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Niños con fracaso escolar: Causas y tratamientos

 
Dr. César Soutullo Esperón

Clínica Universidad de Navarra

 

deficit de atencion inatencion fracaso escolarIntroducción

El fracaso escolar es un problema frecuente en niños y adolescentes que puede tener causas variadas: médicas, psiquiátricas, psicológicas, sociales, ambientales, etc.

Cuando se presenta debe buscarse cuidadosamente el origen porque con frecuencia cuando se trata o corrige se puede mejorar la significativamente la situación.

Problemas médicos

Aunque la alimentación de los niños es generalmente adecuada en nuestro medio y no son frecuentes las situaciones de malnutrición, a veces se puede producir una "malnutrición relativa" en niños que no desayunan adecuadamente. Así pasan muchas horas desde la cena hasta la comida sin alimentarse. Esto puede producir falta de concentración, cansancio y desinterés en las clases de la mañana. Es importante supervisar el desayuno de los niños, reservando tiempo suficiente y que así tomen calorías suficientes, no sólo azúcar o bollería que se absorben rápidamente, sino también proteinas como jamón, huevo o queso, además de leche, zumo o fruta y pan, cereales o galletas (hidratos de carbono de absorción lenta). El almuerzo de media mañana puede suplir y complementar el desayuno.

Otra causa médica de posible fracaso escolar y problemas de concentración son los problemas del sueño. Niños que se acuestan muy tarde o a horas irregulares, o que duermen en ambientes ruidosos pueden estar excesivamente cansados para rendir en el colegio al día siguiente. También, niños con obesidad que roncan excesivamente sufren muchos periodos cortos de apnea durante el sueño, es decir, que dejan de respirar en medio de los ronquidos, y luego se despiertan brevemente. Aunque no se dan cuenta de estos despertares, durante el día están cansados y con falta de concentración. Este problema se detecta mediante un estudio del sueño y se debe corregir. Al coregirse los ronquidos mejora el sueño y la concentración.

También niños con asma que empeora durante la noche tienen el sueño interrumpido y pueden sufrir de problemas de energía y concentración. El uso de algunas medicaciones contra el asma, las alergias y la epilepsia y el exceso de cafeina puede afectar también la energía y la concentración.

En adolescentes el abuso de drogas como la marihuana puede producir no sólo problemas de concentración, sino desinterés, apatía y "pasotismo", así como disminución de la autoestima y reducción de las expectativas. Se puede detactar la presencia de marihuana en orina con un sencillo análisis. Otras causas médicas de problemas escolares y de concentración pueden ser la anemia y trastornos endocrinos como diabetes o problemas de tiroides, por lo que es útil realizar un análisis de sangre para descartar estos problemas.

También es importante que un niño con fracaso escolar reciba una evaluación de la vista y el oido, ya que problemas en estas áreas son sencillos de resolver.

Cociente intelectual bajo y trastornos del aprendizaje verbal y no verbal

Cuando se evalúa a un niño o adolescente con fracaso escolar es importante realizar un test de inteligencia como el llamado test de WISC. Así podemos evaluar el nivel intelectual del niño, ya que a veces niños con retraso escolar pueden presentar inteligencia normal-baja o incluso inferior a lo normal que hace que cada año se vayan retrasando un poco más al ir aumentando la exigencia en el colegio.

El test de WISC además nos da información no sólo sobre la inteligencia global (Cociente Intelectual o C.I.), sino también sobre el llamado CI verbal o inteligencia verbal, y el CI manipulativo o inteligencia práctica. Si existe un desequilibrio entre estos dos tipos de inteligencia, auque el resultado global sea normal, el niño puede tener dificultades en procesar información verbal (no entiende lo que lee), o la información manipulativa (auque entiende lo que lee no lo puede poner en práctica ni utilizar esa información). Estos problemas de aprendizaje verbal y no-verbal deben ser detectados y tratados con apoyo psicopedagógico en el colegio y en sesiones suplementarias en casa o en gabinetes psicopedagógicos.

Hay una serie de problemas específicos del aprendizaje como trastorno del aprendizaje de la lectura, de las matemáticas, de la escritura; trastornos de la comunicación como trastorno del lenguaje expresivo, mixto del lenguaje expresivo-receptivo, trastorno fonológico (problemas de pronunciación y vocalización); y además trastornos de las habilidades motoras como el trastorno evolutivo de la coordinación (niños torpes desde el punto de vista motor) que deben ser evaluados por un neuropediatra, que pedirá las pruebas necesarias a un psicopedagogo y a un logopeda cuando sean necesarias.

Problemas psiquiátricos, psicológicos y del aprendizaje

Una de las causas más frecuentes de fracaso escolar en niños es el trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), que afecta a un 5% de los niños en edad escolar, siendo más frecuente en varones. Éstos niños tienen problemas de atención, impulsividad (hacen las cosas sin pensar) y exceso de actividad. Sin embargo no todos los niños con TDAH son hiperactivos, y aquellos con el tipo inatento de TDAH, que predomina en niñas, sufren principalmente de inatención y a veces pasan desapercibidos porque no molestan tanto a los adultos.

El TDAH es un problema serio y debe ser tratado por un equipo de especialistas con experiencia en el tratamiento de niños con problemas psiquiátricos y del comportamiento, y con posibilidad de coordinar los recursos en el colegio, y apoyar a los padres. Estos niños deben ser evaluados por el pediatra o psiquiatra infantil y tratados con medicación, ya que así se mejora el rendimiento escolar y disminuyen los problemas con sus iguales y con la familia. Algunas veces, formas leves de TDAH se pueden controlar con tratamiento no farmacológico, sin embargo, los estudios indican que el tratamiento más eficaz es una combinación de una medicación y psicoterapia conductual con entrenamiento a los padres y apoyo en el colegio.

Otra causa frecuente de rechazo y fracaso escolar en niños pequeños son problemas de ansiedad, especialmente ansiedad por separación. En este cuadro clínico el niño tiene mucho miedo a separarse de los padres y con frecuencia tiene síntomas físicios como dolores de tripa, vómitos, dolores de cabeza, etc cuando van al colegio pero no los presentan los fines de semana. Tampoco les gusta que los padres se vayan a cenar o al cine y los dejen a ellos con los abuelos o una canguro, y también duermen con los padres o tienen mucho miedo al acostarse. Ese miedo a estar lejos de casa hace que en el colegio estén distraidos, cuando no están en la enfermería por problemas físicos que no tienen causa médica sino psicológica.

La depresión en niños y adolescentes puede producir además de humor triste o frecuentemente irritable, desinterés, apatía, falta de ilusión, y además falta de concentración y de energía, así como problemas en el sueño. Debe diagnosticarse y tratarse por un psiquiatra con antidepresivos modernos que tienen pocos riesgos y pocos efectos secundarios, y que no producen ni adicción ni cambian la personalidad, como mucha gente erróneamente cree. Un tipo de depresión como la enfermedad maniaco-depresiva o bipolar a veces se confunde con el TDAH y necesita otros tratamientos porque los antidepresivos la pueden hacer empeorar.

La depresión no es culpa de los padres ni del niño, y no ayuda paralizarse ante la situación y esperar "a ver si se le pasa", porque cuanto más se retrase el diagnóstico y tratamiento peores pueden ser las secuelas. La depresión es la principal causa de suicidio en todas las edades, y el suicidio es la tercera causa de muerte de jóvenes entre 15 y 24 años, y la sexta en niños entre 5 y 14 años.

Problemas sociales y ambientales

En niños con fracaso escolar se debe también descartar que exista una falta de estructura en las actividades en casa. Horarios irregulares de comida, estudio y sueño, ambientes ruidosos, hacinamiento en la vivienda, falta de supervisión por adultos y situaciones de pobreza y falta de recursos pueden repercutir en el rendimiento escolar del niño. Otros problemas entre los padres como abuso de alcohol u otras drogas, peleas o violencia doméstica, situaciones de desempleo y adversidad social extrema como la que sucede en minorías también tienen consecuencias serias sobre la estabilidad del niño y sobre su interés en su educación.

En resumen, ante un niño o adolescente con fracaso escolar deben descartarse primero problemas médicos de la vista y el oido, del sueño y de la alimentación, problemas endocrinológicos, neurológicos y abuso de drogas, especialmente marihuana y alcohol en adolescentes. Depués de la evaluación pediátrica se hace una evaluación psiquiátrica y psicológica por un especialista, para valorar el nivel intelectual y la presencia o no de problemas específicos del aprendizaje, así como trastornos psiquiátricos como ansiedad, depresión, y trastorno por déficit de atención e hiperactividad. También debe evaluarse la familia, la situación de los padres y el entorno social del niño para descartar otros problemas que afecten el rendimiento y la motivación del niño.

De todas formas, aunque se encuentre algún problema social o ambiental se deben descartar los otros problemas y no culpar a los padres ni al niño de su propio fracaso escolar. Una vez encontrada la causa o causas del problema se establece un plan de tratamiento. Es imprescindible un seguimiento que incluirá información de los padres, del niño y también de los profesores, evaluando tanto las notas y el rendimiento escolar como el comportamiento en clase y con los compañeros para conseguir una total integración del niño en la clase.

 

Fuente:

http://www.cun.es/