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Trastorno por Déficit de Atención y/o Hiperactividad: Un trastorno que también se presenta en la edad adulta


tdah adultosEn el 40-60% de los niños con trastorno de déficit de atención e hiperactividad en adultos (TDA/H), este persiste en la edad adulta.

Dres. Nora D. Volkow, James M. Swanson
N Engl J Med 2013;369:1935-44.

 

Presentación de un caso

Una profesora de escuela secundaria de 31 años consultó al médico por problemas para mantenerse al día con sus tareas y responsabilidades de trabajo. Sus principales síntomas fueron la distracción y la imposibilidad de mantener la concentración. La paciente relató que sueña despierta con múltiples pensamientos al mismo tiempo, no puede terminar sus tareas a tiempo, olvida frecuentemente hacer las tareas laborales, y es incapaz de permanecer quieta durante las actividades solitarias (por ej., ver una película y leer un libro). Sus amigos la describen como excesivamente habladora, desorganizada, impaciente e imprudente. Desde la infancia, sus maestros notaron que era desatenta y descuidada y muchas veces no cumplía con su tarea. Era capaz de hacerlo razonablemente bien en la escuela a pesar de sus síntomas, pero más recientemente, las demandas de su trabajo la abruman, y está considerando dejar de fumar. ¿Qué le aconsejaría?

Problema clínico

ADHD en la infancia y la adultez
De acuerdo con la V edición del Manual de diagnóstico y estadística de los trastornos mentales (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders [DSM-5]), el trastorno de déficit de atención-hiperactividad (attention deficit–hyperactivity disorder [ADHD]) se caracteriza por impulsividad, distracción e hiperactividad que aparecen en la infancia. El ADHD inicialmente fue considerado un trastorno que solo se presentaba en la infancia, mientras que el ADHD en el adulto era controvertido. Sin embargo, los estudios con seguimiento prolongado revelaron que en el 40-60% de los niños con ADHD, el trastorno persiste en la edad adulta.

La presentación del ADHD en los adultos es diferente de los niños, en parte debido a que disminuyen más los síntomas de hiperactividad que los de la falta de atención. Al mismo tiempo, el deterioro relacionado con el ADHD en la adultez se manifiesta de forme diferente que en los niños. En la transición de la niñez a la adultez, la disminución de la hiperactividad puede manifestarse como inquietud, mientras que la persistencia de la falta de atención puede manifestarse como dificultad para llevar a cabo las tareas (por ej., cumplir con las citas, cumplimiento de plazos, o centrarse en una sola tarea) y puede afectar funciones importantes en varios aspectos de la vida.

Las consecuencias del ADHD en los adultos son las dificultades laborales y financieras (por ej., cambios frecuentes, desempleo y menor situación socioeconómica), los problemas interpersonales (por ej., mala adaptación social y problemas matrimoniales), coexistiendo trastornos psiquiátricos (por ej., depresión y ansiedad). También hay mayor riesgo de abuso de sustancias, incluyendo el tabaquismo. En una muestra representativa de adultos estadounidenses de 18 a 44 años, el 5,4% de los hombres y el 3,2% de las mujeres cumplen con los criterios de ADHD. En algunas series clínicas, la relación hombre:mujer con ADHD es casi 1:1, mientras que la relación de niños a niñas con ADHD es al menos 4.1.

Factores genéticos y no genéticos
El ADHD posee un componente genético importante, hereditario, de aproximadamente 0,8, lo que indica que los factores genéticos serían responsables de alrededor del 65% de la variancia fenotípica. Sin embargo, en el ADHD se han identificado solo uno pocos genes, principalmente en estudios de genes candidatos, y esos genes dan cuenta de solo el 3% de la variación fenotípica; los estudios de asociación del genoma no han identificado ninguna variante común adicional. Esto indica que muchas variantes comunes no identificadas con efectos pequeños, el ambiente genómico o las interacciones gen-gen, las variantes raras o un combinación de estos factores representan un papel prominente en la causa etiológica del ADHD.

Los factores no genéticos también están asociados con el ADHD. Estudios de observación han mostrado que el riesgo de ADHD es doble o triple entre los hijos de madres que fumaron durante el embarazo y entre las personas que han estado expuestas al plomo en la niñez. Las personas con obesidad o diabetes y aquellos cuyas madres tuvieron esas enfermedades durante el embarazo también han mostrado mayor riesgo de ADHD. No se sabe si estas asociaciones so n causales.

Factores neurobiológicos
Los estudios por imágenes del cerebro en personas con ADHD han identificado una disfunción de las vías dopaminérgicas que intervienen en la atención, la función ejecutiva y la motivación y recompensa, como así la disfunción en las vías noradrenérgicas, en particular aquellas que inervan la corteza prefrontal, que es la región central para las funciones ejecutivas. Por otra parte, los medicamentos estimulantes, que son los tratamientos más efectivos para el ADHD, favorecen la señalización dopaminérgica y noradrenérgica; lo que esto brinda soporte a la intervención de esos neurotransmisores en los procesos patológicos del ADHD.

Estrategias y evidencia

Diagnóstico
El DMS de la American Psychiatric Association Brinda normas para el diagnóstico del ADHD. La edición actual (DSM-5), aprobada en diciembre de 2012, reemplaza a la cuarta edición. Lo nuevo del DSM-5 es la inclusión de ejemplos específicos de las manifestaciones del ADHD en los adultos. Este cambio está basado en el reconocimiento de la naturaleza crónica del ADHD y sus variadas manifestaciones a lo largo de toda la vida.

El diagnóstico DSM-5 en los adultos está basado en la presencia al menos 5 de 9 síntomas en cada uno de los dos dominios siguientes—la falta de atención y la hiperactividad e impulsividad. La enumeración previa de estos tres “subtipos” (ADHD caracterizado por la predominancia de síntomas de falta de atención, ADHD caracterizado por síntomas de hiperactividad e impulsividad y ADHD caracterizado por ambos tipos de síntomas) fueron eliminados del DSM-5, y en cambio se centra en “la presentación en el momento de la evaluación”.

Este cambio refleja el desarrollo de la inestabilidad de los síntomas del ADHD. La definición de la edad para el comienzo de los síntomas de ADHD se cambió, ya que antes era inferior a 7 años, y ahora quedó establecida como inferior a los 12 años. Para los adultos que en la infancia no recibieron el diagnóstico de ADHD, este criterio requiere un informe retrospectivo de ADHD infantil, el cual puede adolecer de imprecisión.

El informe de los síntomas actuales dado por el paciente adulto también puede ser problemático, ya que es menos predictivo que los reportes de un tercero sobre los problemas laborales (por ej., despidos, falta de promoción en el trabajo), vida doméstica (por ej., relaciones tensas con su cónyuge e hijos o divorcio) y actividades sociales (por ej., ruptura de la relación con amigos). Por lo tanto, el DSM-5 recomienda obtener información de un amigo o familiar con un conocimiento prolongado de la persona.

El diagnóstico de ADHD del adulto se ve complicado por la coexistencia común de trastornos psiquiátricos, más frecuentemente con trastornos por el uso de drogas ilegales, trastorno de ansiedad generalizado y trastornos del humor. Algunos trastornos psiquiátricos, como la depresión y el trastorno bipolar, y algunas enfermedades médicas, como la enfermedad tiroidea y los trastornos del sueño, pueden enmascarar los síntomas de ADHD, pero esos diagnósticos pueden descartarse confirmando que los síntomas estuvieron presentes durante la niñez, excepto en los casos en los cuales esos trastornos podrían haber pasado desapercibidos.

La evaluación en los adultos es más complicada porque algunas personas fingen “comportamientos similares” a los del ADHD para obtener medicamentos estimulantes, con el fin de ser usados fuera de la indicación médica, y debido a que esos comportamientos pueden estar presentes en los adultos sin una condición patológica.

Tratamiento

Farmacoterapia
Estudios aleatorizados y controlados, de agentes farmacoterapéuticos en adultos con ADHD han mostrado efectos positivos a corto plazo, incluyendo la reducción sintomática y la mejoría del funcionamiento diario. Sin embargo, la evidencia de efectos positivos a largo plazo es limitada y proviene mayormente de estudios de observación que muestran algunos beneficios en el funcionamiento, la autoestima y el desempeño laboral.

Un estudio basado en un registro sueco (que incluyó a personas hospitalizadas) mostró riesgos reducidos en el comportamiento criminal entre las personas con ADHD que estaban recibiendo tratamiento del trastorno comparados con aquellos no tratados. Aunque el consenso es que el tratamiento debe ser continuado, son pocos los estudios aleatorizados que han evaluado la eficacia y la seguridad de los medicamentos aprobados por la FDA para el tratamiento prolongado de esta enfermedad (≥6 meses) en los adultos. La evaluación del beneficio es complicada por la poca adherencia al tratamiento, el abandono del tratamiento por la coexistencia de enfermedades psiquiátricas.

Una estrategia recomendada es suspender temporariamente la medicación luego de 1 o 2 años de tratamiento, para determinar si los beneficios se pierden; si es así, la medicación todavía es útil.

Medicamentos estimulantes
Los estimulantes (anfetamina y metilfenidato) son los fármacos más efectivos para el tratamiento del ADHD del adulto. Inicialmente, para mantener la eficacia, las formulaciones de liberación inmediata requerían múltiples tomas diarias (hasta 4 tomas). Los síntomas disminuyen enseguida de iniciado el tratamiento, pero reaparecen 3-4 horas después, en cuanto la medicación comienza a metabolizarse (la vida media del metilfenidinato es de 2-3 horas, y la vida media de la anfetamina es de 4-6 horas).

En consecuencia, se han desarrollado fórmulas de liberación controlada, que liberan el medicamento en forma gradual y pueden tomarse 1 sola vez por día, con buena respuesta clínica, (l cual vale para cualquiera de los dos medicamentos). Aproximadamente el 70% de los adultos con ADHD ha mejorado inmediatamente la atención y reducido la distracción, con un efecto entre moderado e intenso; los efectos se observan dentro de 1 hora de la administración (con los comprimidos de liberación mediata y controlada).

Las fórmulas de liberación controlada con una duración de la eficacia de 6-10 horas tendrían mejor adherencia del paciente que las de liberación inmediata, pero no hay datos comparativos al respecto. Estudios clínicos revelaron una considerable variación interindividual con respecto a cuál es la dosis más efectiva de la medicación estimulante, y se requieren más ajustes de la dosificación para maximizar el control de los síntomas y minimizar los efectos adversos.

El metilfenidato y la anfetamina tienen efectos adversos similares: insomnio, boca seca, disminución del apetito, adelgazamiento, cefaleas, depresión y ansiedad. Algunos pacientes tienen menos efectos colaterales con un fármaco que con el otro; por lo tanto, es razonable cambiar al otro fármaco si el paciente presente efectos secundarios con el medicamento inicial.

Los estimulantes están contraindicados en los pacientes con hipertensión, psicosis o tics, dado que estos trastornos podrían exacerbarse bajo su acción. Un estudio de cohorte retrospectivo importante mostró que el uso de los estimulantes actuales no se asoció con mayor riesgo de eventos cardiovasculares adversos graves entre los jóvenes o adultos de mediana edad.

Sin embargo, un metaanálisis de estudios sobre tratamiento mostró un que con la medicación estimulante se produjo un aumento significativo de la frecuencia cardíaca en reposo (5,7 latidos/minino) y de las presiones sistólica y diastólica (1,2mm Hg) comparado con el placebo. La Food and Drug Administration (FDA) reconoce que los datos sobre los riesgos a largo plazo en los adultos con ADHD son limitados y recomienda que los estimulantes (o la atomoxatina) no deben usarse en los “pacientes con problemas cardíacos graves, o hipertensión o taquicardia. Parra los pacientes tratados con estimulantes, la FDA aconseja el monitoreo periódico de la frecuencia cardíaca y la presión arterial. (cada 3 meses).

Los medicamentos estimulantes potencialmente pueden ser utilizados en forma abusiva y por lo tanto caer en la clasificación II de la Drug Enforcement Agency. Estos fármacos aumentan los niveles de dopamina en el cerebro humano, lo cual constituye el mecanismo por el cual las drogas de abuso ejercen sus efectos de gratificación. El riesgo de abuso aumenta en las personas con antecedentes de trastorno por abuso de sustancias.

Las formulaciones de liberación controlada son más difíciles de inyectar o aspirar que las de liberación inmediata y por lo tanto tienen menos posibilidad de abuso. Los estimulantes también son usados abusivamente por los adolescentes y estudiantes universitarios; este consumo no médico puede ser tan prevalente como el uso médico para el tratamiento del ADHD. Cerca del 5% de las personas sin ADHD que usan estimulantes con propósitos no médicos son propensos a aumentar su utilización, pasando del abuso a la dependencia.

Medicamentos no estimulantes
La medicación no estimulante aprobada para los adultos con ADHD es la atomoxetina, un bloqueante de los transportadores de norepinefrina que favorece la señalización noradrenérgica en el cerebro y la señalización dopaminérgica en la corteza cerebral, ya que los trasportadores de norepinefrina en esta región del cerebro también remueven la dopamina.

Dos estudios clínicos aleatorizados en fase 3, de 536 pacientes, seguidos durante 10 semanas, mostró que la atomoxetina es eficaz en los adultos con ADHD. Este fármaco tiene un potencial de abuso más bajo que los estimulantes y puede ser una opción preferencial para los pacientes con ADHD y trastorno por abuso de sustancias, como así para aquellos con tics, ansiedad o psicosis.

Sin embargo, la atomoxetina es menos efectiva que los estimulantes para reducir los síntomas del ADHD; para notar los beneficios se requieren 1-2 semanas de tratamiento. No hay pruebas de que la atomoxetina posea mejor perfil de seguridad que los estimulantes y debe usarse con precaución en los pacientes con enfermedad cardiovascular (incluyendo la hipertensión) o enfermedad cerebrovascular.

Existen notros medicamentos estimulantes no aprobados para esta enfermedad como el modafinil, la guanfacina, la venlafaxina, el bupropión y la desipramina. Sin embargo, la evidencia base para los medicamentos se limita a unos pocos estudios aleatorizados de corta duración y muestras pequeñas. Se ha propuesto al modafinil (aprobado por la FDA para el manejo de la somnolencia excesiva asociada con narcolepsia, apnea obstructiva del sueño y trastorno del sueño del trabajo por turnos en adultos) como una opción para los pacientes con ADHD que no mejoran con estimulantes o atomoxetina o en quienes esos agentes provocan efectos colaterales intolerables.

Esta indicación se basa en estudios aleatorizados a corto plazo que muestran un beneficio del modafinil para reducir los síntomas del ADHD, sobre todo en niños y adolescentes. Sin embargo, los pacientes deben saber que hay un pequeño riesgo de síndrome de Steven-Johnson; se han informado 5 casos de reacciones cutáneas graves en el seguimiento poscomercialización de 673.000 adultos tratados con modafinil.

Tratamientos no farmacológicos
Para los adultos con ADHD se recomiendan intervenciones psicoterapéuticas. La evidencia más empírica de la eficacia comprende la terapia conductual cognitiva. Los estudios aleatorizados han mostrado que el entrenamiento de la conducta y las estrategias cognitivas para manejar los síntomas del ADHD (por ej., entrenamiento en el manejo del tiempo, priorización, organización, resolución de problemas, motivación y regulación emocional) da como resultado la reducción de los síntomas y la mejora el funcionamiento, independientemente de si los pacientes están medicados o no. Estas intervenciones suelen usarse junto con el tratamiento farmacológico.
 

Áreas de incertidumbre
Los beneficios a largo plazo versus los daños de los tratamientos estimulantes y no estimulantes en los adultos con ADHD no han sido investigados en forma adecuada. Los resultados generales de 6 ensayos abiertos de 6-24 meses de duración indican que la respuesta clínica es sostenida, pero no hay informes de estudios controlados sobre los beneficios con el uso más prolongado de medicamentos y sus efectos adversos.
Los ensayos clínicos de medicamentos para el ADHD han sido en gran medida a corto plazo, con la participación predominante de adultos jóvenes y de mediana edad. Faltan datos sobre los beneficios y riesgos a largo plazo en personas mayores. El uso no médico de los estimulantes es cada vez mayor, como el destinado a mejorar el desempeño de personas sin ADHD. Las consecuencias de este mal uso del medicamento son bastante desconocidas. Todavía falta conocer por completo las manifestaciones genéticas y fisiopatológicas del ADHD en los adultos, lo que contribuye en parte a que persistan las controversias acerca de la calificación patológica de los comportamientos que algunos consideran como variantes de un espectro del funcionamiento normal.

La definición del DSM-5 de ADHD destaca el déficit de atención, pero las manifestaciones clínicas incluyen déficits en la recompensa y la motivación. Los adultos con ADHD tienen menor respuesta a las gratificaciones y están menos motivados a comprometerse y cumplir con las actividades de cada día. Por lo tanto, para el tratamiento debe considerarse la presencia de un déficit de la motivación.

Guías

El Centers for Disease Control and Prevention publicó las normas para el diagnóstico del ADHD en adultos del DSM-5. El National Institute for Health and Care Excellence y la European Network Adult ADHD han dessarrollado guías para los tratamientos farmacológicos y no farmacológicos en esos adultos. Las recomendaciones en este artículo coinciden con los de esa guía.

Conclusiones y recomendaciones

La mujer del caso aquí presentado tiene síntomas de falta de atención y distracción que sugieren la presencia de ADHD. Dadas las limitaciones que tiene el relato de los síntomas por el propio paciente, es conveniente corroborar los síntomas con un amigo o familiar y que la aparición de los síntomas se remonte por lo menos hasta los 12 años, lo que ayuda a establecer el diagnóstico. Una vez que el diagnóstico se confirma, se pueden discutir las opciones terapéuticas: la terapia farmacológica y del comportamiento cognitivo, las que permiten desarrollar habilidades para compensar los déficits.

La paciente debe ser informada acerca de la escasez de datos a largo plazo que hay sobre los riesgos, incluyendo la taquicardia y la hipertensión arterial, como así la posibilidad, poco probable, de abuso. Si la paciente no ha tenido contraindicaciones para el tratamiento con estimulantes (por ej., enfermedad cardiovascular, convulsiones, psicosis) pueden prescribirse metilfenidato de liberación controlada o anfetamina, y ajustar la dosis en las semanas siguientes de acuerdo a la eficacia obtenida y la aparición de efectos adversos. La paciente debe tener un seguimiento continuado para suspender el tratamiento ante cualquier emergencia de efectos adversos.

♦ Traducción y resumen objetivo: Dra. Marta Papponetti

FUENTE:

http://www.intramed.net/home.asp

¿Dónde está el inatento?

 

FUNCIONES EJECUTIVAS TDAHAlberto Fernández Jaén

Históricamente hemos visto como la mayor parte de los estudios clínicos sobre el trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) hacen referencia a los pacientes con subtipo combinado (según DSM-IV-TR) o de presentación combinada (según nueva clasificación DSM-V).

La mayor parte de grupos analizados en estudios sobre tipificación clínica, comorbilidad, abordaje terapéutico, neurobiología, genética… están descompensados por este subtipo.

Indudablemente, la combinación de la problemática atencional y los problemas derivados por las dificultades en el autocontrol de estos pacientes, dirige a las familias o a las escuelas, a recomendar la evaluación profesional de forma más urgente que los niños que “tan sólo” tienen problemas atencionales.

La literatura sobre TDAH es amplia y a veces inabordable. Recientemente, un trabajo meta-analítico realizado por Erik G. Willcutt, del Departamento de Psicología y Neurociencia de la Universidad de Colorado, nos mostraba como la prevalencia del TDAH se situaba en torno al 6% de la población. A través del análisis de 86 estudios en niños y adolescentes (evaluando 163688 pacientes) y 11 estudios en adultos (con una muestra de 14112 individuos), este autor revela como la prevalencia es similar con independencia del país o la región estudiada. Esto rechaza la hipótesis que defiende al TDAH como un constructo cultural.

De forma preocupante, también nos muestra como el TDAH de predominio o presentación inatenta, es patentemente más frecuente que cualquier otro subtipo de TDAH (combinado o hiperactivo-impulsivo). Fuera de la edad preescolar, donde los subtipos combinado e inatento, se muestran similares en su distribución, el TDAH inatento llega a ser 2-5 veces más frecuente en edades escolares que el TDAH combinado. El Dr. E. G. Willcutt justifica, como parece lógico, que los pacientes que cumplen criterios para el TDAH combinado, son más probable y frecuentemente remitidos a servicios clínicos para su evaluación.

Si la atención, como cualquier función cognitiva compleja, es una habilidad dimensional, es igualmente lógico pensar que un cierto porcentaje de la población, mostrará graves problemas atencionales que pueden dificultar su aprendizaje, adaptación social y entorpecer su calidad de vida. Muchos de estos pacientes, exentos de problemas conductuales, pasan desapercibidos en nuestros sistemas de detección clínica. Tras el conocimiento de los datos señalados, se hace urgente la identificación de estos niños, y la intervención terapéutica temprana.

Igualmente, los estudios neurobiológicos, clínicos… sobre el TDAH reflejan una realidad sobre el TDAH (especialmente del subtipo combinado), pero es necesario el diagnóstico de los pacientes con TDAH de predominio inatento, si queremos conocer realmente la extensión etiológica y sintomática de este trastorno tan heterogéneo.

1. Willcutt EG. The prevalence of DSM-IV Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder: A Meta-Analytic Review. Neurotherapeutics 2012; 9: 490-499.

 

Fuente:

http://feaadah.org/blog/

 

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La dislexia y el Trastorno por Déficit de Atención, con o sin Hiperactividad (TDAH), están íntimamente relacionados

Razones de la dislexia explicadas por la ciencia

La dislexia es considerada un trastorno del aprendizaje de la lectoescritura debido a una alteración del neurodesarrollo durante la infancia, de carácter persistente que va mucho más allá de ser problemas para leer o escribir que afecta a cerca del 15% de población mundial, según la Organización Mundial de la Salud

La dislexia y el Trastorno por Déficit de Atención, con o sin Hiperactividad (TDAH), están íntimamente relacionados. Entre ambas entidades existe lo que se denomina comorbilidad; es decir, una frecuencia mayor de aparición de lo que sería de esperar. Se estima que hasta un 50% de niños con dislexia pueden presentar, además, el TDAH.

Info7 - La dislexia manifiesta de forma característica dificultades para recitar el alfabeto, denominar letras, realizar rimas simples y para analizar o clasificar los sonidos.
Además, la lectura se caracteriza por las omisiones, sustituciones, distorsiones, inversiones o adicciones, lentitud, vacilaciones, problemas de seguimiento visual y déficit en la comprensión, que en su mayoría tienen origen neurológico.

Datos científicos de su origen

1. Un defecto en la migración neuronal podría ser la base de la dislexia, explican investigadores del Laboratorio de Ciencias Cognitivas y Psicolingüística de París, además de que interviene diversos procesos patológicos en el déficit fonológico y sensitivo-motor.
2. Las personas con dislexia presentan una menor coordinación entre trece regiones del cerebro que tienen que ver con los sonidos básicos y el área de Broca, una de las principales responsables del procesamiento del lenguaje.
3. En la dislexia se predispone un acceso defectuoso de los sonidos (fonemas) a la zona del cerebro que procesa el sonido, por lo que en realidad no existe una mala representación mental de los mismos, sino que hay una menor coordinación entre los hemisferios y una respuesta más lenta.
4. La dislexia y el Trastorno por Déficit de Atención, con o sin Hiperactividad (TDAH), están íntimamente relacionados. Entre ambas entidades existe lo que se denomina comorbilidad; es decir, una frecuencia mayor de aparición de lo que sería de esperar. Se estima que hasta un 50% de niños con dislexia pueden presentar, además, el TDAH.
5. Investigadores de la Universidad de Yale han identificado que un gen del cromosoma 6, denominado DCDC2, que está vinculado como una de las probables causas de la dislexia, lo cual se estudia para tratar de identificarlo y aislarlo previo a su desarrollo.
Si bien la terapia más empleada frente a la dislexia es el reaprendizaje de nuevos tipos y métodos de lectoescritura, así como de coordinación psicomotora, científicos de instituciones como la Universidad de California en San Francisco, desarrollan nuevos programas y software que tendrán un impacto mucho mayor a nivel cerebral, para de esa manera tratar de modificar sus procesos.

Fuente:

http://info7.mx/a/

Escuela online para padres con hijos con deficit de atención e hiperactividad

barkley cursos tdah

FUNDACIÓN MAPFRE y la Fundación Educación Activa han presentado hoy en Madrid la primera “Escuela online para padres con hijos con Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad”.

Una iniciativa promovida por ambas entidades con el objetivo de proporcionar a padres y profesionales de la salud y de la educación información sobre este trastorno y su tratamiento con el fin de contribuir a mejorar la calidad de vida de estas personas y de su entorno.

A través de este ENLACE, el Doctor Russell Barkley, Catedrático de Psiquiatría Clínica de la Universidad de Medicina de Carolina del Sur, analiza en profundidad el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Asimismo ofrece a los interesados la posibilidad de inscribirse de forma gratuita en 20 cursos para que aprendan pautas que les ayuden a tratar y relacionarse con las personas que sufren este trastorno, que afecta a entre el 5 y 8 por ciento de los menores y a entre el 3 y 5 por ciento de la población adulta.

La web también proporciona numerosas conferencias científicas con información actualizada y precisa sobre el TDAH y otros temas relacionados impartidas por el Doctor Russell A. Barkley, reconocido internacionalmente como la mayor autoridad en el estudio del trastorno. Los contenidos de esta escuela pertenecen a un proyecto online muy similar, que el Catedrático de Psiquiatría creó en Estados Unidos y que ha donado íntegramente a la Fundación Educación Activa.

La “Escuela online para padres con hijos con Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad” forma parte del programa de apoyo familiar “Escuela de Bienestar”, cuya finalidad es mejorar la calidad de vida de las familias que tengan algún familiar con discapacidad, a través del apoyo psicológico, la educación y el asesoramiento.

Este proyecto se ha dado a conocer en el marco de la “XI Jornada sobre Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad”, celebrado en el Hospital Clínico San Carlos, y en la que han participado renombrados especialistas en psiquiatría y en neuropsicología.

Fuente:

http://www.discapnet.es/

TDAH: Hacer visible lo invisible

Libro Blanco sobre el Trastorno por Déficit de Atención (con o sin Hiperactividad – TDAH-):

Propuestas políticas para abordar el impacto social, el coste y los resultados a largo plazo en apoyo a los afectados.

 

"Incurrir en el pecado del silencio cuando se debiera protestar, hace cómplices y cobardes a los hombres."

 

Manuel Rodríguez G.

oveja negra

A menudo, uno tiene que tirar de antiguos escritos, le guste o no. En este caso, tras solicitarme un padre amistad a través de la red, dado que su hijo sufre un trastorno por déficit atencional y, lo peor, acoso escolar, por lo que he tenido que recomendarle que eche un vistazo a un blog surgido tras una absurda cita con el ex-Presidente Autonómico, Guillermo Fernández Vara. De ahí el título que elegí para esa bitácora donde muestro el lamentable y mísero acoso escolar hacia una niña y el posterior acoso institucional hacia mi persona. Las cosas poco han cambiado para mi hija y para mí. De ahí que sea imposible, olvidar, perdonar o pasar página. De hecho ni quiero ni consiento esa infame y podrida puesta en escena de toda una jauría de difamadores para enterrar y disfrazar hechos tan lamentables que, desgraciadamente, compruebo se producen en todas partes de nuestro territorio nacional y allende.

No es la primera vez que he pensado en dejar de escribir y publicar acerca de la atención a la diversidad, déficit atencional, acoso escolar, educación e injusticias en los distintos blogs que poseo. Unas veces por el cansancio acumulado, otras por el esfuerzo y tiempo que supone compaginar estas tareas con el apoyo académico a mi hija, a la que me debo; alguna que otra vez por el desgaste de sentir poca compañía y no pocas críticas; algunas constatadas y provenientes de sectores relacionados con el entramado de Educación, que incluso se han encargado de frenar y obstaculizar el acceso a algunas de mis bitácoras como la de

"Vagabundo tras la libertad" .

Sin embargo como decía al principio, tampoco son esporádicos los agradecimientos o simplemente la constatación de no pocas familias que se ven reflejadas ante el caso que sufro y comparto con mi hija. Sólo por ello, creo que merece la pena seguir haciendo camino o intentando al menos caminar. Por mi parte, disculparme ante quienes siguen esas publicaciones si éstas, en cualquier momento, se interrumpen o se dilatan en el tiempo. Es por ello que quizás, me anime a recordar el tortuoso deambular de Silvia, mi hija y el mío propio refrescando publicaciones pasadas de un blog muy personal, que dejé adormilado, tras malos consejos de terceros, y donde se narran vivencias muy duras y reales, que desgraciadamente, como predije hace mucho tiempo, constatan el fracaso anunciado de una niña por culpa de la cínica y mísera actitud de Educación, instituciones relacionadas y demasiados personajes relacionados de un modo u otro con sus antiguos colegios,

http://elcuadernodeguillermonoacoso.blogspot.com.es/

Gracias a muchos de vosotr@s. No a tod@s, pues sinceramente “no lo siento, en modo alguno” a quienes desde el anonimato intentaís que calle, sea sumiso y “me docilice”

Y es que

"Incurrir en el pecado del silencio cuando se debiera protestar, hace cómplices y cobardes a los hombres."

Déficit de atención …. a la Salud Mental Infantil

Una vez más traigo a escena unas precisas y necesarias reflexiones sobre la salud mental infantil y sus talados derechos, a través del Dr. Díaz Atienza. Una salud mental que a fecha de hoy, a pesar de haberse aprobado en su momento, el proyecto normativo del R.D para la creación de la especialidad de psiquiatría infanto-juvenil en nuestro país, a día de hoy aún no se ha verificado (repasar PARA CUANDO LA ESPECIALIDAD ).

Una salud mental que, como muy bien nos aclara Joaquín Díaz Atienza (uno de los apenas 30 especialistas en psiquiatría infanto-juvenil existentes en España), se topa además con la nefasta gestión interesada y nada práctica de los administradores de turno. ¿Y qué decir de la calidad asistencial y de medios en ese grupo de pacientes que demasiado a menudo es atendido por profesionales de adultos, en no pocos casos sin apenas experiencia paidopsiquiatra alguna y por ende, de dudoso diagnóstico y tratamientos ?

 

AYER CELEBRARON EL DÍA INTERNACIONAL DE LA INFANCIA

Joaquín Díaz Atienza

dinfnciaAyer se celebró el Día Internacional de la Infancia. Me parece muy apropiado que periódicamente mantengamos en vivo la imagen de millones de niños y niñas que sufren violaciones de todo tipo en sus derechos fundamentales. Aún, como sensibilización y toma de conciencia de un día, no está mal. Porque no crean que el motivo de esta celebración perdura mucho más en el recuerdo colectivo; incluso para otros pierde su sentido originario de toma de conciencia y sólo cuenta por su relevancia de oportunismo político y otros, en fin, se apuntan al carro para no quedar mal ante la opinión pública, es decir, hacer lo “políticamente correcto”.

Como psiquiatra infantil en esta España y en esta Comunidad Autónoma que llamamos Andalucía ¿qué debo celebrar?. Sencillamente, muy poco: Seguimos sin la especialidad en psiquiatría infantil lo que ha dado lugar a que nuestros niños/as no reciban la atención en Salud Mental de calidad que se merecen. ¡ A cuantas barbaridades estamos asistiendo!. Pero a lo que vamos, la ausencia de esta especialidad atenta contra los derechos fundamentales de la infancia con problemas de salud mental a recibir un tratamiento especializado, como el que recibe cualquier otro niño con cualquier otra patología.

Si bien lo anterior hace referencia a la cualificación de los profesionales, qué decir del derecho a recibir la misma atención sanitaria sin discriminación de ningún tipo (principio de justicia). Aquí, igualmente, no nos encontramos en mejor situación: la asistencia a la Salud Mental Infantil y los Derechos de la Infancia y sus Familias viene sufriendo progresivamente un deterioro cada vez más evidente, deterioro que crece al mismo ritmo que el marketing sanitario que nos intenta convencer, a veces con éxito, de lo contrario. Deterioro y marketing que nace con la implantación y desarrollo de las Unidades de Gestión, un artificio economicista que, contrariamente a lo que se dice, incrementa el gasto y la burocracia.

Otro aspecto importante no respetado en cuanto a ética institucional y derechos de la infancia, se refiere a la asistencia de los niños y niñas en los dispositivos de Salud Mental para Adultos, con espacios comunes. ¿Sería exagerado afirmar que esta negligencia administrativa contribuye a la estigmatización de los menores? ... SEGUIR LEYENDO

Expertos piden focalizar los recursos en las causas que originan el TDAH

 

Situaci?n en Espa?aEl 77% de las causas del TDAH son genéticas por lo que los expertos piden que los recursos se centren en las causas y no en las consecuencias, aparte de ser necesario mejorar el diagnóstico y su seguimiento y la introducción de medidas específicas en las escuelas.

 

Eva Sereno  

Un grupo de expertos y especialistas ha solicitado que los recursos que se destinan para atender el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) se centren en las causas en lugar en las consecuencias, de manera que se prioricen mejor los recursos disponibles, sobre todo, como consecuencia de la crisis, que está propiciando además que muchas familias abandonen los tratamientos por no poder asumir su coste.
Esta petición ha sido lanzada a raíz de la presentación del informe el ‘TDAH en España’ –en el que han participado más de 225 expertos y se ha realizado una encuesta a 800 personas, siete mesas de trabajo y 190 entrevistas a expertos- en el que se refleja que alrededor del 77% de las causas de este trastorno son genéticas.
Y es que uno de los problemas del TDAH es su desconocimiento. De hecho, según explica el jefe de Psiquiatría Infantil de la Universidad Clínica Navarra, César Soutullo, una de las principales dificultades a las que se enfrenta esta enfermedad es su gran desconocimiento, lo que favorece que se produzca un cierto retraso en su diagnóstico.
Por ejemplo, en España, según el estudio, en el que se ha trabajado durante tres años, existen algunas dificultades en el circuito asistencial, ya que a un profesor o un pediatra cuando detectan que un niño puede tener síntomas de TDAH les cuesta identificar a qué profesional debe acudir. Una situación que los expertos creen que se debería mejorar.
El grupo de expertos también considera conveniente que, tras diagnosticarse el caso, el sistema escolar cree una serie de acomodaciones, que pasan por hacer algunos ajustes que se centrarían en el tiempo que precisan para terminar los exámenes y en el espacio en el que debe haber los menos estímulos posibles.
No obstante, en algunas comunidades autónomas se han adoptado algunas medidas como la incorporación de unos protocolos que incluyen adaptaciones escolares específicas. Entre ellas, por ejemplo, figuran entregarles diferentes hojas y más tiempo para acabar el mismo examen que el resto.
Por ejemplo, Galicia, Castilla y León, Navarra, Andalucía y Murcia tienen protocolos de actuación tanto en sanidad como en educación, mientras que en La Rioja, Cataluña, Baleares o Canarias sólo existen protocolos en una de esas dos áreas y en Navarra, Murcia, Baleares y Canarias se ha incluido el TDAH en la normativa jurídica en la que se regulan las necesidades específicas de apoyo educativo para este colectivo de personas. En el resto de autonomías, no hay ninguna medida relacionada con la atención de este trastorno. En materia legislativa, cabe hacer la salvedad de Andalucía, Canarias, Castilla y León, Cataluña, Murcia, Navarra y País Vasco, ya que sus parlamentos sí han aprobado iniciativas parlamentarias autonómicas sobre el TDAH.
El informe también presta atención a otros aspectos como el hecho de quelos adultos afectados por TDAH no creen que sea un problema importante o grave, mientras que los expertos opinan que sí puede llegar a serlo puesto que puede derivar en otros trastornos como el alcohol o las drogas. Un motivo por el que también consideran clave involucrar a la pareja del paciente.
No obstante, señalan que estas consecuencias en la edad adulta podrían evitarse si se hace un seguimiento y cumplimiento adecuado durante la niñez y prosigue en la adolescencia, etapa en la que no se suele continuar.
De esta manera, se incide en la importancia de hacer un seguimiento continuado del trastorno a través de visitas frecuentes y no abandonar los casos ni poner en riesgo la autoestima de los niños, puesto que ellos tienden a pensar que son culpables de lo que les pasa. Una situación que puede derivar en que tengan problemas cuando sean adultos.

 

Fuente:

http://www.aprendemas.com/

Orientaciones generales para padres de niños con TDAH

 

ImagenUn prestigioso psiquiatra infantil dijo una vez: “Estoy encantado de haber tenido la oportunidad de educar a ‘un niño fácil’, además de a otro con TDAH. De lo contrario, siempre habría dudado de mi capacidad como padre.”

La educación de un niño requiere años. El proceso de inculcar disciplina a un niño es permanente. A medida que se le ve crecer y aprender, desarrollareis vuestra capacidad como padres y vuestra seguridad se incrementará. Si a las propias dificultades de educar, le añadimos las complicaciones del TDAH, ¿se convierte en una misión imposible?

Obviamente, no existen recetas milagrosas ni consejos simples sobre cómo educar a nuestros hijos, tengan o no TDAH.

En este post, intentaremos dar unas orientaciones generales que podéis llevar a cabo y que nos han demostrado, a través de la experiencia, su utilidad. Son consejos que se pueden aplicar para todas las edades, no obstante, en próximas entradas del blog comentaremos algunas otras para afrontar la etapa de la adolescencia. Algunas de las sugerencias son las siguientes:

 

  • Proporcionarle una estructura y supervisión diaria. A la mayoría de niños con TDAH, les cuesta organizarse, por lo que se verán beneficiados de una mayor estructuración y supervisión. Tener un horario y unas rutinas les facilitará afrontar mejor sus responsabilidades en la vida.
  • Captar su atención. No conseguiremos nada de un niño con TDAH a menos que consigamos captar su atención.
  • Hacer preguntas. Para cerciorarnos de que ha comprendido las instrucciones, normas o en qué consiste la tarea, es conveniente hacerle alguna pregunta o pedirle que repita lo que ha entendido.
  • Negociar unas normas y sus consecuencias. Las reglas deben ser directas y sencillas. Hay que implicar al niño en la selección de normas y en sus consecuencias.
  • Darle advertencias y un margen de tiempo. En las generaciones actuales parece que no surten mucho efecto las imposiciones como “hazlo porque lo digo yo”. Resulta más efectivo advertirles y darles un margen de tiempo para realizarlo. Si no lo llevan a cabo, se deberán llevar a cabo las medidas pactadas.
  • Aplicar contingencias inmediatas. Cuando el niño con TDAH está ante un trabajo que le parece pesado, aburrido o poco reforzante, siente el impulso de buscar algo diferente en que entretenerse. Saber buscar refuerzos positivos adecuados será clave en este proceso.
  • Dar refuerzo con una alta frecuencia. Para los padres es muy sencillo insistir a su hijo sobre las cosas que no está haciendo bien, pero les resulta complicado ofrecer refuerzo positivo de forma frecuente e inmediata. El secreto de una buena disciplina es reconocer, reforzar y recompensar la buena conducta. Disciplina no es sólo castigar, sino modificar el comportamiento incentivando la mejora.
  • Utilizar la recompensa más que el castigo. La estrategia habitual de recurrir al castigo en respuesta a un mal comportamiento, es adecuada siempre y cuando su hijo se porte mal ocasionalmente. No podemos olvidar que más que la extinción de una mala conducta, buscamos la aparición de conductas deseadas. Por ello cobra más valor el refuerzo positivo que el castigo. No obstante, se dice que la proporción debe ser de un castigo por cada 2-3 refuerzos, por lo que no debemos olvidarnos tampoco del castigo.
  • Esforzarse por ser consistente. Debemos ser constantes en las estrategias empleadas y en las conductas objetivo que pretendan aumentar o disminuir aunque el contexto sea diferente.

En conclusión, es efectivo darle instrucciones claras y concisas, reorganizarle el trabajo para hacerlo más motivador, refuerzos inmediatos, para intentar finalmente reconducir su conducta hacia objetivos futuros y no hacia gratificaciones inmediatas.

Los padres eficaces combinan la disciplina con amor. Del mismo modo que no hay que tener reparos en manifestar el cariño que siente por su hijo, tampoco ha de tenerlos para definir claramente los comportamientos inaceptables. Para que su labor correctiva sea eficaz, deberán combinarla con el refuerzo del comportamiento correcto.

Enseñar a portarse bien es un proceso continuo. Es disciplina en su mejor expresión.

Fotografía: Mike Baird

Fuente:

http://educatdah.wordpress.com/

Desarrollo de la capacidad atencional en la infancia: Interacción lenguaje/atención (II)

 

Joaquín Díaz Atienza

lenguaje-atencionEn el primer post pretendí poner en evidencia la importancia de los procesos atencionales del neonato en la diada madre/hijo y como ésta influye en sus aspectos evolutivos. En este post lo que pretendo es resaltar la influencia mutua entre la atención y el desarrollo del lenguaje actuando los adultos en este proceso como mediadores. La importancia de la interacción atención/lenguaje explica, en parte, el hecho constatado por todos los que trabajamos en clínica, la frecuencia con que nos encontramos las dificultades atencionales en niños con problemas del desarrollo del lenguaje oral y escrito, y viceversa.

1. Suele afirmarse que la capacidad atencional precede al lenguaje, algo obvio observacionalmente, aunque no a la comunicación. Vemos como un niño lo primero que adquiere es su capacidad para comprender la intencionalidad de la madre y hacia los quince meses ya posee la habilidad suficiente para detectar la concordancia entre la expresión facial (emocional) y su congruencia con un determinado estado de ánimo. Es muy importante en esta etapa no "jugar al despiste". Es decir, el niño debe aprender a establecer esta congruencia por lo que no deberíamos dar mensajes no congruentes. Esta capacidad interpretativa es lo que observamos cuando un niño se ve ante un objeto y situación exploratoria novedosa, mira a la madre y realizará la acción o no dependiendo del mensaje emitido a través de la expresión facial dela madre. Estamos ante los primeros pasos del aprendizaje social establecido desde la comunicación diádica niño/madre.

2. El desarrollo del lenguaje, a su vez, va a fortalecer tanto lo aspectos cuantitativos, como cualitativos de los procesos atencionales, aunque la calidad del lenguaje puede incidir también negativamente sobre la atención. En lenguaje, a partir de los dos años, va a producir una mejora en la comunicación, siempre que no existan problemas relevantes en su desarrollo.

4. Conforme avanza el niño en su adquisición del lenguaje, se produce la posibilidad de compartir experiencias y significados comunes con la madre. Precisamente es a través de estas experiencias comunes de significados como el niño va adquiriendo la narrativa de su propia experiencia. En este sentido se habla de dos tipos de experiencia en el niño: la experiencia narrada y la experiencia vivida. Cuando enseñamos a un niño a establecer el vínculo semántico entre un objeto y la palabra que lo nombra, lo que sucede es una fragmentación y discontinuidad de la experiencia global originaria del lactante.

Pongamos un ejemplo: si yo muestro un juguete con una determinada forma, con varios colores y un sonido agradable, durante la experiencia global original, lo que el niño experimenta es una emoción positiva pero desde una representación global del juguete. El lenguaje lo que introduce es el aspecto narrativo (descriptivo) que complementa la experiencia emocional. Cuando yo le digo al niño "este juguete es rojo, es pequeño y tiene música", lo que realizo es una fragmentación de la experiencia global. Por tanto, si bien el lenguaje contribuye a la vida relacional y socialización, también comporta el riesgo de separar la experiencia emocional que debería permanecer en la fragmentación de la experiencia global. Cuando separamos la emoción del significado, estamos ante los problemas pragmáticos que presentan los niños con síndrome de Asperger.

5. Decía Vigostky que el leguaje es el resultado de la negociación mutua entre la madre y el niño. El niño va interiorizando el significado socializado de las palabras a través de las mediaciones que realizan los padres. De aquí que, si la interiorización no es armónica (correspondencia apropiada entre emoción y significado), puede derivar en un problema en la comunicación social del niño. Debemos tener presente que, con la interiorización del lenguaje, el niño va consiguiendo su propio sentido como sujeto autónomo. Adquiere su propio discurso narrativo a través de un proceso dialéctico entre su experiencia singular y la organización semántica subjetiva de los padres. Aquí la atención juega un rol importantísimo en el establecimiento del sentimiento sobre sí mismo y su relación con los demás.

Por tanto, el lenguaje es ante todo una construcción interpersonal y el significado de las palabras es el resultado de la negociación que se establece entre el niño y los padres. Esto es algo que se va produciendo a lo largo de la vida: ¡ Cuantas veces no tenemos que introducir en nuestras conversaciones la necesidad de aclarar términos que, en principio, los teníamos claros y creíamos erróneamente que el otro los compartía!!.

6. Creo que ahora se entenderá mejor por qué dije en el anterior post que el lenguaje puede ser considerado como un espacio transicional: después de lo dicho, se entenderá que lenguaje no es más que un "espacio intermedio" entre la subjetividad del lactante y la objetividad de los padres. Así mismo, sería en este espacio en donde continúa desarrollándose el vínculo primario, básicamente emocional, y el proceso de individuación/diferenciación cada vez mayor en el niño. La atención juega un papel optimizador de los procesos intersubjetivos que aparecen en este espacio transicional.

7. En resumen, he querido expresar con estos dos post(*) la importancia de los mecanismos atencionales en el establecimiento y desarrollo del vínculo emocional y en la génesis de los aspectos semánticos del lenguaje. Se trata de una auténtica negociación entre el niño y los adultos y en donde la calidad de la "vigilancia" es fundamental para un desarrollo armónico.

 

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Fuente:

http://paidopsiquiatria.com/?p=1347