y donde las “divinidades” y otros espectros aurales nos contarán el bello relato con burbujitas de colores y extraterrestres incluidos, de los niños Indigos y otros “ángeles especiales”.

Aunque siempre ha habido charlatanes de feria y relacionados, lo que si me duele y me molesta en exceso es que determinados denominados psicólogos y psicoanalistas sigan vendiendo que, como los anteriores, el TDAH desaparece con la adolescencia o sencillamente no existe pues es una invención de las todopoderosas multinacionales farmaceúticas.
No seré yo quien defienda a estos dinosaurios de la industria farmaceútica, pero no por ello debo callar ante lamentables propagandas rumorológicas, pues sigo creyendo y opinando que son muchas las familias que sopesada y concienzadas administran psicoestimulantes y no psicoestimulantes para apoyar y ayudar básicamente a sus hijos; afectados todos ellos que necesitan el tratamiento multimodal de apoyo educativo, psicoterapéutico y en no pocas ocasiones el uso de fármacos( que no drogas) sean o no psicoestimulantes, en base al diagnóstico de un especialista médico, no siempre competente, pero que desgraciadamente dada la escasa economía familiar , así como la falta de psicopedagogos competentes, se ven limitados a la farmacología como única pata de ese soporte multimodal.
Lo contrario, el negar esa patología, científica y muy estudiada es marginar, discriminar y ningunear a muchos afectados y, por ende a sus familiares.
Así que a todos esos que reniegan de los fármacos decirles que en modo alguno se les critica por esa postura muy respetable (al día de hoy no medico a mi hija) pero que con sus posiciones no señalen, marginen, critiquen ni etiqueten a quienes entienden ayudan a sus hijos. Tampoco al trastorno en sí, “enfermedad invisible” no por su inexistencia, sino por el horroroso desconocimiento de la misma”. Así nos va.
Para ir terminando, me duele en exceso afirmaciones como las que se hacen cuando recientemente a una madre, Pepi, con un niño con Síndrome de Asperger, las autoridades negaban su medicación, recomendaban la granjerización de ese niño en un psiquiátrico e incluso una Asistenta Social le expresaba que el problema del niño venía como consecuencia del ambiente familiar aportado. No quedan pues, tan lejanos esos tiempos donde un guardia civil, si no recuerdo mal, exigía y denunciaba al dueño de una librería cacereña que retirase la imagen “pornográfica” de la “Maja desnuda” de Goya que un libro mostraba tras el escaparate. ¡Señor, Señor!.
Para aquellos denominados “profesionales” ligados a la psicología y psicoterapias alternativas, que dudan o ratifican esa invención del TDAH (que junto a la dislexia, son el grupo de estudiantes más propensos a engordar las cifras del vergonzoso fracaso escolar en países como el nuestro), invitarles a que lean lo que a continuación expresa una madre y que le contesten a continuación si aún son capaces de mirar e insistir en la fabricación de ese trastorno…

DIARIO DE UNA MADRE

Diario de una madre - Vivir con el TDAH

De Beatriz Serrano Pérez
Vive y convive, ama y trata, saca adelante y practica empatía con un niño con TDAH medicado o no y entonces dime que el TDAH no existe y que no necesita de medicación.
Mira a los ojos de un niño que sufre lo que llaman TDAH y dile que no existe y dile que no necesita nada y que eso que toma y que le hace rendir más y mejor es una droga.
Dile tú, que dices que el TDAH no existe, dile tú mismo a ese niño que sufre que no le vas a ayudar porque no le pasa nada.
Mira a sus ojos que lloran porque no sabe lo que pasa, mira a sus ojos que pierden el brillo por la tristeza y la angustia de ver que todos lo rechazan, mira a sus ojos y encontrarás la respuesta del que sabe que algo hace mal pero es algo que ni comprende del todo ni puede controlar.
Trátalo ante sus frustraciones, ante sus incontroladas rabietas, habla con él ante sus ataques de ira, ante su irreflexión, ante su frustración.
Párate, míralo y abrázalo, consuélalo y pregúntale que necesita. ¿Sabrás contestarle? De veras crees que podrás contestar sus preguntas: porque nada me sale bien, porque todos están enfadados con migo, porque yo mismo estoy enfadado con migo, porque me siento así, qué he hecho mal, porque aunque me esfuerce hasta el cansancio nada consigo, porque no puedo ser feliz.
Cuando hayas hecho todo esto, todo lo que una madre o un padre hace desde que se levanta hasta que se acuesta con su hijo. Dime entonces que los drogamos para convertirlos en zombis porque solo buscamos alienarlos y solo buscamos comodidad.
Mira a esos niños, pero también mira a sus padres y el trabajo de cada día y entonces, mírame a la cara y dime que solo soy una gandula que no quiero afrontar ni trabajo ni responsabilidades, que no soy una buena madre y que solo quiero un robot o un niño drogado; dime todo eso mirándome a la cara, a los ojos, mi sola mirada te responderá.

El dibujo infantil y su significado psicológico

 

080604 Fuera el colegio

1- Evolución del dibujo infantil (del garabato a la figura humana)
a) El Garabato
b) Del garabato a las primeras formas
c) Las líneas empiezan a tomar forma
d) El detalle aumenta
e) La figura humana se perfila
f) Se consolidan las formas
g) El personaje en situación
2- Aspectos a evaluar en esta primera etapa
3- El dibujo a partir de los 5 años
4- Rasgos psicológicos y su expresión en el dibujo
5- Algunos ejemplos de dibujo libre




1- Evolución del dibujo infantil
a) El Garabato

El primer garabato (no siempre efectuado sobre papel), supone la primera expresión gráfica de lo que más adelante serán trazos que irán tomando progresivamente forma y contenido. Son los precursores de algo más importante que vendrá después: el dibujo y la escritura.
Estos primeros "dibujos" suelen efectuarse a partir del año y medio. Evidentemente sin intención ni capacidad para representar formas, figuras u objetos. Sí pueden, desde un punto de vista psicológico, permitirnos explorar algunos detalles tempranos de su afectividad y temperamento como se expone un poco más adelante.
Sus primeros contactos con el lápiz y el papel van a ser exploratorios y muy condicionados por las limitaciones obvias de su capacidad y maduración visomotora.
Igual como ocurre con en otros aspectos del aprendizaje, cada niño es un mundo y seguirá su propio proceso y ciclo. Los hay más precoces y otros más lentos en la adquisición de ciertas habilidades. Ello no tienen que ser síntoma inequívo, al menos en estas edades, de retraso o menos capacidad futura. No obstante, siempre será positivo potenciar, motivar y acompañar al niño en cualquier proceso de aprendizaje y estar atentos a a cualquier problema que pudiera surgir.

b) Del garabato a las primeras formas

A partir del segundo año, el niño es capaz de ir dando forma a los garabatos. Ya no se trata sólo de líneas inconexas sino que se observan agrupamientos de trazos en formas con contornos. Pueden ser los primeros intentos de representar objetos del mundo real. Evidentemente el nivel de maduración no permite todavía la definición de las formas. Suele también empezar la experimentación con diferentes colores. En esta etapa ya podemos distinguir algunos rasgos del temperamento del niño tal como se apunta más adelante.

c) Las líneas empiezan a tomar forma

Estamos ya en la etapa de 2,5 años aproximadamente. El niño es capaz de dibujar circulos y combinarlo con líneas para crear nuevas formas. Son dibujos que ya tienen cierto parecido con objetos y figuras humanas pero sin llegar a nivel de detalle suficiente como para identificarlas plenamente.

d) El detalle aumenta

Cercanos los tres años pueden aparecer las primeras formas que identifican objetos o personas. El dibujo puede tener ya una intención clara de comunicar situaciones, personajes y emociones. La forma se perfila y podemos reconocer en ellos el primer esbozo de la figura humana. Son humanoides sólo con piernas y cabeza. Otros objetos de interés para el niño pueden ser también objeto de plasmación en el papel (autobús, coche, casa, etc.).


El niño, generalmente, es capaz ya de dibujar una línea vertical al año y medio; la horizontal y el círculo a los dos años; la cruz a los tres; el cuadrado a los cuatro y el rombo a los siete años.

e) La figura humana se perfila

Entre los tres y cuatro años el niño va depurando sus dibujos. La figura humana evoluciona de un simple humanoide con piernas y cabeza a una figura más completa en las que ya se han incorporado el cuerpo y los brazos. La cabeza con frecuencia aparece muy grande al igual que los ojos. En los niños más detallistas puede que también se incorpore el pelo como un elemento más.

f) Se consolida la forma

Estamos ya en los cinco años. Las diferentes estructuras cognitivas han ido madurando y el dibujo es una más de las facetas en el que el niño ha progresado. Ahora la figura humana es perfectamente identificable y presenta la mayoría de los elementos principales: Cabeza, cuerpo y extremidades superiores e inferiores. En la cara puden observarse los ojos y la boca. La nariz y las orejas suelen tardar un poco más. La presencia del cabello es también habitual. Además aparece otros aspecto importante: la diferenciación. Cuando se pintan varias figuras humanas, el niño es capaz de pintar en cada una de ellas rasgos diferenciales (más grande, más pequeño, con pelo, sin pelo, alegre, con algún objeto en la mano, etc.). Este detalle es importante dado que es un síntoma de creatividad y de capacidad de observación del entorno.

g) El personaje en situación

De los cinco a seis años el dibujo está consolidado. Cada niño a su forma y con su propia destreza. No obstante, el dibujo va a mantener un elemento común en todos los niños: Su capacidad de ser una plataforma comunicativa, un escaparate donde se nos va a mostrar un mosaico de sensaciones y emociones, es decir, el mundo interno del niño. No siempre serán obvias sino que deberan interpretarse cautelosamente en la clave peculiar e intransferible de cada niño.
Ahora, figuras humanas y objetos interactuan dentro del papel y el niño puede plasmarlas no tan sólo como formas individuales sino formando parte de una escenificación, de una situación concreta.

2- Aspectos a evaluar en las primeras etapas

Desde el mismo inicio del garabato podemos anilizar diferentes aspectos, si bien, cuando el dibujo toma una especial relevancia en la evaluación es a partir de los 4 - 5 años, momento en el que está consolidado.
A continación se exponen algunos de los elementos que pueden ser susceptibles de observación y evaluación en las primeras etapas del niño.

1- El modo en que coge los lápices.

Lo hace de forma tranquila o lo agarra fuertemente. Su trazo será seguramente aún torpe pero si los agarra de forma forzada puede ser un indicador de tensión. Es aconsejable que le indiquemos tranquilamente como debe cogerlos, pero dejándole cierta libertad en sus primeros encuentros con el papel para que vaya experimentando.
2- La mirada y la actitud.
¿Disfruta el niño con la actividad? ¿Solicita los lápices?
Debemos verificar si está pendiente de lo que hace fijando la mirada en el papel o simplemente se limita a hacer movimientos con el lápiz sin prestar atención. En éste último caso deberíamos intentar corregirle y que atendiera visualmente a lo que está haciendo. Si no está motivado para pintar mejor dejarlo para otro momento. No forzarlo.
Una inclinación natural hacia el dibujo es buen indicador de la capacidad de aprendizaje posterior.
3- El espacio que ocupa.
Ver el espacio que ocupa en el papel puede darnos algunas pistas. En general ocupar todo el espacio se asocia a confianza, seguridad, ganas de explorar el entorno, etc. Cuando el espacio ocupado se reduce a alguna zona en concreto o los garabatos son pequeños se interpretaría en sentido contrario, es decir, timidez, retraimiento, introversión.
4- El trazo.
Un trazo firme, seguro y estable al hacer el garabato puede significar soltura de movimientos, ganas de explorar, de experimentar, buena predisposición al juego, a aprender, etc. Si el trazo se efectúa con exceso de presión o velocidad puede ser un indicador de impulsividad o falta de control.
5- Forma.
En general, los niños empiezan dibujando formas rectilíneas para progresivamente incorporar las formas onduladas. Una vez pasada la etapa de los primeros garabatos, cuando se empieza a adquirir un poco de destreza con el dibujo, las líneas rectas largas trazadas de esquina a esquina del papel, en especial las ascendentes, pueden ser indicadores de cierta agresividad hacia el exterior o falta de control de impulsos. Por el contrario, los trazos con predominio de las formas onduladas o redondeadas son propias de niños con mayor control sobre sí mismos y quizás de mayor complicidad afectiva con las figuras de apego.
6- Los colores preferidos

3- El dibujo a partir de los 5 años

Como hemos visto, tras la primera etapa, el garabato se ha transformado progresivamente en un dibujo con forma, con color e intención comunicativa que refleja la madurez de los cambios madurativos, pero también, la forma particular en que el niño ve y vive su mundo. El dibujo es la representación de su universo subjetivo.
Sin embargo, es a partir de los cinco años, cuando el dibujo se convierte en una herramienta de gran utilidad en la evaluación psicológica de los niños. Acompañándolo de preguntas simples acerca de algunos de los aspectos dibujados, nos proporciona información valiosísima y el niño lo vive de forma muy natural, poco intrusiva lo que le ayuda a expresarse con libertad.

4- Rasgos psicológicos y su expresión en el dibujo

La siguiente tabla muestra un resumen de algunos rasgos psicológicos y su expresión en el papel. Esta exposición pretende ser aproximativa. No deben, en todo caso, interpretarse las asociaciones de determinadas características con evidencias ciertas de la presencia de determinadas conductas o patrones emocionales. Los datos expuestos obedecen a probabilidades estadísticas no a hechos con seguridad absoluta. Se trata sólo de pistas que pueden orientar una evaluación más objetiva y especializada en los ámbitos que se consideren relevantes.

Rasgos Psicológicos:
Indicadores gráficos:

Agresividad, desobediencia
Presencia de dientes muy destacados. Brazos largos con manos cerradas. Garras en lugar de dedos. Formas con trazos rectos muy alargados y en sentido ascendente. Marcada asimetria de las extremidades cuando se representan personas. Dibujo de números, letras, signos u objetos repetidos siguiendo una progresión ascendente en su tamaño.

Ansiedad - Temor
Los temores infantiles se manifiestan en el dibujo mediante un grafismo reducido, indeciso, pequeño, simple en su forma. En ocasiones, el niño puede preferir dibujarse dentro de una casa, vehiculo, etc. que le proporcione cobijo frente al mundo externo y sus fantasmas. Poca expresividad en las caras. Si el temor es hacia alguna persona en concreto, la representará con brazos cortos o sin ellos. La presencia de ansiedad puede reflejarse también en el sombreado de la cara(parcial o total) siendo muy significativo entre los 5 y 12 años.

Motivación para el Aprendizaje y la Escuela
Dibujos bien proporcionados enriquecidos con algunos detalles (
ver dibujo 2). Las caras suelen representarse con grandes ojos, hay expresión, el cuello suele estar presente. El dibujo está bastante centrado y ocupa buena parte del papel. Brazos abiertos y piernas bien definidas. Caras sonrientes, elementos extra como pequeños animales (caracoles, mariposas...).

Egocentrismo
Cabeza grande, formas exageradas. Si se trata de un dibujo de familia o de varias personas, el niño se dibuja primero y aparece notablemente más grande que los demás. (
ver dibujo 2)

Comportamientos y pensamientos obsesivos
El dibujo se realiza siempre con un método muy similar, siguiendo una misma rutina un mismo tema o colores. Es un dibujo elaborado que crea mucha ansiedad al niño si se equivoca o cree que no le ha quedado bien. Necesidad de borrar con frecuencia. Trazos simples muy repetitivos pueden estar asociados a discapacidad mental. (
Ver dibujo 3)

Inseguridad
Brazos y manos pequeñas y/o pegados al cuerpo. Piernas delgadas o inestables. Trazo irregular, inseguro, fallos con rectificaciones frecuentes. Figuras comprimidas o pequeñas. Inclinación de la figura en 15º o más.

Perseverancia
Figuras bien contorneadas. Riqueza de detalles. Los personajes aparecen con el rostro expresivo y con todos los elementos. Cabello bien definido. Si se utiliza el color se ha rellenado gran parte del dibujo. Trazo pausado poco impulsivo. Buena atención.

Déficit atencional. Impulsividad
Dibujo desorganizado. Normalmente a mayor déficit atencional menor capacidad para estructurar un dibujo global. El niño preferirá dibujar pequeños objetos inconexos de diferentes temáticas y formas. Poca definición, pobreza de detalles. Objetos irreales o muy distorsionados. Cuando coinciden déficit atencional e impulsividad el dibujo pasa a ser más una descarga tensional que una actividad placentera. El niño dibujará sólo elementos de su interés y tenderá a ocupar todo el espacio del papel con pocas formas mal dispuestas.

Lateralidad Cruzada
La lateralidad cruzada se manifestará por la presencia de figuras, letras o numeros en forma invertida (como reflejadas en espejo). El trazo del dibujo será irregular con formas distorsionadas. (
Ver dibujo 4)

Autocontrol
Simetria en el dibujo. Formas onduladas, bien proporcionadas. Si el dibujo está coloreado no se traspasan los límites del contorno.

Autoestima
Buena organización del espacio. Brazos y manos abiertos. Tamaño de la figura grande. El dibujo suele ocupar casi todo el espacio del papel con una distribución adecuada. Expresión positiva en las caras cuando aparecen varias figuras.

Problemas de relación social o con sus iguales
Brazos pegados al cuerpo, expresión neutra o triste. La figura puede mostrarse indistintamente (según como lo vive el niño) grande o pequeña. Grande cuando se vive la situación como agresión hacia uno mismo y hay que responder o plantar cara. Pequeña cuando el sentimiento es de indefensión, temor o incapacidad. (
Ver dibujo 5)

Discapacidad Mental
El rasgo fundamental es la pobreza y poca variabilidad de los detalles. Dependiendo del nivel cognitivo el niño, éste puede efectuar el dibujo de una figura humana pero será incapaz de introducir variaciones significativas para distinguir, por ejemplo, un hombre de una mujer. Asimetria en las extremidades y/o poca integración de las partes.

Ejemplos de dibujo libre

A continuación se muestran algunos dibujos libres efectuados por niños y niñas de diferente edad. Se acompaña una pequeña descripción de los rasgos más relevantes.

 

 

Haga clic aquí para obtener acceso a la Galería.

Fuente:

http://www.psicodiagnosis.es/

 

dibujo infanciaSilvia

Trastorno por déficit de atención: Solicitud de informe clínico

 

Afectado de TDAH: Cómo solicitar un informe clínico.

Si aún no dispones de un informe clínico para presentarlo en el centro escolar y poder solicitar una valoración psicopedagógica al Equipo de Orientación del centro, deberás solicitarlo en el centro sanitario a donde acudas a consultas con tu hijo mediante un escrito con copia para que sea registrada, similar al que indicamos:

D………………………………………………………………….con DNI…………………… y domicilio en ………………………… madre/padre del/ la paciente menor de edad………………………………, ante este organismo comparezco, y como mejor proceda en derecho,

SOLICITO:

Que al amparo de lo establecido en la ley 41/2002 del  14 de noviembre con la ley reguladora de la autonomía del paciente y derechos y  obligaciones en materia de información y documentación clinica, ART. 18 y en la ley 14/86 general sanitaria, por medio del presente escrito, me hagan entrega del historial clínico completo con las anotaciones obrantes en poder de este centro mediante copia.

Y

Que teniendo por presentado este escrito se sirvan admitirlo.

En………………………………………..a…………..de………………………..año……………

Fdo.:

D./Dña……………………….

Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica.

Artículo 18. Derechos de acceso a la historia clínica.

1. El paciente tiene el derecho de acceso, con las reservas señaladas en el apartado 3 de este artículo, a la documentación de la historia clínica y a obtener copia de los datos que figuran en ella. Los centros sanitarios regularán el procedimiento que garantice la observancia de estos derechos.

2. El derecho de acceso del paciente a la historia clínica puede ejercerse también por representación debidamente acreditada.

3. El derecho al acceso del paciente a la documentación de la historia clínica no puede ejercitarse en perjuicio del derecho de terceras personas a la confidencialidad de los datos que constan en ella recogidos en interés terapéutico del paciente, ni en perjuicio del derecho de los profesionales participantes en su elaboración, los cuales pueden oponer al derecho de acceso la reserva de sus anotaciones subjetivas.

4. Los centros sanitarios y los facultativos de ejercicio individual sólo facilitarán el acceso a la historia clínica de los pacientes fallecidos a las personas vinculadas a él, por razones familiares o de hecho, salvo que el fallecido lo hubiese prohibido expresamente y así se acredite. En cualquier caso el acceso de un tercero a la historia clínica motivado por un riesgo para su salud se limitará a los datos pertinentes. No se facilitará información que afecte a la intimidad del fallecido ni a las anotaciones subjetivas de los profesionales, ni que perjudique a terceros.

http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/l41-2002.html#a18

Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad

http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/l14-1986.html

Fuente:

http://www.fundacioncadah.org/

Artículo relacionado:

http://es.scribd.com/doc/52131459/Protocolo-coordinacion-TDAH-Castilla-y-Leon

Errores académicos más habituales en el alumnado con TDA/H

 

La mayoría de ellos presentan un rendimiento académico inferior al que se espera por edad e inteligencia.

  • Cometen errores por descuido en lectura, escritura y cálculo.

Errores en lectura:

  • Omisiones:  “Mi hermana tiene seis año_”
  • Adiciones:  “Las casa de mis tíos”
  • Sustituciones: “Me acerqué  al perro con cierto tambor”(en lugar de temor)
  • Dificultades ante grupos consonánticos: tr/bl pr/br
  • Comprensión lectora deficiente. ejm: instrucciones
  • Desmotivación ante la lectura y rechazo: por fatiga, fracasos anteriores.

Errores en escritura:

  • Uniones de letras: “Fui aver” (a ver)
  • Fragmentaciones: “Des pues”(después)
  • Adición de letras, sílabas y palabras: “Vol-e-veré”
  • Omisión de letras, sílabas y palabras: “Semana-s”
  • Sustitución de letras, sílabas y palabras:”Aguelos”
  • Caligrafía pobre y desorganizada. Saber a que se debe: rapidez, descuido por impulsividad, por despistes…
  • Mayor número de faltas de ortografía: por dificultad en memorizar las normas ortográficas y dificultad a la hora de automatizarlas (aplicar una norma que conoce).Lo más eficaz: Refuerzo, hábito de repasar.

Errores en cálculo:

  • Pobre comprensión de los enunciados. Por lectura impulsiva o falta de atención. Necesario trabajo mediante autoinstrucciones
  • Errores por descuido a la hora de utilizar el signo. Trabajar con colores
  • Dificultad de abstracción de conceptos matemáticos. Trabajar de lo concreto a situaciones no tan cercanas a él.
  • Presentan dificultades en “Prestar atención a dos estimulas a la vez”: Copiar lo que está en la pizarra en su cuaderno; Dictar los deberes o un examen.

Durante las clase sí se les debe escribir en la pizarra y sí se les debe dictar, puesto que tienen que aprender y mecanizar el sistema, pero a la hora de trasmitirles los deberes en vez de escribirles en la pizarra es mejor darles fotocopias. Lo mismo sucede en los exámenes, es mucho mejor entregarles unas fotocopias con los ejercicios. Con ello evitaremos los errores que puedan cometer a la hora de escribirlo. Al tener mala escritura o escribir más despacio que sus compañeros, pueden llegar incluso a comerse palabras y luego no entender lo que han escrito, lo que les llevará a no realizar bien la tarea o examen.

Mientras explicamos una lección se perderán varias veces. Si hay alguna descripción que queramos que se aprendan y que no está reflejada en el libro debemos asegurarnos que la tengan escrita en el cuaderno o en los márgenes del libro.

  • Pierden u olvidan cosas necesarias para sus tareas escolares tanto para llevar a clase como para casa. Importancia del uso de la agenda

Es fundamental que los profesores estén pendientes en recordarles que metan a la mochila lo necesario para realizar los deberes y que anoten en la agenda la tarea para que los padres puedan estar pendientes de que es lo que tienen que hacer o estudiar.

“Examen de mates el jueves 24”, “Entrega de resumen del libro tal, el 12 de tal mes”,

“Lengua, ejercicios 6 y 7 para mañana” ó “lengua, ejercicio 6 y 7 para el viernes”.

Trasmitir a los padres la no entrega de tareas pero sin descalificativos, por ejemplo en vez de escribir “no ha hecho la tarea de lengua”, escribir “le falta la tarea de lengua”. No hacer uso de la agenda sólo para lo negativo. Cuando haya que comunicar a los padres cosas que el niño debe corregir es preferible escribir en la agenda: “Solicitar hora”, los padres entenderán que es necesario hablar con el profesor.

A la hora de que cada profesor dicte o escriba en la pizarra la tarea para hacer, hacerlo con el suficiente tiempo antes de que suene la campana. Ellos, como los demás, querrán salir al patio o a casa como todos, sólo que a los demás les ha dado tiempo y ellos no lo habrán terminado de hacer o al menos bien.

Como en cada clase sólo habrá uno o dos, mientras el profesor trasmite la tarea a hacer deberá echar un vistazo a los alumnos que tengan TDAH y comprobar con discreción que lo está haciendo correctamente.

Fuente:

http://www.fundacioncadah.org/

Desmotivación y falta de apoyos: Los grandes aliados en el fracaso escolar de alumnado con déficit de atención y/o dislexia

 

Mi hijo no atiende

Edu es disléxico. Irene sufre déficit de atención. No se conocen. No se parecen. A ambos los llamaban revoltosos y distraídos. Padecen los dos trastornos mentales más frecuentes en la infancia.

Cuando Irene contaba una semana de vida, su pediatra no daba crédito: "¡Tiene mucho tono muscular!". Estaba fibrosa. Puro nervio. Su madre, Mariluz García, enfermera, apenas le dio importancia. Hoy lo recuerda como un primer síntoma. Luego llegarían las rabietas, los tics (morderse las uñas, mirarse la punta del pelo), los cambios bruscos de humor. "Como Jekyll y Hyde: si le llevabas la contraria, te insultaba, y después venía llorando a pedirte perdón". Del colegio no dejaban de llamar porque atemorizaba a sus compañeros y retaba a los adultos. Y tardaba una eternidad en hacer los deberes. Con siete años le diagnosticaron déficit de atención con hiperactividad.

"Si Bill Gates [disléxico, como Picasso] hubiera nacido en España, no tendríamos Windows", opina Rubén Idurriaga

 

Delgada, morena y con flequillo, Irene se muestra tímida ante la visita de un extraño a su casa, a las afueras de Madrid. Corretea, evita mirar a los ojos, le parece "molesto" que su hermano pequeño husmee en su cuarto. Acaso una pequeña herida bajo la nariz, de rascarse compulsivamente. Eso sí: habla como un rayo cuando describe la ciudad que está dibujando:

-Aquí el Ayuntamiento, el supermercado, la plaza con árboles, el puesto de helados, la playa con un señor corriendo...

Pero, ¡ay!, los deberes... Son las siete de la tarde, y desde que llegó del colegio no se ha movido del cuarto. Aún lleva puesto el uniforme. El bocata de queso, casi sin probar. Si lee un ejercicio de tres enunciados, al llegar al último se le ha olvidado el primero. Su problema es el de unos 380.000 niños de España, el 5% de la población escolar a la que afecta el déficit de atención, según la asociación de padres ANSHDA (no existen cifras oficiales).

Jorge pasó por eso hace tiempo. "Su juego favorito era saltar en el sillón", explica su madre, Pepa Ayuso, en el salón de su piso en Moratalaz (Madrid). No le podían dejar solo porque se aceleraba como el Correcaminos y lucía más chichones que el Coyote. Las pruebas lo confirmaron: falta de control sobre sus impulsos, dificultad de mantener la concentración. "Sentí abatimiento, pero me reconfortó saber que no era culpa de cómo lo habíamos educado", dice Ayuso.

Y comenzó el tratamiento. Con medicación, guste o no. "Lo que impide centrar la atención es un problema de transporte de la dopamina en el cerebro, un déficit en el lóbulo frontal, el del control ejecutivo", explica José Antonio Portellano, profesor de psicobiología de la Universidad Complutense. Irene y Jorge toman Rubifen, un psicoestimulante (metilfenidato) que activa la neurotransmisión de la dopamina. "La primera vez nos impresionó el efecto. Jorge se pausó. Tardó la mitad en hacer los deberes".

"Pero, por sí sola, una pastilla no enseña a seguir unas normas", matiza Portellano. El niño debe trabajar unas rutinas. Un ambiente ordenado, sin gritos. Con estrategias de autocontrol y con el apoyo de un profesor particular. Y de un psicólogo. Jorge, en tercero de la ESO, empezó a sentirse más inmaduro que el resto. Se volvió introvertido y apenas salía. "Una tarde le robaron a la puerta de casa la cazadora y los zapatos. Y llegó como si nada. Ni lloró". Gracias al psicólogo se desbloqueó. A sus 16 años, tras casi una década de terapia, ha reducido su impulsividad, es responsable y educado. Aunque todavía a veces se queda ensimismado. Su batalla son los estudios: nunca ha repetido y aspira a cursar Informática... aunque para eso su madre le siga preguntando la lección a diario.

"Céntrate, céntrate", le decía a Edu un profesor. Como a Irene y Jorge, a este chaval de ocho años y sonrisa perenne no hacían más que reñirle. Era tan desordenado que sospecharon de déficit de atención; pero las pruebas demostraron que Edu padece el otro trastorno neurocognitivo más frecuente en la infancia: dislexia. Igual que unos 700.000 niños, un 10% del total de alumnos.

La dislexia no se reduce a ver las letras del revés (la d por la b, la u por la n). "Dificultades de precisión y fluidez en el reconocimiento de palabras (...), problemas de descodificación y de escritura", define la Asociación Internacional de Dislexia. El psicólogo y logopeda Rubén Idurriaga profundiza: "En una tribu africana no se daría; aquí topan con un sistema basado en la lectura y la escritura, aquello que más les cuesta".

Mientras Edu juega, Macarena Terrones explica cómo su hijo, siempre muy despierto, se atascó en las tablas de multiplicar y las secuencias, en general. Aunque lo que le deprimió fue que no le dejaran jugar al fútbol por patoso. Cuando se lo diagnosticaron, su padre, Antonio, ató cabos. Descubrió su problema hereditario... tras cuarenta años. "Me creía tonto. La sociedad te apartaba. Terminé la EGB y no estudié más. Ahora, con nuevas herramientas, he sacado la secundaria".

Antonio y Macarena hablan en una mesa redonda en la Fundación Aprender, al este de Madrid, que prepara un colegio para disléxicos. Su programa incluirá ejercicios físicos. Durante la formación del feto, en el viaje de las neuronas desde el tubo neural (donde están las células madre) a la corteza cerebral, algunas de esas células nerviosas no se sitúan en el lugar adecuado. Con gimnasia cerebral que emula los movimientos primarios (los que se hacen desde que nace hasta que aprende a andar), se generan circuitos neuronales donde se apoyan las habilidades.

A los disléxicos les resulta más fácil entender los conceptos si los relacionan con su entorno (son igual de inteligentes, y con otras habilidades, como pictóricas o musicales). Edu, por ejemplo, aprendió los números contando almendras. Guille, de 18 años, cree que le ayudan mucho las fotografías y los esquemas. Sentado junto a su madre, M. Luz Revillas, repasan su duro camino a segundo de bachillerato: "No sé desarrollar un tema de historia. Necesito recordar la página, el párrafo, volver al lugar físico donde estaba esa información, para volcar lo que sé en el folio". Aunque otro conflicto le duele más: "Los demás no quieren estar contigo en el recreo... a veces he tenido compañeros que suspenden todas pero forman parte del grupo, y me he planteado no estudiar para integrarme". No cede: quiere estudiar diseño gráfico.

Nuestros cuatro protagonistas no se conocen. Tienen problemas diferentes. Pero Irene, Jorge, Edu y Guille comparten que los han señalado como raros de la clase. Que se esfuerzan el doble para conseguir la mitad. Que si no se trataran, podrían cogerle fobia al estudio a fuerza de suspensos, y somatizarla en vómitos o insomnio (y a largo plazo, incluso en inestabilidad laboral). Pese a todo, muchos aún minusvaloran sus enfermedades, conocidas desde principios del siglo XX. La dislexia y el déficit de atención se incluyen en los trastornos de inicio del DSM-IV, el manual de la Asociación de Psiquiatría de EE UU.

Pequeñas medidas les hacen la vida más fácil. Como que los maestros lean los ejercicios en voz alta y comprueben que los han entendido. Jorge suspendió un examen de física y un par de días después, en la recuperación, sacó un 9. "¡Se lo sabía!", exclama su madre. Sin embargo, los profesores no reciben formación, a diferencia de EE UU, donde la dislexia se considera una discapacidad. "Si Bill Gates [famoso disléxico, como Picasso] hubiera nacido en España, no tendríamos Windows", opina Rubén Idurriaga.

Tratar el problema no significa volverse paranoicos. Algunos estudios apuntan un exceso de diagnóstico de déficit de atención. El Centro de Salud Mental de Molina de Segura (Murcia) analizó que solo un 32% de los pacientes de una muestra fueron finalmente diagnosticados. En cualquier caso, es esencial motivar al niño, que no se acostumbre a la riña. Darle refuerzos: "Si saca un sufi, la felicito y la llevo a patinar. Sé que se ha esforzado", dice la madre de Irene.

Los padres a veces se sienten "unos plastas". Pepa Ayuso siempre hablaba con los profesores a principio de curso. Les pedía que sentaran a Jorge en primera fila. También solían encargarle escribir las tareas en la pizarra. Así se sentía importante. Con Irene funciona igual. Le llegó a ir muy bien en inglés gracias a un profesor:

-Hija, ¿cómo te saludaba el teacher?

-Hi, Super Irene!

Y sonríe.

 

Síntomas del déficit de atención

Si antes de los seis años aparecen al menos seis síntomas: impulsividad, no guardar el turno en el juego, perder las cosas, no organizarse, no mantenerse sentado, contestar antes de que le pregunten... entonces puede existir un déficit de atención. "Debe pasar en casa y en el colegio, porque si no podría ser un problema de adaptación", determina el neuropsicólogo José Antonio Portellano. Otras señales: que parezca que no escucha, no seguir las instrucciones, ser inconstante y olvidadizo...

Ejercicios contra el déficit de atención. Juan Narbona, neuropediatra de la clínica Universitaria de Navarra, aconseja juegos con materiales reales y participación, "en los que tengan que controlarse", para mejorar la atención. Como el Dónde está Wally, que exige escrutar atentamente una página. O los juegos de mesa, donde hay que esperar turno, observar reglas y estar centrado. José Antonio Portellano concluye: "Cuando un tratamiento psicoeducativo funciona, cambia el cerebro. Si era impulsivo y se le adiestra para que adquiera un aprendizaje verbal interno, habremos modificado la química cerebral".

 

Síntomas de la dislexia

De acuerdo con un informe de la Fundación Aprender, desde muy pequeño se pueden detectar ciertos síntomas: mayor habilidad manual que lingüística, hablar sin completar las frases, no saber saltar a la pata coja... Se acentúan al empezar el colegio: le cuesta memorizar las rutinas, tiene un concepto propio del tiempo, confunde la izquierda con la derecha. Hay problemas para aprender series: los días de la semana, el alfabeto. No se le da bien relatar lo que lee. Los síntomas se intensifican cuando comienzan la lectura y la escritura: dificultades para copiar de la pizarra al cuaderno, faltas de ortografía, lectura lenta, cambiar y omitir letras, saltarse renglones...

Ejercicios contra la dislexia. "Hay que hacer la lectura amable. Como encargarle leer el chiste de cada día en el periódico durante el desayuno", sugiere Juan Narbona. Se le pueden dejar mensajes escritos sobre planes del día, o encargarle los pies de fotos del álbum familiar. "Lecturas cortas que, como lluvia mansa, mejoran ese automatismo". ¡Importante! "No leer solo por la noche, a esas horas el niño está hecho unos zorros: tiene que ser por la mañana o a mediodía". Otros ejercicios tienen que ver con el lenguaje oral, manejar y construir las palabras para que se dé cuenta de cómo se forman. Comprender las sílabas y su estructura le facilitará verlo sobre el papel.

Fuente:

http://www.elpais.com/articulo/portada/hijo/atiende/elpepusoceps/20110508elpepspor_15/Tes